miércoles, 16 de febrero de 2011
COMIC SOBRE ABUSO SEXUAL INFANTIL (1RA PARTE)
cómic completo: http://comicontraelabusosexualinfantil.blogspot.mx/2012/06/tercera-parte-del-comic-de-abuso-sexual.html
¿Cómo hablar de abuso sexual con tu pequeñ@?
Hace unos días, mientras veíamos la televisión, salió una noticia sobre el abuso sexual a una menor de edad, nadie esperaba que mi sobrino, de seis años de edad rompiera el silencio y le preguntara a su mamá: "mami, ¿qué es un abuso sexual?", Todos guardamos silencio, pues nadie mejor que mi hermana para contestar a esa pregunta ¿no? Ella es su madre y sabría cómo resolverlo. "Le hicieron algo malo a la nena, hijo, algo que no se debe hacer", fue lo que mi hermana contestó a mi sobrino, una respuesta que a mi parecer no fue mentira, pues en realidad fue un acto malo hacia la niña, pero ¿contestó realmente a la pregunta del niño?
Cuéntanos: ¿Cómo abordas con tus hijos el tema de abuso sexual?
¿Cómo se le explica a un pequeñito qué es el abuso sexual?
De acuerdo con especialistas, no existe una edad predeterminada para empezar a hablar del abuso sexual con los niños, de hecho entre más pequeños mejor, siempre y cuando se utilice un lenguaje sencillo y para nada amenazante.
Existen reglas apropiadas para cada edad del niño y ellas cambian a medida que el niño crece. Si no quieres, no tienes por qué decir a los niños muy pequeños algo acerca del sexo. Simplemente puedes explicarles que ellos tienen partes privadas cubiertas por la ropa, como su vagina, su pene, su ano y sus pechos, y que a veces hay personas que les quieren hacer caricias que no son buenas porque hacen sentir mal, diferente a un abrazo o una expresión de cariño que hace sentir bien.
A continuación algunos tips que pueden ayudarte a hablar de abuso sexual con tu hij@
- Es importante generar un ambiente propicio para las preguntas sobre sexualidad no evitarlas ni censurarlas. Jamás inventes o mientas, no evadas las preguntas de tus hijos, y no contestes más de lo que tu hij@ te pregunte.
Enséñales a llamar a las partes íntimas por su nombre: pene, vagina, ano y pechos
- Enséñale que debe decir NO a cualquier persona que trate de tocarles su cuerpo y de hacerles cosas que le hacen sentir raro, confundido y no le gustan.
- Cuéntale progresivamente sobre el abuso sexual. No esperes a contárselo abruptamente. Lo ideal es hablarle de sexo en cuentagotas, es decir, a la medida de su curiosidad según la edad que tenga.
- Asegúrate de usar palabras que tu niñ@ comprenda, un lenguaje sencillo y natural es la base.
- Responde a sus preguntas totalmente y hazle sentir que puede acudir a ti en cualquier momento para hablar acerca de cosas que son enigmáticas o inquietantes. Tu serenidad sobre la materia le hará confiar en que ellos pueden compartir sus inquietudes contigo en el futuro
- Hablar de sexualidad desde pequeños les da confianza sobre el tema.
- Hay que aprovechar cualquier oportunidad para hablar sobre sexualidad con los pequeños. De este modo, verán el tema con naturalidad y no les dará pena denunciar el abuso (en caso de ser víctima). Por ejemplo, puedes aprovechar la ducha para decirle este es tu pene o esta es tu vagina, esta es tu parte privada y nadie debe tocarla. Si algo no te gusta, si alguien quiere tocarte tu parte privada me cuentas".
- Si tu hijo te pregunta qué es el abuso sexual, escúchalo, averigua el porqué de su inquietud, pregúntale dónde escuchó hablar del tema, ¿quién le contó y qué le dijo al respecto?
PONIENDO EL ABUSO EN PERSPECTIVA
Una vez que los sobrevivientes empiezan a ver los efectos de largo plazo del abuso, a menudo suponen que todo lo que ellos experimentan es resultado directo de haber sido abusado sexualmente. A pesar de que resultado tentador verlo de este modo, frecuentemente no es correcto. A pesar de que el abuso sexual tiene severos efectos duraderos, sigue siendo tan sólo uno de los aspectos que te han modelado. Para algunos sobrevivientes es por mucho la influencia más penetrante. Para otros, crecer en una sociedad racista, ser adoptado, vivir en la pobreza, o ser el primogénito de cinco hermanos tuvo igual o mayor impacto. Al evaluar los efectos en tu vida, es importante poner el abuso en perspectiva con otras fuerzas que te modelaron.
Haz una lista de los factores que más fuertemente influenciaron tu desarrollo como niño(a). Escríbelos en dos columnas, una para los factores positivos y otra para los negativos (el amor de mi abuela / crecer en la pobreza / aprender a leer / mi entrenador de futbol / el alcoholismo de mi padre / crecer como puertorriqueño(a) en un barrio negro / ser gemelo / mi amor por la música / mi maestra de quinto grado). Algunos temas pueden tener vertientes tanto positivas como negativas. Anótalos en medio.
Observa los elementos en tu lista. Considera su influencia en tu vida actualmente. A continuación numera cada uno en orden de importancia en una escala del 1 al 3. Pon un 1 a las cosas que más te influenciaron. Anota un 2 a las cosas que fueron segundas en importancia y así sucesivamente. Puedes dar el mismo valor a más de un factor. Cuando todos los elementos en tu lista tengan un número, completa las siguientes afirmaciones.
El o los factores más importantes que afectaron mi desarrolló fueron…
Las influencias positivas que me permitieron sobrevivir fueron…
Una buena influencia que olvidé fue…
Comparado con otras influencias, el abuso sexual…
Me sorprendió que…
Aprendí…
Este es un ejercicio que quizá quieras tratar de hacer más tarde. Conforme continúas sanando, la influencia del abuso sexual en tu vida presente irá decreciendo. A un año o dos a partir de ahora, probablemente evaluarás las cosas de otra manera.
Cosas para pensar:
• ¿Qué fue lo más difícil para mí para nombrar las influencias positivas o negativas? ¿Por qué?
• ¿Creo que mis respuestas a este ejercicio cambiarán con el tiempo? Si es así, ¿cómo?
REFLEXIONES: LOS EFECTOS DEL ABUSO
A fin de sanar, primero debes las formas cómo el abuso te ha influenciado y ha moldeado tu vida. Este doloroso proceso puede proporcionarte un contexto para tu experiencia y darte información valiosa acerca de las áreas que necesitas trabajar.
Mientras que evalúas los efectos de largo plazo, es crucial que recuerdes que es posible revertir mucho del daño. Las fortalezas que has desarrollado como sobreviviente te están permitiendo hacer cambios substanciales de largo plazo en tu vida. En tanto continúas haciendo cambios, los efectos negativos del abuso, naturalmente, irán disminuyendo. El abuso sexual no ocurre aislado. Ocurre en un contexto. Es útil analizar las formas cómo el abuso se conecta con otras influencias en tu vida. Al hacer esto, ganarás una perspectiva realista de las fuerzas que te han formado.
Aquí hay algunas preguntas que te ayudarán a evaluar tus sentimientos, metas y necesidades al tiempo que analizas los efectos de largo plazo del abuso sexual en tu vida:
• ¿Qué sentimientos tuve mientras trabajaba en estos ejercicios?
• ¿Qué estoy sintiendo ahora mismo? ¿Qué sensaciones estoy experimentando en mi cuerpo?
• ¿De qué edad me sentí mientras trabajaba en estos ejercicios? ¿De qué edad me siento ahora?
• ¿Qué me resultó difícil en estos ejercicios? ¿Qué fue confuso? ¿Qué no entendí?
• ¿Qué aprendí? ¿Qué compromisos he hecho? ¿Qué pasos tengo que dar?
• ¿Qué hice de lo que me sienta(o) orgullosa(o)?
• ¿Qué me queda pendiente? ¿Qué, si lo hubiera, me gustaría volver a revisar o seguir trabajando en ello?
• ¿Qué necesito hacer para cuidar de mí ahora mismo?
Espera los siguientes ejercicios acerca de Anfrontando: ¿Cómo logré sobrevivir?
Tomado de EL CORAJE DE SANAR, Libro de ejercicios de Laura Davis.
¿CÓMO CAMBIÓ MI VIDA?
En los talleres de El Coraje de Sanar, a menudo [Laura Davis] comienzo por pedir a los sobrevivientes que observen los efectos de largo plazo que el abuso dejó en sus vidas. Tan pronto como traigo el tema a colación, una atmósfera pesada desciende sobre la sala. Conforme vamos contando la larga lista de efectos, veo tres reacciones primarias: reconocimiento, desesperación e ira.
Los sobrevivientes frecuentemente no están conscientes de las conexiones entre el abuso sexual y sus problemas actuales. Mientras yo escribo los múltiples y variados efectos en una gran hoja de papel, los sobrevivientes alrededor de la sala asienten con sus cabezas y dicen cosas como “Oh, yo también. Yo también. No sabía que estaba relacionado. ¡Oh, es por eso que me evado y desaparezco!”. Ellos están experimentando el reconocimiento –se están dando cuenta que las dificultades que están enfrentando de hecho son el resultado directo del abuso.
Con el reconocimiento viene el alivio. Te das cuenta que muchos de los problemas en tu vida son el resultado natural de una infancia con abuso, no son historias bizarras que inventaste por tu cuenta. Ves que los problemas que enfrentas son compartidos por otros sobrevivientes y tu sentimiento de vergüenza y aislamiento disminuye. El peso sobre tus hombros se siente un poco más ligero.
Pero conforme la lista de efectos crece, la segunda respuesta es con frecuencia, la desesperación. El proceso de evaluación consiste en nombrar las pérdidas. Posiblemente estarás devastado cuando ves todas las formas cómo el abuso te ha afectado y te ha limitado. Puedes sentirte desesperanzado y pensar. “¿Cómo podré alguna vez sobreponerme al peso de todo este daño?”
La tercera respuesta común es la ira. Conforme te das cuenta que tu vida adulta ha sido devastada por los actos egoístas de alguien más, te sentirás furioso por lo que te fue hecho. Piensas “¿Cómo puedo esto haber sido hecho contra mí? Odio a mi agresor. Quiero venganza”.
En estos ejercicios evaluarás la manera cómo el abuso sexual ha afectado tu vida, identificando los efectos in siete áreas diferentes. Algunos de estas áreas problemáticas específicas te resultarán familiares; otras te harán pensar del abuso de una nueva forma. Al final de la evaluación, enlistarás tus fortalezas. El tercer ejercicio, una actividad artística, te permitirá experimentar los efectos en un plano más emocional. Finalmente, analizarás el papel que el abuso ha jugado en tu vida en comparación con otras influencias.
Los siguientes ejercicios pueden ser muy inquietantes. Muchos de nosotros hemos minimizados los efectos del abuso así como el abuso en sí. Como resultado, estos ejercicios son particularmente difíciles para hacerse solo. Hazlos con otros sobrevivientes, o comparte tus pensamientos y sentimientos con alguien una vez que los hayas hecho.
EVALUANDO EL DAÑO
Las afirmaciones enlistadas más adelante son típicas de las experiencias y sentimientos de sobrevivientes de abuso sexual infantil. Ya que el abuso afecta a las personas de diferentes maneras, algunas de las afirmaciones se aplicarán a tu caso y otras no. Mirar tus respuestas puede mostrarte las áreas de tu vida que han sido más fuertemente influenciadas por el abuso.
Si has estado trabajando en estos temas por mucho tiempo, puedes usar estas evaluaciones para identificar el progreso que has logrado. Las afirmaciones con las que te hubieras identificado en el pasado podrían parecer irrelevantes para ti en la actualidad. Una proposición que hubieras marcado como “frecuentemente” hace un año o dos, ahora podría ser “rara vez”. Si has estado sanando desde hace algún tiempo, trata de enfocarte trata de enfocarte en las áreas donde has hecho progresos. Permítete sentirte orgullosa(o) de la forma como tus respuestas han cambiado. Luego regresa a tus respuestas y echa una mirada a las áreas que todavía necesitan atención y sanar.
Lee cada oración e indica con qué frecuencia tú tienes esa experiencia o te sientes de esa manera (marca la inicial que corresponde a la frecuencia de tu propia experiencia):
Autoestima Siempre Frecuentemente Algunas veces Rara vez Nunca
Me siento sucio(a), como si hubiera algo malo en mí. _S_ _A_ _F_ _R_ _N_
Algunas veces pienso que estoy loca(o). _S_ _A_ _F_ _R_ _N_
Me siento avergonzada(o) _S_ _A_ _F_ _R_ _N_
Soy diferente que otras personas. _S_ _A_ _F_ _R_ _N_
Me siento desvalido(a) _S_ _A_ _F_ _R_ _N_
Si la gente realmente me conociera, ellos me abandonarían. _S_ _A_ _F_ _R_ _N_
Quiero morir. _S_ _A_ _F_ _R_ _N_
Me quiero suicidar. _S_ _A_ _F_ _R_ _N_
Me odio. _S_ _A_ _F_ _R_ _N_
La paso mal tratando de cuidar de mí misma(o). _S_ _A_ _F_ _R_ _N_
No merezco ser feliz. _S_ _A_ _F_ _R_ _N_
No confío en mi intuición ni en mis sentimientos. _S_ _A_ _F_ _R_ _N_
A menudo me siento confundida(o). _S_ _A_ _F_ _R_ _N_
No sé cómo establecer metas y seguirlas hasta lograrlas. _S_ _A_ _F_ _R_ _N_
Tengo miedo del éxito. _S_ _A_ _F_ _R_ _N_
Soy un fracaso. No me siento capaz de realizar un buen trabajo. _S_ _A_ _F_ _R_ _N_
Utilizo el trabajo para esconder los sentimientos de vacío dentro de mí. _S_ _A_ _F_ _R_ _N_
Soy perfeccionista. _S_ _A_ _F_ _R_ _N_
Me invento muchas de historias sobre mi vida. _S_ _A_ _F_ _R_ _N_
Me he robado muchas cosas en las tiendas. _S_ _A_ _F_ _R_ _N_
Mis sentimientos
No creo que los sentimientos sean muy importantes. _S_ _A_ _F_ _R_ _N_
Frecuentemente no sé qué estoy sintiendo. _S_ _A_ _F_ _R_ _N_
No puedo distinguir un sentimiento de otro. _S_ _A_ _F_ _R_ _N_
Sólo experimento una o dos emociones. _S_ _A_ _F_ _R_ _N_
La pasó mal tratando de expresar mis sentimientos. _S_ _A_ _F_ _R_ _N_
Me resulta difícil llorar libremente. _S_ _A_ _F_ _R_ _N_
Lloro todo el tiempo. _S_ _A_ _F_ _R_ _N_
Me siento incómoda(o) cuando me siento muy feliz. _S_ _A_ _F_ _R_ _N_
Me siento nervioso(a) cuando las cosas están tranquilas y relajadas. _S_ _A_ _F_ _R_ _N_
Me siento enfurecido(a) la mayor parte del tiempo. _S_ _A_ _F_ _R_ _N_
Casi nunca me enojo. Me da miedo enojarme. _S_ _A_ _F_ _R_ _N_
Me deprimo mucho. _S_ _A_ _F_ _R_ _N_
Tengo muchas pesadillas. _S_ _A_ _F_ _R_ _N_
Tengo ataques de pánico. _S_ _A_ _F_ _R_ _N_
Si realmente me dejara ir, mis sentimientos se saldrían de control. _S_ _A_ _F_ _R_ _N_
He sido violento(a). _S_ _A_ _F_ _R_ _N_
Todavía no he sido violento(a) pero me preocupa que pueda llegar a serlo. _S_ _A_ _F_ _R_ _N_
Mi cuerpo
No estoy “en mi cuerpo” gran parte del tiempo. _S_ _A_ _F_ _R_ _N_
Frecuentemente me evado. _S_ _A_ _F_ _R_ _N_
Mi cuerpo con frecuencia se siente entumecido. _S_ _A_ _F_ _R_ _N_
Siento como si mi cuerpo estuviera separado del resto de mí. _S_ _A_ _F_ _R_ _N_
No presto mucha atención a las señales de mi cuerpo (apetito, cansancio, dolor). _S_ _A_ _F_ _R_ _N_
Creo que mi cuerpo es horrible. _S_ _A_ _F_ _R_ _N_
Escondo mi cuerpo. _S_ _A_ _F_ _R_ _N_
Soy disléxico(a). Tuve discapacidades del aprendizaje mientras estaba creciendo. _S_ _A_ _F_ _R_ _N_
Uso más drogas o alcohol de lo que creo que debería. _S_ _A_ _F_ _R_ _N_
A menudo como compulsivamente. _S_ _A_ _F_ _R_ _N_
Trato de no comer o como y vomito. _S_ _A_ _F_ _R_ _N_
Me lastimo a mí misma(o) a propósito (me corto, me quemo, o me hiero) _S_ _A_ _F_ _R_ _N_
Tengo enfermedades que creo que están relacionadas con el abuso. _S_ _A_ _F_ _R_ _N_
He hecho ejercicio para hacer mi cuerpo más fuerte, así que no me sentiría como una víctima. _S_ _A_ _F_ _R_ _N_
He tenido recuerdos del abuso durante una cirugía o algún otro procedimiento médico. _S_ _A_ _F_ _R_ _N_
Me da miedo ir al dentista. Odio la sensación de tener cosas dentro de mi boca. _S_ _A_ _F_ _R_ _N_
(Para mujeres) Me da miedo ir al ginecólogo. _S_ _A_ _F_ _R_ _N_
Intimidad
A menudo me siento ajeno(a) a otras personas, como si yo fuera de otro planeta. _S_ _A_ _F_ _R_ _N_
La mayoría de mis relaciones simplemente no funcionan. _S_ _A_ _F_ _R_ _N_
No tengo muchos amigos. _S_ _A_ _F_ _R_ _N_
Estoy bien con mis amigos, pero simplemente no puedo hacer que las cosas funcionen con mi pareja. _S_ _A_ _F_ _R_ _N_
Creo que realmente yo estoy destinada(o) a estar sola(o). _S_ _A_ _F_ _R_ _N_
No estoy segura(o) que yo merezca ser amada(o). _S_ _A_ _F_ _R_ _N_
No sé lo qué significa el amor. _S_ _A_ _F_ _R_ _N_
Me resulta difícil confiar en las personas. _S_ _A_ _F_ _R_ _N_
Creo que las personas me van a abandonar. _S_ _A_ _F_ _R_ _N_
Pongo demasiado a prueba a las personas. _S_ _A_ _F_ _R_ _N_
Me resulta difícil recibir cariño o dar cariño a alguien más. _S_ _A_ _F_ _R_ _N_
Me da miedo hacer un compromiso. Cuando las personas se acercan demasiado entro en pánico. _S_ _A_ _F_ _R_ _N_
Me cuesta mucho trabajo decir NO. _S_ _A_ _F_ _R_ _N_
Las personas de aprovechan de mí en las relaciones. _S_ _A_ _F_ _R_ _N_
Me involucro con personas inapropiadas o inaccesibles. _S_ _A_ _F_ _R_ _N_
Me he relacionado con personas que me recuerdan a mi abusador. _S_ _A_ _F_ _R_ _N_
Estoy peleando mucho con mi pareja. _S_ _A_ _F_ _R_ _N_
Algunas veces pienso que mi pareja es mi abusador. _S_ _A_ _F_ _R_ _N_
El abuso sexual está realmente creando problemas en mi relación. _S_ _A_ _F_ _R_ _N_
Sexualidad
Evito el sexo. En lo profundo de mi ser, desearía nunca tener que lidiar con el sexo otra vez. _S_ _A_ _F_ _R_ _N_
Soy célibe. No he tenido sexo en años. _S_ _A_ _F_ _R_ _N_
Realmente creo que el sexo es asqueroso. _S_ _A_ _F_ _R_ _N_
No siento deseo sexual. Pienso que hay algo básicamente mal conmigo. _S_ _A_ _F_ _R_ _N_
El sexo no es placentero para mí. Frecuentemente tengo sexo para hacer feliz a la otra persona. _S_ _A_ _F_ _R_ _N_
Trato de usar el sexo para satisfacer la mayor parte de mis necesidades. _S_ _A_ _F_ _R_ _N_
Realmente siento que tengo sexo en exceso. _S_ _A_ _F_ _R_ _N_
Sexo y agresión están realmente conectados para mí. _S_ _A_ _F_ _R_ _N_
Me resulta difícil acercarme de manera no sexual. Simplemente no es satisfactorio. _S_ _A_ _F_ _R_ _N_
Frecuentemente voy tras sexo que no quiero. _S_ _A_ _F_ _R_ _N_
El sexo es la actividad en la que me desempeño mejor. _S_ _A_ _F_ _R_ _N_
Me he vendido a mí misma(o) por sexo. _S_ _A_ _F_ _R_ _N_
He tenido sexo con personas que no respetan. _S_ _A_ _F_ _R_ _N_
He sido abusado sexualmente de adulto. _S_ _A_ _F_ _R_ _N_
Necesito controlar todo en relación con el sexo. _S_ _A_ _F_ _R_ _N_
Me cuesta trabajo estar presente cuando hago el amor. Me siento entumecida(o) demasiado durante la relación sexual. _S_ _A_ _F_ _R_ _N_
Cuando soy sexual, tengo sentimientos atemorizantes, terribles, que no entiendo. _S_ _A_ _F_ _R_ _N_
Con frecuencia tengo recuerdos del abuso mientras estoy haciendo el amor. _S_ _A_ _F_ _R_ _N_
Me siento sexualmente estimulado(a) cuando leo o hablo sobre abuso sexual, _S_ _A_ _F_ _R_ _N_
Me excitan las fantasías violentas o sádicas. _S_ _A_ _F_ _R_ _N_
Me siento avergonzado(a) de mi sexualidad. _S_ _A_ _F_ _R_ _N_
He abusado sexualmente de otros. _S_ _A_ _F_ _R_ _N_
Hijos y paternidad
Me siento alerta e incómodo cerca de niños y niñas. _S_ _A_ _F_ _R_ _N_
Me cuesta trabajo ser afectuoso con niños y niñas. _S_ _A_ _F_ _R_ _N_
Me cuesta trabajo establecer límites a los niños y niñas. _S_ _A_ _F_ _R_ _N_
Me resulta difícil balancear mis necesidades con mis hijos. _S_ _A_ _F_ _R_ _N_
(Para padres) me siento inadecuado(a) como padre (madre). _S_ _A_ _F_ _R_ _N_
Tengo problemas para proteger a los niños y niñas que cuido. _S_ _A_ _F_ _R_ _N_
Tiendo a ser sobreprotector(a). _S_ _A_ _F_ _R_ _N_
He protegido exitosamente a niños y niñas. _S_ _A_ _F_ _R_ _N_
Tengo miedo de ser abusivo. _S_ _A_ _F_ _R_ _N_
He abuso de infantes. _S_ _A_ _F_ _R_ _N_
Mis hijos han sido abusados (por alguien más). _S_ _A_ _F_ _R_ _N_
Mi familia de origen
Tengo una relación tensa con mi familia. _S_ _A_ _F_ _R_ _N_
Miembros de mi familia me han rechazado (o viceversa). _S_ _A_ _F_ _R_ _N_
Me resulta difícil establecer límites a mi familia. _S_ _A_ _F_ _R_ _N_
Algunos miembros de mi familia invalidan mis sentimientos y experiencias. _S_ _A_ _F_ _R_ _N_
Me siento loco(a) cuando estoy con mi familia. _S_ _A_ _F_ _R_ _N_
No pudo ser honesto(a) con mi familia. _S_ _A_ _F_ _R_ _N_
El abuso sexual todavía es un secreto en mi familia. _S_ _A_ _F_ _R_ _N_
Todavía hay incesto en mi familia. _S_ _A_ _F_ _R_ _N_
Estoy esperando que los miembros de mi familia se acerquen y me apoyen. _S_ _A_ _F_ _R_ _N_
Si muchas de las afirmaciones en estas listas te son familiares, te debes sentir abrumada(o) ahora mismo. Pero el propósito de este ejercicio no es abrumarte; es mostrarte que hay una razón por la cual experimentas las cosas que te pasan. Es para señalar las áreas que necesitan sanar.
A pesar que el libro de ejercicios de El Coraje de Sanar no atiende todas las áreas cubiertas en esta evaluación (el libro de El Coraje de Sanar sí cubre todas las áreas), es posible sanar cada uno de los efectos de largo plazo mencionados. Es posible modificar dramáticamente tu vida de modo que tus respuestas a estas afirmaciones en dos años a partir de ahora se parecerán poco a tus respuestas actuales.
Completa las siguientes afirmaciones:
Cuando miro mis respuestas, me siento…
Me he sentido más fuertemente afectado(a) en las áreas de…
Me he sentido menos afectada en las áreas de…
Las afirmaciones más difíciles de reconocer para mí fueron…
Me siento esperanzado(a) acerca de hacer cambios en…
Ya he estado haciendo importantes avances en las siguientes áreas:
Me siento más desesperanzado(a) acerca de cambiar…
Fui sorprendida(o) por…
Aprendí…
Cosas para pensar:
• ¿Cómo se comparan mis respuestas con lo que yo esperaba?
• ¿Cómo afectó esta evaluación la dirección que quiero tomar en mi recuperación?
IDENTIFICANDO MIS FORTALEZAS
Cuando miras los efectos negativos del abuso en tu vida, es difícil imaginar que has podido desarrollar fortalezas al mismo tiempo. Sin embargo, todos desarrollamos fortalezas a pesar de nuestro abuso, o tal vez a causa del abuso. No quiero decir, de ninguna manera, que hay un lado positivo en el abuso o que deberías “mirar el lado positivo del abuso”.
En una entrevista reciente, se me pidió [a Laura Davis] discutir el éxito de El Coraje de Sanar y los seminarios que dirijo. En algún punto, el entrevistador preguntó si estoy contenta con que el abuso haya ocurrido, no por el dolor, sino por las oportunidades que me había traído. Estuvimos riendo y bromeando, pero cuando ella hizo esa pregunta me puse seria. “Absolutamente no”, le respondí con una vehemencia que me sorprendió. “Hubiera dado todo porque el abuso no ocurriera. Podría haber estado motivada a escribir un libro debido a una influencia positiva, porque hubiera sido conmovida por una pieza de música, o porque hubiera tenido una profunda experiencia de amor. Yo escribí El Coraje de Sanar porque yo sufría un terrible, insoportable dolor. No importa que resultara de esto. Jamás estaré contenta con que haya sucedido”.
Reconocer tus fortalezas no significa que tengas que minimizar tu abuso o descontar los efectos negativos que tuvo en tu vida. Más bien, es una forma de sentirte bien acerca de ti mismo(a) a pesar de lo que te sucedió. Es una forma de reconocer las habilidades y cualidades que te permiten sanar.
En la siguiente lista, marca las afirmaciones con las que te identifiques. Agrega cualquier otra fortaleza que puedas pensar.
__ Soy obstinado(a). No me daré por vencido(a).
¬¬__ Tengo determinación. Cuando me propongo algo, persisto.
__ No permitiré que nadie más abuse de mí otra vez.
__ Siento empatía por otras personas que sienten dolor.
__ Entiendo el sufrimiento humano.
__ Si pude pasar el abuso, puedo pasar lo que sea.
__ No tengo muchas ilusiones acerca del mundo. Veo las cosas tal cual son.
__ Soy auto suficiente. Puedo cuidar de mí misma(o).
__ Soy valiente.
__ Soy perceptiva(o) y puedo imaginarme qué está pasando realmente.
__ Sé cómo manejar una crisis.
__ Sobreviví.
__ Soy tranquila(o) y paciente.
Si no eres capaz de identificar muchas o ninguna de tus fortalezas, no estás sola(o). A veces, cuando estás inundado(a) con efectos negativos y te sientes mal acerca de ti mismo(a), es difícil reconocer tus fortalezas. Pero ahí están. De otro modo, tú no habrías sobrevivido. Si tuviste un mal momento con este ejercicio, regresa más tarde y trata de responder otra vez una vez que hayas avanzado en este libro. O pídele a personas cercanas a ti que te digan las fortalezas que ellos ven en ti.
Cosas para pensar:
• ¿Se siente como traicionarme a mí misma(o) el pensar en mis fortalezas? Si es así, ¿por qué?
• ¿Me puedo sentir bien acerca de las fortalezas que desarrollé mediante la adversidad? ¿Por qué sí o por qué no?
ACTIVIDAD: DIBUJANDO LOS EFECTOS
Algunas veces es difícil expresar la forma cómo nos sentimos mediante palabras. Puede ser más fácil hacerlo por otro medio, como arte o dance. En una hoja de papel, haz un dibujo de las formas cómo el abuso te lastimó. Utiliza crayones, lápices de colores, pinturas o gises.
Si lo prefieres, haz un collage. Hojea revistas, circulares, periódicos y anuncios, y recorta y pega las imágenes, así como las palabras que reflejen las formas cómo has sido influenciada(o) negativamente por el abuso. Cuando hayas terminado, haz un segundo collage. Representa las fortalezas que hayas desarrollado como resultado del abuso. Éstas pueden incluir cosas como valor, perseverancia, auto suficiencia y determinación. Deja que el collage exprese tu orgullo que sobreviviste contra todos las probabilidades.
EL PESO DE LA CULPA
Una de las mayores secuelas es la culpabilidad, sentirte culpable por haber sido abusada y no decir NO.
¿Por no evitarlo?, ¿por no defenderte?, ¿por callar y someterte a las vejaciones?, ¿creer que eras tú quien quizás provocabas esa situación? ¿Porque a veces se sintió placer? ¿Por parecer que te convertías en encubridora de tu abusador? por a veces recibir regalos o caramelos de tu abusador?, ¿Por no escaparte?.....BASTA YA..NO SOMOS NI FUIMOS CULPABLES.
Éramos tan solo niños(a) s, sometidos psicológicamente en las trampas del abusador...aterrados, sin escapatorias, sin recursos a nuestra corta edad, arrastrados a todo ello, como cuando la corriente de un Río te lleva. Esa culpa que yo sentía, me conllevó a ser más frágil y llevar esa gran bolsa que es la Culpa, y pesa tanto, que no te deja caminar, ni avanzar, ni quererte, tan solo te sientes vacía y muerta por dentro. HAY UN ANTES.ES CUANDO ESTABAMOS MUERTOS.Y UN DESPUÈS...SOBREVIVIENTES.
Cuando estaba muerta me disocié del dolor, ya no tenía dolor físico, tuve que aprender como un automatismo de defensa, para poder vivir situaciones de shock, daño, dolor, miedo. Pues con 5,6,7,8,9,10,años penetraciones de un adulto a la fuerza, por naturaleza ya es escandaloso y brutal...desgarres vaginales e incluso anales .Sangrados, heridas internas, tuve que aprender a curármelas sola, microlina, alcohol. Suena horrible, pero el alcohol no me hacía mas daño del que tenía. Si aprendía disociarme físicamente por el dolor, tuve que aprender a vivir sin sentir...ASI QUE ME MORÌ.DURANTE UNOS AÑOS. Los cuales pues me autodestruía, sin darme cuenta, alcohol, drogas, malas compañías, hurtos, robos, autolesiones. Todo me daba igual, incluso retaba a la muerte, siendo camicace muchas veces, con un coche, ponerme delante, quedarme al borde de anden cerca de la vía cuando pasaba un tren...era como que no sentía nada. NADA....mejor dicho...creo me programé para no sentir.
Hubo un detonante que me hizo parar de nuevo...y poder verme, se murió uno de nuestros amigos por las drogas.
Cuando vi eso...por primera vez me hablé y pregunté. ¿quiero este final también? sorprendida vi que no lo deseaba, e incluso tenía ganas de hacer cosas ,entonces fue cuando empecé a renacer de nuevo poco a poco, retomé los estudios, una cosa otra, bueno casi nada me iba bien o me cansaba aunque me lo sacara, con todo esto es cuando se puso el velo para no acordarme o tener muy presente los abusos, pero siempre me acompañaba una nostalgia, tristeza vacío,,, claro que jamás le eché la culpa a lo que era, me decía es que soy rara. Tenía a veces flashes de recuerdos, era como un puzle y me faltaban piezas, no sabes cómo ni cuándo ni porqué, un día lo recuerdas casi todo. el puzle se arma solo...DIOSSS QUE VERTIGOOO.QUE CULPA..QUE ASCO...NO ME SOPORTABA...
Tan solo se lo pude contar a una hermana, con mucha vergüenza y lentamente, en su día se lo dije a mi madre pero no me creyó. Ella mi hermana me hizo entender que yo no tenía culpa de nada, a todo esto leí mucho sobre el tema, ya no salía tanto...y por supuesto uno de mis abusadores convivía conmigo. Pero ya no abusaba pues ya me vino la regla, pero jamás le dije nada ni le echaba la culpa a él, yo llevaba la bolsa y peso por él sin darme cuenta.
PASÒ TIEMPO Y COSAS BONITAS COMO QUE CONOCÌ A MI MARIDO....EMPECÈ A VOLORARME POCO A POCO, CON EL APOYO DE MI MARIDO, PODIA VER QUE VALIA PARA MUCHAS COSAS, SENTIA AMOR Y ERA CORRESPONDIDA, EL AMOR CURA MUCHO, SOBRE TODO CUANDO NO TE HAS DEJADO QUERER,Y CUANDO SURJE Y TE DAS PERMISO ES HERMOSO.
Y AHÌ EMPIEZA TU PERDON...A TI MISMA,PERDONARTE..YO ME PERDONÈ YA NO ME SENTIA TAN CULPABLE.ERA LIBERADOR, PERO MAS LIBERADOR FUÈ DARME CUENTA EN TERAPIAS QUE IBA Y ESTUDIABA, QUE NO TUVE LA CULPA Y QUE NO ME DEBÌA UN PERDÒN...Y QUE ERA HORA DE DAR EL PESO A QUIENES LES CORRESPONDÌA, LOS ABUSADORES--ELLOS SON LOS UNICOS CULPABLES Y LLEGAR A ESTA CONCLUSIÒN ES COMO PODER LEVITAR Y PODER CAMINAR TAN LIGERA...AHÌ ES CUANDO EMPIEZA EL SER SOBREVIVIENTE, CUANDO COLOCAS CADA COSA EN SU CAJÒN.
LULU OSORIO.
¿Por no evitarlo?, ¿por no defenderte?, ¿por callar y someterte a las vejaciones?, ¿creer que eras tú quien quizás provocabas esa situación? ¿Porque a veces se sintió placer? ¿Por parecer que te convertías en encubridora de tu abusador? por a veces recibir regalos o caramelos de tu abusador?, ¿Por no escaparte?.....BASTA YA..NO SOMOS NI FUIMOS CULPABLES.
Éramos tan solo niños(a) s, sometidos psicológicamente en las trampas del abusador...aterrados, sin escapatorias, sin recursos a nuestra corta edad, arrastrados a todo ello, como cuando la corriente de un Río te lleva. Esa culpa que yo sentía, me conllevó a ser más frágil y llevar esa gran bolsa que es la Culpa, y pesa tanto, que no te deja caminar, ni avanzar, ni quererte, tan solo te sientes vacía y muerta por dentro. HAY UN ANTES.ES CUANDO ESTABAMOS MUERTOS.Y UN DESPUÈS...SOBREVIVIENTES.
Cuando estaba muerta me disocié del dolor, ya no tenía dolor físico, tuve que aprender como un automatismo de defensa, para poder vivir situaciones de shock, daño, dolor, miedo. Pues con 5,6,7,8,9,10,años penetraciones de un adulto a la fuerza, por naturaleza ya es escandaloso y brutal...desgarres vaginales e incluso anales .Sangrados, heridas internas, tuve que aprender a curármelas sola, microlina, alcohol. Suena horrible, pero el alcohol no me hacía mas daño del que tenía. Si aprendía disociarme físicamente por el dolor, tuve que aprender a vivir sin sentir...ASI QUE ME MORÌ.DURANTE UNOS AÑOS. Los cuales pues me autodestruía, sin darme cuenta, alcohol, drogas, malas compañías, hurtos, robos, autolesiones. Todo me daba igual, incluso retaba a la muerte, siendo camicace muchas veces, con un coche, ponerme delante, quedarme al borde de anden cerca de la vía cuando pasaba un tren...era como que no sentía nada. NADA....mejor dicho...creo me programé para no sentir.
Hubo un detonante que me hizo parar de nuevo...y poder verme, se murió uno de nuestros amigos por las drogas.
Cuando vi eso...por primera vez me hablé y pregunté. ¿quiero este final también? sorprendida vi que no lo deseaba, e incluso tenía ganas de hacer cosas ,entonces fue cuando empecé a renacer de nuevo poco a poco, retomé los estudios, una cosa otra, bueno casi nada me iba bien o me cansaba aunque me lo sacara, con todo esto es cuando se puso el velo para no acordarme o tener muy presente los abusos, pero siempre me acompañaba una nostalgia, tristeza vacío,,, claro que jamás le eché la culpa a lo que era, me decía es que soy rara. Tenía a veces flashes de recuerdos, era como un puzle y me faltaban piezas, no sabes cómo ni cuándo ni porqué, un día lo recuerdas casi todo. el puzle se arma solo...DIOSSS QUE VERTIGOOO.QUE CULPA..QUE ASCO...NO ME SOPORTABA...
Tan solo se lo pude contar a una hermana, con mucha vergüenza y lentamente, en su día se lo dije a mi madre pero no me creyó. Ella mi hermana me hizo entender que yo no tenía culpa de nada, a todo esto leí mucho sobre el tema, ya no salía tanto...y por supuesto uno de mis abusadores convivía conmigo. Pero ya no abusaba pues ya me vino la regla, pero jamás le dije nada ni le echaba la culpa a él, yo llevaba la bolsa y peso por él sin darme cuenta.
PASÒ TIEMPO Y COSAS BONITAS COMO QUE CONOCÌ A MI MARIDO....EMPECÈ A VOLORARME POCO A POCO, CON EL APOYO DE MI MARIDO, PODIA VER QUE VALIA PARA MUCHAS COSAS, SENTIA AMOR Y ERA CORRESPONDIDA, EL AMOR CURA MUCHO, SOBRE TODO CUANDO NO TE HAS DEJADO QUERER,Y CUANDO SURJE Y TE DAS PERMISO ES HERMOSO.
Y AHÌ EMPIEZA TU PERDON...A TI MISMA,PERDONARTE..YO ME PERDONÈ YA NO ME SENTIA TAN CULPABLE.ERA LIBERADOR, PERO MAS LIBERADOR FUÈ DARME CUENTA EN TERAPIAS QUE IBA Y ESTUDIABA, QUE NO TUVE LA CULPA Y QUE NO ME DEBÌA UN PERDÒN...Y QUE ERA HORA DE DAR EL PESO A QUIENES LES CORRESPONDÌA, LOS ABUSADORES--ELLOS SON LOS UNICOS CULPABLES Y LLEGAR A ESTA CONCLUSIÒN ES COMO PODER LEVITAR Y PODER CAMINAR TAN LIGERA...AHÌ ES CUANDO EMPIEZA EL SER SOBREVIVIENTE, CUANDO COLOCAS CADA COSA EN SU CAJÒN.
LULU OSORIO.
domingo, 13 de febrero de 2011
HACER UN BALANCE: DE DÓNDE VENGO?
Los siguientes ejercicios te ayudarán a reconocer las formas como el abuso a moldeado y formado tu vida. En los ejercicios de la sección “¿De dónde vengo?” tendrás oportunidad de mirar tu pasado y nombrar el abuso que sufriste. En “Los Efectos” aprenderás que muchas de las circunstancias con las que luchas en tu vida diaria son un resultado directo de haber sido abusada(o) sexualmente en la infancia. En “Enfrentando” identificarás las estrategias que has utilizado para sobrevivir al abuso, así como mirar los aspectos tanto negativos como positivos de cada una de estas estrategias en tu vida actualmente. Éste es el primer paso para reemplazar patrones autodestructivos para enfrentar el abuso con otros más saludables.
Estas secciones de ejercicios no serán fáciles. Al nombrar el abuso, estarás cara a cara con las experiencias de la niñez que estuvieron llenas de terror, vergüenza y miedo. Mirar directamente los daños requiere que hagas una evaluación dolorosa y honesta del precio que has tenido que pagar por el abuso en tu vida. Encontrarás difícil sentir esperanza cuando mires en la profundidad y extensión de tu dolor; sin embargo, sólo cuando enfrentas las partes de tu vida donde tienes problemas, puedes hacer cambios duraderos. Conforme descubres la fuente de tus peores batallas, descubrirás que no estás loca(o) ni sola(o). Las cosas empezarán a tener sentido. Empezarás a combatir.
¿DE DÓNDE VENGO?
Muchos sobrevivientes han callado memorias de su infancia encerrándolas en un cuarto solitario. Posiblemente tú nunca has hablado con nadie acerca de lo que experimentaste mientras estabas creciendo. Quizá has bloqueado tus recuerdos totalmente (Más adelante habrá un capítulo “Recordando” para hablar sobre amnesia). Tal vez nadie nunca preguntó, o tal vez nunca nadie te hubiera creído. O quizá, tú no pensaste que tenía importancia.
Si has empezado a leer estos ejercicios, tú has estado pensando acerca de las cosas que te pasaron cuando eras más joven. Puedes incluso tener dudas todavía: podrías estar inseguro acerca de si el abuso realmente sucedió, estar incierto acerca de que si la forma cómo abusaron de ti cuenta, o preguntándote si estos ejercicios tratarán acerca de tu experiencia personal.
Muchos sobrevivientes vienen a los talleres preguntándose si ellos realmente califican para estar aquí. Suelen decir cosas como “Sólo sucedió una vez”, o “Fue sólo mi hermano”, o “No hubo realmente contacto”, o “Fue mi madre. Eso no cuenta, ¿o sí?”. Si tus límites fueron violados cuando eras un niño o una niña, aunque haya sido una sola vez, tu experiencia cuenta.
Las siguientes listas para checar son formas para ayudarte a reconocer y nombrar tu experiencia. A pesar que no será fácil, marcar los aspectos que te incumben te ayudará a sentir que tu experiencia importa. (Incluso si tú no fuiste sexualmente abusado pero creciste en un hogar disfuncional con otra clase de problemas, encontrarás un lugar apropiado).
CUANDO ESTABA CRECIENDO
Hay características comunes que existen en las familias donde ocurre el abuso. Posiblemente no experimentaste todas ellas, pero quizá viviste varias de ellas. Si fuiste abusado fuera de casa. Pocas de estas declaraciones se parecerán familiares.
Marca las afirmaciones que tengan que ver con tu infancia. Agrega las que hagan falta.
__ Me siento avergonzado de mi familia. Hay cosas de las que no hablaría.
__ Siempre ha habido muchos secretos en mi hogar de origen.
__ Fui advertido de no hablar de las cosas que ocurrían.
__ A pesar de las cosas malas, siempre hubo muchas cosas buenas en mi familia.
__ Tuve buenas circunstancias en casa; el abuso ocurrió fuera de ella.
__ Por lo menos uno de mis padres, consumía drogas o bebía en exceso.
__ No había nunca dinero suficiente para cubrir las necesidades.
__ Alguien en mi familia era considerado “loco” o “enfermo mental”.
__ A menudo fui humillado y menospreciado.
__ Nunca me sentí respetado como individuo.
__ La mayoría de mis necesidades básicas nunca fue cubierta.
__ Desde una edad temprana tuve que hacerme cargo de alguien en mi familia.
__ Algunas veces yo sentía que era el padre o la madre.
__ Me sentía aislado en mi familia.
__ No se me permitió relacionarme con otros niños de mi edad.
__ Las cosas eran caóticas e impredecibles en mi hogar de origen.
__ Había una gran cantidad de promesas rotas.
__ Fui golpeado(a) de niño(a). Había mucha violencia en la familia.
__ No fui abusada(o) pero presencie cosas terribles.
__ Siempre tenía miedo de que algo terrible fuera a pasar.
__ Me alejaron de mi hogar y me llevaron a un hogar adoptivo o con familiares.
__ Nunca tuve privacidad en lo concerniente a mi cuerpo o las funciones de mi cuerpo.
__ Alguien me hacía comentarios inapropiados, intrusivos, sobre sexo.
__ Fui acariciado(a) o tocado(a) sexualmente por alguien que tenía más poder que yo.
__ Fui obligado a tocar a otra(s) persona(s) sexualmente.
__ Fui abusada(o) sexualmente, pero sólo ocurrió una vez.
__ Fui obligada(o) a realizar sexo oral.
__ Fui violada(o).
__ Fui obligado(a) a mirar a otras personas tener relaciones sexuales.
__ Fui obligado(a) a que se me realizarán procedimientos médicos innecesarios.
__ Fui incitado(a) al sexo o avergonzado con respecto al sexo.
__ Se me dijo que sólo servía para el sexo.
__ Alguien tomó fotos o videos sexuales de mí.
__ Fui vendido(a) por sexo o entregado a otros.
__ Fui forzado a trabajar en pornografía infantil o prostitución.
__ Me lavaron el cerebro o me indujeron a consumir drogas.
__ Fui abusado(a) sexualmente y/o torturado(a) como parte de un ritual.
__ Fui obligado(a) a realizar actos sexuales o violentos contra otras víctimas.
__ No estoy segura(o) si fui abusada(o), pero cuando oigo acerca del abuso sexual y sus efectos, todo eso me suena familiar y aterrorizante.
__ No recuerdo mi infancia, pero tengo este terrible sentimiento de que algo realmente malo me ocurrió.
Escribe las afirmaciones que crees que hacen falta en esta lista.
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HACER UN BALANCE: NOMBRA AL AGRESOR
Cony Diaz
HACER UN BALANCE: NOMBRA AL AGRESOR
HACER UN BALANCE: NOMBRA AL AGRESOR
En los talleres de El Coraje de Sanar, Laura Davis coloca en la pared varias hojas y escribo en el margen superior con letras grandes “Nombra al agresor”. A lo largo del día, los sobrevivientes van a la pared y escriben los nombres de los abusadores con marcadores mágicos en negritas. Algunas veces ellos(as) están temblando, aterrados(as), llorando; algunas veces alguno necesita que un amigo lo acompañe a escribir el nombre de su agresor en la pared; pero escribir el nombre del abusador siempre es una experiencia que te hace sentir poderoso. Algunos sobrevivientes escriben un solo nombre. Otros escriben muchos. Una mujer preguntó si estaba bien si escribía dieciséis nombres. Le respondí [Laura Davis], “Por supuesto”.
Marca las personas que abusaron de ti. Si estás listo(a) escribe los nombres.
__ Fui abusada(o) por mi padre.
__ Fui abusada(o) por mi padrastro.
__ Fui abusada(o) por mi abuelo.
__ Fui abusada(o) por mi tío.
__ Fui abusada(o) por mi madre.
__ Fui abusada(o) por mi madrastra.
__ Fui abusada(o) por mi abuela.
__ Fui abusada(o) por mi tía.
__ Fui abusada(o) por mi hermano.
__ Fui abusada(o) por mi hermana.
__ Fui abusada(o) por mi primo.
__ Fui abusada(o) por una familia adoptiva.
__ Fui abusada(o) por un(a) maestro(a).
__ Fui abusada(o) por un ministro o líder religioso.
__ Fui abusada(o) por un líder scout o un consejero de campamento.
__ Fui abusada(o) por un doctor u otro tipo de personal médico.
__ Fui abusada(o) por un vecino.
__ Fui abusada(o) por un amigo de la familia.
__ Fui abusada(o) por otros niños en el colegio.
__ Fui abusada(o) por un extraño.
__ Fui abusada(o) por un consejero u otras personas que se suponía me ayudarían.
__ Muchas personas diferentes abusaron de mí.
__ Sé que fui abusada(o) pero no sé quién lo hizo.
__ Fui abusada(o) por _______________________
__ Fui abusada(o) por _______________________
__ Fui abusada(o) por _______________________
__ Fui abusada(o) por _______________________
__ (Si no estás muy segura(o)) Creo que podría haber sido abusada por ______________________
________________________________________________________________________________
__ Luego como adulto(a), fui abusada(o) por____________________________________________
________________________________________________________________________________
Nombrar a los agresores es un acto poderoso. Puede hacerte sentir poderoso y es excitante, o bien, puede ser aterrorizante. Respira profundamente en lo que tomas unos minutos para reconocer cómo te estás sintiendo. ¿Te estás sintiendo regocijado(a) y libre? ¿Lleno(a) de pánico y temeroso(a)? ¿Entumecido(a) e inseguro(a)? O una combinación de todo esto junto.
(titula una hoja como sigue y a continuación escribe el nombre o nombre del abusador(es)) NOMBRA AL ABUSADOR
____________________
____________________
____________________
Si tienes miedo ahora, estás teniendo una reacción natural a nombrar al abusador. Al romper el silencio, estás terminando con el tabú del secreto que te ha mantenido bajo control. (Más adelante habrá una sección de ejercicios acerca de “Romper el silencio”). Recuerda que no tienes que mostrar estos ejercicios a nadie hasta que estés lista(o). Si te sientes abrumada(o), regresa al ejercicio llamado “Cosas que hacer cuando estás abrumada(o)” de la sección Lidiando con las crisis.
REFLEXIONES: ¿De dónde vengo?
Sanar requiere regresar y enfrentar el dolor de tu niñez. Nombrar lo que te sucedió es crucial. Te permite reclamar el hecho de que fuiste lastimada(o) y pone fin al solitario silencio que ha envuelto tu experiencia. Aun cuando te da poder, escribirlo puede ser aterrador. Es importante que cuides de ti y busques ayuda si te sientes vacilante.
Aquí hay algunas preguntas para ayudarte a evaluar tus sentimientos presentes, tus metas y necesidades entorno a nombrar el abuso.
• ¿Qué sentimientos tuve mientras trabajaba a lo largo de estas listas?
• ¿Qué estoy sintiendo ahora? ¿Qué sensaciones estoy sintiendo en mi cuerpo?
• ¿De qué edad me sentí mientras trabajaba en estas listas? ¿De qué edad me siento ahora?
• ¿Qué fue difícil para mí al completar estos ejercicios? ¿Qué fue confuso? ¿Qué no entendí?
• ¿Qué aprendí? ¿Qué compromisos he hecho? ¿Qué pasos tengo que dar?
• ¿Qué hice de lo que estoy orgullosa(o)?
• ¿Qué queda pendiente todavía para mí? ¿Qué, si lo hay, quiero volver a revisar o darle seguimiento?
• ¿Qué necesito hacer para cuidar de mi misma(o) en este momento?
Espera los siguientes ejercicios acerca de Los efectos: ¿Cómo cambió mi vida?
tomado de EL CORAJE DE SANAR, Libro de ejercicios de Laura Davis.
LECTORA DE TU BLOG
Hola, leí parte de blog, en especial la entrada titulada " Testimonio de una víctima" y me encantó por lo muy indentificada que me sentí. Quise publicar un comentario, pero me emocioné escribiendo y no me lo acepta porque es muy grande, pero sí me gustaría que se publicará. Como es tu blog, me gustaría que me ayudarás h hacerlo, Aquí mando te lo mando. También me gustaría tener contacto contigo. Gracias por tu espacio.
Hola, me llamo Alexandra, les mando saludos desde la Ciudd de México. Escribo porque desgraciadamente también estoy terriblemente idetificada con este tema. No me atrevo a contar la historia, sólo puedo decir que también fui una niña abusada de una manera muy similiara a la del testimonio, también tengo 25 años.
En primer lugar me parece increíble e inconcebible que este mal no respete fronteras. En fin, desafortunadamente es parte de la "humanidad". En todos los casos es igual de doloroso, desastroso, repugnante.
Pero también debemos saber que no estamos solos. Es infinitamente díficil, pero los que han ido a terapia o han tenido la confianza de contarsélo a alguien me entienden: nadie comprende a una persona violada más que otra persona violada. Es un dolor muy particular.
Por supuesto cualquier historia de abuso o violación es horrenda, pero yo creo que no es lo mismo cuando se trató un asaltante o algo parecido, a cuando es alguien completamente conocido y con el 100% de confianza. ¿Cómo pudieron?
La primera vez que fui a terapia hace 2 años fue horrible desmembrar todo ante 2 psicológas que me canalizaron a terapiaa de grupo en donde, a pesar de que todos los casos eran iguales o similares, no me sentí en confianza. Hace un año fui a terapia individual y fue lo primero que canalicé. Me sirvió, pero no totalmente. Me gustaría una terapia más profunda, sin embargo, he llegado a la conclusión de que el dolor no desaprece nunca pues solo se supera parcialmente. Simplemente creo que hay que aprender a convivir con ello y seguir una vida normal.
En cuanto a la vida sexual, puedo decir que me costó demasiado trabajo y eso nadie me lo entendía. A pesar de que deseaba tener una relación sexual completa, entiéndase, con coito, no podía, el recuerdo me daba vértigo. Lo pude lograr hasta que lo hice con el hombre a quien más he amado en mi vida, con quien ya no estoy por otras cuestiones. A él me hubiera gustado contarle, pero no me atreví. Se lo dije mucho después de que terminamos en un mail. Ya reanudé mi vida sexual luego de esta ruptura, creo que al fin puedo vivir la vida sexual que siempre desée, todavía me falta romper con miedos y prejuicios, estoy consciente de ello, pero hace 2 años no podía.
Pese a lo que ocurrió, soy de la idea de que la sexualidad es un aspecto fundamental y maravilloso del ser humano, al que todos tenemos derecho. Cuesta mucho después de vivir una violación o abuso, pero yo los invito a que no se den por vencidos y se den la oportunidad de vivirlo como seres humanos completos que son, porque nunca serán incompletos.
La terapia sí ayuda, no le teman. A mí me funcionó más la individual. También les aconsejo que leean y se informen mucho sobre sexualidad, no sólo sobre violaciones, sino en general. Yo noto que la sociedad es terriblemente desinformada al respecto, pese a la apertuda de la actualidad. Verdaderamente tengamos una cultura sexual amplia, ello permite darnos cuenta de lo maravilloso que es si se vive con responsabilidad y respeto.
Para mí, la principal causa es que todavía los padres no se atreven a darle una educación sexual a sus hijos desde que tienen uso de razón. Cren que tienen que llegar a la pubertad para empezar a hablarles de estos temas. ¡Mentira! Si desde muy chiquitos los niños saben de qué se trata, evitarán un abuso. Además es muy importante el verdadero cuidado de los padres, no la sobreprotección innecesaria, la verdadera protección.
También sería bueno que expertos psicológos hablaran de la patología de los abusadores. Ya sé que los odiamos y no podemos calificarlos de menos que de HIJOS DE PUTA. Pero también debemos conocer y entender su condición psicológica, aunque no justifica los hechos. Yo considero, que tiene mucho que ver justamente el desconicimiento de la sexualidad, de psicología, de falta de autoreflexión. Al menos en mi caso, puedo decir que la primera vez tenía 5 años y el 13. Yo pienso que era un incipiente adolescente con una necesidad y curiosidad sexual enorme, la cual no podía satisfacer por represión, represión por su familia, educación y principios morales, además de mucha ignorancia, entonces en mí encontró sin problemas esa válvuala de escape sin pensar en las consecuencias y en lo que ello implicaba. Tal vez es lo que le ocurre a muchos violadores, aunque sean adultos. Esta persona que les cuento simpre fue buen hijo, excelente estudiante, consiguió buenos empleos, se casó por la iglesia. Aparentemente sería incapaz, sin embargo lo hizo. Desde hace muchos años tengo la preocupación de que lo haya repetido con otras víctimas. Ahora tiene un hijo de 4 años y sobrinos, me parece que una es niña. Sí me inquieta que también estos inocentes vayan a ser ultrajados como yo. Pero desagraciadametne no puedo hacer nada. Solo seguir con mi vida.
Por eso considero importante dejar la mal entendida represión sexual, hacer a la educación sexual parte fundamental desde los pañales, enseñarle a los hijos a conocerse y que el sexo es algo bello e importante, pero que hay muchas otras cosas, para evitar que sean violadores. Y también victimas.
Quisiera tener contacto con todos los que han escrito que valor, que Dios me los bendiga. Y ojalá podamos platicar, no importa que las fronteras nos separen. Por favor escríbanme, es imporante para mí. En especial quisiera entablar contacto con la chica del testimonio, creo que la puedo entender porque nuestras historias son de verdad muy similares. Pero con todos quiero platicar.
A la mujer que cuenta que sabe que su esposo violó a su cuñada, la verdad que valor de seguir con él. Yo no sería tan fuerte: lo dejaba, le quitaba a los niños y si la madre de las otras niñas no puede cuidarlas lucharía por quitárselas también. Pero es mi perspectiva. Si de verdad tienes este valor para sobrellevar la situación, te mando mi más grande felicitación y mi admiración. Solo qusiera decirte que está bien cuides a los niños, pero consero que no debemos creer que todos los hombres son violadores, muchos también han sido violados. Entiendo lo de los pañales, pero él también tiene que responsabilizarse y aprender a convivir con una vagina con respeto. Lo mismo en cuanto a sus hijas adolescentes. Ya no están edad de cambiarse enfrente de él, pero en última instancia tiene que acostumbrarse a que el cuerpo es algo natual que hay que respetar.
Para finalizar, me gustaría contar que mi abusador tenía el sueño de la vida de ser piloto aviador, para ello ingresó en la escuela del ejército. Su sueño se truncó porque ahí lo violaron. ¿Cosas del destino? ¿Comprendería mi posisión? En fin... Un beso a todos y todas y en verdad espero que me escriban.
miércoles, 9 de febrero de 2011
A veces me siento tonta
Cuando una niña ha sido sexualmente traumatizada y su familia sufre aún más que ella misma, encuentra a veces el refugio que le ofrece una costosa adaptación. Condenada a callarse, no puede ni olvidar ni adquirir resiliencia. Entonces se adapta a esta doble presión mediante una forma de existencia que tranquiliza a sus padres y calma su propia angustia: ¡se convierte en una buena alumna! Sin embargo, esta resiliencia que tan convenientemente resulta para todo el mundo puede llegar a convertirse en un medio de adaptación costoso cuado pone en marcha una vida desprovista de placer. La niña se aísla, se le hace imposible levantar la vista de sus cuadernos y corta lazos con el mundo. Aguantará así varios años, protegiéndose del sufrimiento y apaciguando a sus padres, hasta el día en que su derrumbamiento escolar y psíquico somprenda a todo el mundo. Esta defensa sólo habría podido transformarse en resiliencia si hubiera permitido a la chiquilla revalorizarse y volver a socializarse compartiendo el placer.Del libro Los patitos feos de Boris Cyrulnik.
Cuando era pequeña mi madre me preguntó si mis tíos "me hacían cosas" a lo que respondí que no pues me asustó la manera como me lo preguntó. A los ocho años tuve la primera idea de suicidio, incluso me encenrré en el baño pensando en hacerlo. A los 12 aunque ya no me manoseaban era menospreciada y ridiculizada por mis tíos. A los 16 fui violada por última vez. Sin embargo a pesar de todo pensaba que si era buena estudiante todo saldría bien, que era todo lo que necesitaba; tenía "amigos" y buenas notas, una vida "normal". Rompí el silencio a los 16, me quedé prácticamente sin amigos y con una familia a medias. Pensaron que me volví estúpida o floja pues repetí el tercer año de la preparatoria... no estudiaba, no entraba a clases, no hacía tareas, mi promedio escolar se fue al sótano, incluso mi madre me dijo que jamás entraría a la universidad con un promedio tan mediocre, me dijo que no importaba lo que hubiera pasado pues tenía la inteligencia suficiente para ser sobresaliente.
Entré a la universidad y aguanté hasta que ya no pude más... tuve que dejar la universidad pues estaba profundamente deprimida y tenía demasiados problemas con mi madre. Encontré amigos en la universidad, algunos supieron desde temprano acerca mis abusos y me brindaron su apoyo, otros se enteraron años después y la reacción fue la misma; también encotré amigos en un grupo de la iglesia al cual iba para mantener tranquila a mi abuela; si no hubiera pasado eso probablemente no estaría escribiendo esto ahora. Salía con ellos para que mi madre no estuviera detrás de mi llamándome antisocial y echándomelo en cara. Alguien se preguntará si tendría amigos en la primaria o en la secundaria, si los tenía, pero en verdad cuántos de ellos lo son para toda la vida, cuantos de ellos al pasar el tiempo son capaces de ayudarte, apenas se es una criatura o un adolescente y en muchos de los casos son ellos las personas más despiadadas de la tierra sin quererlo...además no muchos padres permitirían que su hij@ sea amiguit@ de una niña abusada, es triste pero así es. A mí no me gustaba ir a jugar a otras casas, mucho menos ir a alguna pijamada, no me dejaba copiar en los examenes, no por no querer sino que me quedaba absorta en mi hoja. Durante la primaria y secundaria para mí vivir así era lo único que había, no me había dado cuenta de lo que vivía y estaba sumergida en el miedo, la vergüenza, la culpa y la busqueda de aceptación. Después que rompí el silencio me alejé por completo de casi todo, y sólo sigo en contacto cercano con un par de personas de aquella época.
También encontré refugio en la lectura y la música, escribía cuentos y me enamoré de la ciencia, siempre hubo alguien que se diera cuenta y fomentara eso en mí, estoy agradecida de ello, tuve muchas tablas de salvación pero jamás llegaba a la costa. Siempre estuve a medias, siempre disfrutaba las cosas y despues me sentía culpable, sentía que no lo merecía o que era demasiado bueno para ser verdad y que a la vuelta de la esquina había algún horror esperándome. Hasta que por fín, ya entrados mis 20 y tantos casi 30, comprendí y acepté que primero estaba yo sobre cualquier otra cosa, que no importaba lo que dijeran mi madre y mi abuela acerca de cómo vivir mi vida, pude comenzar a sanar realmente. El tener a alguien que ha sido constante y congruente ha sido muy importante, ahora disfruto más de las cosas, creo que ya no estaré a medias.
Lo que Boris Cyrulnik llama llamitas de resiliencia, estuvieron siempre a punto de apagarse, tal vez me las ingeniaba para no perderme, tal vez por cuestión del azar llegaba alguien que era un salvavidas sin saberlo, siempre tuve la esperanza que no siempre sería todo tan malo. Tomé esas líneas de su libro pues me siento muy identificada con eso. Hasta la fecha me siento tonta muchas veces, todo explotó en un momento crucial y no hay manera que recupere el ritmo por más que lo intento y me siento estúpida, es como si algo me arrastrara, como si mi mente se bloquera, es cansado y frustrante. ¿Es el costo de sobrevivir?, siento que he salido adelante en general, solo quisiera que esta faceta sea menos atropellada, ¿debo aceptarlo y voltear la página? ¿se han transformado mis defensas demasiado tarde? ¿el camino que aun tengo que recorrer a caso es más largo de lo que creo?.
Miro a mi alrededor y no puedo evitar sentirme tonta al ver cómo me han pasado, cómo han alcanzado quienes venían muy por detrás y que además también me han pasado.
Me pregunto que ha significado realmente la resiliencia para mí.
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