jueves, 25 de agosto de 2011

Prevención del abuso sexual infantil


El abuso sexual infantil constituye una realidad en nuestra sociedad, resulta un hecho doloroso para algunos niños, niñas y adolescentes, el temor a ser castigado, rechazado o lastimado, impide a los menores de edad dar a conocer esta situación, convirtiéndose algunas veces en víctimas imperceptibles para quienes le rodean.
Como sociedad tenemos la obligación de hacer frente a este hecho, comprometiéndonos en un marco de protección de los derechos de los niños, niñas y adolescentes, salvaguardar su integridad emocional, física y social, promover el respeto a la corporalidad individual,  visualizar la sexualidad como parte fundamental del desarrollo humano, generar oportunidades que permitan el desarrollo de competencias emocionales, enseñar normas de autocuidado y seguridad personal.
Resulta necesario tener mayor claridad sobre este tema, reconocer que el abuso sexual Infantil se da en todas las clases sociales y niveles socioculturales, que afecta considerablemente a sus víctimas, entender que existen conductas sexualmente inaceptables hacia los menores de edad, que hablar sobre el abuso sexual infantil o la sexualidad no siempre resulta fácil, que genera resistencia, cuestionamientos o señalamientos, olvidando que tenemos la obligación de formar en la prevención, denunciar, reconocer que un entendimiento errado de la sexualidad, promueve esta situación y que no exonera de la responsabilidad frente a la  protección de los afectados.
No es suficiente saber que existen unidades especializadas en atender este delito, que se cuentan con Instituciones como el Icbf o la unidad de Caivas para atender este tipo de hechos, se requiere mejorar como personas, como padres de familia, esposos, educadores y ciudadanos.  Comprender que mejorar las condiciones que rodean el desarrollo infantil, erradicar acciones, creencias o costumbres que impide el sano desarrollo de la infancia y el logro de la salud mental de las personas, hace posible erradicar este delito e impide que nuestra sociedad, se deshumaniza frente a este tema.

Es necesario hablar sobre el abuso sexual a nivel familiar, entre vecinos y con la comunidad. Tenemos el deber sin excepción de lograr que los menores de edad tengan una alta autoestima, que se garantice su seguridad, tener claro qué moral rige nuestras vidas, si existe un verdadero compromiso frente a la denuncia y qué grado de participación se tiene frente a la erradicación de esta conducta que a pesar de vivirlo a diario, de presenciarlo, algunos se muestran inertes frente a esta penosa problemática.




miércoles, 24 de agosto de 2011

¿PUEDEN SER VÍCTIMAS?


En la casa, en la calle, en cualquier lugar un menor puede ser victima. Cualquier niña, niño o adolescente. En cuanto al agresor cualquier persona puede cometer ese delito.
El cuidado no solo es del niño o de la niña y de su cuerpo, el cuidado debe ser de todos.

No queremos caer en paranoia o inadecuadamente, solamente estar alerta y pensar que a nuestros hijos/as, en nuestra familia debemos prevenir.

Es necesario mejorar los programas de prevención haciendo más partícipes a los padres, en cuanto al cuidado del menor. La realidad supera a la ficción y la realidad es muy cruda para los afectados y la propia familia.

Ofrecemos algunos datos:

El 33.2% de las niñas llevadas por sus familiares en busca de ayuda psicológica cuentan con edades entre los 3-8 años, el 46.2% son preadolescentes con edades entre los 10-13 años de edad; el19.9% son adolescentes medias de 14-17 años de edad.

El 53.7% tiene en su historia un suceso de abuso sexual cometido por una persona de sexo varón que pertenecía a su familia (tío, primo, hermano, abuelo, padre, padrastro).El 23.4% tun suceso de abuso sexual por parte de personas de sexo varón cercanas al entorno familiar (amigos, vecinos). Un 10% de niñas sufren abusos sexuales por parte de personas pertenecientes al entorno escolar. Un 6.7% por parte de una persona de sexo masculino y un 3-3% por parte de una persona de sexo mujer.

El 90% las niñas-adolescentes suelen tener un nivel intelectual promedio o superior.

El abuso sexual se puede describir como una relación de “hechizo” –otro día hablaremos de ello -que incluye situaciones en las que un individuo ejerce una influencia exagerada y abusiva sobre otro, sin que éste sea consciente de ello; acción sexual de una persona adulta, hombre o mujer, que impone, sea con engaños, chantajes o fuerza a un niño que no tiene la madurez para saber de lo que se trata.


El abuso sucede en todos los niveles, en la mayor parte de las veces en la casa, y en la mayor parte de las veces por personas cercanas al entorno del niño y también al entorno familiar.

La edad de la persona que comete el abuso sexual es variable pudiendo ser un adolescente de 12 años o un tío abuelo de 60, un hermano de 13 o un tío de 45, un director de escuela de 50 o una auxiliar de nido de 28. Puede ser un hombre o puede ser una mujer.

La mayor parte de las veces puede ser un hombre joven, pero también puede ser un hombre considerado anciano, o también una mujer que cuida al menor.

Quien sufre el abuso sexual puede ser una adolescente de 17 años o una niña de 2 años, una escolar de 4 años que va al nido o una adolescente de 13 que recibe la citación en la dirección del colegio.

El abuso puede cometerse en la casa cuando la niña de 4 años juega con su tío de 18 y este se echa encima de ella o en la casa del vecino de 60 años que le ofrece dinero a una adolescente de 13 años para que se deje tocar.

Pueden estar en el primer piso de la casa los tíos, primos, padres de una adolescente de 13 años, mientras que su tío abuelo de 60 años, le toca los genitales mientras que ella ve la televisión en el segundo piso.


INSISTO NO ES PENSAR INADECUADAMENTE, ES SOLAMENTE ESTAR ALERTA Y PENSAR QUE SI PUEDE PASARNOS.

Susana Balao Parra (Colaboradora)

"Abusaba de mí y mi madre lo sabía"

Juan Montané sufrió abusos por parte de su padre. Charo Segura fue violada por uno de sus hermanosAbusos sexuales en la infancia.
Los testimonios de Charo y Joan, dos de los muchos que han inspirado la película 'No tengas miedo' de Montxo Armendáriz, prueban que los abusos sexuales sufridos por menores no son una ficción.




Juan Montané sufrió abusos por parte de su padre. Charo Segura fue violada por uno de sus hermanos.


Charo Segura Terapeuta y víctima de abusos Joan Montané Escritor y víctima de abusos Francina Madre que ha denunciado abusos a su hija.

Charo Segura Terapeuta

SU padre le llamaba princesita, pero su niñez no fue de color de rosa y, más que en un castillo, creció en una mazmorra. "Que yo recuerde los abusos empezaron a los cuatro años, tocamientos, lo de siempre, te va cautivando. Mi madre lo sabía y miraba hacia otro lado". El testimonio de Charo Segura es tan solo uno de los muchos que han inspirado la película No tengas miedo, de Montxo Armendáriz, estrenada esta misma semana. Un espejo en el que ésta y otras víctimas se ven reflejadas. "Parece una familia ejemplar, la niña toca el violonchelo, es una señorita muy educada, pero es el juguete de papá, es su posesión", resume, sabiendo, mejor que nadie, de lo que habla.


"Después del abuso, a lo mejor me llevaba a tomar horchata"

Si Charo hubiese atesorado un diario, sus primeras páginas estarían en blanco, onduladas por las lágrimas. Porque cuando su padre empezó a abusar de ella ni siquiera sabía escribir. "Es un juego muy sutil. Tu padre te mima, eres su tesoro, pero en el momento en que sobrepasa la barrera y hace un movimiento brusco, te quedas paralizada. Sabes que lo que está sucediendo no está bien, lo sientes, pero no le sabes poner palabras".

La víctima calla y, aun en silencio, implora ayuda a gritos. "Antes de que un niño pueda decir: Papá me toca o me baja las bragas, hay otras llamadas de atención. Hay niños que se hacen pis de noche, que tienen terrores nocturnos, que son muy rebeldes o introvertidos y que piden socorro: Mamá, no me dejes. Ayúdame. No quiero dormir sola", explica Charo, terapeuta y madre de dos niñas. Ella optó por encerrarse en su torreón, sola. "Me escondía detrás de las puertas, agachada. En el colegio no jugaba, siempre era la rara, no me involucraba con los niños, tenía una mirada triste, era muy llorona".

Su clamor no obtuvo respuesta y nunca se atrevió a delatar a su progenitor de viva voz. "No lo hice porque yo quería mucho a mi padre o creía que lo quería, porque al mismo tiempo que abusan de ti, también te cuidan. Es un chantaje emocional. Después del abuso a lo mejor mi padre me llevaba a tomarme una horchata y yo era la niña más feliz del mundo, era su princesa".

La separación de sus progenitores no terminó con su pesadilla. Uno de sus siete hermanos recogió el testigo. "Seguí siendo abusada, violada y maltratada. Teníamos que ir al colegio juntos, hacíamos campanas y me violaba. Decía que me enseñaba lo que me iban a hacer los chicos, que él era mi hermano mayor y que mejor me lo hacía él". La llegada del periodo, a los 12 años, puso punto final. "Cuando me vino la regla se terminó, por miedo, claro".

Su adolescencia transcurrió por los callejones más oscuros de Barcelona. "Me enfadé con el mundo, era muy violenta, iba con la peor gente, nos drogábamos, robábamos. Era una forma de protestar: a nadie le importo y me eché a la calle". La pérdida de un amigo la catapultó fuera de su autodestructiva espiral. "Se murió drogado delante nuestro y por primera vez en mi vida me dio la oportunidad de escucharme. ¿Realmente quiero acabar así? No, no merece la pena".

Ahora que, a sus 40 años, ya ha levantado cabeza, Charo asegura que lo peor de todo es el sentimiento de culpa. "El abusador te culpabiliza y te hace partícipe de ese juego y tú lo crees. En mi caso fueron dos personas, con lo cual yo dije: bueno, alguna cosa habrá que me lo busco yo". Liberada de este lastre, aún hoy le queda alguna secuela. "Mi hermano, mi abusador, se está muriendo. No me dejan verlo y la culpa que siento es que a lo mejor él me quiere pedir perdón y no le voy a dar esa oportunidad".

Sentirse responsable de que la familia se rompa también mortifica a la víctima. "Crees que si lo cuentas vas a hacer un daño increíble y va a explotar toda la familia. Cómo voy a decir que mi padre está abusando de mí, mi madre no lo va a soportar, con lo cual me callo". Ella fue tan considerada que si en su día no se suicidó, dice, fue por no hacer sufrir a su madre. "Llené la bañera con agua templadita, cogí las cuchillas y todo, me fui marcando y pensé: huy, pero qué trauma si mi madre entra y me ve aquí en la bañera llena de sangre, pobrecita, no se lo merece. Encima, culpable: perdón, no voy a molestar".

Una vez se sincera con la familia, la víctima no siempre encuentra comprensión. "En cuanto dices: yo ya no me quiero sentar en la mesa con el abusador, no quiero pasar las navidades con él, los demás dicen: ahora no podemos estar juntos, por qué lo rechazas al cabo de los años, si has estado con él. Mi abusador fue mi padrino de boda y me decían: no te entiendo. Pues simplemente es porque se te cae el velo entero y dices: me quiero respetar".

Anorexia, bulimia, amnesia, insomnio, estrés, trastornos sexuales, baja autoestima... Charo cita de carrerilla las posibles secuelas de haber sufrido abusos en la infancia y advierte de la falta de concienciación de la sociedad. "No hay programas de prevención. Vas a una asociación de padres y madres de alumnos y hay cursos de circulación vial, de mi niño no me come, pero esto es importante también, porque el abusador no solo está en casa, puede ser el monitor". Sin ánimo de crear "un miedo social", esta terapeuta subraya la necesidad de poner recursos a disposición de las víctimas. "Si no hay información, seguimos en el silencio y, cuando alguien saca una película, todo el mundo se echa la mano a la cabeza. Somos un poco hipócritas".

Ejemplo de que "de esto se sale", Charo anima a quienes hayan sufrido abusos a mirar hacia adelante. "No eres el único, somos muchos. Rompe el silencio, quítate el peso de la culpa y perdónate a ti mismo. Tienes mucho por hacer".

Joan Montané
 Escritor

"Mi padre era muy normal, nadie habría sospechado"

Desde los seis o siete años hasta la adolescencia, Joan Montané sufrió abusos por parte de su padre. Un tipo similar al protagonista de la película de Montxo Armendáriz. "Mi padre era una persona absolutamente normal, nadie habría sospechado. Ese es el gran problema que tienen muchos de los abusadores familiares. Uno se imagina un pedófilo como alguien marginal con muchos problemas y, en realidad, la apariencia no es esa. Evidentemente que algún problema tienen, pero no se adivina fácilmente y la sociedad no es consciente de esto".
Autor de dos libros sobre abusos sexuales en la infancia, Joan sostiene que sufrirlos siendo un chico supone un "estigma añadido" porque la mayoría de abusadores son hombres. "Para un niño admitir que ha sido abusado es un conflicto quizás un poco mayor porque se puede poner en duda tu sexualidad, la vergüenza es mucho mayor". Por eso, dice, muchos lo ocultan. "No contarlo significa que no vas a solucionar el problema principal, que es el que tienes tú. Hay que contarlo, pero también es verdad que eso significa meterte en muchos problemas, empezando por la propia familia, que en muchas ocasiones no te cree o no quiere creerte o te dice: bueno, eso ya ha pasado, olvídalo, sigue adelante, como si fuera algo tan sencillo". La sociedad, desinformada, tampoco pone de su parte. "No es un tema que guste, se prefiere obviar o dejar de lado".

La opción de denunciar la descarta. "La mayoría, cuando sacamos esto, tenemos 30 o 40 años. Entonces ya no puedes denunciar porque los casos han prescrito y si puedes denunciar, no te hace caso nadie. Es bastante penoso", asegura. No hay más que echar un vistazo a las prisiones. "Hay una gran hipocresía en la defensa del bien del menor. Hay un 20% de abusos, lo que supone un número de abusadores enorme, la mayoría intrafamiliares. ¿Dónde están? En la cárcel no hay ninguno". Él nunca acudió a un juzgado. "Yo hice una denuncia social. Para mi padre, que ya está muerto, fue el ostracismo más absoluto".

Francina. MADRE

"Mi hija no quiere ir con papi porque le hace pupa en el 'pepe'"

Divorciada de su marido, al que denunció por maltrato, Francina tiene el convencimiento de que su hija ha sufrido abusos por parte de su padre desde los 18 meses a los cuatro años. "Ha tenido todos los síntomas: vómitos, diarrea, desmayos, ansiedad, no poder dormir, lesiones... De mayorcita ya dice que no quiere ir con papi porque le hace pupa en el pepe. Lo dice en el colegio, a la pediatra, a la psicóloga...".

Pese a todo, las denuncias interpuestas por los propios médicos han quedado en papel mojado. "La entrevista a la niña fueron tres minutos en una habitación con un señor, sin juegos ni nada, como si fuera un adulto. Se ve que dijo: mi madre ha dicho que lo cuente y entonces ya me acusan de síndrome de alienación parental. Anteriormente, en la sala de espera, la pediatra me había dicho: dile a la niña a qué ha venido, que cuente lo que nos cuenta a nosotras. Las lesiones o haber sido denunciado por su segunda mujer por malos tratos no lo toman en cuenta. Ni siquiera le hacen una entrevista a él".

Francina, que cedió la custodia de la niña a la administración para que la "protegieran" y ahora trata de recuperarla, no confía en la justicia. "Para que puedas denunciar a un padre abusador la niña tiene que estar reventada".

UN PASADO OSCURO Y CONFUSO, UN PRESENTE EN PROCESO HACIA LA LIBERTAD


Muchas veces escuchamos hablar del tema de abuso sexual, pero pocas veces sabemos que alguien cercano a nosotros ha sido víctima de ello, es fácil emitir un juicio al comportamiento a veces un tanto incomprensible de una persona, pero pocas veces nos preguntamos lo que originó ese actuar.

La vida de una persona, es de una persona, no depende de nadie y no está a la disposición de nadie. Una víctima de abuso sexual, es una persona que no únicamente fue manipulada o forzada, es una persona que sistemáticamente es llevada en contra de su voluntad a un lugar donde no podrá defenderse, a un  sitio donde estará expuesta a ser la voluntad de otro, sin la posibilidad de hacer lo que ella (persona) quiera.
Cuando un ser humano camina sin proyectos, sin hacer o intentar llevar a cabo lo que desea, es el indicio de que camina hacia su propia destrucción, ¿Cómo puedes entender el mundo, si haces lo que otros te indican?, ¿Cómo entender al otro, cuando han abusado y desgarrado tu vida?, no creo que sea posible sentirse acompañado y apoyado, cuando la desconfianza gana terreno en tu vida. No es vergüenza, es miedo a ser juzgado, a ser rechazado a no poder explicar lo que uno mismo no entiende lo que horriblemente nos sucedió.
La oscuridad y la confusión en la mente, invaden la vida, no encontramos en quien apoyarnos, los errores y las malas decisiones empiezan a surgir, haciendo más difícil la vida para uno e incomprensible para los demás.
Correr, solo huir de las situaciones a veces es como creemos que nos libramos, pero tristemente solo nos alejamos de nosotros mismos. Muchas veces cansados de nosotros mismos, decidimos hablar, gritar lo sucedido, no importándonos la opinión de los demás y es cuando nos damos cuenta, que, nunca nos debió de haber importado la opinión de los demás, porque después de todo, nuestra vida nos pertenece a nosotros, no a ellos.
El proceso hacia la libertad y la búsqueda de nosotros mismos, básicamente inicia después del abuso, pero el peso de la opinión de los demás y el engañoso apoyo que buscamos de ellos, nos hace perder mucho tiempo, rodeados de sentimientos de incomprensión y de querer comprar el amor a costa de nuestra felicidad, una felicidad absurda y ficticia.
Cuando descubrimos que lo único que tenemos es a nosotros mismos y de allí parte todo para vivir en armonía con los demás, en la diferencia mutua sin manipular o chantajear, es cuando empezamos a caminar en el proceso hacia la libertad y cuando realmente conocemos el amor, primero porque nos amamos a nosotros mismos y segundo, porque podemos compartir sanamente a otros de lo que existe en nosotros.
Sobrevivientes de nosotros mismos, no más, el amor no se compra, nada justifica que alguien te manipule, pero no debes de permitirlo, nada se tolera cuando intentan culparte de algo que no decidiste, ningún juicio tiene tanto valor, que, el que nos damos a nosotros mismos. Nunca es tarde, siempre es el momento perfecto para encontrarnos con la persona más amada, nosotros mismos. Nunca le debemos de permitir a otros que decidan sobre nuestra vida, que tomen el control de nuestros sentimientos, quien lo intenta, creo que no nos ama como dice hacerlo.
Cuidate, ten presente que sobrevivientes somos muchos, lo que sientes, todos lo sentimos,  tu soledad, todos la tuvimos, la libertad muchos la encontramos, por lo tanto tú la puedes encontrar, la receta es amate y perdónate por lo que no hiciste y tienes mucho culpándote a ti mismo.
Este sencilla reflexión-artículo, la dedico a una amiga, la Psicóloga Teresa Sánchez González, asesinada el 5 de octubre del 2003, víctima de la violencia, ella ayudó a mucha gente a encontrar la libertad y a pensar, que no debemos de ser víctimas de nosotros mismos.
Juan M. Castro
Escritor.

Zumba

Hace meses que Daniela de 8 añitos le decía a su mamá que ya no quería ir a las clases de zumba, que no le gustaban, que prefería quedarse en casa con ella.

Más de una vez su mamá estuvo tentada a no mandarla mas, pero la respuesta de su padrastro era siempre la misma “Ella necesita ejercitarse, le hace bien la disciplina, además esta segura conmigo por que yo doy la clase y no nos cuesta. ¿Qué mas quieres?”

Asi que Daniela tuvo que seguir asistiendo todas las tardes de 5 a 6 la clase de Zumba y soportar que al final de cada clase el le dijera que era la mejor y que iba a recibir su “clase especial”

Con el short en los tobillos y la blusa alzada hasta la cabeza mientras lloraba bajito se veía obligada a contar hasta 60 mientras el abusaba de ella, otras veces la filmaba con el celular, unas mas la obligaba a hacerle sexo oral.
Si le dices a tu mamá no te va a creer y además yo voy a destruir todos tus juguetes y cuando estes dormida te voy a matar y luego a tu mamá.

Y por esto Dany se aguanto, sintiéndose culpable, sucia, menospreciada, llorando en las noches y esperando con pánico y resignacion la hora del zumba. 

Asi transcurrieron 5 meses, todos los días con ese hueco en el estomago, esas pesadillas,  sentada solita en el patio de la escuela, con calificaciones malas y en los ojitos una inmensa tristeza que nadie noto hasta que por buena fortuna su mamá encontro los videos.

martes, 23 de agosto de 2011

video abuso sexual infantil nunca mas


Acuerdo entre el Consejo y el Parlamento sobre la Directiva para luchar contra la pornografía infantil

El Consejo y el Parlamento Europeo han alcanzado un acuerdo político sobre el proyecto de Directiva destinado a combatir el abuso y la explotación sexual de menores además de la pornografía infantil. La nueva directiva armonizará en torno a 20 delitos penales pertinentes y fija los límites máximos de la pena por cada delito.

El acuerdo político alcanzado por el Consejo y el Parlamento Europeo tiene como objetivo la lucha contra el abuso sexual y la pornografía infantil. Con respecto a las nuevas sanciones introducidas por el proyecto de directiva, por abuso sexual de menores y explotación sexual van desde al menos un año a un mínimo de 10 años de prisión, dependiendo de la naturaleza del delito. Actos como que los niños sean testigos de actividades de tipo sexual (abuso) se castiga en el proyecto de directiva con una pena de prisión de por lo menos un año, mientras que coaccionar a menores para participar en un acto sexual se castiga con pena de prisión de por lo menos 10 años.

Las sanciones por asistir a espectáculos pornográficos con menores como participantes (explotación) serán de dos años de prisión, mientras que forzar a un niño a la prostitución se castigará con un mínimo de 10 años. Por posesión de pornografía infantil la pena será de un año como mínimo, con la única excepción de la posesión con fines investigadores, mientras que la producción de dicho material se condenará con una pena de prisión de al menos tres años. Por otra parte, el proyecto de ley suma a la lista de crímenes el “online grooming”, la manipulación de los menores a través de Internet con la intención de abusar sexualmente de los mismos.

Además, la directiva hará posible que se procesen a ciudadanos europeos por delitos relacionados con el abuso infantil cometidos fuera del territorio de la UE (el llamado turismo sexual), para así reducir la demanda de servicios sexuales. Además, los Estados miembros tendrán que asegurar que la organización de los arreglos de viaje para tales fines se persiga penalmente.

También las víctimas estarán más protegidas por ejemplo evitando que los pedófilos puedan obtener puestos de trabajo relacionados con el cuidado de menores en toda la UE. Para este fin, el proyecto de directiva introduce la posibilidad de solicitar y recibir información sobre las condenas por estos delitos de posibles candidatos, también cuando los candidatos sean de otros Estados miembros.

El acuerdo sobre el proyecto de directiva se alcanzó entre el Consejo y el Parlamento en junio y debería convertirse en ley a finales de 2011, después de su adopción formal por parte de estas dos instituciones. Los Estados miembros tendrán entonces dos años para transponer la Directiva al Derecho nacional. Con esta medida se pretende sustituir la Decisión marco 2004/68/JAI y aumentar significativamente el número de definiciones comunes y las sanciones.

Abuso Sexual Infantil vs. Sexo Consensual


Consuelo Díaz Barriga S.

Pederastas y pedófilos se justifican. No hay delincuente que acepte abiertamente ser basura social como no hay borracho que coma lumbre. Nos llena de horror escuchar a clérigos de cualquier rango justificar la pederastia y proteger a sus perpetradores. Nos escandaliza leer que en países como Holanda se les permita formar un partido político, que haya otros que promuevan la pederastia como una preferencia sexual libre y que hablen de sexo consensuado cuando se refieren a niños, niñas, adolescentes y animales. Maldecimos cada vez que los defensores del SAP (Síndrome de Alienación Parental) abren sus sucias bocas para negar que exista el abuso sexual y en su lugar afirmar que les hacen un favor a los menores de edad al iniciarlos a la vida sexual activa a temprana edad.

La verdad es que ningún niño o niña puede provocar el abuso sexual porque ni siquiera tienen idea de qué es una relación sexual. Si un niño o niña lo sabe o lo intuye, lo primero que debemos preguntar es ¿a qué ha estado expuesto ese menor? Generalmente, luego del abuso sexual, los niños y niñas muestras comportamientos sexuales más abiertos o mayor curiosidad sobre el sexo y las relaciones sexuales, en comparación con los pequeños que permanecen inocentes y protegidos como corresponde a su edad.

Aun cuando un niño o niña mostrara un comportamiento claramente seductor (y volvemos a la misma pregunta ¿por qué?), él sigue siendo el menor de edad y el responsable de lo que suceda a continuación es el adulto. No el menor. Una niña puede lanzarse desnuda a los brazos de papá. Eso no es seducción y el papá no tiene derecho a tocarla con intenciones sexuales. Lo que corresponde al padre es mandar a la niña a vestirse y hablar con ella para que esa conducta no se repita. De hecho un padre con la cabeza sobre los hombros no ve en su hija pequeña a una mujer voluptuosa ni candente.

Los pederastas y quienes los defienden hablan de sexo consensuado. ¿Cómo puede un bebé consentir algo cuando, además de no saber nada, ni siquiera es capaz de hablar? ¿Cómo puede una niña consentir una relación sexual con su tío 30 años mayor si ella no sabe en qué consiste el juego que el tío está proponiendo? ¿Cómo puede un adolescente consentir una relación sexual con el párroco de su comunidad y sentirse totalmente asqueado? ¿Por qué un niño o una niña que tiene una relación sexual con un adulto siente pánico, dolor y vergüenza? ¿Por qué todos estos niños y niñas crecen sintiéndose sucios, devastados, intentando suicidarse, auto destruyéndose una y otra vez en todas las formas posibles, si se trató de sexo consensual? ¿Por qué, si fue sexo consensual, estos niños y niñas pasan años de sus vidas adultas en terapias psicológicas, tomando medicamentos y tratando de recuperar la sanidad mental y el amor propio? ¿Por qué los pederastas se aseguran, por medio de amenazas y chantaje, que estos niños y niñas no hablen? ¿Por qué se esconden si tienen la aprobación de los pequeños?

 ¡PORQUE NO ES SEXO CONSENSUADO! ¡ES ABUSO SEXUAL INFANTIL!

lunes, 22 de agosto de 2011

México primer lugar en abuso sexual y homicidios a niños .

México ocupa el primer lugar en violencia física, abuso sexual y homicidios de menores de 14 años entre los países de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), y la región Norte y Centro es la que presenta la tasa de mortalidad por homicidio promedio más alta en menores de cuatro años; Chihuahua es el estado donde la incidencia de casos es mayor.

Detalló Ludivina Menchaca, legisladora del Partido Verde, México representa el tercer lugar a nivel nacional, después de Tijuana y Acapulco, donde existen más casos de abuso sexual infantil y trata de personas; “prevenir este mal, no es sólo una responsabilidad del gobierno Federal sino de los gobiernos estatales y municipales.

El fenómeno de abuso sexual infantil es la parte más vulnerable que debe atender el gobierno Federal, por lo que es necesario fomentar la enseñanza de valores familiares y evitar el maltrato de menores. Según la UNICEF, cada hora de cada día, 228 niños, y principalmente, niñas son explotados sexualmente en América Latina y el Caribe. Por ello, en 2009, la UNICEF presentó el Manual de Capacitación para Combatir la Trata de Niños y Niñas.

“México debe proteger la integridad de sus niñas y niños, además, está obligado a adoptar las medidas necesarias que garanticen el bienestar de la infancia; lamentablemente, nos falta mucho camino por recorrer en esta dirección”.

Autoridades federales, estatales y municipales deben establecer políticas públicas encaminadas a eliminar toda clase de violencia contra los niños en los hogares, en las escuelas, primarias y secundarias.
ESTADO DE MEXICO.

En los últimos siete años se han registrado seis mil 749 casos de abuso infantil en el Estado de México, señaló la Procuraduría General de Justicia del Estado de México (PGJEM).
Ante lo anterior, Lucrecia Cruz Jasso, del Instituto de Atención a Víctimas del Delito, informó que es importante proporcionar herramientas básicas a los niños para evitar el abuso sexual.

“Debe haber confianza y comunicación entre los niños y los padres, ya que de eso depende que el niño pueda avisar o informar lo que le ocurre, algunas medidas pueden ser que el infante identifique de manera apropiada las partes de su cuerpo, las caricias agradables y desagradables, el respeto, así como cuáles pueden ser secretos malos y buenos”.
En la mayoría de los casos, las personas que abusan de los menores son conocidos y de confianza del menor, quienes ejercen la autoridad y el respeto, de esta forma se ganan la confianza de los pequeños y cometen el delito de forma silenciosa.

miércoles, 17 de agosto de 2011

Muchas Gracias.

FELICIDADES A TODO EL EQUIPO DE A.S.I. NUNCA MAS POR ESTAS 100,000 VISITAS.


IVAN.

Un Angel llamado Tifanny

Abro mis ojos lentamente y solo veo neblina, siento como si flotara en una nube ¿o será algodón? Mmmm no lo se de cierto pero se siente bien, me siento ligerita …….


Ya se!! Es que no siento el dolor de panza tan fuerte de hace unos días, tampoco me duelen las mordidas que me dio el marido de mi mama, ¿Porque tenia que tratarme así tan mal? Solo tengo 8 años y quería hacerme eso que solo hacen los esposos en la cama, me lastimo tanto y tanto que no podía dejar de llorar aunque me tapaba la boca.
Cuando llego mi mama ya estaba en el suelo, toda molida de las patadas que me dio el y pensé que me llevaría al medico de tanto que me dolía, pero no fue así, no se que le dijo mi padrastro a mi mama pero ya pasaron días y nada, ni siquiera me llevo al dispensario de la colonia. Los dolores cada vez eran peores, tan mal que no podía ya ni caminar bien.
No se bien que paso después, me quede como dormida y creo que me cargaron hasta un parque, recuerdo el olor a hierba y a lluvia pero ya no sentía nada mas.
Ahora entiendo, mi cuerpo así tan pequeño, ya estaba demasiado lastimado y no soporto mas.
Mami: Solo dile a quien te pregunte por mi, la verdad;
Que mi amor no fue suficiente para ti, que tu pareja fue más importante que tu hija, yo créemelo a donde voy ya no sentiré temor, ni dolor ni verguenza, todo lo que viví mientras estuve contigo y que a pesar de todo siempre te quise porque eras mi madre y algún día creí que aprenderías a protegerme. 

http://www.terra.com.mx/noticias/articulo/1170678/Mata+padrastro+a+nina+mama+es+complice.htm

http://gritosescondidos.blogspot.com/ 

martes, 16 de agosto de 2011

CASO COLOMBIA.


El año pasado, 13.700 menores de edad, entre niños y adolescentes, fueron víctimas de algún acto de agresión física o sicológica. Y aunque fueron 300 casos menos que en el 2009, en Colombia, la situación de abuso infantil es de emergencia.


Así lo demuestran estudios realizados por diferentes organizaciones que indican que los niveles de violencia contra menores en el país son aún muy superiores al de otras naciones del continente.


"Mientras en países como Estados Unidos la tasa varía entre el 1 y el 2 por ciento, aquí es del 36", señaló con preocupación la siquiatra Isabel Cuadros, directora de la Asociación Afecto, entidad defensora de los pequeños.


Para la especialista, son cuatro las situaciones que contribuyen a que se cometan los casos de abuso y maltrato en contra de los menores: cuando se presentan crisis al interior del núcleo familiar, debido al desplazamiento forzoso y la falta de acceso a la oferta institucional.


Así mismo, la repetición de un modelo violento de conducta que se transmite de generación en generación también es un factor determinante para que se de esta problemática.


De ahí que surjan cifras alarmantes como las reveladas por el Instituto de Bienestar Familiar, Icbf, que sugieren que de las 35.204 denuncias de maltrato infantil reportadas en 2010, en el país, 7.637 corresponden a casos de abuso sexual.


"Los niños no son realmente valorados y algunos adultos siguen creyendo que llegan al mundo por accidente, eso empeora la situación", afirmó Cuartas.


Consideró, además, que es fundamental brindar una atención más especializada y humana a las víctimas, que en el 80 por ciento de los casos son agredidas por familiares o personas allegadas. Una estadística compartida en la mayor parte del mundo.


Situación en Antioquia
El Sistema Nacional de Vigilancia en Salud Pública, Sivigila, informó que de los 2.382 casos de violencia física que fueron reportados en Antioquia durante 2010, 667 correspondían a abuso sexual y 605 a violencia sicológica.


El personero de Medellín, Jairo Herrán Vargas, calificó las cifras como preocupantes.


"Estos números reflejan solo un 10 por ciento de los casos que se presentan en la ciudad, ya que en más del 80 por ciento las personas se abstienen de denunciar", subrayó el funcionario.


La problemática, sostuvo Herrán Vargas, se ve acrecentada en la ciudad debido a la dependencia económica, especialmente, de las familias más pobres, al desplazamiento forzado intraurbano y a la violencia intrafamiliar.


Y es que solo entre el primero de enero y el 30 de junio de este año, han sido interpuestas en las comisarías de Familia de Medellín, 2.753 denuncias por violencia intrafamiliar.


Mientras este flagelo continua, entidades locales como la Fundación de Atención a la Niñez (FAN), siguen trabajando para brindar una atención integral a los pequeños que han sido abusados o maltratados.


"Brindamos acompañamiento al niño, a la familia y, si es del caso, hacemos la denuncia y ofrecemos terapia", precisó Luz Amalia Botero, directora de FAN.


Más de 7.000 niños hacen parte de esta institución que busca visibilizar las violencias en la primera infancia para evitar que se sigan presentando.

1. En Colombia, según los estudios, cada 14 minutos es abusado un niño. Solamente entre el 5 y el 10 por ciento de estos casos son denunciados.


2. El 80 por ciento de las situaciones de abuso son cometidas por familiares o conocidos del menor. La mayoría se presentan en los estratos 1 y 2.


3. En 2009 en Antioquia la cifra de embarazos en menores de edad fue de 1.200 mientras en otras ciudades como Bogotá fue cercano a los 450.

CREER QUE PASO

A menudo es difícil para los sobrevivientes mantener la creencia de que ellos fueron abusados. Un día puedes tener la certeza de que fuiste abusado(a) y al siguiente te puedes encontrar dudando de si realmente sucedió o cuestionándote si tu experiencia cuenta como abuso. Este proceso de duda y reafirmación, duda y reafirmación, es una parte natural del proceso de sanar. Si tienes dudas, no significa que no fuiste abusada(o). Sólo significa que no estás listo(a) para vivir con el conocimiento consistente de que fuiste abusada(o). A veces este proceso puede tomar años. Esto parece paradójico, pero hay muchas razones por las que los sobrevivientes luchan por creer que el abuso realmente ocurrió.
Para empezar, podrías desesperadamente querer que el abuso desaparezca. No quieres que haya sucedido. No quieres creer que la gente que supuestamente te debía cuidar te haya dañado tanto. No quieres lidiar con las repercusiones que tiene en la adultez. O tal vez es sólo que no estás lista(o).
Si no tienes muchos recuerdos, podrías tomar eso como prueba de que el abuso no sucedió realmente. Si tienes recuerdos, podrías estar convencida(o) que no son de la “clase correcta”. (Lee los ejercicios anteriores sobre recordar).
Como muchos sobrevivientes, podrías tener dificultades en confiar en tus propios sentimientos y percepciones. Cuando los niños o niñas son abusados, su sentido de realidad es manipulado. La imagen que tu abusador te presentó del mundo podría haber estado totalmente en desacuerdo con tu experiencia. ¿Cómo podría tu maravilloso padre, devoto médico, haberte torturado con enemas en la noche? ¿Cómo podría tu madre, una respetable líder social, haberte forzado a masturbarla?
Tu abusador pudo haberte lavado el cerebro o decirte directamente que eras un(a) mentiroso(a): “Tienes una imaginación muy activa. Estás loca. Nunca nadie te creería nada de lo que digas”. O podrías haber experimentado tal tortura y atrocidades que son difíciles de creer. Eso no significa que no sucedieron. Sólo significa que tenemos que dejar de ser ingenuos. Tenemos que ampliar nuestra percepción del mal.
No todos los sobrevivientes dudan de su abuso. Algunas veces la evidencia y los recuerdos son tan claros, que no hay espacio para la duda. (Llevaste a tu agresor a la corte. Tienes hermanos(as) que también recuerdan. Nunca olvidaste nada de lo que te sucedió. El abuso nunca fue negado en tu familia).
Si tú crees que sucedió, el siguiente paso para ti podría ser creer que sí importó –que el abuso tuvo un impacto en tu vida y que mereces hacer algo al respecto. Si tú crees que el abuso realmente no te afectó, trata de trabajar a través de los ejercicios abiertos en este capítulo, sustituyendo las palabras, “Si yo creyera que tuvo alguna importancia”, en lugar de “si yo creyera que sucedió”. Si, por el contrario, consistentemente crees que fuiste abusado(a) y sabes que sí te afectó, tal vez quieras saltar los ejercicios de este capítulo.
Yo creo que fui abusada(o) el ___ % del tiempo. El resto del tiempo, yo…
No tengo dudas acerca de mi abuso porque…
___ Creo ___ NO creo que el abuso realmente me haya afectado porque…

NO QUIERO CREERLO
Si estás teniendo problemas para creer que el abuso realmente sucedió, probablemente tienes buenas razones. En el capítulo anterior analizaste tus razones para no recordar. Esta vez, tomate unos minutos para examinar las razones por las que no quieres creer que el abuso ocurrió. (Está bien si algunas de las razones coinciden).
No quiero creerlo porque mi padre realmente me amaba.
No quiero creerlo porque querría matar a mi tío.
No quiero creerlo porque es demasiado horrible. Los adultos no torturan niños.
No quiero creerlo porque…
No quiero creerlo porque…
No quiero creerlo porque…
No quiero creerlo porque…
Podrías no querer creer en el abuso porque piensas que inevitablemente te llevaría a tomar ciertas acciones y conclusiones. Posiblemente tendrías que modificar tus relaciones con el agresor, hacer un compromiso más profundo para sanar, o renunciar a tus fantasías acerca de una infancia amorosa.
Si yo creyera que sí sucedió, yo tendría que…
Si yo creyera que sí sucedió, yo tendría que…
Si yo creyera que sí sucedió, yo tendría que…
Si yo creyera que sí sucedió, yo tendría que…
Temas para reflexionar:
  • ¿Qué evitó que yo creyera que el abuso realmente ocurrió?
  • ¿De qué, si lo hay, me estoy protegiendo? ¿Todavía necesito esa protección?
  • ¿A qué tendría que renunciar si creyera que realmente sucedió?

INVESTIGA TU NIÑEZ
Un poco de trabajo detectivesco algunas veces ayuda a confirmar que el abuso realmente ocurrió. Finalmente la única “prueba” que necesitas son tus propios recuerdos y percepciones, pero a lo largo del camino puede resultar fructífero y alentador investigar en las fuentes de información de la infancia que todavía estén disponibles para ti. Los sobrevivientes han hablado con familiares, amigos de la familia, vecinos y conocidos y han obtenido información y validación valiosas. Los hermanos han sido capaces de corroborar las historias y fragmentos de memorias. Tías y tíos han revelado secretos de familia que han sido encubiertos por años. Vecinos han reportado cosas que han visto y escuchado. Rastrear en la escuela y los registros médicos o psiquiátricos han, en algunos casos, proporcionado evidencia tangible.
Podrías no tener acceso a ninguna información de este tipo. Podrías haber roto lazos con todos en tu pasado y no tener interés en reavivarlos. Podrías haber crecido en otro país o en un lugar que no quieres volver a ver jamás. Todos en tu niñez podrían estar muertos. Podrías sentirte muy temerosa(o) o avergonzada(o) como para abordar el tema. Podrías intentar contactar gente de tu pasado, sólo para encontrar con que nadie tiene voluntad de cooperar. O el abuso podría haber sido encubierto tan efectivamente que nadie vio o escuchó nada. En estas instancias, tú tendrás que confiar en tus propias percepciones y experiencias para establecer las bases de tus creencias.
Sí has, o no, elegido hacer esta clase de investigación depende de ti. Podrías no querer invertir la energía. Podrías pensar que no vale la pena hacerlo. Te sientes segura(o) sin hacer esto. O puedes sentir que es esencial porque actualmente hay algún niño o niña en peligro de ser abusado(a).
Yo __ estoy ___ no estoy interesada(o) en investigar mi niñez porque…
Esta clase de recopilación de información puede ser particularmente efectiva si lo estás haciendo en conjunto con otros sobrevivientes. Si estás en un grupo de apoyo, por ejemplo, y varios de ustedes están de acuerdo en hacer esta clase de investigación, pueden comparar notas y alentarse unos a otros.
Si decides volver a tu pasado e investigar, hazlo cuidadosamente. Protégete a ti misma(o). Hablar con los miembros de la familia u otras personas de tu pasado puede ser explosivo. Cuando les hables acerca del abuso, no serás capaz de controlar sus reacciones. Si estás considerando acercarte a personas de tu pasado, trabaja en los ejercicios de “Rompiendo el silencio” y “Confrontaciones” primero, de modo que tengas una idea más clara de lo que puedes esperar.
Luego pregúntate que pasos puedes dar. ¿Con quién puedes hablar? ¿Hay alguien que podría darte información imparcial acerca de quién eras en tu infancia? ¿Acerca de tu agresor? ¿Hay algunos registros que podrías rastrear? ¿Hay alguien en la familia que podría ofrecer información, sea directa o indirectamente?
Las siguientes preguntas pueden ayudarte a establecer un plan para la recopilación de información:
¿Qué espero encontrar?
¿A quién tendría que contactar?
¿Cuál es mi meta al contactar a esta persona?
¿Cómo haré el contacto?
¿Qué tanta información quiero revelar sobre mí y mi propósito verdadero?
Una vez que establezca el contacto, ¿cuáles son las preguntas que quiero hacer?
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Una vez que has desarrollado tu plan, mantén un archivo para documentar tu progreso. Toma notas sobre las llamadas de teléfono o sobre otros contactos. Mantén un registro de con quién has hablado y por qué. Guarda copias de cualquier correspondencia. Escribe las cosas que aprendes. Anota las cosas que tienes que darles seguimiento.
Temas para reflexionar:
  • ¿Qué haré si encuentro la información que estoy buscando? ¿Qué si no encuentro nada?
  • ¿Estoy lista(o) para validar mis percepciones? ¿Por qué sí o por qué no?
  • ¿Qué puedo ganar o perder en este proceso?
REFLEXIONES
Frecuentemente es difícil mantener la creencia de que fuiste sexualmente abusado(a) cuando estabas creciendo. Es perfectamente normal vacilar en tu convicción durante las etapas tempranas del proceso de sanar. Con el tiempo, el conocimiento de que fuiste abusado(a) se solidificará y se hará firme.
Mientras tanto, hay algunas pocas cosas que puedes hacer para reafirmarte a través del proceso. Puedes validar y aceptar tus razones para no recordar, investigar las cosas que sucedieron en tu infancia, y tomar otra mirada en la forma cómo el abuso a moldeado tu vida.
Ultimadamente no hay nada que puedas hacer para forzarte a creer que fuiste abusado. Si todavía estás vacilando en tu creencia, trata de ser paciente y gentil contigo mismo(a). Date tiempo.
Aquí hay algunas preguntas que te ayudarán a evaluar tus sentimientos presentes, metas y necesidades en torno al tema de creer que sucedió.
  • ¿Qué sentimientos tuve mientras trabajaba en este capítulo?
  • ¿Qué estoy sintiendo ahora mismo? ¿Qué sensaciones estoy experimentando en mi cuerpo?
  • ¿De qué edad me sentí mientras trabajaba este capítulo? ¿De qué edad me siento ahora?
  • ¿Qué me resultó difícil en este capítulo? ¿Qué fue confuso? ¿Qué no comprendí?
  • ¿Qué aprendí? ¿Qué compromisos he hecho? ¿Qué pasos he tomado?
  • ¿Qué he hecho de lo que me sienta orgullosa(o)?
  • ¿Qué queda pendiente todavía para mí? ¿Qué, si lo hay, quiero volver a revisar o darle seguimiento?
  • ¿Qué necesito hacer para cuidar de mí misma(o) ahora?

Tomado de EL CORAJE DE SANAR, libro de ejercicios por Laura Davis.