lunes, 15 de noviembre de 2010

9.Disociación / separación_Comprendiendo al sobreviviente

Disociarse o dividirse es uno de los mecanismos más comunes que usan los sobrevivientes para enfrentar el abuso sexual. Aquellos que fueron forzados a someterse a abusos sexuales intensamente desagradables, generalmente la experiencia les resulta insoportable. En tanto que el sobreviviente no puede irse físicamente, la única opción viable es el escape mental. A este proceso de separación o división de la conciencia y el pensamiento del flujo normal de la experiencia sensorial percibida se le llama disociación.


Los sobrevivientes cuyo comportamiento durante la disociación es notablemente diferente a menudo describen la experiencia como de división o separación. Generalmente esto no significa que el sobreviviente es psicótico o que tenga desdoblamiento de la personalidad. Un diagnóstico psiquiátrico extremo de este tipo es comparativamente raro entre los sobrevivientes, como lo es la incidencia del desorden de personalidad múltiple. La mayoría de nosotros experimentamos algunas variaciones en nuestra personalidad –por ejemplo, al adoptar un estilo ejecutivo conservador en el trabajo y un estilo más casual durante los fines de semana. La persona está al tanto de cada uno de los estilos de su comportamiento, así como cuándo y cómo cambiar de uno al otro. Los sobrevivientes también están conscientes de cómo cambia su comportamiento después de dividirse o disociarse y cuando ocurren los cambios. Con un verdadero desorden de personalidad múltiple, cada personalidad está convencida de que es la única. Cada una es vagamente consciente de la posible existencia de las otras personalidades, excepto por una personalidad que conservara los recuerdos, cuya función sea mantener la memoria completa y plena conciencia de todas las personalidad alternas. Generalmente, cada personalidad casi no tiene recuerdos de ninguna otra existencia.


Los sobrevivientes, por lo general, padecen formas moderadas de separación de la personalidad que son disparadas por recuerdos o situaciones identificables y termina cuando el recuerdo desaparece o se esfuma o cuando la situación se torna segura otra vez. Los sobrevivientes saben cuando están totalmente conscientes o cuando están parcialmente o totalmente separados de lo que está sucediendo en el presente. La división de la personalidad se asemeja al desorden de personalidad múltiple y puede responder a los mismos tratamientos. Las descripciones de los individuos con personalidades múltiples pueden ser útiles también para los sobrevivientes que están tratando de entender y encontrarle sentido a su propio comportamiento. Los sobrevivientes que inexplicablemente descubren las ropas de alguien más en su propio guardarropa o que experimentan bloques de tiempo faltantes en sus vidas, realmente podrían estar padeciendo un desorden de personalidad múltiple. Este diagnóstico relativamente extraño es más común entre sobrevivientes de abuso sexual prolongado, severo o con carácter ritual.


“Soy pareja de una sobreviviente de incesto y tengo algo que parece ser un problema único. Mi sobreviviente es un múltiple y necesito hablar con alguien que sepa cómo manejar esta situación. A veces creo que soy yo quien se está volviendo loco. Pienso que le estoy hablando a ella, y entonces me doy cuenta que estoy hablando con una de sus seis personalidades. Hablamos sobre un asunto particular, digamos dinero, y creo que hemos llegado a un acuerdo acerca de cuánto vamos a gastar. Entonces ella se transforma en otra personalidad y el acuerdo que teníamos se rompe. Su personalidad consumidora compra un reproductor de CDs y media docena de discos. Ella no recuerda que hablamos de nuestro presupuesto o incluso que tuvimos una conversación. Al siguiente día ella está de vuelta, y me reclama haberme excedido en el presupuesto por un refrigerio de $1.50 sin tener conciencia de que ella se ha excedido en el presupuesto por varios cientos de dólares.

“Estoy volviéndome un poco más listo de lo que solía ser, creo. Estoy empezando a detectar las pequeñas pistas de modo que sé cuándo estoy hablando con la verdadera Sussie o con una de sus otras personalidades. Reconozco que sus otras personalidades no están integradas con su verdadera personalidad y no están en recuperación. La amo mucho y no puedo enojarme con ella en verdad, si yo supiera cómo enojarme al menos. Todo lo que puedo hacer es decirle lo que veo y que use esa información para incrementar su grado de consciencia y reintegrar sus múltiples personalidades”.

Dividirse o disociarse es algo que ocurre espontáneamente en respuesta a experiencias severamente estresantes o traumáticas a fin de proteger al sobreviviente de ser abrumado. Para los sobrevivientes, disociarse o separarse de situaciones presentes es con frecuencia una reacción automática. La respuesta disociativa es paralela a la ocurrida originalmente durante la experiencia de abuso sexual. El grado de disociación que los sobrevivientes experimentan en situaciones actuales varía desde “que se duerman partes del cuerpo” sin que tenga que ver con una mala postura, abandonar el cuerpo y observarlo desde fuera, hasta irse completamente. El grado de disociación es usualmente proporcional al nivel de peligro o daño potencial.

La respuesta protectora de la disociación ya no es útil al sobreviviente si ocurre automáticamente cuando no es necesaria o si evita que el sobreviviente esté presente durante experiencias deseadas. La pareja puede ayudar al sobreviviente a reducir el grado de disociación y la naturaleza automática de la respuesta alertando cuando ocurre. Trae de vuelta al sobreviviente preguntándole ¿dónde estás?, ¿estás conmigo ahora?, ¿qué te hizo irte?

Tomado de Ghosts in the bedroom [Fantasmas en la habitación. Una guía para parejas de sobrevivientes de incesto] por Ken Graber.
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