jueves, 1 de septiembre de 2011

"La operatividad para proteger a los niños es cada vez peor"


ESTADÍSTICAS DE ARGENTINA

“De los 11 subtipos de maltrato infantil, el abuso sexual es el que genera más situaciones traumáticas. Si tenemos en cuenta el contexto latinoamericano, Argentina está en una buena posición en cuanto a capacitación y concientización del problema, pero bastante mal en lo que tiene que ver con la lentitud de los procesos judiciales y las deficiencia de las investigaciones”, dijo Juan Pablo Viar, abogado especialista en violencia familiar e integrante de la Asociación Argentina de Prevención del Maltrato Infantojuvenil (Asapmi).
Coincide con eso Patricia Visir, psicóloga, especialista en abuso infantil y miembro de Asapmi. “Un niño que cuenta que es abusado es alguien que sufrió un trauma enorme y hay que cuidarlo. En nuestro país hay cada vez más visibilización del problema, pero la operatividad para proteger a estos chicos es cada vez peor”, dijo.
Además, agregó: “Cada vez que inicia un proceso judicial se hacen múltiples pruebas periciales y psicológicas y, como esto lleva meses y hasta años, los chicos son evaluados una y otra vez. Así, se los convierte en otro tipo de víctima y esto afecta su fortaleza para llevar a cabo el proceso”.
Estos fueron algunos de los conceptos de Viar y Visir en las Jornadas “Detección y abordaje del abuso sexual infantil”, que organizó el Consejo Provincial de la Mujer durante el 29 y 30 de julio pasados.
Allí también se mencionaron las últimas estadísticas del Programa de Atención Interdisciplinaria para Víctimas de Delitos contra la Integridad Sexual, que corresponden al segundo semestre de 2010. Entre otros datos, indican que en el 74 por ciento de los abusos sexuales, las víctimas son menores de edad (ver Datos que asustan ).
Si bien la gran parte de estas situaciones se vive el ámbito intrafamiliar, en número reducido ocurren fuera de las familias (colegios, centros deportivos) o por parte de alguien cercano al entorno de la víctima.
Bajo nivel de condenas. Viar contó que el porcentaje de condenas está entre el 5 y el 10 por ciento de todos los casos. “Por un lado, la justicia penal está estructurada en base a los derechos y garantías de una persona acusada de un delito, y un juez necesita certezas para condenar. Por otro lado, el abuso sexual infantil tiene dificultades probatorias significativas. Ambas razones hacen que el porcentaje de condenas en estos casos sea muy bajo”, apuntó.
En este sentido, mencionó el término backlash , que refiere a un contramovimiento al proceso de visibilización de la violencia familiar y el maltrato infantil. “Existen sectores que cuestionan todos los procesos de validación, diagnóstico y periciales. Es decir: hay quienes, privilegian la unidad familiar por sobre la integridad o dignidad de las personas” explicó.
Sobre en qué sentido se debe trabajar para modificar esto, tanto Viar y Visir consideraron que “es necesario generar y formar especialistas”. “En Capital Federal se constituyeron unidades judiciales especializadas, integradas por fiscales, policías y psicólogos formados en maltrato infantil y están trabajando muy bien. Hay que reforzar esto”, dijo Visir.
Datos que asustan
Mujeres. Según las estadísticas, el 79 por ciento de las víctimas del abuso sexual infantil son mujeres y en el 66 por ciento de los casos el victimario tenía un vínculo familiar con la víctima.
Chicos. El 18 por ciento de los abusos sexuales a niños ocurre en la franja de 0 a 5 años, 26 por ciento entre los 6 a 10 años, y 29 por ciento entre los 11 y los 17. Cuando los hechos ocurren en ámbito familiar, los abusadores son generalmente hombres y las víctimas son las niñas.

Sólo uno. Si bien no hay estadísticas certeras en cuanto a la cantidad de denuncias, se cree que cada diez niños abusados sexualmente, sólo uno habla.

Relegan ataques contra niños


Se calcula que en México cada hora un menor es víctima de abuso sexual y que, según estadísticas mundiales, en más del 80% de los casos las víctimas se niegan o son reacias a revelarlo, indica un reportaje especial que presenta el sitio web yoinfluyo.


En México, como en muchos países, el tema se ha relegado, como si ni siquiera existiera.



Se conoce como Abuso Sexual Infantil (ASI) o pederastia toda conducta en la que un menor es utilizado como objeto sexual por parte de otra persona con la que mantiene una relación de desigualdad, ya sea en cuanto a la edad, la madurez o el poder.



El abuso sexual contra un menor supone una interferencia en su desarrollo evolutivo y puede dejar unas secuelas que no siempre remiten con el paso del tiempo, como evidencia este texto:



"Hola, de pequeña sufrí abusos sexuales desde los 5-9. Él hizo como si no hubiese ocurrido nada y me ha estado tratando luego como una hermana.



"Era el mejor amigo de mi hermano hasta hace varios años. Ahora tengo 20 y no lo he superado todavía. Fui a psicóloga y caí mas bajo en el pozo de lo que ya estaba. Si mi familia se entera esa persona se puede dar por muerta y enterrada a 50 m bajo tierra. Por favor necesito hablar con alguien que lo haya superado. O que crean que me pueden ayudar".



Este mensaje fue dejado en el blog migueladame.blogspot.com, un sitio mexicano creado hace cinco años, con miles de colaboradores, testimonios y canales de ayuda para las personas víctimas de abusos.



El ASI es un problema mundial. Para constatarlo, sólo falta ver las estadísticas:



Tres de cada 10 personas son objeto de abuso sexual infantil; una de cada 4 niñas es abusada sexualmente antes de cumplir 18 años; uno de cada 6 niños es abusado sexualmente antes de cumplir 18 años, uno de cada 5 niños es abordado sexualmente a través de internet.



Casi el 70% de todos los asaltos sexuales (incluyendo los asaltos a adultos) ocurren a niños de menos de 17 años.



Más del 70% de los pederastas tiene entre 1 y 9 víctimas; al menos un 20% tiene entre 10 y 40 víctimas.



Entre 30 y 40% de las víctimas son abusadas por un miembro de la familia.De los niños menores de 12 años que reportaron abuso sexual, 13.2% refirió como agresor al padre y 9.6%, al padrastro.En el caso de los adolescentes (12 a 17 años) 9.6% señaló al padre y 7.7% al padrastro.Otro 50% son víctimas de abuso por alguien fuera de la familia, pero a quien conocen y en quien confían. Aproximadamente 40% sufre abuso por algún niño mayor conocido. Sólo 10% es atacado por un extraño.


La media del abuso sexual está en los nueve años, sin embargo más de 20% de las víctimas, son menores de 8 años y un 50% es mayor de 12.Pero lo que resulta alarmante es que la gran mayoría de las personas víctimas de abuso sexual no revelan el hecho. Se estima que un 30% de las personas jamás se lo dirá a alguien y más del 80% de las víctimas se niegan o son reacias a revelar el abuso.De las que sí lo revelan, aproximadamente el 75% lo hace accidentalmente. De aquellas que sí lo hace intencionalmente, más de 20% eventualmente se retracta aunque el abuso efectivamente haya ocurrido.Las falsas acusaciones constituyen sólo entre 1 y 4% de las denuncias. De éstas, el 75% son realizadas por adultos y 25% por niños. Los niños sólo realizan falsas acusaciones un 0.5% de las veces.

En México, a pesar de que está tipificado el Abuso Sexual Infantil en casi todas las legislaciones, en el Código Penal Federal, se estipula en el artículo 261: "Al que sin el propósito de llegar a la cópula, ejecute un acto sexual en una persona menor de 12 años de edad o persona que no tenga la capacidad de comprender el significado del hecho, o que por cualquier causa no pueda resistirlo o la obligue a ejecutarlo, se le aplicará una pena de dos a cinco años de prisión".Al que abuse de una persona mayor de 12 años, y que no tenga cópula, se le impondrá una pena de seis meses a cuatro años de prisión.Asimismo, en el artículo 262, se estipula que al que tenga cópula con una persona mayor de 12 años y menor de 18, obteniendo su consentimiento por medio de engaño, se le aplicará de tres meses a cuatro años de prisión.

En cuanto al abuso sexual a menores de 12 años, al que sin violencia realice cópula se le impondrá una pena de ocho a 14 años de prisión.Si algún familiar es el que tuvo contacto, las penas previstas para el abuso sexual y la violación se aumentará hasta en una mitad en su mínimo y máximo.Sin embargo, a decir de muchos familiares de víctimas y ellas mismas, cuando se denuncia los procedimientos legales y médicos son como un segundo abuso, ya que a los menores los tienen que revisar en sus partes íntimas. Además de que tienen que carearse con los agresores, lo que supone un peso más que cargar. Psicólogos, inclusive recomiendan no denunciar, ya que puede ser más traumático el acudir con las autoridades que el mismo abuso sexual.
En 25 estados de la República, si hay abuso sexual infantil y la víctima queda embarazada, no hay repercusiones para el agresor si este se casa con la menor.


http://www.yucatan.com.mx/20110829/nota-13/167154-relegan-ataques-contra-ninos.htm

http://www.yoinfluyo.com/index.php?option=com_content&view=article&id=31850:ninos-abusados-victimas-que-callan-y-agresores-impunes&catid=1:reportajes&Itemid=222

miércoles, 31 de agosto de 2011

QUEDA MUCHO POR HACER



Mi alma se entristece a diario al ver mas y mas casos de abuso sexual.


 El sistema no esta funcionando, queda aún mucho por hacer, se requieren personas valientes, que no le teman a luchar por la verdad.

Profesionales con una alta motivación y que sean capaces de cumplir con la ética profesional que los vio formarse y dejar atrás prejuicios y temores que nuestra propia sociedad a impuesto. lnegación de una sociedad que no desea reconocer una realidad que a diario se alimenta de la inocencia y sonrisas de muchos niños que están muertos en vida.
El sistema no esta funcionando, queda aún mucho por hacer ¿ Que mas debemos esperar para enfrentar el tema con fuerza y valentía?.

Se debe caminar juntos en el conocimiento en este tema, conocer todas sus aristas y buscar soluciones rápidas, eficientes donde prevalezca la incodicionalidad hacia esos pequeños, prevalesca el respeto hacia las victimas y asegurarles una reparación real. Esto solo se logra con trabajo y es mi deseo que así sea, con apoyo de todos los sectores de nuestra sociedad, madres, padres, comunidad educativa, empresas privadas, políticos, gobierno, toda la sociedad en su conjunto.
Si logramos sensibilizar y enseñar a la población de las consecuancias de un abuso, le enseñamos a prevenir  identificar y dar pautas claras del hacer frente a estos hechos lograremos en cierta medida frenar las cifras que diariamente se incrementan.
Dejaremos al descubierto las redes  de pedofilia que viven en la impunidad y que se alimentan del dolor de nuestros niños, jovenes y adultos dejándolos a la deriva con todas las secuelas que ello conlleva.
¿ Solución? trabajar unidos, creativamente y ACOGER CON AMOR a los sobrevivientes, darles una pequeña esperanza en su duro caminar.
Ellos al reponerse serán personas brillantes con grandes potenciales que entregar a esta sociedad que en algunos sectores esta enferma y  que  esta en deuda con ellos.

Yamile Caba.

martes, 30 de agosto de 2011

Muchas Gracias.


En días pasados tomamos la decisión de participar en el “Premio Nacional de Acción Voluntaria y Solidaria 2011”, creemos firmemente que es una excelente oportunidad para posicionar el tema ante la opinión pública y sobre todo antes las organizaciones responsables de generar políticas públicas para atender y prevenir este delito , también creemos que es una oportunidad legitima para conseguir recursos materiales y seguir influenciando positivamente en esta problemática tan particular y extensa  como lo es el abuso sexual infantil.

Quiero compartir una de las veinticuatro cartas testimoniales de apoyo a dicha candidatura que expresamente se me solicito publicar en el blog a pesar de mi conocida renuencia de publicar comentarios hacia un servidor. 
Quiero hacerlo como un homenaje a todos aquellos que activamente se ocupan en combatir este flagelo. Quiero hacerlo como agradecimiento a todos aquellos estupendos seres humanos que les solicite dicha carta y que amablemente y sin pensarlo me la proporcionaron sin recato alguno. A todos ellos muchas, muchas gracias.

Los héroes son ellos, los sobrevivientes que día con día luchan por ser mejores y a los cuales les debo todo mi respeto y admiración.
Por ellos trato de aportar día con día mi granito de arena,  por muy minúsculo que parezca , hasta que los gritos sin voz sean escuchados.


Aquí la carta:
 “Honor a Quien Honor Merece”

“Debo confesar que soy una muy mala escritora, A pesar de que me encanta compartir mis conocimientos y experiencias. No lo digo porque tenga mala ortografía, ni porque mis escrituras no tengan la suficiente elocuencia, lo digo porque muy pocas veces me dan ganas de escribir, puedo hablarlo, pero escribirlo aun me parece algo realmente tedioso. 
Pero hoy… Hoy, pensé y supe que mis pensamientos debían ser escritos. Hoy pensé en brindarle Honor a quien Honor Merece.

Esta no es más que una carta, una carta de agradecimiento a esas personas que nos ayudan en nuestra lucha, a esos… esos que nos hacen sentir que no estamos solos en el mundo, y que la vida es mucho más bella cuando sales del hoyo donde estas metido. Si, Es hora de BRINDARLE un APLAUSO a esas personas como MIGUEL ADAME que luchan y luchan incansablemente contra causas muchísimo más grandes que ellos, y que aun así, logran vencer. 



Es increíble la labor de nuestro Adame, y Discúlpenme el atrevimiento, pero me atrevo a llamarlo nuestro, porque muchísimas de las personas que leemos este blog y que estamos muy pendientes de las nuevas publicaciones, sentimos a Adame como el padre que siempre quisimos tener y que hoy la vida nos regala, aunque no lo hayamos visto nunca, aunque no lo conozcamos, aunque no entablemos grandes conversaciones con el, aunque el tenga su vida y nosotros la nuestra, el es padre que muchos quisimos tener, ese padre que lucha contra TODO para poner a salvo NO SOLO A SU HIJA de sangre, si no a miles y miles de personas en el mundo. 



Una persona que tiene su vida, que tiene su trabajo, que tiene su esposa, tiene su familia, y QUE NO HA SIDO ABUSADO SEXUALMENTE (Gracias a Dios) y que lucha incansablemente contra el abuso sexual infantil y SIN NINGUNA REMUNERACION MONETARIA, Es una persona DIGNA de un aplauso y de HONORES.

El sabe, porque él sabe, lo agradecidos que estamos todas las personas que leemos su blog por tan excelente trabajo. Pero HOY me quise tomar el atrevimiento de escribírselo, de decirle públicamente ¡GRACIAS! 

Nuestro camino tiene menos obstáculos desde que conocimos tu blog, leímos las historias de los demás, la tuya y vemos tu trabajo. Sé que hablo por muchos en esta carta, Y sé que todos queremos decirte solo GRACIAS. Miles de bendiciones y  a ti a tu familia querido ¡Adame! No solo cambiaste tu vida al emprender este camino, haz cambiado la vida de muchos. ¡Dios te bendiga! “

R.M

lunes, 29 de agosto de 2011

Una Infancia Sin Opciones


Tengo 45 años, ha sido mucho tiempo de sufrimiento, de entrar y salir de problemas que son originados por lo mismo, la ausencia de amor y la soledad en mi infancia. Quiero compartir, ser uno más que cuenta su historia, quizás alguien se identifique y le pueda ayudar en algo.
Mi padre casi nunca estaba en casa, por su trabajo, éramos 4 hijos, yo el tercero y único hombre, mi madre se dedicaba al hogar. La economía era buena, pero no éramos ricos. Los familiares de mi mamá siempre abusaban de ella, se acercaban constantemente a pedirle dinero y favores. Quería ella que fuéramos un ejemplo de rectitud y educación frente a mis primos y tíos. Creo que ella se sentía satisfecha que aparentáramos estar y vivir mejor de lo que a ella le tocó vivir en su infancia. A mi padre realmente nunca le importó nada a excepción de sus amigos.
Realmente no existía, mi madre creía que con darnos de comer y cobijo, bastaba, siempre cuando me acercaba a ella buscando su protección, porque tenía miedo, alguna duda que no entendía, recibía de ella su reprobación, nunca me entendió, siempre me decía cómo debía de comportarme, cómo debía ser, pero nunca se interesó en lo que tenía, en lo que sentía. Mi padre estaba peor, ni tan siquiera me preguntaba cómo estaba.
A ellas mis hermanas siempre las quise mucho, creo que mi hermana mayor siempre intentó apoyarme, pero tristemente estaba tan contaminada y confundida por las críticas constantes de mi mamá, que vivía en el juego de la apariencia, aunque yo conocía su esencia, por eso puedo decir que no era feliz, no vivía de acorde a lo que era, si no a lo que esperaban de ella. Mis otras hermanas vivían en sus mundos.
Tenía 9 años, fue mi primo mayor, no fue algo aislado que sucedió, abusó sistemáticamente de mí, me manipuló tanto que llegué al punto que yo mismo se lo pedía, él tenía 19 años. Fue algo que inició y que no pudo parar por muchos años, el me inició y me marcó, al menos me sentía así, marcado por él, como si le perteneciera. Tiempo después todo continuó por mi cuenta, me sentía responsable de lo que me había pasado en la niñez, me sentía sucio y que no era digno de tener a mi familia, que tanto aparentemente sentía que me amaban. Este remolino sin control que se desarrolló en mi interior, afectó mi vida, mis relaciones, mi trabajo, pero sobre todo me alejaba más de mí mismo, cada día que pasaba eran 24 horas que me alejaba más de mí mismo. Todo lo que un ser humano pueda hacer en la angustia de la culpabilidad y en la erotización que florecía cada vez más en mí, al asociar atención y amor con sexo, lo hice, sucedió, alejándome más de mí mismo y de los que verdaderamente me querían ayudar.
Siempre he sido muy crítico, pero las circunstancias en las que vivía no me  permitieron hacerlo, era algo inconsciente, pero sí lo hacía con los demás. En una ocasión, en una café observé como una mujer le hablaba a su hijo pequeño, me entró un ataque de pánico, era exactamente como me hablaba mi mamá. Fue extraño, ese tipo de situaciones la había mirado a menudo, pero sin saber el motivo,  llegó el momento y me impactó. Sentí que mi mente se abrió, por un momento dejé de sentirme culpable e  hice responsable a mis padres, por no haberme guiado, por no haberme brindado amor y seguridad para afianzar mi personalidad. Me acerqué a un amigo a quien quiero mucho, el me escuchó, me abrazó, lloró conmigo. Mi amigo me recomendó con una terapeuta que trabajaba con personas que habían sufrido abuso sexual, fue el inicio de mi encuentro conmigo mismo.
Sí, si tengo una relación, pero no tengo altas expectativas, creo que ellos morirán con esa manera de ser, no puedo permitirme perder más tiempo de mi vida en ayudarlos, al menos en este momento no estoy enfocado en eso. Tengo poco tiempo que estoy en mi proceso y este tiempo es para mí, más adelante quizás, no lo sé.
Estoy recibiendo terapia, pero todas mis relaciones han sido desastrosas, soy homosexual, no he logrado estar con una persona que me valore, porque yo no me he valorado a mi mismo, por el momento estoy solo y creo que es mejor estar así, necesito conocerme y estar más conmigo mismo.
Dejé de sentirme culpable de algo que no lo fui, debí ser amado, guiado y respetado por mis padres, pero no lo hicieron. Debí ser respetado por mi primo, pero no lo hizo, me tocó, me manipuló. Yo fui desprovisto del amor desde pequeño y por muchos años creí que era mi culpa. Ya no más, es muy difícil aceptarlo, pero estoy aprendiendo a no tener expectativas de aquellos que por ignorancia o maldad, me dañaron y por lo cual perdí tantos años de mi vida hundido en el dolor y la desesperación.
TESTIMONIO ANONIMO.
Este es u  testiminio fue proporcionado  amablemenbte por
Juan M. Castro
Autor de la novela, «Abandonados En La Oscuridad».

viernes, 26 de agosto de 2011

DOLOR DESDE EL OTRO LADO

Casi todo el mundo conoce a alguien que pasó por esto o lo experimentó en propia carne..
Pero en ocasiones tanta lucha se derrumba cuando no llega la ayuda necesaria o no podemos ayudar o no sabemos...
La primera vez que te oí te cogí cariño sin saber y grandes momentos vivimos y compartimos a lo largo de los años pero nunca pensé ni imaginé lo que vivías,has vivido y vives...
No me di cuenta sino a la larga,quizás en el fondo tenía miedo de que fuera mi instinto que siempre duda y no confía porque ve el mal más allá de las simples palabras pero no me equivocaba y rompí de dolor...
Esa noche mientras te desahogabas mi corazón se partía junto al tuyo,simplemente escuché tu alma desgarrada bajo la imponente distancia...
Acongojada y desolada traté de estar como mejor supe y siempre ha sido poco,sufrir desde los seis años y seguir en la actualidad es aberrante y desesperante y nadie, salvo tú, puede sentir la piel romperse tras cada acto de tu Monstruo que te tiene sometida...
Todo los medios conocidos y los que desconocía puse en tus manos y a tu alcance y nunca han servido ni válidos han sido porque sólo de ti depende,quizás en mi desespero dejo la tinta fluir, para quizás si lees, veas el otro lado ,el lado de la impotencia...
Cuando un sobreviviente se derrumba es como una cadena latente y todos le siguen...cuando un sobreviviente saca fuerzas de su flaqueza todos siguen...empatía o hermandad no lo se,sólo se que une mucho más que sentimientos y dolor...
Quizás no valgo para ésto,quizás no se como hacerlo,quizás sea culpa que siento por sanar y ver que no reaccionan o reaccionas...Una mujer inteligente,grandiosa,maravillosa,emprendedora y tan linda por dentro como por fuera ha de tener coraje y coger al Monstruo por los cuernos y liberarse...
Quizás sea Síndrome de Estocolmo,no soy experta,quizás no entienda o siga buscando aliciente para seguir en la lucha y la impotencia o culpa me nubla o arrastre...
Sólo deseo que las palabras no se las lleve el viento y caigan en el olvido y pueda decir con la boca grande que ante una piedra dura en el camino cincel y martillo....

 
Texenery.

jueves, 25 de agosto de 2011

Prevención del abuso sexual infantil


El abuso sexual infantil constituye una realidad en nuestra sociedad, resulta un hecho doloroso para algunos niños, niñas y adolescentes, el temor a ser castigado, rechazado o lastimado, impide a los menores de edad dar a conocer esta situación, convirtiéndose algunas veces en víctimas imperceptibles para quienes le rodean.
Como sociedad tenemos la obligación de hacer frente a este hecho, comprometiéndonos en un marco de protección de los derechos de los niños, niñas y adolescentes, salvaguardar su integridad emocional, física y social, promover el respeto a la corporalidad individual,  visualizar la sexualidad como parte fundamental del desarrollo humano, generar oportunidades que permitan el desarrollo de competencias emocionales, enseñar normas de autocuidado y seguridad personal.
Resulta necesario tener mayor claridad sobre este tema, reconocer que el abuso sexual Infantil se da en todas las clases sociales y niveles socioculturales, que afecta considerablemente a sus víctimas, entender que existen conductas sexualmente inaceptables hacia los menores de edad, que hablar sobre el abuso sexual infantil o la sexualidad no siempre resulta fácil, que genera resistencia, cuestionamientos o señalamientos, olvidando que tenemos la obligación de formar en la prevención, denunciar, reconocer que un entendimiento errado de la sexualidad, promueve esta situación y que no exonera de la responsabilidad frente a la  protección de los afectados.
No es suficiente saber que existen unidades especializadas en atender este delito, que se cuentan con Instituciones como el Icbf o la unidad de Caivas para atender este tipo de hechos, se requiere mejorar como personas, como padres de familia, esposos, educadores y ciudadanos.  Comprender que mejorar las condiciones que rodean el desarrollo infantil, erradicar acciones, creencias o costumbres que impide el sano desarrollo de la infancia y el logro de la salud mental de las personas, hace posible erradicar este delito e impide que nuestra sociedad, se deshumaniza frente a este tema.

Es necesario hablar sobre el abuso sexual a nivel familiar, entre vecinos y con la comunidad. Tenemos el deber sin excepción de lograr que los menores de edad tengan una alta autoestima, que se garantice su seguridad, tener claro qué moral rige nuestras vidas, si existe un verdadero compromiso frente a la denuncia y qué grado de participación se tiene frente a la erradicación de esta conducta que a pesar de vivirlo a diario, de presenciarlo, algunos se muestran inertes frente a esta penosa problemática.




miércoles, 24 de agosto de 2011

¿PUEDEN SER VÍCTIMAS?


En la casa, en la calle, en cualquier lugar un menor puede ser victima. Cualquier niña, niño o adolescente. En cuanto al agresor cualquier persona puede cometer ese delito.
El cuidado no solo es del niño o de la niña y de su cuerpo, el cuidado debe ser de todos.

No queremos caer en paranoia o inadecuadamente, solamente estar alerta y pensar que a nuestros hijos/as, en nuestra familia debemos prevenir.

Es necesario mejorar los programas de prevención haciendo más partícipes a los padres, en cuanto al cuidado del menor. La realidad supera a la ficción y la realidad es muy cruda para los afectados y la propia familia.

Ofrecemos algunos datos:

El 33.2% de las niñas llevadas por sus familiares en busca de ayuda psicológica cuentan con edades entre los 3-8 años, el 46.2% son preadolescentes con edades entre los 10-13 años de edad; el19.9% son adolescentes medias de 14-17 años de edad.

El 53.7% tiene en su historia un suceso de abuso sexual cometido por una persona de sexo varón que pertenecía a su familia (tío, primo, hermano, abuelo, padre, padrastro).El 23.4% tun suceso de abuso sexual por parte de personas de sexo varón cercanas al entorno familiar (amigos, vecinos). Un 10% de niñas sufren abusos sexuales por parte de personas pertenecientes al entorno escolar. Un 6.7% por parte de una persona de sexo masculino y un 3-3% por parte de una persona de sexo mujer.

El 90% las niñas-adolescentes suelen tener un nivel intelectual promedio o superior.

El abuso sexual se puede describir como una relación de “hechizo” –otro día hablaremos de ello -que incluye situaciones en las que un individuo ejerce una influencia exagerada y abusiva sobre otro, sin que éste sea consciente de ello; acción sexual de una persona adulta, hombre o mujer, que impone, sea con engaños, chantajes o fuerza a un niño que no tiene la madurez para saber de lo que se trata.


El abuso sucede en todos los niveles, en la mayor parte de las veces en la casa, y en la mayor parte de las veces por personas cercanas al entorno del niño y también al entorno familiar.

La edad de la persona que comete el abuso sexual es variable pudiendo ser un adolescente de 12 años o un tío abuelo de 60, un hermano de 13 o un tío de 45, un director de escuela de 50 o una auxiliar de nido de 28. Puede ser un hombre o puede ser una mujer.

La mayor parte de las veces puede ser un hombre joven, pero también puede ser un hombre considerado anciano, o también una mujer que cuida al menor.

Quien sufre el abuso sexual puede ser una adolescente de 17 años o una niña de 2 años, una escolar de 4 años que va al nido o una adolescente de 13 que recibe la citación en la dirección del colegio.

El abuso puede cometerse en la casa cuando la niña de 4 años juega con su tío de 18 y este se echa encima de ella o en la casa del vecino de 60 años que le ofrece dinero a una adolescente de 13 años para que se deje tocar.

Pueden estar en el primer piso de la casa los tíos, primos, padres de una adolescente de 13 años, mientras que su tío abuelo de 60 años, le toca los genitales mientras que ella ve la televisión en el segundo piso.


INSISTO NO ES PENSAR INADECUADAMENTE, ES SOLAMENTE ESTAR ALERTA Y PENSAR QUE SI PUEDE PASARNOS.

Susana Balao Parra (Colaboradora)

"Abusaba de mí y mi madre lo sabía"

Juan Montané sufrió abusos por parte de su padre. Charo Segura fue violada por uno de sus hermanosAbusos sexuales en la infancia.
Los testimonios de Charo y Joan, dos de los muchos que han inspirado la película 'No tengas miedo' de Montxo Armendáriz, prueban que los abusos sexuales sufridos por menores no son una ficción.




Juan Montané sufrió abusos por parte de su padre. Charo Segura fue violada por uno de sus hermanos.


Charo Segura Terapeuta y víctima de abusos Joan Montané Escritor y víctima de abusos Francina Madre que ha denunciado abusos a su hija.

Charo Segura Terapeuta

SU padre le llamaba princesita, pero su niñez no fue de color de rosa y, más que en un castillo, creció en una mazmorra. "Que yo recuerde los abusos empezaron a los cuatro años, tocamientos, lo de siempre, te va cautivando. Mi madre lo sabía y miraba hacia otro lado". El testimonio de Charo Segura es tan solo uno de los muchos que han inspirado la película No tengas miedo, de Montxo Armendáriz, estrenada esta misma semana. Un espejo en el que ésta y otras víctimas se ven reflejadas. "Parece una familia ejemplar, la niña toca el violonchelo, es una señorita muy educada, pero es el juguete de papá, es su posesión", resume, sabiendo, mejor que nadie, de lo que habla.


"Después del abuso, a lo mejor me llevaba a tomar horchata"

Si Charo hubiese atesorado un diario, sus primeras páginas estarían en blanco, onduladas por las lágrimas. Porque cuando su padre empezó a abusar de ella ni siquiera sabía escribir. "Es un juego muy sutil. Tu padre te mima, eres su tesoro, pero en el momento en que sobrepasa la barrera y hace un movimiento brusco, te quedas paralizada. Sabes que lo que está sucediendo no está bien, lo sientes, pero no le sabes poner palabras".

La víctima calla y, aun en silencio, implora ayuda a gritos. "Antes de que un niño pueda decir: Papá me toca o me baja las bragas, hay otras llamadas de atención. Hay niños que se hacen pis de noche, que tienen terrores nocturnos, que son muy rebeldes o introvertidos y que piden socorro: Mamá, no me dejes. Ayúdame. No quiero dormir sola", explica Charo, terapeuta y madre de dos niñas. Ella optó por encerrarse en su torreón, sola. "Me escondía detrás de las puertas, agachada. En el colegio no jugaba, siempre era la rara, no me involucraba con los niños, tenía una mirada triste, era muy llorona".

Su clamor no obtuvo respuesta y nunca se atrevió a delatar a su progenitor de viva voz. "No lo hice porque yo quería mucho a mi padre o creía que lo quería, porque al mismo tiempo que abusan de ti, también te cuidan. Es un chantaje emocional. Después del abuso a lo mejor mi padre me llevaba a tomarme una horchata y yo era la niña más feliz del mundo, era su princesa".

La separación de sus progenitores no terminó con su pesadilla. Uno de sus siete hermanos recogió el testigo. "Seguí siendo abusada, violada y maltratada. Teníamos que ir al colegio juntos, hacíamos campanas y me violaba. Decía que me enseñaba lo que me iban a hacer los chicos, que él era mi hermano mayor y que mejor me lo hacía él". La llegada del periodo, a los 12 años, puso punto final. "Cuando me vino la regla se terminó, por miedo, claro".

Su adolescencia transcurrió por los callejones más oscuros de Barcelona. "Me enfadé con el mundo, era muy violenta, iba con la peor gente, nos drogábamos, robábamos. Era una forma de protestar: a nadie le importo y me eché a la calle". La pérdida de un amigo la catapultó fuera de su autodestructiva espiral. "Se murió drogado delante nuestro y por primera vez en mi vida me dio la oportunidad de escucharme. ¿Realmente quiero acabar así? No, no merece la pena".

Ahora que, a sus 40 años, ya ha levantado cabeza, Charo asegura que lo peor de todo es el sentimiento de culpa. "El abusador te culpabiliza y te hace partícipe de ese juego y tú lo crees. En mi caso fueron dos personas, con lo cual yo dije: bueno, alguna cosa habrá que me lo busco yo". Liberada de este lastre, aún hoy le queda alguna secuela. "Mi hermano, mi abusador, se está muriendo. No me dejan verlo y la culpa que siento es que a lo mejor él me quiere pedir perdón y no le voy a dar esa oportunidad".

Sentirse responsable de que la familia se rompa también mortifica a la víctima. "Crees que si lo cuentas vas a hacer un daño increíble y va a explotar toda la familia. Cómo voy a decir que mi padre está abusando de mí, mi madre no lo va a soportar, con lo cual me callo". Ella fue tan considerada que si en su día no se suicidó, dice, fue por no hacer sufrir a su madre. "Llené la bañera con agua templadita, cogí las cuchillas y todo, me fui marcando y pensé: huy, pero qué trauma si mi madre entra y me ve aquí en la bañera llena de sangre, pobrecita, no se lo merece. Encima, culpable: perdón, no voy a molestar".

Una vez se sincera con la familia, la víctima no siempre encuentra comprensión. "En cuanto dices: yo ya no me quiero sentar en la mesa con el abusador, no quiero pasar las navidades con él, los demás dicen: ahora no podemos estar juntos, por qué lo rechazas al cabo de los años, si has estado con él. Mi abusador fue mi padrino de boda y me decían: no te entiendo. Pues simplemente es porque se te cae el velo entero y dices: me quiero respetar".

Anorexia, bulimia, amnesia, insomnio, estrés, trastornos sexuales, baja autoestima... Charo cita de carrerilla las posibles secuelas de haber sufrido abusos en la infancia y advierte de la falta de concienciación de la sociedad. "No hay programas de prevención. Vas a una asociación de padres y madres de alumnos y hay cursos de circulación vial, de mi niño no me come, pero esto es importante también, porque el abusador no solo está en casa, puede ser el monitor". Sin ánimo de crear "un miedo social", esta terapeuta subraya la necesidad de poner recursos a disposición de las víctimas. "Si no hay información, seguimos en el silencio y, cuando alguien saca una película, todo el mundo se echa la mano a la cabeza. Somos un poco hipócritas".

Ejemplo de que "de esto se sale", Charo anima a quienes hayan sufrido abusos a mirar hacia adelante. "No eres el único, somos muchos. Rompe el silencio, quítate el peso de la culpa y perdónate a ti mismo. Tienes mucho por hacer".

Joan Montané
 Escritor

"Mi padre era muy normal, nadie habría sospechado"

Desde los seis o siete años hasta la adolescencia, Joan Montané sufrió abusos por parte de su padre. Un tipo similar al protagonista de la película de Montxo Armendáriz. "Mi padre era una persona absolutamente normal, nadie habría sospechado. Ese es el gran problema que tienen muchos de los abusadores familiares. Uno se imagina un pedófilo como alguien marginal con muchos problemas y, en realidad, la apariencia no es esa. Evidentemente que algún problema tienen, pero no se adivina fácilmente y la sociedad no es consciente de esto".
Autor de dos libros sobre abusos sexuales en la infancia, Joan sostiene que sufrirlos siendo un chico supone un "estigma añadido" porque la mayoría de abusadores son hombres. "Para un niño admitir que ha sido abusado es un conflicto quizás un poco mayor porque se puede poner en duda tu sexualidad, la vergüenza es mucho mayor". Por eso, dice, muchos lo ocultan. "No contarlo significa que no vas a solucionar el problema principal, que es el que tienes tú. Hay que contarlo, pero también es verdad que eso significa meterte en muchos problemas, empezando por la propia familia, que en muchas ocasiones no te cree o no quiere creerte o te dice: bueno, eso ya ha pasado, olvídalo, sigue adelante, como si fuera algo tan sencillo". La sociedad, desinformada, tampoco pone de su parte. "No es un tema que guste, se prefiere obviar o dejar de lado".

La opción de denunciar la descarta. "La mayoría, cuando sacamos esto, tenemos 30 o 40 años. Entonces ya no puedes denunciar porque los casos han prescrito y si puedes denunciar, no te hace caso nadie. Es bastante penoso", asegura. No hay más que echar un vistazo a las prisiones. "Hay una gran hipocresía en la defensa del bien del menor. Hay un 20% de abusos, lo que supone un número de abusadores enorme, la mayoría intrafamiliares. ¿Dónde están? En la cárcel no hay ninguno". Él nunca acudió a un juzgado. "Yo hice una denuncia social. Para mi padre, que ya está muerto, fue el ostracismo más absoluto".

Francina. MADRE

"Mi hija no quiere ir con papi porque le hace pupa en el 'pepe'"

Divorciada de su marido, al que denunció por maltrato, Francina tiene el convencimiento de que su hija ha sufrido abusos por parte de su padre desde los 18 meses a los cuatro años. "Ha tenido todos los síntomas: vómitos, diarrea, desmayos, ansiedad, no poder dormir, lesiones... De mayorcita ya dice que no quiere ir con papi porque le hace pupa en el pepe. Lo dice en el colegio, a la pediatra, a la psicóloga...".

Pese a todo, las denuncias interpuestas por los propios médicos han quedado en papel mojado. "La entrevista a la niña fueron tres minutos en una habitación con un señor, sin juegos ni nada, como si fuera un adulto. Se ve que dijo: mi madre ha dicho que lo cuente y entonces ya me acusan de síndrome de alienación parental. Anteriormente, en la sala de espera, la pediatra me había dicho: dile a la niña a qué ha venido, que cuente lo que nos cuenta a nosotras. Las lesiones o haber sido denunciado por su segunda mujer por malos tratos no lo toman en cuenta. Ni siquiera le hacen una entrevista a él".

Francina, que cedió la custodia de la niña a la administración para que la "protegieran" y ahora trata de recuperarla, no confía en la justicia. "Para que puedas denunciar a un padre abusador la niña tiene que estar reventada".

UN PASADO OSCURO Y CONFUSO, UN PRESENTE EN PROCESO HACIA LA LIBERTAD


Muchas veces escuchamos hablar del tema de abuso sexual, pero pocas veces sabemos que alguien cercano a nosotros ha sido víctima de ello, es fácil emitir un juicio al comportamiento a veces un tanto incomprensible de una persona, pero pocas veces nos preguntamos lo que originó ese actuar.

La vida de una persona, es de una persona, no depende de nadie y no está a la disposición de nadie. Una víctima de abuso sexual, es una persona que no únicamente fue manipulada o forzada, es una persona que sistemáticamente es llevada en contra de su voluntad a un lugar donde no podrá defenderse, a un  sitio donde estará expuesta a ser la voluntad de otro, sin la posibilidad de hacer lo que ella (persona) quiera.
Cuando un ser humano camina sin proyectos, sin hacer o intentar llevar a cabo lo que desea, es el indicio de que camina hacia su propia destrucción, ¿Cómo puedes entender el mundo, si haces lo que otros te indican?, ¿Cómo entender al otro, cuando han abusado y desgarrado tu vida?, no creo que sea posible sentirse acompañado y apoyado, cuando la desconfianza gana terreno en tu vida. No es vergüenza, es miedo a ser juzgado, a ser rechazado a no poder explicar lo que uno mismo no entiende lo que horriblemente nos sucedió.
La oscuridad y la confusión en la mente, invaden la vida, no encontramos en quien apoyarnos, los errores y las malas decisiones empiezan a surgir, haciendo más difícil la vida para uno e incomprensible para los demás.
Correr, solo huir de las situaciones a veces es como creemos que nos libramos, pero tristemente solo nos alejamos de nosotros mismos. Muchas veces cansados de nosotros mismos, decidimos hablar, gritar lo sucedido, no importándonos la opinión de los demás y es cuando nos damos cuenta, que, nunca nos debió de haber importado la opinión de los demás, porque después de todo, nuestra vida nos pertenece a nosotros, no a ellos.
El proceso hacia la libertad y la búsqueda de nosotros mismos, básicamente inicia después del abuso, pero el peso de la opinión de los demás y el engañoso apoyo que buscamos de ellos, nos hace perder mucho tiempo, rodeados de sentimientos de incomprensión y de querer comprar el amor a costa de nuestra felicidad, una felicidad absurda y ficticia.
Cuando descubrimos que lo único que tenemos es a nosotros mismos y de allí parte todo para vivir en armonía con los demás, en la diferencia mutua sin manipular o chantajear, es cuando empezamos a caminar en el proceso hacia la libertad y cuando realmente conocemos el amor, primero porque nos amamos a nosotros mismos y segundo, porque podemos compartir sanamente a otros de lo que existe en nosotros.
Sobrevivientes de nosotros mismos, no más, el amor no se compra, nada justifica que alguien te manipule, pero no debes de permitirlo, nada se tolera cuando intentan culparte de algo que no decidiste, ningún juicio tiene tanto valor, que, el que nos damos a nosotros mismos. Nunca es tarde, siempre es el momento perfecto para encontrarnos con la persona más amada, nosotros mismos. Nunca le debemos de permitir a otros que decidan sobre nuestra vida, que tomen el control de nuestros sentimientos, quien lo intenta, creo que no nos ama como dice hacerlo.
Cuidate, ten presente que sobrevivientes somos muchos, lo que sientes, todos lo sentimos,  tu soledad, todos la tuvimos, la libertad muchos la encontramos, por lo tanto tú la puedes encontrar, la receta es amate y perdónate por lo que no hiciste y tienes mucho culpándote a ti mismo.
Este sencilla reflexión-artículo, la dedico a una amiga, la Psicóloga Teresa Sánchez González, asesinada el 5 de octubre del 2003, víctima de la violencia, ella ayudó a mucha gente a encontrar la libertad y a pensar, que no debemos de ser víctimas de nosotros mismos.
Juan M. Castro
Escritor.

Zumba

Hace meses que Daniela de 8 añitos le decía a su mamá que ya no quería ir a las clases de zumba, que no le gustaban, que prefería quedarse en casa con ella.

Más de una vez su mamá estuvo tentada a no mandarla mas, pero la respuesta de su padrastro era siempre la misma “Ella necesita ejercitarse, le hace bien la disciplina, además esta segura conmigo por que yo doy la clase y no nos cuesta. ¿Qué mas quieres?”

Asi que Daniela tuvo que seguir asistiendo todas las tardes de 5 a 6 la clase de Zumba y soportar que al final de cada clase el le dijera que era la mejor y que iba a recibir su “clase especial”

Con el short en los tobillos y la blusa alzada hasta la cabeza mientras lloraba bajito se veía obligada a contar hasta 60 mientras el abusaba de ella, otras veces la filmaba con el celular, unas mas la obligaba a hacerle sexo oral.
Si le dices a tu mamá no te va a creer y además yo voy a destruir todos tus juguetes y cuando estes dormida te voy a matar y luego a tu mamá.

Y por esto Dany se aguanto, sintiéndose culpable, sucia, menospreciada, llorando en las noches y esperando con pánico y resignacion la hora del zumba. 

Asi transcurrieron 5 meses, todos los días con ese hueco en el estomago, esas pesadillas,  sentada solita en el patio de la escuela, con calificaciones malas y en los ojitos una inmensa tristeza que nadie noto hasta que por buena fortuna su mamá encontro los videos.