miércoles, 20 de abril de 2011

La estrategia de los abusadores sexuales


En este artículos al igual que el anterior, mencionaré las etapas en las que ocurre el abuso sexual, por qué causa tanto daño y ese daño qué relación tiene con las estrategias que utilizan los abusadores sexuales para llevar a cabo su delito contra niñas/os y adolescentes.

La tercera fase: el secreto: La niña/o o adolescente empieza a darse cuenta de que algo no anda bien, ya sea porque se lo comentó a alguien o porque ve la insistencia del abusador de continuar con este tipo de “juego”. Comienzan a revelarse, a decir que no quieren, se rehúsan a hacer lo que el abusador les obliga, el abusador recurre a la violencia, hace uso de su poder y autoridad y comienza a amenazar a la niña/o, adolescente para que no comente lo que está ocurriendo, logrando el silencio a través de la amenaza a su vida o a la de sus seres queridos e incluso a la de él, asegurándole que si habla él va a sufrir mucho porque lo echarán preso, que no van a tener quien les dé de comer, que su mamá va a sufrir si se queda sola.

Cómo viven esto las niñas y niños: Se observa un rechazo abierto a estar cerca del abusador, la persona buena y querida se transformó en un ogro, la transformación física que ve en el abusador cuando está cometiendo el delito les causa mucho miedo, por eso puede ser que llore, se enoje o se esconda cuando lo ve o lo obligan a estar con él. Se observa este comportamiento como malacrianza o rebeldía.

* Ha dejado de disfrutar de las cosas que hacía.
* Se aísla.
* Las adolescentes pueden comenzar a presentar actitudes agresivas contra la madre o el abusador.
* Sentimientos de culpa que fueron aprendidos a través del abusador que todo el tiempo les dijo: “A vos te gusta esto, vos me provocás, vos quisiste.”


La cuarta fase: la revelación: Trae consigo toda una crisis, se ha alterado la dinámica familiar, el abusador ya no es el mismo, pasó de ser su mejor aliado a ser el peor de sus enemigos, amenazándolos y culpabilizándolos. El abusador se centra en estar señalando lo mal que se portan, lo “mentiroso” que son, se vuelve “aliado” de la madre o de cualquier figura de poder en la familia. Con las adolescentes la actitud es de prohibirle que la visiten o que ella visite a sus amigas o amigos, le dice vaga, loca, playo, etc.
Alterar la relación madre-hija/o es su mayor interés por lo que pueden darse con mucha frecuencia discusiones y agresiones en contra de ellas y ellos, esto puede generar en las adolescentes, fugas del hogar recurrentes, consumo de drogas, y un mayor riesgo de entrar en Explotación sexual comercial.

Cómo viven esto las niñas y niños:
T Ya se dieron cuenta de que su hogar es muy peligroso.
T Experimentan la traición no sólo de manos del abusador sino también de parte de los miembros de la familia que no están abusando de ellos porque sienten que no los están protegiendo.
* Sentimientos de Impotencia aprendida de sus intentos para detener el abuso.
* El cuerpo está dando señales, puede estar acompañado de insomnio, pesadillas o terrores nocturnos.
* En las adolescentes, la actitud puede variar entre agresiva o sumisa, pueden haber huidas del hogar y de la escuela.
* Hay mucho miedo, enojo, culpa.
La retractación, el silencio o la supresión consciente o inconsciente del abuso: Puede ocurrir cuando la niña, niño o adolescente se encuentra en su proceso de revelación y se encuentra con personas que no le creen, en su mayoría cercanas o conocidas del agresor que desconocen las estrategias que él ha utilizado para cometer el delito, pueden estar entre esas personas también personas de la comunidad y las instancias que administran justicia. Si estas le resultan amenazadoras optan por retractarse, decir que es mentira, y es donde a pesar de estar viviendo una crisis y toda una situación de amenaza a su vida a su cuerpo, prefieren callar ya que no cuentan con los recursos personales ni familiares para protegerse. La confianza se encuentra alterada, es uno de los mayores daños causados por el abusador.
Cómo viven esto las niñas y niños:
* La vida, la existencia es una amenaza.
* Siente que es diferente de las demás personas.
* Se le dificulta relacionarse consigo mismo y con otras personas, por el sentimiento de estar desamparados, desprotegidos, abandonados, traicionados.
* Se desconectan de sus sentimientos, de su cuerpo, para poder sobrellevar el dolor que causa el abuso. El cuerpo no se lleva, no se siente, no se ama. Por ser éste el objeto de deseo para el abusador.
Tenemos la responsabilidad de estudiar y prepararnos para enfrentar la gran amenaza que significan los abusadores sexuales y su forma tan cuidadosa en la que operan.
Nos toca como personas, como familias, como instituciones, como sociedad y estado establecer los factores que protejan a las niñas/os y adolescentes, todos los instrumentos legales elaborados y ratificados como país nos obligan a hacerlo. Los abusadores conviven con nosotros, esa es la realidad que nos toca enfrentar.


*Psicóloga.
MCAS
hablemosde.abusosexual@gmail.com
yotecreo@gmail.com
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