miércoles, 23 de febrero de 2011

MARTINA ES UNA NIÑA DE OCHO AÑOS.



Martina es una niña de 8 años, alegre, pelo castaño ondulado, grandes ojos verdes, su sonrisa ilumina todo a su alrededor. Siempre le gusta vestir con vestidos de color rosa y flores. 

Los pantalones los deja siempre para día de gimnasia. Siempre va vestidita con vestidos y deja al aire sus piernecitas inocentes de 8 años. 

Es una niña que siempre está contenta y alegre,en el colegio, en casa en reuniones familiares. 


Cada semana iba a casa de sus tíos a pasar el día, su tío juan su preferido pues siempre la tenía muy mimada,un regalo preparado cada semana, y veían películasde dibujos los dos juntos comiendo palomitas,mientras los demás adultos charlaban abajo en otra sala. Uno de eso días su tío juan, le dijo e hizo algo que a ella le incomodó y le dio miedo, pues su tío ese día no se comportó como siempre. 

Juan se acercó a Martina y le preguntó: ¿tú sabes cómo se besan los mayores? ella contestó si lo he visto en las películas,pero da mucha vergüenza. 
Su tío le dijo, no nada vergüenza Martina, es muy bonito en gente que se quiere ¿porque  me quieres Martina? y ella: claro tío  Juan ; Pues ya verás nos daremos un beso y se te quita la vergüenza. a Martina no le dio tiempo decir nada, su tío juan la cogió fuerte de los brazos y le dioun beso en la boca. 

Ella se quedó  inmóvil, no podía entender, su tío le dijo esto es un secreto entre nosotros, no se lo puedes contar a nadie, ni a tus papis, pues se enfadarían mucho si saben que me has besado. 
Desde ese día Martina cambió, ya no queríavestidos, se ponía pantalones pues después de aquel beso de su tío Juan, empezaron las caricias en sus partes más íntimas, donde ella sabía tan solo esas partes se las podía ver y tocar ella y para bañarse, o su mamá, papá la vio alguna vez pero en el baño, y no tenía la misma mirada y actuación que su tío Juan. Svivió triste, poco habladora, tenía pesadillas de noche,ya no quería ir a casa de sus tíos, se tenía que hacer la enferma para no ir...cambió tanto. 

Que su madre le preguntó: ¿Martina que te ocurre? y ella solo pudo decir nada mamá. Pero por dentro gritaba y gritaba diciendo lo que su tío juan, le hacía cosas no le gustaban y la obligaba, y que si se lo contaba a sus papis se enfadarían con ella porque creyó lo que tíojuan le dijo, que se enfadarían, pues has hecho cosas de mayores conmigo. 

Martina estaba muy inquieta pues debían ir a casa de sus tíos, pues vinieron de vacaciones de visita, otros tíos y el primito Carlitos, tan solo se llevaban 1 año, Carlitos era mayor que ella.Cuando llegaron a la casa Carlitos fue corriendo a abrazar a Martina, ella se quedó inmóvil, pues ya teníamiedo a todo, sus padres le dijeron no le das un beso a Carlitos? ella lo beso en mejilla y se puso roja, todos se rieron, pero ella estaba aterrada, por si podían descubrir el secreto de su tío juan y de ella. 


Fue Pasando la tarde y Martina no se apartaba de su madre, y les dijeron pero iros arriba a jugar como siempre...Martina negó con la cabeza, Carlitos le dijo ven Martina y jugamos, Martina al final subió sin ánimos. Cuando ya pudo comprobar Martina que tan solo iban a estar ellos dos solos se tranquilizó. Y cambio reía jugaba con su primito Carlitos. Hablaron del colegio de sus amigos, Carlitos le preguntó tienes novio? ella se separó enseguida y se arrinconó,Carlitos se acercó y le dijo, no tengas miedo Martina, solo era una pregunta, no diré nada si tienes novio. 


Ella dijo no tengo ni quiero, no me gusta lo que se hace con un chico. Carlitos le dijo...porqué tenias miedo a subir aquí? Martina no contestó, Carlitos le dijo te voy a contar un secreto. Sabes que hacíamucho tiempo no subía aquí? ahora por que no vivo cerca ,pero antes ya no quería subir, tenía miedo. Martina le preguntó por qué? porque cuando tu no venías el tío juan subía conmigo y me enseñaba juegos y hacíamos cosas no quería ni gustaban. Martina se echó a llorar...Carlitos le dijo a ti también te lo ha hecho? ella dijo sí, pero no puedo contárselo a nadie, se enfadaran. Carlitos dijo...lo que nos hace no está bien y no nos gusta. 

Debemos contarlo aunque se enfaden y nos castiguen nuestros padres, ¿bajamos los dos juntos y lo contamos? así nos creerán y sabrán que no nos gusta. Bajaron los dos cogidos de las manos. Se pusieron enfrente de los mayores. Y dijeron debemos contaros algo. Aunque os enfadéis...los mayores tíos, padres, Sonrieron y dijeron a ver que habéis echo o roto? no es eso...es que el tío Juan, nosobliga a hacer cosas no nos gustan, nos besa, nosquita la ropa nos toca. 

Y aunque nos castiguéis, no queremos jugar más a esas cosas. 
Ante el silencio de todos. Martina preguntó. ¿Nos vais a castigar verdad? los padres de Martina se acercaron a ella, la abrazaron y dijo su madre, sabes...van a castigar a tu tío juan. Yno nosotros sino la policía y el juez. No os preocupéisvosotros no tenéis la culpa...no se puede hacer algo a un niño no quiera, ni obligarlo, ni tocarlo, ni besarlo. 

No Se pueden hacer cosas de grandes con los niños, los niños debéis ser felices, jugar, reír y sea quien sea os haga algo no os gusta siempre debéis contarlo que os creeremos siempre y ayudaremos. Juan a todo esto decía estos niños que dicen...los vais a creer? 
Por Supuesto los creemos, hay cosas y actitudes que los niños no se pueden inventar. 

Carlitos y Martina se miraron y sonrieron. Ellos recuperaron su inocencia y felicidad....y juan tuvo que pagar lo que hizo...juzgado por un juez, fue a la cárcel

En esta historia es un tío,pero puede pasar con un vecino, profesor, otro familiar incluso puede ser papá. 

 puedes decir no.¡¡¡ grita si te obligan o agarran fuerte, escapa si algo no te gusta,cuéntaselo siempre a un adulto, té debe creer y defender...nunca te guardes un secreto de estos, te pondrás triste, con miedo, y si no lo cuentas no podrán ayudarte

Rompe el silencio.

  puedes decir no. con mi cuerpo no se juega.

 Lulú Osorio...

Víctima en la infancia de abusos sexuales .a.s.isuperviviente, terapeuta de abusos sexuales y sus secuelas.




Con todo derecho

LA COLUMNA ROTA/ VERÓNICA VILLALVAZO

Hace ya cuatro años se dio a conocer una noticia que una vez más dividió a la de por sí ya polarizada sociedad oaxaqueña. Leticia Valdés Martell denuncio la violación de la que había sido objeto su pequeño hijo de ese entonces cuatro años de edad, en el Instituto San Felipe, el que por sus relaciones con el poder sigue con las puertas abiertas para seguir "recibiendo" niñas y niños al cuidado de quienes deberían protegerlos.

Mucho ha pasado desde entonces, como ataques contra la madre de este pequeño, quien ha padecido desde violencia psicológica, amenazas de muerte, descalificaciones aludiendo a su vida personal; otra forma de violencia, la división de la "moral".

El pasado 26 de enero de 2011, en la sesión ordinaria de la Primera Sala de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, se analizaron y pusieron a discusión los proyectos de resolución de los amparos directos 14/2010 y 15/2010, referentes a la violación equiparada de un niño de cuatro años de edad, hijo de la señora Leticia Valdés Martell.

Por el solo hecho de estar presente una vez más en el lugar donde se supone se debe procurar, proteger, a la sociedad y más aún a nuestros pequeños, y la cual la mayoría de las veces pareciera que actúa a favor de quienes violentan y no de los violentados, el corazón de Leticia Valdés Martell no dejaba de latir apresuradamente, las manos hacían comparsa con su mirada, denotaban angustia, ansiedad, en sus ojos no se podía leer más que las preguntas que desde hace años es visible en ella: ¿qué pasará, habrá justicia para mi pequeño?, lo que pareciera es una tortura más a las muchas que ha padecido Leticia, en su derecho por exigir justicia para su pequeño.

Luego de casi tres horas de espera, se abrieron las puertas de la sala uno, en los primeros asientos Leticia Valdés y sus abogados se instalan para escuchar con todo el protocolo requerido el dictamen, que fuera durante las horas de espera se rumoraba, había generado discrepancias entre el presidente, ministro Arturo Zaldívar Lelo De Larrea, José Ramón Cossío Díaz, Guillermo I. Ortiz Mayagoitia y Olga Ma. del Carmen Sánchez Cordero, por esa causa inició la sesión casi a las dos de la tarde.

Al iniciar su ponencia Cossío Díaz y entonces escuchar el voto en contra las razones por las cuales optó por defender lo indefendible, Leticia Valdés, solo pudo expresar "es mentira, mentira", cuando se sugirió que faltaban elementos para darle la razón al pequeño violado. De inmediato un guardia de seguridad le tomo el hombro y le pidió que se callara o le pedirían que abandonara la sala.

Luego de casi media hora de exponer el por qué el voto en contra, se espero la votación del resto de los ministros y la ministra, dos a favor, dos en contra. El corazón de Leticia Valdés se encontraba una vez más igual de partido que esa votación, una vez más en entre dicho la verdad de su hijo, ¿qué interés podría tener un niño de cuatro años en aquel tiempo de señalar lo que estaba sucediendo en su escuelita?, si Leticia Valdés fuera esa mujer manipuladora que ha usado a su hijo para "mentir", y la cual ha sido cuestionada como si fuera la culpable de los hechos, condenada por muchos medios de comunicación nacional e internacional y apoyada por otras tantas, ¿qué provecho tendría Leticia Valdés mintiendo u obligando a su pequeño a mentir?

Hoy ya con el nuevo nombramiento del ministro que podría equilibrar la balanza a donde debe estar inclinada a la justicia, a la defensa y protección del pequeño de Leticia Valdés, nuevamente el corazón de la madre coraje se encuentra resquebrajado, esperado a que le sea notificada esa nueva fecha, donde por derecho debe exigir justicia, donde por derecho los ministros deben castigar a quienes incurrieron en este grave delito, que aunque para muchos ha sido "político", "mediático", para Leticia simplemente lastimó lo que más ama en la vida, su hijo.

ANFRONTANDO: ¿CÓMO LOGRÉ SOBREVIVIR?

Hay una expresión antigua, “Cualquier cosa ocurre por la noche”. Implícito en la frase, está el permiso de hacer lo que sea antes de que amanezca, ya sea sexo con extraños o dos tranquilizantes y un Bloody Mary. Todos tenemos estrategias para solventar, compensar las heridas que hemos sufrido, lidiando con mortificación y el dolor. Normalmente nosotros no estamos conscientes de estos mecanismos para afrontar el abuso y el dolor, sin embargo, recurrimos a ellos una y otra vez: bebemos hasta adormecer nuestros sentimientos, minimizamos las cosas negativas, mantenemos el control sobre todo en nuestras vidas.

Todos utilizamos mecanismos de defensa. Estos son útiles herramientas de supervivencia necesarias. Si enfrentáramos todo, todo el tiempo sin defensas, estaríamos sobre estimulados y abrumados. Necesitamos mecanismos para enfrentar las situaciones difíciles para tranquilizarnos a nosotros mismos y establecer límites esenciales.

El problema es que muchos mecanismos de defensa tienen aspectos auto destructivos. Ellos se convierten en patrones con bien enraizados que utilizamos en cuando sentimos ansiedad. Nos volvemos adictos a las apuestas o a las drogas, nos alejamos cuando alguien se aproxima demasiado, o conscientemente ignoramos problemas importantes con los que necesitamos lidiar. Al hacer esto, nos mantenemos aislados, dañamos nuestra salud y bloqueamos información importante, consciencia y sentimientos.

Estos ejercicios te ayudarán a identificar los mecanismos de defensa que utilizas, analizar las razones por los que los usas, examinar sus aspectos negativos y los positivos, así como desarrollar estrategias para cambiarlos.



IDENTIFICANDO LOS MECANISMOS DE DEFENSA

Dos sobrevivientes no utilizan exactamente el mismo conjunto de mecanismos al enfrentar el dolor y la ansiedad. La lista siguiente refleja muchos de los más comunes. (Mucha gente los utiliza). Encierra con un círculo los que tú utilizas.

Negación

Racionalización

Crear caos

Repetir el abuso

Fantasear

Perfeccionismo

Auto mutilación

Comer compulsivamente

Ejercicio compulsivo

Robar en tiendas

Abusar de otros

Evitar la intimidad

Crear nuevas personalidades

Olvidar

Abandonar tu cuerpo

Estar en control

Apostar

Minimizar

Mantenerte ocupado(a)

Alcoholismo

Anorexia / bulimia

Adicción al trabajo

Cuidar de otros

Esconderte detrás de una pareja

Dormir excesivamente

Insomnio

Humor

Creencias dogmáticas

Huir

Intentos suicidas

Adicción a drogas

Sexo compulsivo

Evitar el sexo

Evadirse

Estar hiperalerta



Cuando miro los mecanismos de defensa con los que me identifiqué, me siento…

Me doy cuenta que…

Los mecanismos de defensa que yo uso y que no aparecen en la lista son:

Cosas para pensar:

• ¿Hay mecanismos de defensa que usaba en la infancia y que no uso más en la actualidad? ¿Qué nuevos mecanismos he desarrollado en la edad adulta?

• ¿Cómo han cambiado mis mecanismos para afrontar el dolor y el malestar emocional con el paso de los años?

• ¿De cuáles mecanismos de defensa me siento avergonzado(a)? ¿Con cuáles, si los hay, me siento bien? ¿Cuál es la diferencia entre los primeros (me siento avergonzado(a)) y los segundos (me siento bien)?



Espera la siguiente sección de estos ejercicios llamada Olvidándote de ti mismo(a).



Tomado de El Coraje de Sanar, libro de ejercicios de Laura Davis.

Difícil superar abuso sexual en niños

Es un juego. Es algo bueno, pero no se lo digas a nadie, es la advertencia silenciosa y el preámbulo al abuso sexual infantil.

En su mayoría, los casos de esta agresión son cometidos por familiares. Todo inicia con la manipulación y a través de la confianza, reconoció Fabiola Ocón, coordinadora general de la Asociación para el Desarrollo Integral de Personas Violadas (Adivac).

En entrevista, detalló que 96 por ciento de los agresores es conocido, de los cuales 60 por ciento es un familiar.


De las personas agredidas sexualmente sólo unas cuantas logran rehabilitarse por completo, tratamiento que les lleva de uno a cinco años, reconoció Graciela Arroyo, coordinadora del grupo MUSA, el cual se dedica a apoyar a víctimas.


Frente a este escenario, Guadalupe Cruz, coordinadora de proyectos de Católicas por el Derecho a Decidir, hizo un llamado a la sociedad a reflexionar, pero sobre todo a la Iglesia católica a dejar a un lado los señalamientos injustos, pues se estima que 88 por ciento de las mujeres que abortan por violación o falta de recursos económicos pertenece a esta religión.

El abuso sexual hacia niños y mujeres es un problema más grave de lo que creemos y aceptamos, insistió Graciela Arroyo, quien informó que al día la asociación MUSA recibe entre siete u ocho llamadas por abuso sexual.

La recuperación de estas víctimas, detalló, es difícil, pues depende de la personalidad de cada una, ya que su vida se ve afectada completamente, agregó.

En el caso de las violaciones en las que se registra violencia física, se sabe que en 85 por ciento se comete por desconocidos y en 15 por ciento por algún conocido como novio o ex novio, detalló Fabiola Ocón.

Hay muchos casos en los que se presentan niños violados, víctimas de un familiar y cuya madre ha sido agredida por el mismo, añadió.

 
Es el miedo a denunciar lo que detiene a las víctimas, pero sobre todo los señalamientos injustos, insistió Guadalupe Cruz de Católicas por el Derecho a Decidir.

Esto se agudiza en las mujeres, a quienes siguen castigando y culpabilizando, sin embargo actualmente una de cada cinco mujeres en nuestro país aborta y la mayoría son católicas, añadió.

La Iglesia católica debe reflexionar y no decidir respecto de la vida de las mujeres, pues esta religión es amorosa y misericordiosa, y acoge a todos por igual, por lo que no podemos voltear la cabeza y ojos y no mirar una realidad dolorosa, pues lo que requieren estas mujeres es comprensión y no abandono, y señalamientos injustos, añadió.

miércoles, 16 de febrero de 2011

COMIC SOBRE ABUSO SEXUAL INFANTIL (1RA PARTE)



cómic completo: http://comicontraelabusosexualinfantil.blogspot.mx/2012/06/tercera-parte-del-comic-de-abuso-sexual.html





























¿Cómo hablar de abuso sexual con tu pequeñ@?

Hace unos días, mientras veíamos la televisión, salió una noticia sobre el abuso sexual a una menor de edad, nadie esperaba que mi sobrino, de seis años de edad rompiera el silencio y le preguntara a su mamá: "mami, ¿qué es un abuso sexual?", Todos guardamos silencio, pues nadie mejor que mi hermana para contestar a esa pregunta ¿no? Ella es su madre y sabría cómo resolverlo. "Le hicieron algo malo a la nena, hijo, algo que no se debe hacer", fue lo que mi hermana contestó a mi sobrino, una respuesta que a mi parecer no fue mentira, pues en realidad fue un acto malo hacia la niña, pero ¿contestó realmente a la pregunta del niño?

Cuéntanos: ¿Cómo abordas con tus hijos el tema de abuso sexual?
¿Cómo se le explica a un pequeñito qué es el abuso sexual?
De acuerdo con especialistas, no existe una edad predeterminada para empezar a hablar del abuso sexual con los niños, de hecho entre más pequeños mejor, siempre y cuando se utilice un lenguaje sencillo y para nada amenazante.

Existen reglas apropiadas para cada edad del niño y ellas cambian a medida que el niño crece. Si no quieres, no tienes por qué decir a los niños muy pequeños algo acerca del sexo. Simplemente puedes explicarles que ellos tienen partes privadas cubiertas por la ropa, como su vagina, su pene, su ano y sus pechos, y que a veces hay personas que les quieren hacer caricias que no son buenas porque hacen sentir mal, diferente a un abrazo o una expresión de cariño que hace sentir bien.

A continuación algunos tips que pueden ayudarte a hablar de abuso sexual con tu hij@

- Es importante generar un ambiente propicio para las preguntas sobre sexualidad no evitarlas ni censurarlas. Jamás inventes o mientas, no evadas las preguntas de tus hijos, y no contestes más de lo que tu hij@ te pregunte.

 Enséñales a llamar a las partes íntimas por su nombre: pene, vagina, ano y pechos

- Enséñale que debe decir NO a cualquier persona que trate de tocarles su cuerpo y de hacerles cosas que le hacen sentir raro, confundido y no le gustan.

- Cuéntale progresivamente sobre el abuso sexual. No esperes a contárselo abruptamente. Lo ideal es hablarle de sexo en cuentagotas, es decir, a la medida de su curiosidad según la edad que tenga.

- Asegúrate de usar palabras que tu niñ@ comprenda, un lenguaje sencillo y natural es la base.

- Responde a sus preguntas totalmente y hazle sentir que puede acudir a ti en cualquier momento para hablar acerca de cosas que son enigmáticas o inquietantes. Tu serenidad sobre la materia le hará confiar en que ellos pueden compartir sus inquietudes contigo en el futuro

- Hablar de sexualidad desde pequeños les da confianza sobre el tema.

- Hay que aprovechar cualquier oportunidad para hablar sobre sexualidad con los pequeños. De este modo, verán el tema con naturalidad y no les dará pena denunciar el abuso (en caso de ser víctima). Por ejemplo, puedes aprovechar la ducha para decirle este es tu pene o esta es tu vagina, esta es tu parte privada y nadie debe tocarla. Si algo no te gusta, si alguien quiere tocarte tu parte privada me cuentas".

- Si tu hijo te pregunta qué es el abuso sexual, escúchalo, averigua el porqué de su inquietud, pregúntale dónde escuchó hablar del tema, ¿quién le contó y qué le dijo al respecto?

PONIENDO EL ABUSO EN PERSPECTIVA

Una vez que los sobrevivientes empiezan a ver los efectos de largo plazo del abuso, a menudo suponen que todo lo que ellos experimentan es resultado directo de haber sido abusado sexualmente. A pesar de que resultado tentador verlo de este modo, frecuentemente no es correcto. A pesar de que el abuso sexual tiene severos efectos duraderos, sigue siendo tan sólo uno de los aspectos que te han modelado. Para algunos sobrevivientes es por mucho la influencia más penetrante. Para otros, crecer en una sociedad racista, ser adoptado, vivir en la pobreza, o ser el primogénito de cinco hermanos tuvo igual o mayor impacto. Al evaluar los efectos en tu vida, es importante poner el abuso en perspectiva con otras fuerzas que te modelaron.

Haz una lista de los factores que más fuertemente influenciaron tu desarrollo como niño(a). Escríbelos en dos columnas, una para los factores positivos y otra para los negativos (el amor de mi abuela / crecer en la pobreza / aprender a leer / mi entrenador de futbol / el alcoholismo de mi padre / crecer como puertorriqueño(a) en un barrio negro / ser gemelo / mi amor por la música / mi maestra de quinto grado). Algunos temas pueden tener vertientes tanto positivas como negativas. Anótalos en medio.

Observa los elementos en tu lista. Considera su influencia en tu vida actualmente. A continuación numera cada uno en orden de importancia en una escala del 1 al 3. Pon un 1 a las cosas que más te influenciaron. Anota un 2 a las cosas que fueron segundas en importancia y así sucesivamente. Puedes dar el mismo valor a más de un factor. Cuando todos los elementos en tu lista tengan un número, completa las siguientes afirmaciones.

El o los factores más importantes que afectaron mi desarrolló fueron…

Las influencias positivas que me permitieron sobrevivir fueron…

Una buena influencia que olvidé fue…

Comparado con otras influencias, el abuso sexual…

Me sorprendió que…

Aprendí…

Este es un ejercicio que quizá quieras tratar de hacer más tarde. Conforme continúas sanando, la influencia del abuso sexual en tu vida presente irá decreciendo. A un año o dos a partir de ahora, probablemente evaluarás las cosas de otra manera.

Cosas para pensar:

• ¿Qué fue lo más difícil para mí para nombrar las influencias positivas o negativas? ¿Por qué?

• ¿Creo que mis respuestas a este ejercicio cambiarán con el tiempo? Si es así, ¿cómo?

REFLEXIONES: LOS EFECTOS DEL ABUSO

A fin de sanar, primero debes las formas cómo el abuso te ha influenciado y ha moldeado tu vida. Este doloroso proceso puede proporcionarte un contexto para tu experiencia y darte información valiosa acerca de las áreas que necesitas trabajar.

Mientras que evalúas los efectos de largo plazo, es crucial que recuerdes que es posible revertir mucho del daño. Las fortalezas que has desarrollado como sobreviviente te están permitiendo hacer cambios substanciales de largo plazo en tu vida. En tanto continúas haciendo cambios, los efectos negativos del abuso, naturalmente, irán disminuyendo. El abuso sexual no ocurre aislado. Ocurre en un contexto. Es útil analizar las formas cómo el abuso se conecta con otras influencias en tu vida. Al hacer esto, ganarás una perspectiva realista de las fuerzas que te han formado.

Aquí hay algunas preguntas que te ayudarán a evaluar tus sentimientos, metas y necesidades al tiempo que analizas los efectos de largo plazo del abuso sexual en tu vida:

• ¿Qué sentimientos tuve mientras trabajaba en estos ejercicios?

• ¿Qué estoy sintiendo ahora mismo? ¿Qué sensaciones estoy experimentando en mi cuerpo?

• ¿De qué edad me sentí mientras trabajaba en estos ejercicios? ¿De qué edad me siento ahora?

• ¿Qué me resultó difícil en estos ejercicios? ¿Qué fue confuso? ¿Qué no entendí?

• ¿Qué aprendí? ¿Qué compromisos he hecho? ¿Qué pasos tengo que dar?

• ¿Qué hice de lo que me sienta(o) orgullosa(o)?

• ¿Qué me queda pendiente? ¿Qué, si lo hubiera, me gustaría volver a revisar o seguir trabajando en ello?

• ¿Qué necesito hacer para cuidar de mí ahora mismo?

Espera los siguientes ejercicios acerca de Anfrontando: ¿Cómo logré sobrevivir?

Tomado de EL CORAJE DE SANAR, Libro de ejercicios de Laura Davis.

¿CÓMO CAMBIÓ MI VIDA?

En los talleres de El Coraje de Sanar, a menudo [Laura Davis] comienzo por pedir a los sobrevivientes que observen los efectos de largo plazo que el abuso dejó en sus vidas. Tan pronto como traigo el tema a colación, una atmósfera pesada desciende sobre la sala. Conforme vamos contando la larga lista de efectos, veo tres reacciones primarias: reconocimiento, desesperación e ira.

Los sobrevivientes frecuentemente no están conscientes de las conexiones entre el abuso sexual y sus problemas actuales. Mientras yo escribo los múltiples y variados efectos en una gran hoja de papel, los sobrevivientes alrededor de la sala asienten con sus cabezas y dicen cosas como “Oh, yo también. Yo también. No sabía que estaba relacionado. ¡Oh, es por eso que me evado y desaparezco!”. Ellos están experimentando el reconocimiento –se están dando cuenta que las dificultades que están enfrentando de hecho son el resultado directo del abuso.

Con el reconocimiento viene el alivio. Te das cuenta que muchos de los problemas en tu vida son el resultado natural de una infancia con abuso, no son historias bizarras que inventaste por tu cuenta. Ves que los problemas que enfrentas son compartidos por otros sobrevivientes y tu sentimiento de vergüenza y aislamiento disminuye. El peso sobre tus hombros se siente un poco más ligero.

Pero conforme la lista de efectos crece, la segunda respuesta es con frecuencia, la desesperación. El proceso de evaluación consiste en nombrar las pérdidas. Posiblemente estarás devastado cuando ves todas las formas cómo el abuso te ha afectado y te ha limitado. Puedes sentirte desesperanzado y pensar. “¿Cómo podré alguna vez sobreponerme al peso de todo este daño?”

La tercera respuesta común es la ira. Conforme te das cuenta que tu vida adulta ha sido devastada por los actos egoístas de alguien más, te sentirás furioso por lo que te fue hecho. Piensas “¿Cómo puedo esto haber sido hecho contra mí? Odio a mi agresor. Quiero venganza”.

En estos ejercicios evaluarás la manera cómo el abuso sexual ha afectado tu vida, identificando los efectos in siete áreas diferentes. Algunos de estas áreas problemáticas específicas te resultarán familiares; otras te harán pensar del abuso de una nueva forma. Al final de la evaluación, enlistarás tus fortalezas. El tercer ejercicio, una actividad artística, te permitirá experimentar los efectos en un plano más emocional. Finalmente, analizarás el papel que el abuso ha jugado en tu vida en comparación con otras influencias.

Los siguientes ejercicios pueden ser muy inquietantes. Muchos de nosotros hemos minimizados los efectos del abuso así como el abuso en sí. Como resultado, estos ejercicios son particularmente difíciles para hacerse solo. Hazlos con otros sobrevivientes, o comparte tus pensamientos y sentimientos con alguien una vez que los hayas hecho.

EVALUANDO EL DAÑO

Las afirmaciones enlistadas más adelante son típicas de las experiencias y sentimientos de sobrevivientes de abuso sexual infantil. Ya que el abuso afecta a las personas de diferentes maneras, algunas de las afirmaciones se aplicarán a tu caso y otras no. Mirar tus respuestas puede mostrarte las áreas de tu vida que han sido más fuertemente influenciadas por el abuso.

Si has estado trabajando en estos temas por mucho tiempo, puedes usar estas evaluaciones para identificar el progreso que has logrado. Las afirmaciones con las que te hubieras identificado en el pasado podrían parecer irrelevantes para ti en la actualidad. Una proposición que hubieras marcado como “frecuentemente” hace un año o dos, ahora podría ser “rara vez”. Si has estado sanando desde hace algún tiempo, trata de enfocarte trata de enfocarte en las áreas donde has hecho progresos. Permítete sentirte orgullosa(o) de la forma como tus respuestas han cambiado. Luego regresa a tus respuestas y echa una mirada a las áreas que todavía necesitan atención y sanar.

Lee cada oración e indica con qué frecuencia tú tienes esa experiencia o te sientes de esa manera (marca la inicial que corresponde a la frecuencia de tu propia experiencia):

Autoestima Siempre Frecuentemente Algunas veces Rara vez Nunca

Me siento sucio(a), como si hubiera algo malo en mí. _S_ _A_ _F_ _R_ _N_

Algunas veces pienso que estoy loca(o). _S_ _A_ _F_ _R_ _N_

Me siento avergonzada(o) _S_ _A_ _F_ _R_ _N_

Soy diferente que otras personas. _S_ _A_ _F_ _R_ _N_

Me siento desvalido(a) _S_ _A_ _F_ _R_ _N_

Si la gente realmente me conociera, ellos me abandonarían. _S_ _A_ _F_ _R_ _N_

Quiero morir. _S_ _A_ _F_ _R_ _N_

Me quiero suicidar. _S_ _A_ _F_ _R_ _N_

Me odio. _S_ _A_ _F_ _R_ _N_

La paso mal tratando de cuidar de mí misma(o). _S_ _A_ _F_ _R_ _N_

No merezco ser feliz. _S_ _A_ _F_ _R_ _N_

No confío en mi intuición ni en mis sentimientos. _S_ _A_ _F_ _R_ _N_

A menudo me siento confundida(o). _S_ _A_ _F_ _R_ _N_

No sé cómo establecer metas y seguirlas hasta lograrlas. _S_ _A_ _F_ _R_ _N_

Tengo miedo del éxito. _S_ _A_ _F_ _R_ _N_

Soy un fracaso. No me siento capaz de realizar un buen trabajo. _S_ _A_ _F_ _R_ _N_

Utilizo el trabajo para esconder los sentimientos de vacío dentro de mí. _S_ _A_ _F_ _R_ _N_

Soy perfeccionista. _S_ _A_ _F_ _R_ _N_

Me invento muchas de historias sobre mi vida. _S_ _A_ _F_ _R_ _N_

Me he robado muchas cosas en las tiendas. _S_ _A_ _F_ _R_ _N_

Mis sentimientos

No creo que los sentimientos sean muy importantes. _S_ _A_ _F_ _R_ _N_

Frecuentemente no sé qué estoy sintiendo. _S_ _A_ _F_ _R_ _N_

No puedo distinguir un sentimiento de otro. _S_ _A_ _F_ _R_ _N_

Sólo experimento una o dos emociones. _S_ _A_ _F_ _R_ _N_

La pasó mal tratando de expresar mis sentimientos. _S_ _A_ _F_ _R_ _N_

Me resulta difícil llorar libremente. _S_ _A_ _F_ _R_ _N_

Lloro todo el tiempo. _S_ _A_ _F_ _R_ _N_

Me siento incómoda(o) cuando me siento muy feliz. _S_ _A_ _F_ _R_ _N_

Me siento nervioso(a) cuando las cosas están tranquilas y relajadas. _S_ _A_ _F_ _R_ _N_

Me siento enfurecido(a) la mayor parte del tiempo. _S_ _A_ _F_ _R_ _N_

Casi nunca me enojo. Me da miedo enojarme. _S_ _A_ _F_ _R_ _N_

Me deprimo mucho. _S_ _A_ _F_ _R_ _N_

Tengo muchas pesadillas. _S_ _A_ _F_ _R_ _N_

Tengo ataques de pánico. _S_ _A_ _F_ _R_ _N_

Si realmente me dejara ir, mis sentimientos se saldrían de control. _S_ _A_ _F_ _R_ _N_

He sido violento(a). _S_ _A_ _F_ _R_ _N_

Todavía no he sido violento(a) pero me preocupa que pueda llegar a serlo. _S_ _A_ _F_ _R_ _N_

Mi cuerpo

No estoy “en mi cuerpo” gran parte del tiempo. _S_ _A_ _F_ _R_ _N_

Frecuentemente me evado. _S_ _A_ _F_ _R_ _N_

Mi cuerpo con frecuencia se siente entumecido. _S_ _A_ _F_ _R_ _N_

Siento como si mi cuerpo estuviera separado del resto de mí. _S_ _A_ _F_ _R_ _N_

No presto mucha atención a las señales de mi cuerpo (apetito, cansancio, dolor). _S_ _A_ _F_ _R_ _N_

Creo que mi cuerpo es horrible. _S_ _A_ _F_ _R_ _N_

Escondo mi cuerpo. _S_ _A_ _F_ _R_ _N_

Soy disléxico(a). Tuve discapacidades del aprendizaje mientras estaba creciendo. _S_ _A_ _F_ _R_ _N_

Uso más drogas o alcohol de lo que creo que debería. _S_ _A_ _F_ _R_ _N_

A menudo como compulsivamente. _S_ _A_ _F_ _R_ _N_

Trato de no comer o como y vomito. _S_ _A_ _F_ _R_ _N_

Me lastimo a mí misma(o) a propósito (me corto, me quemo, o me hiero) _S_ _A_ _F_ _R_ _N_

Tengo enfermedades que creo que están relacionadas con el abuso. _S_ _A_ _F_ _R_ _N_

He hecho ejercicio para hacer mi cuerpo más fuerte, así que no me sentiría como una víctima. _S_ _A_ _F_ _R_ _N_

He tenido recuerdos del abuso durante una cirugía o algún otro procedimiento médico. _S_ _A_ _F_ _R_ _N_

Me da miedo ir al dentista. Odio la sensación de tener cosas dentro de mi boca. _S_ _A_ _F_ _R_ _N_

(Para mujeres) Me da miedo ir al ginecólogo. _S_ _A_ _F_ _R_ _N_

Intimidad

A menudo me siento ajeno(a) a otras personas, como si yo fuera de otro planeta. _S_ _A_ _F_ _R_ _N_

La mayoría de mis relaciones simplemente no funcionan. _S_ _A_ _F_ _R_ _N_

No tengo muchos amigos. _S_ _A_ _F_ _R_ _N_

Estoy bien con mis amigos, pero simplemente no puedo hacer que las cosas funcionen con mi pareja. _S_ _A_ _F_ _R_ _N_

Creo que realmente yo estoy destinada(o) a estar sola(o). _S_ _A_ _F_ _R_ _N_

No estoy segura(o) que yo merezca ser amada(o). _S_ _A_ _F_ _R_ _N_

No sé lo qué significa el amor. _S_ _A_ _F_ _R_ _N_

Me resulta difícil confiar en las personas. _S_ _A_ _F_ _R_ _N_

Creo que las personas me van a abandonar. _S_ _A_ _F_ _R_ _N_

Pongo demasiado a prueba a las personas. _S_ _A_ _F_ _R_ _N_

Me resulta difícil recibir cariño o dar cariño a alguien más. _S_ _A_ _F_ _R_ _N_

Me da miedo hacer un compromiso. Cuando las personas se acercan demasiado entro en pánico. _S_ _A_ _F_ _R_ _N_

Me cuesta mucho trabajo decir NO. _S_ _A_ _F_ _R_ _N_

Las personas de aprovechan de mí en las relaciones. _S_ _A_ _F_ _R_ _N_

Me involucro con personas inapropiadas o inaccesibles. _S_ _A_ _F_ _R_ _N_

Me he relacionado con personas que me recuerdan a mi abusador. _S_ _A_ _F_ _R_ _N_

Estoy peleando mucho con mi pareja. _S_ _A_ _F_ _R_ _N_

Algunas veces pienso que mi pareja es mi abusador. _S_ _A_ _F_ _R_ _N_

El abuso sexual está realmente creando problemas en mi relación. _S_ _A_ _F_ _R_ _N_

Sexualidad

Evito el sexo. En lo profundo de mi ser, desearía nunca tener que lidiar con el sexo otra vez. _S_ _A_ _F_ _R_ _N_

Soy célibe. No he tenido sexo en años. _S_ _A_ _F_ _R_ _N_

Realmente creo que el sexo es asqueroso. _S_ _A_ _F_ _R_ _N_

No siento deseo sexual. Pienso que hay algo básicamente mal conmigo. _S_ _A_ _F_ _R_ _N_

El sexo no es placentero para mí. Frecuentemente tengo sexo para hacer feliz a la otra persona. _S_ _A_ _F_ _R_ _N_

Trato de usar el sexo para satisfacer la mayor parte de mis necesidades. _S_ _A_ _F_ _R_ _N_

Realmente siento que tengo sexo en exceso. _S_ _A_ _F_ _R_ _N_

Sexo y agresión están realmente conectados para mí. _S_ _A_ _F_ _R_ _N_

Me resulta difícil acercarme de manera no sexual. Simplemente no es satisfactorio. _S_ _A_ _F_ _R_ _N_

Frecuentemente voy tras sexo que no quiero. _S_ _A_ _F_ _R_ _N_

El sexo es la actividad en la que me desempeño mejor. _S_ _A_ _F_ _R_ _N_

Me he vendido a mí misma(o) por sexo. _S_ _A_ _F_ _R_ _N_

He tenido sexo con personas que no respetan. _S_ _A_ _F_ _R_ _N_

He sido abusado sexualmente de adulto. _S_ _A_ _F_ _R_ _N_

Necesito controlar todo en relación con el sexo. _S_ _A_ _F_ _R_ _N_

Me cuesta trabajo estar presente cuando hago el amor. Me siento entumecida(o) demasiado durante la relación sexual. _S_ _A_ _F_ _R_ _N_

Cuando soy sexual, tengo sentimientos atemorizantes, terribles, que no entiendo. _S_ _A_ _F_ _R_ _N_

Con frecuencia tengo recuerdos del abuso mientras estoy haciendo el amor. _S_ _A_ _F_ _R_ _N_

Me siento sexualmente estimulado(a) cuando leo o hablo sobre abuso sexual, _S_ _A_ _F_ _R_ _N_

Me excitan las fantasías violentas o sádicas. _S_ _A_ _F_ _R_ _N_

Me siento avergonzado(a) de mi sexualidad. _S_ _A_ _F_ _R_ _N_

He abusado sexualmente de otros. _S_ _A_ _F_ _R_ _N_

Hijos y paternidad

Me siento alerta e incómodo cerca de niños y niñas. _S_ _A_ _F_ _R_ _N_

Me cuesta trabajo ser afectuoso con niños y niñas. _S_ _A_ _F_ _R_ _N_

Me cuesta trabajo establecer límites a los niños y niñas. _S_ _A_ _F_ _R_ _N_

Me resulta difícil balancear mis necesidades con mis hijos. _S_ _A_ _F_ _R_ _N_

(Para padres) me siento inadecuado(a) como padre (madre). _S_ _A_ _F_ _R_ _N_

Tengo problemas para proteger a los niños y niñas que cuido. _S_ _A_ _F_ _R_ _N_

Tiendo a ser sobreprotector(a). _S_ _A_ _F_ _R_ _N_

He protegido exitosamente a niños y niñas. _S_ _A_ _F_ _R_ _N_

Tengo miedo de ser abusivo. _S_ _A_ _F_ _R_ _N_

He abuso de infantes. _S_ _A_ _F_ _R_ _N_

Mis hijos han sido abusados (por alguien más). _S_ _A_ _F_ _R_ _N_

Mi familia de origen

Tengo una relación tensa con mi familia. _S_ _A_ _F_ _R_ _N_

Miembros de mi familia me han rechazado (o viceversa). _S_ _A_ _F_ _R_ _N_

Me resulta difícil establecer límites a mi familia. _S_ _A_ _F_ _R_ _N_

Algunos miembros de mi familia invalidan mis sentimientos y experiencias. _S_ _A_ _F_ _R_ _N_

Me siento loco(a) cuando estoy con mi familia. _S_ _A_ _F_ _R_ _N_

No pudo ser honesto(a) con mi familia. _S_ _A_ _F_ _R_ _N_

El abuso sexual todavía es un secreto en mi familia. _S_ _A_ _F_ _R_ _N_

Todavía hay incesto en mi familia. _S_ _A_ _F_ _R_ _N_

Estoy esperando que los miembros de mi familia se acerquen y me apoyen. _S_ _A_ _F_ _R_ _N_

Si muchas de las afirmaciones en estas listas te son familiares, te debes sentir abrumada(o) ahora mismo. Pero el propósito de este ejercicio no es abrumarte; es mostrarte que hay una razón por la cual experimentas las cosas que te pasan. Es para señalar las áreas que necesitan sanar.

A pesar que el libro de ejercicios de El Coraje de Sanar no atiende todas las áreas cubiertas en esta evaluación (el libro de El Coraje de Sanar sí cubre todas las áreas), es posible sanar cada uno de los efectos de largo plazo mencionados. Es posible modificar dramáticamente tu vida de modo que tus respuestas a estas afirmaciones en dos años a partir de ahora se parecerán poco a tus respuestas actuales.

Completa las siguientes afirmaciones:

Cuando miro mis respuestas, me siento…

Me he sentido más fuertemente afectado(a) en las áreas de…

Me he sentido menos afectada en las áreas de…

Las afirmaciones más difíciles de reconocer para mí fueron…

Me siento esperanzado(a) acerca de hacer cambios en…

Ya he estado haciendo importantes avances en las siguientes áreas:

Me siento más desesperanzado(a) acerca de cambiar…

Fui sorprendida(o) por…

Aprendí…

Cosas para pensar:

• ¿Cómo se comparan mis respuestas con lo que yo esperaba?

• ¿Cómo afectó esta evaluación la dirección que quiero tomar en mi recuperación?

IDENTIFICANDO MIS FORTALEZAS

Cuando miras los efectos negativos del abuso en tu vida, es difícil imaginar que has podido desarrollar fortalezas al mismo tiempo. Sin embargo, todos desarrollamos fortalezas a pesar de nuestro abuso, o tal vez a causa del abuso. No quiero decir, de ninguna manera, que hay un lado positivo en el abuso o que deberías “mirar el lado positivo del abuso”.

En una entrevista reciente, se me pidió [a Laura Davis] discutir el éxito de El Coraje de Sanar y los seminarios que dirijo. En algún punto, el entrevistador preguntó si estoy contenta con que el abuso haya ocurrido, no por el dolor, sino por las oportunidades que me había traído. Estuvimos riendo y bromeando, pero cuando ella hizo esa pregunta me puse seria. “Absolutamente no”, le respondí con una vehemencia que me sorprendió. “Hubiera dado todo porque el abuso no ocurriera. Podría haber estado motivada a escribir un libro debido a una influencia positiva, porque hubiera sido conmovida por una pieza de música, o porque hubiera tenido una profunda experiencia de amor. Yo escribí El Coraje de Sanar porque yo sufría un terrible, insoportable dolor. No importa que resultara de esto. Jamás estaré contenta con que haya sucedido”.

Reconocer tus fortalezas no significa que tengas que minimizar tu abuso o descontar los efectos negativos que tuvo en tu vida. Más bien, es una forma de sentirte bien acerca de ti mismo(a) a pesar de lo que te sucedió. Es una forma de reconocer las habilidades y cualidades que te permiten sanar.

En la siguiente lista, marca las afirmaciones con las que te identifiques. Agrega cualquier otra fortaleza que puedas pensar.

__ Soy obstinado(a). No me daré por vencido(a).

¬¬__ Tengo determinación. Cuando me propongo algo, persisto.

__ No permitiré que nadie más abuse de mí otra vez.

__ Siento empatía por otras personas que sienten dolor.

__ Entiendo el sufrimiento humano.

__ Si pude pasar el abuso, puedo pasar lo que sea.

__ No tengo muchas ilusiones acerca del mundo. Veo las cosas tal cual son.

__ Soy auto suficiente. Puedo cuidar de mí misma(o).

__ Soy valiente.

__ Soy perceptiva(o) y puedo imaginarme qué está pasando realmente.

__ Sé cómo manejar una crisis.

__ Sobreviví.

__ Soy tranquila(o) y paciente.

Si no eres capaz de identificar muchas o ninguna de tus fortalezas, no estás sola(o). A veces, cuando estás inundado(a) con efectos negativos y te sientes mal acerca de ti mismo(a), es difícil reconocer tus fortalezas. Pero ahí están. De otro modo, tú no habrías sobrevivido. Si tuviste un mal momento con este ejercicio, regresa más tarde y trata de responder otra vez una vez que hayas avanzado en este libro. O pídele a personas cercanas a ti que te digan las fortalezas que ellos ven en ti.

Cosas para pensar:

• ¿Se siente como traicionarme a mí misma(o) el pensar en mis fortalezas? Si es así, ¿por qué?

• ¿Me puedo sentir bien acerca de las fortalezas que desarrollé mediante la adversidad? ¿Por qué sí o por qué no?

ACTIVIDAD: DIBUJANDO LOS EFECTOS

Algunas veces es difícil expresar la forma cómo nos sentimos mediante palabras. Puede ser más fácil hacerlo por otro medio, como arte o dance. En una hoja de papel, haz un dibujo de las formas cómo el abuso te lastimó. Utiliza crayones, lápices de colores, pinturas o gises.

Si lo prefieres, haz un collage. Hojea revistas, circulares, periódicos y anuncios, y recorta y pega las imágenes, así como las palabras que reflejen las formas cómo has sido influenciada(o) negativamente por el abuso. Cuando hayas terminado, haz un segundo collage. Representa las fortalezas que hayas desarrollado como resultado del abuso. Éstas pueden incluir cosas como valor, perseverancia, auto suficiencia y determinación. Deja que el collage exprese tu orgullo que sobreviviste contra todos las probabilidades.

EL PESO DE LA CULPA

Una de las mayores secuelas es la culpabilidad, sentirte culpable por haber sido abusada y no decir NO.

¿Por no evitarlo?, ¿por no defenderte?, ¿por callar y someterte a las vejaciones?, ¿creer que eras tú quien quizás provocabas esa situación? ¿Porque a veces se sintió placer? ¿Por parecer que te convertías en encubridora de tu abusador? por a veces recibir regalos o caramelos de tu abusador?, ¿Por no escaparte?.....BASTA YA..NO SOMOS NI FUIMOS CULPABLES.

Éramos tan solo niños(a) s, sometidos psicológicamente en las trampas del abusador...aterrados, sin escapatorias, sin recursos a nuestra corta edad, arrastrados a todo ello, como cuando la corriente de un Río te lleva. Esa culpa que yo sentía, me conllevó a ser más frágil y llevar esa gran bolsa que es la Culpa, y pesa tanto, que no te deja caminar, ni avanzar, ni quererte, tan solo te sientes vacía y muerta por dentro. HAY UN ANTES.ES CUANDO ESTABAMOS MUERTOS.Y UN DESPUÈS...SOBREVIVIENTES.



Cuando estaba muerta me disocié del dolor, ya no tenía dolor físico, tuve que aprender como un automatismo de defensa, para poder vivir situaciones de shock, daño, dolor, miedo. Pues con 5,6,7,8,9,10,años penetraciones de un adulto a la fuerza, por naturaleza ya es escandaloso y brutal...desgarres vaginales e incluso anales .Sangrados, heridas internas, tuve que aprender a curármelas sola, microlina, alcohol. Suena horrible, pero el alcohol no me hacía mas daño del que tenía. Si aprendía disociarme físicamente por el dolor, tuve que aprender a vivir sin sentir...ASI QUE ME MORÌ.DURANTE UNOS AÑOS. Los cuales pues me autodestruía, sin darme cuenta, alcohol, drogas, malas compañías, hurtos, robos, autolesiones. Todo me daba igual, incluso retaba a la muerte, siendo camicace muchas veces, con un coche, ponerme delante, quedarme al borde de anden cerca de la vía cuando pasaba un tren...era como que no sentía nada. NADA....mejor dicho...creo me programé para no sentir.



Hubo un detonante que me hizo parar de nuevo...y poder verme, se murió uno de nuestros amigos por las drogas.



Cuando vi eso...por primera vez me hablé y pregunté. ¿quiero este final también? sorprendida vi que no lo deseaba, e incluso tenía ganas de hacer cosas ,entonces fue cuando empecé a renacer de nuevo poco a poco, retomé los estudios, una cosa otra, bueno casi nada me iba bien o me cansaba aunque me lo sacara, con todo esto es cuando se puso el velo para no acordarme o tener muy presente los abusos, pero siempre me acompañaba una nostalgia, tristeza vacío,,, claro que jamás le eché la culpa a lo que era, me decía es que soy rara. Tenía a veces flashes de recuerdos, era como un puzle y me faltaban piezas, no sabes cómo ni cuándo ni porqué, un día lo recuerdas casi todo. el puzle se arma solo...DIOSSS QUE VERTIGOOO.QUE CULPA..QUE ASCO...NO ME SOPORTABA...



Tan solo se lo pude contar a una hermana, con mucha vergüenza y lentamente, en su día se lo dije a mi madre pero no me creyó. Ella mi hermana me hizo entender que yo no tenía culpa de nada, a todo esto leí mucho sobre el tema, ya no salía tanto...y por supuesto uno de mis abusadores convivía conmigo. Pero ya no abusaba pues ya me vino la regla, pero jamás le dije nada ni le echaba la culpa a él, yo llevaba la bolsa y peso por él sin darme cuenta.







PASÒ TIEMPO Y COSAS BONITAS COMO QUE CONOCÌ A MI MARIDO....EMPECÈ A VOLORARME POCO A POCO, CON EL APOYO DE MI MARIDO, PODIA VER QUE VALIA PARA MUCHAS COSAS, SENTIA AMOR Y ERA CORRESPONDIDA, EL AMOR CURA MUCHO, SOBRE TODO CUANDO NO TE HAS DEJADO QUERER,Y CUANDO SURJE Y TE DAS PERMISO ES HERMOSO.



Y AHÌ EMPIEZA TU PERDON...A TI MISMA,PERDONARTE..YO ME PERDONÈ YA NO ME SENTIA TAN CULPABLE.ERA LIBERADOR, PERO MAS LIBERADOR FUÈ DARME CUENTA EN TERAPIAS QUE IBA Y ESTUDIABA, QUE NO TUVE LA CULPA Y QUE NO ME DEBÌA UN PERDÒN...Y QUE ERA HORA DE DAR EL PESO A QUIENES LES CORRESPONDÌA, LOS ABUSADORES--ELLOS SON LOS UNICOS CULPABLES Y LLEGAR A ESTA CONCLUSIÒN ES COMO PODER LEVITAR Y PODER CAMINAR TAN LIGERA...AHÌ ES CUANDO EMPIEZA EL SER SOBREVIVIENTE, CUANDO COLOCAS CADA COSA EN SU CAJÒN.

LULU OSORIO.