jueves, 16 de junio de 2011

ESTADISTICAS DEL LAMENTABLE ABUSO SEXUAL INFANTIL EN EL MUNDO.


CHILE

A Chile le duele la magnitud que alcanza el abuso sexual, una de las más crueles manifestaciones de la violencia contra la infancia.

En 2010, el gubernamental Servicio Nacional de Menores (Sename) atendió a 10.039 niños, niñas y adolescentes sobrevivientes de abuso sexual y a otros 1.729 de violación. Alrededor de 80 por ciento de los menores de 18 años que han sido víctimas de un delito sexual en el país son del sexo femenino, pero se estima que por cada denuncia, hay otras seis que no se hacen.

Durante el último tiempo, el tema ha estado muy presente en el debate público, tras las denuncias contra religiosos católicos. El caso más emblemático es el del sacerdote Fernando Karadima, declarado culpable de abuso de un número indeterminado de menores por la Congregación para la doctrina de la fe del Vaticano y condenado a "una vida de oración y penitencia" en reparación a las víctimas, mientras continúa el proceso en la justicia civil.

"La realidad tirana de Chile / es saber que uno es parte de una estadística terrible / que fuimos menores confiscados / y que hoy / no tenemos extremidades ni para soñar / postrados en un trozo de subsuelo / universalizados en un aprendizaje acre y brutal".

Internándose en los aspectos psicológicos y sociales del abuso, recuerda que, según las estadísticas del Centro de Atención a Víctimas de Agresión Sexual de la Policía de Investigaciones y del Servicio Médico Legal, cerca del 80 por ciento de las agresiones son producidas por un familiar o persona conocida. Así, explora el dolor, la soledad y la aceptación de la víctima: "Tantos Dioses / y yo lloraba". El poemario remite a recordados casos chilenos, como el ocurrido en el norte del país, en la localidad de Alto Hospicio, donde fueron asesinadas 14 adolescentes entre 1998 y 2001.

Estos feminicidios son considerados, por organizaciones internacionales de defensa de los derechos humanos, como muestra de una triple discriminación: primero por ser mujeres, segundo jóvenes y, por último, de escasos recursos.

ESPAÑA
Navegar por la red sin ningún tipo de control sobre la privacidad puede derivar en casos de abuso y explotación sexual. El desarrollo de Internet y las redes sociales ha facilitado el intercambio de material digital desde cualquier parte del mundo y, por consiguiente, las imágenes de abuso sexual de niños, niñas y adolescentes han aumentado considerablemente. Tan sólo en España, en los últimos 5 años han sido arrestadas más de 1.200 personas relacionadas con estos delitos, 237 durante el 2010, según datos de la Policía.
“Estos datos son sólo la punta del iceberg, dada la dificultad para detectar este tipo de prácticas, aunque cada vez se cuenta con más recursos humanos y técnicos para perseguir estos delitos por parte de los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado”, explica Yolanda Román, responsable de Incidencia Política de Save the Children.
Existen distintos tipos de abuso sexual infantil en Internet, pero tanto Policía como Guardia Civil coinciden en resaltar una práctica reciente y que se está instaurando como habitual entre los adolescentes, lo que se conoce como “sexting” – grabaciones o fotografías de prácticas sexuales que se comparten entre amigos-. Una vez que los materiales se difunden se pierde el control sobre ellas, pudiendo ocasionar daños irreparables tanto en su vida social y/o posteriormente laboral. Este tipo de prácticas no suele ser denunciada por los adolescentes y por tanto no sale a la luz, por lo que es necesario alertar a los jóvenes sobre los riesgos que supone.
Para concienciar a los niños, niñas y adolescentes de que hagan un buen uso de la red y evitar riesgos, Save the Children, en colaboración con la agencia Visual Noise, ha lanzado la segunda edición de su campaña “De aquí no pasas”, una iniciativa que proporciona herramientas para que aprendan a proteger su privacidad en Internet y evitar así que nadie pueda colarse en sus vidas sin su permiso. Esta iniciativa cuenta con el apoyo del Ministerio de Sanidad, Política Social e Igualdad y de la Obra Social Caja Madrid.
“En general el control paterno se centra más en el tiempo que pasan en Internet los adolescentes que en el contenido, ya que hay un desencuentro generacional en torno al manejo de las nuevas tecnologías” añade Román. “Es importante que los adolescentes conozcan los riesgos y las herramientas para protegerse en Internet”.
El mundo de ‘Tuentilvania’
Como en el mundo de los vampiros, en Internet nadie puede tener acceso a la privacidad sin que se le de permiso. Es la idea que quiere transmitir Save the Children en la web de la campaña www.deaquinopasas.org a través de un video interactivo que coloca al usuario ante los dilemas diarios de las redes sociales permitiéndoles elegir el final de una aventura de vampiros adolescente.
En la web además se proporciona toda la información detallada sobre la configuración de privacidad de las principales redes sociales para personalizarlas de un modo fácil y seguro. El microsite incluye las políticas de privacidad sobre Facebook, Twitter, Tuenti, Flickr, Youtube y MySpace, entre otras.
“No se trata de criminalizar las redes sociales, ni señalar que son malas. Las redes sociales pueden ser muy útiles y divertidas pero hay que usarlas con cabeza. Por eso, la página contiene una serie de indicaciones sobre la privacidad de las redes sociales y las buenas prácticas en la red”, explica Daniel González, Responsable de Internet y Social Media de Save the Children.
La edición de “De aquí no pasas” de 2010 ha logrado 80.000 reproducciones en Youtube, 16.000 visitas a la web y además ha sido galardonada con el Premio Proteus de Ética.

miércoles, 15 de junio de 2011

La pedofilia, el incesto, la pederastia, la explotación sexual y la pornografía infantil.


Muchos delitos quedan impunes. Todavía hay jueces y juezas que ante los informes de veracidad del testimonio, otorgan la custodia al padre o la madre que ha abusado de sus hijos.


La realidad de muchos niños y niñas en nuestro pais. 
Pédofilos, personas que cometen incesto, traficantes de menores, hombres y mujeres dedicados a la pornografía infantil, tienen la custodia de sus hijos.

Es innegable que la violencia, la pedofilia, la pederastia, el abuso sexual, la explotación sexual y la pornografía infantil son temas de interés social a día de hoy, tanto a nivel nacional como internacional; regulados en España a través de la Ley Orgánica 5/2010, del Código Penal. 

 

En verdad, la realidad de estos tiempos es demasiado aguda para nuestros sentidos, “el contenido, al que se accedía tras el pago de la cuota y con una clave, incluía imágenes y vídeos de niños y niñas mientras eran violados o posaban desnudos en compañía de otros menores. Los «abonados» también podían pedir fotos y vídeos por encargo. Las autoridades calculan que los criminales han podido facturar hasta dos millones de euros (lne.es)”. La violencia contra los niños y niñas, especialmente la violencia en el entorno del hogar y la violencia sexual, ha sido durante mucho tiempo, y en muchos países sigue siendo, un tema muy delicado (Convención sobre los derechos del niño, 20 aniversario).

Son niños y niñas a los que les roban su ser, su identidad, su yo. Representarán para el resto de sus vidas la delgada línea del color morado de sus corazones. Aquellos por los que ya no existe riego sanguíneo alguno, porque poco a poco les han ido introduciendo en el infierno del sufrimiento inherente a su voluntad inocente, del cual ahora muchos no podrán salir jamás. Se convierten en presos de una cárcel en la que ninguno de ellos ha cometido delito alguno, más que el simple hecho de ser menores de 18 años, y féminas, en vez de varones.
En la actualidad, y desde hace algún tiempo, en las distintas sociedades, se está viviendo una etapa problemática, causada por la importancia que ha adquirido la violencia en nuestros días. Pero hay que tener en cuenta que, la violencia siempre ha estado presente en las relaciones entre los seres humanos. Para observar con mayor claridad todo ello sólo es necesario leer titulares como: El sacerdote belga, candidato al Nobel de la Paz, reconoce un delito de pederastia; El Vaticano enviará una guía para luchar contra la pederastia a los obispos de todo el mundo; Detenidos 15 pederastas que presionaron a una niña para que se prostituyeraLa Iglesia denuncia por primera vez ante la justicia un caso de abusos sexualesLa mitad de los curas pederastas de Inglaterra y Gales siguen en el sacerdocio, y un larguísimo etcétera de noticias. Las noticias hablan por si solas.
Efectivamente son temas de relevancia social, mas no se debe caer en la trampa fácil del engaño o la confusión de la terminología. Es en 1886, cuando Richard von Krafft-Ebingpublica Psychopathia Sexualis, donde considera como perversión todo acto sexual que no tenga como finalidad última, la procreación y quien por primera vez, acuña el término paedophilia erotica, entendido como “interés sexual dirigido sólo hacia jóvenes prepubescentes”. Comúnmente se mezclan los significados de las palabras, por este motivo es necesario diferenciar entre: la paidofilia“Atracción erótica o sexual que una persona adulta siente hacia niños o adolescentes” (RAE)la pederastia “Abuso sexual cometido con niños” (RAE); el abuso sexual, “La persona que lo comete realiza actos que atentan contra la libertad sexual de la víctima sin que ésta preste su consentimiento” (Código Penal Español, 1995;, la pornografía infantil, “toda representación, por cualquier medio, de un niño dedicado a actividades sexuales explícitas, reales o simuladas, o toda representación de las partes genitales de un niño con fines primordialmente sexuales”, (artículo 2 del Protocolo facultativo de la Convención sobre los Derechos del Niño relativo a la venta de niños, la prostitución infantil y la utilización de niños en la pornografía) y la violencia, “el uso intencional de la fuerza o el poder físico, de hecho o como amenaza, contra uno mismo, otra persona o un grupo o comunidad, que cause o tenga muchas posibilidades de causar lesiones, muerte, daños psicológicos, trastornos del desarrollo o privaciones” (Organización Mundial de la Salud ).
Así la violencia se puede manifestar en el entorno del menor desde varios puntos de vista: Por un lado, la violencia puede ser ejercida contra los menores, muchos niños y niñas son víctimas de actos violentos en todos los lugares del mundo (práctica más extendida). Y secundariamente, aunque no por ello menos relevante, hablaríamos de violencia doméstica, que afecta a los menores de dos maneras diferentes, según el menor sea testigo de esa violencia en el entorno familiar o se ejerza esa violencia contra él (malos tratos, abandono y desamparo...) o de violencia en el ámbito educativo, en el que los alumnos pueden ser agresores o víctimas de actos violentos. Por otro lado, empieza también a ser habitual la violencia ejercida por los propios menores. Según el Centro Reina Sofía para el Estudio de la Violencia, la cifra de maltrato a menores en el ámbito familiar se ha incrementado cerca del 150% en España entre 2001 y 2005.
Todo el marco conceptual que presentamos, responde a un tema central, el Maltrato a Menores. Pues en todos ellos, se priva al menor de sus derechos y de su bienestar, así como que amenaza o infiere en su desarrollo físico, psíquico o emocional, social y sexual. Mas, tal y como se refleja en las estadísticas estos derechos en muchos de tantos casos, no llegan a disfrutarse; son papel mojado. Estos son víctimas de personas adultas que se aprovechan de su olvidada inocencia, de su ya no infancia y de su ausencia a todo derecho, con una única finalidad: la remuneración económica de sus delitos.
En España, el problema existe y cada vez son más las voces, los casos, los medios que alarman sobre la situación de tantos niños, niñas y adolescentes sometidos a este tipo de esclavitud. Los datos nos informan de que la mayor parte de las víctimas en España son extranjeras sobre todo niñas de entre 10 y 18 años, y en lo referente a pornografía, las más afectadas son niñas menores de 13 años. Así, concretar que laexplotación sexual comercial representa “La utilización de personas menores de 18 años en actividades sexuales, eróticas o pornográficas para la satisfacción de los intereses y/o deseos de una persona o grupo de personas a cambio de un pago o promesa de cambio económico, en especie o cualquier otro tipo de regalía para las personas menor de edad o para una tercera persona”. (Unicef, Campaña: No hay excusas).
El Instituto Europeo Campus Stellae, del cual es Directora Nuria Pereira, es una entidad privada dedicada desde 1993, a la formación de postgrado (presencial, a distancia y online) en áreas tan diversas como Violencia y Maltrato, Derecho Internacional y Relaciones Exteriores, Protocolo y Organización de Eventos Internacional, Europa y Proyectos Europeos, Nuevas Tecnologías, Deportes y Comercio Exterior. Es para nosotras principal el trabajo del día a día de poder formar a profesionales de muy diversas áreas en Violencia y Maltrato. Pues de esta manera, a través del conocimiento científico, somos conscientes de que posteriormente, este repercutirá positivamente en sus vidas tanto a nivel personal como profesional. Así, conocerán las pautas para el reconocimiento, prevención e intervención de esta temática, tanto en el ámbito jurídico, psicológico, como médico.
Está en la voluntad de cada una de nosotras, como personas pertenecientes al Planeta Tierra dominado por la Fuente Injusticia y la Fuente Violencia, de la cual cada día bebe más gente, convirtiéndose en cómplices voluntarios de todos aquellos actos que hacen sangrar nuestros ojos, nuestros oídos, nuestro corazón de impotencia ante el no entendimiento de todos ellos, denunciar e intervenir en la medida de lo posible. Hagamos que esas Fuentes se sequen, y queden en el olvido de nuestra memoria. Devolvamos a esos niños y niñas los derechos que se le fueron concedidos un 20 de noviembre de 1989 en la Convención de los derechos de los y las niñas.
Hadriana Ordóñez (Área Violencia y Maltrato del IECS)

martes, 14 de junio de 2011

EL USO DE LOS MEDIOS INFORMATICOS PARA LA ATENCION DE LAS VICTIMAS DE ABUSO SEXUAL INFANTIL.

Para una víctima de abusos sexual infantil es tremenda-mente complicada una conversación sobre lo ocurrido directamente con un especialista en Psicología, o hasta incluso cualquier persona cercana, nunca lo han contado y en muchas ocasiones  no lo quieren contar. 


Normalmente viven sumidas en su mutismo personal por la vergüenza y culpa que procesan.Cuando han sufrido abusos sexuales y no lo cuentan, literalmente lo niegan y lo olvidan enquistándolo en su interior hasta que de repente un día sufren lo que se denomina estrés pos traumático (TEPT), manifestándose en pensamientos, sensaciones, sentimientos, recuerdos o representaciones del acontecimiento traumático de manera que perturba a la persona.


Pueden provocarle verdaderas re-experiencias, so matizaciones, rumiaciones sobre todo en el sueño. Durante los cuales suceden pesadillas repetidas que pueden ser reales del trauma o falsas, lo cual le provoca mayor problemática y confusión. Pueden inclusive desarrollar despiertos lo que se conoce como Flashbacks, se trata de estados alterados de conciencia que pueden durar desde escasos minutos hasta varias horas, tras lo que se recupera el juicio de realidad y se conserva la identidad personal.


La persona puede llegar a encontrarse fatigada, negarse el dormir para evitar pesadillas o directamente insomnio, comenzará dejar de tener interés por casi todo, puede producirse de nuevo un aislamiento personal o social, estará descentrada y desmotivada. En éste estado que se encuentra la persona es tremendamente difícil tratar de hablar de lo sucedido, de lo que recuerda por mínimo que sea y es ahí donde una terapia de psicoanálisis ayuda enormemente para empezar a romper el hielo para superar el TEPT.

El psicoanálisis, puede ser una buena herramienta para aquellos pacientes que hayan desarrollado un trauma, ya que pone el inconsciente a trabajar para construir integraciones del conflicto menos gravosas que el síntoma. Como la cognitiva, modifica las creencias negativas sobre uno mismo. Como el conductismo, reduce la perturbación emocional en presencia de la escena traumática. Lo hace de manera muy rápida, el paciente cambia en pocas sesiones. Desbloqueo y limpieza emocional, catarsis y elaboración. Además, se puede aplicar en el contexto de otras terapias siempre, dado que el psicoanálisis nunca acaba, se puede realizar siempre como ayuda conocerse y tomar actitudes.

El psicoanálisis es un método de investigación de lo inconsciente y un tipo de tratamiento de padecimientos mentales pero también es una forma de entender y analizar no sólo los procesos individuales que acontecen durante la terapia sino sociales y culturales.
El problema es que en el estado emocional en el que se encuentran poco les motiva para buscar terapia psicológica profesional.

¿Qué se puede hacer entonces para motivar a los sobrevivientes de abuso sexual infantil a buscar ayuda?


Puede resultarles más cómodo y efectivo que su primera búsqueda se realice a través de páginas que ofrezcan ayuda y orientación, así como aquellas que contengan un espacio idóneo para intercambiar información y recibir orientación.

Puede resultar muy idóneo recibir apoyo de otros sobrevivientes, psicólogos y orientadores mediante correo electrónico, Messenger-chat o teléfono, precisamente por su privacidad y no contacto hasta que pueda dar el paso y poco a poco complementarla cuando esté preparada con terapias alternativas psicológicas, que es el objetivo primario e insustituible para poder alcanzar la recuperación. Para el paciente, la primera terapia, supone una verdadera prueba de esfuerzo, le cuesta mucho hablar, duda y hace un relato incoherente, desordenado, que confunde. Además presenta descoordinación de memoria e impresiones sensoriales no organizadas pertenecientes a distintos momentos, lo que contribuye a generar más dudas sobre la veracidad de los hechos y de sus alteraciones clínicas, pone intensas barreras para establecer contacto emocional y narrar el trauma.

El empleo de éste tipo de terapias novedosas es fundamental para que la persona hable y diga todo lo que siente,  sin censura, ya que no se juzga ni critica. No importa lo que se cuente sino que lo ponga con palabras y esto es algo muy importante. Este método ha tenido resultados muy positivos en circunstancias en las cuales es difícil encontrar apoyo directo. Son muchas las personas que lo han probado y han mejorado notablemente complementado al final con terapias alternativas.


TEXENERY DE LA CRUZ 
Aux. De Farmacia y Secretaria Médica.
Colaboradora con así nunca más(Contra el Abuso Sexual) México.
Colaboradora con C.A.S (Contra el Abuso sexual) España.




Miguel Adame Vázquez
Creador de abuso sexual infantil nunca más.
Presidente del Centro de investigación difusión y estudios sobre la trata de personas y explotación comercial asociación civil.
Candidato al mérito cívico 2010.
Fundador de la red hispanoamericana contra el abuso sexual infantil.
Colaborador del grupo de ayuda mutua para sobrevivientes de abuso sexual infantil.

El mirar a través de los ojos de una víctima.

Los efectos de la violencia han sido objeto de numerosos estudios  que muestra las secuelas que estas experiencias han dejado. Tanto países ricos como pobres, todos muestran un fuerte aumento de la violencia social. El síndrome o trastorno de estrés postraumático tiene características singulares y lo padecen personas que son víctimas de sucesos inusuales de forma brusca, tales como las guerras, las agresiones sexuales, los accidentes o las catástrofes.

De igual modo el hecho de ser víctima de un delito puede causar  repercusiones psicológicas muy negativas en la estabilidad emocional de las personas afectadas, especialmente en el caso de las víctimas de abuso sexual infantil.


Aunque los síntomas de las personas que sufren de trastorno de estrés postraumático pueden ser muy diferentes, por lo general se incluyen las tres categorías siguientes:



1.- Repetición de la vivencia. Se tienen recuerdos o pesadillas repetidas del evento que causo tanta angustia algunos pueden tener "flashbacks", alucinaciones u otras emociones vívidas.



2.- Evasión. Muchas personas evitan las cosas que les recuerde el evento traumático. Esto puede llegar a causar evasión de todo tipo: pensamientos, sentimientos o conversaciones sobre el incidente, y también actividades, lugares o personas. Otros parecen no responder a las cosas o situaciones relacionadas con el evento y no recuerdan mucho sobre el trauma. Estas personas también podrían mostrar una falta de interés en las actividades que les eran importantes antes del evento, se sienten alejadas de los demás, sienten una gama de emociones más limitada y no tienen esperanzas sobre el futuro.



3.- Aumento de excitación emocional. Los síntomas de las personas pueden incluir sentir dificultades en quedarse dormido o no poder despertar, irritabilidad o desplantes de ira, dificultad para concentrarse, volverse muy alertas o cautelosos sin una razón clara, nerviosismo o facilidad para asustarse.

Los diferentes autores que estudian las secuelas psicológicas del abuso sexual infantil señalan la profunda duda que embarga a la víctima en torno a sí misma y al sentirse culpable por “provocar” o por no haberse resistido lo suficiente, por haber quedado paralizada, 


Las personas víctimas de abuso  pierden la esperanza frente al futuro, por eso es de vital importancia aliviar su sufrimiento. El escribir sobre lo sucedido puede ser terapéutico y la denuncia es parte de la sanidad. A veces, las pequeñas acciones a tiempo tienen más valor que aparatosas reacciones fuera de tiempo.

En la década de los años setenta, no había ni un tipo de atención para las víctimas de abuso sexual infantil, era un tema latente que se mantenía oculto en cada familia  y casi siempre se consideraba que el abuso  era culpa de la víctima, ahora nos encontramos en un proceso de hacer grandes cambios, uno de entender el mirar y el sentir de las víctimas desde el punto de vista psicológico para impartir así la ayuda necesaria para sanar las heridas y por otro lado el lograr modificar las leyes que solo apoyan al agresor.

En nuestro país me han propuesto, impulsado y aprobado leyes al respecto, leyes en las cuales hemos participado activamente en su aprobación con éxito.En este proceso de lucha por obtener justicia y apoyo también se está creando una situación de mejora para las víctimas que cada día es más importante.

El abusador no es un perverso sexual que está merodeando a las víctimas para satisfacer sus deseos sexuales es un sujeto que abusa de un poder, que no busca su satisfacción sexual, sino el sometimiento de la víctima a su violencia.


Porque el mirar a través de los ojos de la victima debe ser un motor que nos impulse a colaborar en la atención de las víctimas de abuso sexual infantil.

JULIETA CASTILLO ROMERO.

lunes, 13 de junio de 2011

Secretos que duelen

Son las 6 de la tarde y como la calle esta más fresca que la casa decidimos prepararnos un café y tomarlo en una de las bancas contiguas al parque.
- ¿Te acuerdas cuando me caí aquí de la bicicleta? Que buen porrazo me puse.
- Si, mi mamá te curo los raspones de la rodilla.
- Si, todavía tengo la cicatriz.
Y así la platica giraba sobre nuestra infancia, nuestras responsabilidades, nuestros juegos, nuestra libertad y de cómo todo esto se ha visto modificado por el paso del tiempo, por que los papás trabajan si es que están los dos criando a los hijos…
Mientras platicamos observamos a la gente que nos rodea, la mayoría nos resultan familiares por que son vecinos, niños jugando coches, niñas saltando la cuerda, dos muchachas de servicio coqueteando con el jardinero y una adolescente tecleando el celular con tantas ganas que solo puede tratarse de “mensajear” al novio.
Entre este grupo un poco mas lejos hay un hombre de traje que mira fijamente al grupo de las niñas.
-¿Sera uno de los padres? Pregunto.
-No, es Braulio, el hermano de la Señora del 23, cuida a su sobrina mientras su mamá trabaja, el es abogado.
En ese momento una de las trabajadoras domesticas lo ve, toma a una de las niñas y se la lleva es claro que aunque la pequeña lo llama "Tío Braulio" no quiere ir con el, por que se esconde atrás del uniforme de su nana.
- Mira, se levanta y le ofrece una muñeca pero ella no la toma.
- Yo he visto que a Carlita no le gusta irse con el, pero cuando se lo comente a su mamá, prácticamente me dijo que a mi no me interesaba, que el era quien le ayudaba con la niña y era como un padre para ella.
Evidentemente la nana no nota el temor de la niña, por que la entrega al tío y pide permiso para irse a su casa ya que mas tarde las combis van muy llenas. El le dice con una enorme y seductora sonrisa que se retire y saca un billete de su cartera, la mirada de la niña que hace solo unos minutos era brillante y juguetona se torna vacía cuando de la mano de el camina hacia al auto.
Con el tiempo supimos que el tío Braulio había abusado de Carla y al saberse sorprendido jamás volvió a la casa de su hermana, se quedo con su mujer quien jura y perjura que su Braulio es inocente, que como a sus hijas no les pasa nada, que lo que ella cree es que como Carlita creció sin papá es una coqueta que le gusta andar abrazando a todo el mundo.
Historias como esta, y muchas mas que se pierden entre campañas electorales, discursos sobre economía, y guerras en África, son historias que nos parten el corazón, nos llenan de indignación, que parece que nadie es capaz de poner freno, son las que nos impulsaron a hacer este blog. Un granito de arena para informar, un mensaje de solidaridad, una vista desde los ojos de un pequeño o pequeña cuyo único error fue confiar en quien no debía.

Como madres de familia, como mujeres, como seres humanos debemos dejar de callar y decir a todo el que quiera escuchar, ¡ya basta! Escuchemos de una vez esos Secretos que Duelen.



http://gritosescondidos.blogspot.com/2011/06/secretos-que-duelen.html



El Crimen Secreto.

El abuso sexual de los niños es un crimen del cual nadie quiere hablar, menos aun las víctimas. Este atroz delito suele permanecer en estricto secreto, es un crimen que se extiende de generación en generación y por toda la sociedad.
Está al acecho de todos  los hogares, escuela y cualquier lugar. Es un secreto a voces que lastima.
Según el organismo de Paz y Esperanza Internacional, las consecuencias del abuso sexual infantil son devastadoras, causan  un impacto tremendo y  las secuelas   perduran hasta la edad adulta. En 1962, los expertos reconocieron el problema bajo el nombre de  “El Síndrome del Niño Abusado”, el cual explica los efectos negativos del abuso como: problemas de salud física y emocional, problemas  para aprender, baja estima personal, y pensamientos suicidas que, en algunos casos son ejecutados.
Las estadísticas son alarmantes. Aunque la cifra exacta de niños abusados sexualmente es difícil de encontrar, las Naciones Unidas estiman que 275 millones de niños alrededor del mundo sufren algún tipo de violencia, incluyendo el abuso sexual.  Al menos 40 millones de ellos tienen menos de quince años. En los Estados Unidos en el 2009, aproximadamente 1.5 millones de niños fueron abusados, y 1,770 murieron a causa del abuso a que fueron sometidos. América Latina reporta uno de los índices más altos de abuso contra niños y mujeres, según las Naciones Unidas. Esta misma fuente sugiere que en esta región, el abuso infantil queda impune por no ser reportado. No obstante, el abuso contra niños en cualquier parte del mundo ocurre en todas las esferas sociales.

Ella pudo sobreponerse, a otros les ha costado la vida…

Ella tenía solo cinco años cuando su vida cambió, el abuso del cual fue víctima,  la llevo a convertirse en  otra niña, afecto  su autoestima y sembró  las más dolorosas emociones que le recordaran aquella tarde en  su vida que se torno en angustia y dolor. Se separo del grupo de primos con que el que  jugaba pues  encontró algunas monedas que le permitirían comprar dulces  y fue esto lo que la puso cara a cara con su agresor, el esposo de la dueña de la tienda donde compraría  las golosinas.  
El tiempo pasó, pero para  ésta víctima  el silencio se convirtió en su mejor compañía, con  un vacío que crecía cada día que ella callaba. “Después del abuso me volví gorda y me enfermaba mucho...me volví la niña sabelotodo y agresiva...en la escuela, para que nadie se diera cuenta.”Cuenta que  ella decidió callar por temor a la reacción de su familia. “Pensé que si no me creían, iba a perder a mi familia para siempre,  además sufría las amenazas de muerte de mi agresor, puedes imaginar a una niña pequeña amenazada de muerte”.

No  era fácil contar lo ocurrido y decidió encerrarse en sí misma. “Jure llevarme el secreto a la tumba era muy difícil no poder gritar  me abusaron.”  La comunicación con su familia se torno cada día más difícil.  “No  permitía que nadie invadiese mi espacio, siempre había una barrera invisible con mi familia, que yo misma construí.”
Sin embargo, hace dos años decidió romper el silencio con su familia por lo que les relato el abuso del que fue víctima. Toda su familia  lucha ahora con ella, el golpe fue duro  para todos pero había dentro de la desgracia muchas cosas que aprender.Ella ha logrado confiar en la gente, ha vencido el miedo al tacto a definido sus prioridades y sabe que su recuperación es lo más importante, por su parte su familia   ha aprendido a amar a la persona en la que  ella se ha convertido. La persona que "habría podido llegar a ser" murió a los 5  años, la primera vez  que   ella tiene  el recuerdo certero de haber sido abusada sexualmente, algunas veces  parece como si aún fuese la misma persona, pero ella es  diferente y su familia lo ha aceptado.
Hoy, ya toda una mujer madura que ha superado este trauma, de la mano de su hermana su compañera y protectora  inseparable, luchan incansablemente: aconsejan a  los padres a cuidar de sus hijos, sean niños o niñas. Además, decidieron  que transformarían esa amarga experiencia en algo positivo, tratando a toda costa de evitar el abuso,  creando programas de prevención y   redes de soporte, el terrible dolor que sufrieron  y el  tortuoso  camino  a la recuperación que viven  cada día,  es el motor que las impulsa a no desfallecer en su lucha.  Decidieron Romper el silencio cada día…
 “Es responsabilidad de todos  prevenir y cuidar a los niños  y hacerles saber que no están solos.”

Elizabeth Suarez Trejo.
Psicóloga Universidad Autónoma de Querétaro
Maestría en periodismo Internacional Universidad de florida.

Wilma Hernandez  Periodista.

La raíz de la violencia

Lorna Norori*

Opinión

A propósito de la situación generada por el adolescente que asesinó a un joven estudiante universitario, quiero compartir con ustedes algunas ideas sobre la creciente violencia en Nicaragua, invitándoles a reflexionar desde una visión más inclusiva de la situación de violencia que vive la niñez y la adolescencia.


El abuso sexual es un horror que viven niñas, niños y adolescentes cotidianamente. Los daños que genera pueden marcar la vida de una persona para siempre; muchas mujeres jóvenes y adultas acuden a la consulta y refieren sentir que están “muertas en vida”; también las sobrevivientes recurren regularmente al intento suicida –yo le llamo la puerta falsa-, como una alternativa para terminar con una vida que consideran totalmente sin valor alguno, cuando se encuentran desesperanzadas y solas en su dolor.

Por eso, considero que quien provoca estos daños debe ser condenado, sea quien sea. Cuando me han preguntado si creo que un abusador sexual puede cambiar y dejar de ser abusador, si puede ser rehabilitado para no abusar más.

Mi respuesta, cuando se trata de hombres jóvenes y adultos, -es decir mayores de 18 años- es que no. Porque no es un enfermo, porque no se le “metió el demonio”, no es por estar ebrio o drogado que lo hace. Lo hace como una expresión de su poder, sobre alguien a quien domina y somete; comete un delito y lo que hay que hacer es procesarlo judicialmente.

Los daños son los mismos cuando el abuso es cometido por un adolescente, por lo tanto, también deben pagar por su delito. La diferencia en este aspecto es que debemos considerar en los adolescentes abusadores las alternativas de recomposición personal, para su reinserción social. Esto significa que debemos considerar la posibilidad de generar cambios en ellos, para que no vuelva a cometer el abuso.

Eso es lo que establece el Código de la Niñez y la Adolescencia, y debemos considerarlo una alternativa viable, en tanto el Estado, la familia, la sociedad entera, asuma la responsabilidad que le compete con niñas, niños y adolescentes.


Yo me he preguntado desde hace rato, qué pasa con los adolescentes que en sus horas de clases son llevados a un estadio virtual para ver un juego de fútbol, qué pasa con las/os adolescentes que son llevados a un plantón o a una marcha para agredir a otras personas, para manchar paredes, para dañar la propiedad privada, para restringir la libertad de movilización de otras personas.

Con mucha tristeza pienso que los valores que se están transmitiendo a nuestras/os adolescentes desde las instancias de poder, están precisamente basados en el uso del poder de dominio, se les está diciendo que tienen permiso para violentar.

Qué pasa en la familia, cuando a las niñas, niños y adolescentes se les asume como seres de segunda categoría y se les desvaloriza, se les grita, ofende, denigra y maltrata físicamente. Qué aprendizaje esperamos que tengan las niñas, niños y adolescentes, si el lenguaje en que se les habla es el de la violencia; si lo importante no es resolver los problemas y conflictos, sino crearlos y dominar.

Antes de pensar en una reforma al Código de la Niñez y Adolescencia, debemos reflexionar sobre esto con responsabilidad. No podemos recurrir nada más a la salida más sencilla de reformar el Código y aumentar las penas, porque igual puede ser muy peligrosa; después de las condiciones que se han venido generando para las/os adolescentes, como ya apunté más arriba.

Cada quien tiene uno/a responsabilidad con las niñas, niños y adolescentes. El Estado en particular deberá revisar su actuación, así como los resultados de la misma. La familia tiene un papel fundamental en esto.

Quiero cerrar mi reflexión con un texto de Alice Miller:

“Cada niño viene al mundo para expandirse, desarrollarse, amar, expresar sus necesidades y sus sentimientos. Para poder desarrollarse, el niño necesita el respeto y la protección de los adultos, tomándolo en serio, amándolo y ayudándolo a orientarse. Cuando explotamos al niño para satisfacer nuestras necesidades de adulto, cuando le pegamos, castigamos, manipulamos, descuidamos, abusamos de él, o lo engañamos, sin que jamás ningún testigo intervenga en su favor, su integridad sufrirá de una herida incurable.

Los niños, cuya integridad no ha sido dañada por las/os adultas/os, que han obtenido de sus padres la protección, el respeto y la sinceridad necesaria, se convertirán en adolescentes y adultos inteligentes, sensibles, comprensivos y abiertos. Amarán la vida y no tendrán necesidad de ir en contra de los otros, ni de ellos mismos, menos aún de suicidarse. Utilizarán su fuerza únicamente para defenderse. Protegerán y respetarán naturalmente a los más débiles, y por consecuencia a sus propios hijos, porque habrán conocido ellos mismos la experiencia de este respeto y protección y será este recuerdo y no el de la crueldad el que estará grabado en ellos”.

La reflexión está abierta. El Código de la Niñez y la Adolescencia no es el punto a debatir, sino la educación violenta. El consenso debe llevarnos a encontrar alternativas para cambiar esos comportamientos.

*Movimiento Contra el Abuso mailto:hablemosde.abusosexual@gmail.com

CREER EN TI MISMO/A Y EN QUE SUCEDIÓ


Lo primero que hay que hacer y lo más importante para sanar es afrontar que hemos sido niños/as abusados en nuestra infancia. Es decir afrontar la realidad por mucho que esto duela. En nuestro interior lo hemos negado durante toda nuestra vida. Lo hemos querido enterrar y pensar que sólo fue una pesadilla horrible, pero sabemos que eso no es así, por lo tanto no podemos seguir negando la realidad. Es posible que al hablar del abuso te hayan llamado loca y mentirosa, pero tu sabes muy bien que es lo que hay. Que no eres una mentirosa ni estas loca y que por desgracia es lo que nos ha tocado vivir. Por eso confía siempre en ti y continua adelante mirando cara a cara lo que ocurrió.

Es posible que algún miembro de la familia si es que se puede llamar familia, diga la verdad y te ayude, poro esto es muy difícil que ocurra porque eso sería admitir su propia culpabilidad como abusador o como cómplice del silencio.

Quizás te vas a encontrar muy sola cuando decidas afrontar la realidad, como me ha ocurrido a mi, a tu lado van a quedar las personas a las que realmente les importas y te quieren, las demás se alejaran y pasaran del tema, pero intenta que te importe lo menos posible porque en esta historia lo más importante eres tú y tu sanación.

Yo tenía escenas muy claras y vivas en mi memoria. Lo que acabó de confirmármelo fue cundo por fin hable y puede ver la cara de mi madre mirando hacia otro lado, desviando el tema, haciéndose la loca, justificando de alguna forma. Después la cara de la otra que tampoco cuido de mi porque no tenía porque hacerlo según ella, aunque me lleve bastante años de edad, me dolió mucho cuando intento confundir mis recuerdos para que pensara que no había ocurrido. Por eso fui al lugar donde ocurrió parte de esa historia para comprobar por mi misma que mis recuerdos eran tal y como los tenía en mi cabeza y efectivamente pude comprobarlo por mi misma. Esto acabó de confirmar el tipo de gente que tuve a mi lado cuando era una niña y me acabo de decidir a alejarme para siempre de ellos.

Piensa que tuviste que negar esa terrible realidad cuando eras una niña para poder seguir viviendo, quizás aprendiste a insensibilizarte y a disociar la experiencia dolorosa que no podías entender, en una palabra a negar la realidad para poder sobrevivir. Por desgracias muchas de nosotras nos disponemos de pruebas ni de familiares que apoyen y confirmen lo que sucedió muy al contrario y de la forma más injusta y terrible muchos de estos familiares cuando se destapa el abuso se alejan de la superviviente y no quieren saber nada del tema y en el peor de los casos continúan como si no hubiera pasado nada frecuentando y hablando con los agresores y cómplices como han hecho siempre.

Por lo tanto hay que sacar fuerzas a pesar de todo lo que ocurre y enfrentar nuestra experiencia con el abuso.



¿POR QUÉ LA SUPERVIVIENTE NIEGA LOS RECUERDOS?

Mi propia experiencia me dice que negamos los recuerdos porque admitirlos como ciertos es una aniquilación. Recuerdo durante mi adolescencia que cuando venía el abuso a mi mente quería y deseaba pensar que todo había sido un mal sueño, porque necesitaba tener una familia y cariño y si admitía eso era admitir que no tenía nada. Me ha costado muchos tiempo admitirlo. Ahora llevo dos años en terapia y aún hay momentos en que quiero pensar que tengo padres y hermanos, luego acepto la realidad y sigo adelante. No, yo no tuve padres que me cuidaran como se tiene que cuidar a una niña pequeña, siempre estaban pendientes de sus asuntos, de lo que a ellos más les importaba, ellos mismos. Su lema siempre fue el egoísmo primero ellos, después ellos y siempre ellos. Hermanos tampoco tuve, no son hermanos los que te dañan y te destruyen, por lo tanto la conclusión lógica es que lo que tuve no era una familia, esto duele, duele demasiado. Siempre me fijaba en las demás niñas y en el trato que les daban sus padres y hermanos, pensaba que había diferencia entre lo que ocurría conmigo y lo que ocurría con ellas, pero no lo pude razonar hasta que no me hice mayor, aceptarlo aún ha sido más difícil, pero es lo que hay señores, duele mucho, pero esta es mi vida ¿cuál es la tuya?. Es bueno admitirlo.

Te aseguro que no estás loca, pero si puedes tener mucho miedo a mirar esa realidad que si es una locura terribe, imperdonable y absurda.

La negación es un mecanismo de protección ante el trauma y te permite seguir respirando, seguir asistiendo a tu trabajo, levantarte cada día, preparar la comida, cuidar de tus hijos etc…

En definitiva te permite seguir viviendo.

Es posible que te venga un recuerdo y que lo niegues porque no quieres que sea verdad, porque es terrible que alguien que lleva tu propia sangre y que debió protegerte, cuidarte y quererte más que a su propia vida te haya destruido de esa forma tan absurda.

Aceptar los recuerdos duele demasiado y por eso nuestro cerebro puede crearnos dudas, pero la realidad siempre seguirá estando hay.

Lo mejor es confiar en nosotras mismas y en nuestras propias percepciones, nuestro cuerpo recuerda muchas cosas, nunca olvides eso.

Cuando compruebes como yo he hecho que tus recuerdos eran ciertos pensaras y te harás esta pregunta:

-¿Por qué no ha podido ser sólo una pesadilla, un mal sueño?

Y cuando te enfrentes a tu realidad sentirás un dolor terrible en el alma, porque ya no la podrás negar más.



MIRA TU VIDA ACTUAL PARA CONFIRMAR EL ABUSO:

Para saber más acerca de lo que ocurrió y del abuso empieza mirando tu vida actual. Lo que sientes, tus reacciones, tu forma de relacionarte con los demás esto te dará las pistas sobre lo que ocurrió, a medias que enfrentas el trauma y reconoces tus reacciones y sentimientos puedes ir cambiando esos comportamientos que tienes y que son productos del trauma causado por el abuso.

Puedes tener los síntomas del abuso:

Sentimientos suicidas, huida, una enorme tolerancia al dolor, evasión mental, incapacidad para triunfar, negación, permanente aislamiento.

Puedes reconocer todos estos síntomas o algunos de ellos en ti. Por ejemplo yo he pensado a veces en el suicidio, afortunadamente esto lo tengo superado, pero si es cierto que sigo huyendo y evadiendome a veces, que no siento deseos de triunfar o más bien si siento que puede suceder me alejo para que no ocurra, también lo voy superando, y sobre todo el aislamiento, ese ha sido siempre el que me a acompañado a lo largo de toda mi vida. Me suelo aislar y me refugio dentro de mi misma.

Siempre me he ocultado huyendo de algo y a veces he llegado a soñar cosas que parecen no tener sentido relacionado con esto. Por ejemplo recuerdo una de mis pesadillas en que había una tumba en el suelo, habían matado a una persona, había algo o alguien al lado de esa tumba y ese algo o alguien era quien la había matado por hablar. Sobre la tumba se alzaba un gran árbol con la copa muy frondosa y allí entre las hojas estaba yo ocultándome para que no me viera y de pronto escuche algo en mi oído, algo horrible “YA TE ENCOTRÉ” en esos momentos me desperté muy asustada ¿Miedo a qué me encuentre? ¿quién o que ha de encontrarme?. Aún no puedo colocar esta pieza, espero que en la próxima visita a mi terapeuta ella me pueda aclarar lo que significa este sueño.

Llegar a creer que ocurrió ocurre poco a poco, es como ir despertando.

http://wwwbloggercom-sentimientos.blogspot.com/2011/06/creer-en-ti-mismoa-y-en-que-sucedio.html

domingo, 12 de junio de 2011

LA DECISIÓN DE SANAR




Cuando enfrentamos miedo e incertidumbre, ayuda desarrollar un espíritu guerrero. Un guerrero enfrenta lo desconocido y se mueve orgullosa y confiadamente en ese entorno. Los guerreros sienten miedo y de todas formas actúan. Un guerrero tiene orgullo, disciplina, perseverancia y coraje. Una de las cosas que ayuda a los guerreros a sentir coraje es un tótem personal, o símbolo, que les recuerda su propia fortaleza. Una máscara de guerrero es un tótem poderoso.

Las siguientes instrucciones te enseñarán cómo hacer tu propia máscara de guerrero. El proceso involucra cubrir tu cara con tiras de yeso mojado, que se endurecerán formando una máscara que podrás retirar. La máscara es una impresión permanente de tus características. Una vez que ha endurecido, puede ser decorada y pintada. La puedes colgar de la pared o incluso usarla algunas veces, como recordatorio de tu propio espíritu valiente.


UNA PALABRA DE ADVERTENCIA

Mientras que para algunos sobrevivientes el proceso de hacer una máscara puede ser empoderar y divertido, para otros puede ser una experiencia atemorizante. La sensación física de la máscara endureciendo y la sensación de tus ojos, nariz y boca estando cubiertos puede hacerte sentir claustrofobia. Si tú has sido traumatizada(o) por tener la cara cubierta o si padeces claustrofobia, esta actividad no es para ti. Si decides que es demasiado atemorizan te o que no te sientes segura(o) acerca de real izarla, está bien. No te presiones. Si no estás segura(o) que quieres hacerla, habla de ello en terapia o con un amigo. Puedes practicar primero con tu mano (en un lugar sin cabello o vello), así sabrás cómo se siente cuando el material va endureciendo. Si decides intentarlo, no lo hagas sola(o). y asegúrate de leer las indicaciones cuidadosamente, usando las guías de seguridad que se detallan a continuación.

GUÍAS DE SEGURIDAD

Hay ciertas cosas que puedes hacer para incrementar la sensación de seguridad durante el proceso de hacer una máscara. Primero que nada, habla acerca de las sensaciones que percibes mientras las tiras de yeso están siendo aplicadas o mientras van endureciendo. Haz que tu pareja te hable y te explique todo el tiempo en tanto coloca las tiras cosas como: “Ahora voy a poner una tira sobre tus ojos. Ahora voy a trabajar en tu boca. Ahora voy a traer un poco de agua. Regreso enseguida”. Tu pareja debe recordarte regularmente respirar profundamente. Tal vez querrás que alguien sostenga tu mano, o que tu pareja te toque tranquilizador-amente en los hombros o en la nuca. (Dile, anticipadamente, a tu pareja lo que te gustaría que haga o diga). Ten papel y pluma a la mano para que puedas escribir mensajes una vez que tu boca esté cubierta: “Se está poniendo duro”. “Tengo tos”. “Se siente raro”. “Sube el volumen a la música”. “Esto es extraño. Tengo miedo”. Si continúas sintiéndote incómoda(o), permítete detener el proceso. Recuerda, tu compañero puede retirar la máscara sin terminar en cualquier momento. (Acuerda una señal con la mano para detener el proceso cuando tu boca esté cubierta, en caso de que quieras terminar y no puedas hablar).

HACIENDO LA MÁSCARA

Para hacer tu máscara, necesitarás conseguir un rollo de gaza especial de la que se utiliza para enyesar huesos rotos. Usa yeso en lugar de fibra de vidrio. Deberás poder conseguir el rollo de yeso mediante una compañía que venda suministros de hospital, médicos o enfermería. También necesitarás un tazón con agua caliente, vaselina, tijeras, pinturas, ropa vieja, una toalla grande y alguien que te ayude. Este es un proyecto que debes realizar con un amigo, otro sobreviviente o con tu grupo de sobrevivientes.

Antes de empezar: coloca papel periódico o ropa vieja en el piso. Consigue una silla cómoda, pero que sea vieja para poderla mojar y hasta desechar. Si lo deseas, elije alguna música que te gustaría escuchar mientras que la máscara endurece. O encuentra un libro o historia que te gustaría que tu compañero leyera para ti. Piensa en lo que necesitas a fin de estar cómoda(o) y relajada(o) mientras la máscara endurece (alrededor de 30 o 45 minutos). Ayuda tener algo en qué concentrarte en lugar pensar en las sensaciones extrañas en tu cara. (Recuerda, no podrás hablar ni ver durante ese periodo de tiempo). 

Si hay alguna parte de tu cara que crees que será más difícil para ti tener cubierta, dile a tu pareja que trabaje en esa parte al final. (Si no quieres cubrir tu boca totalmente, puedes hacer tu máscara alrededor de ella; la máscara tendrá una boca abierta).

Qué tienes que hacer: ponte ropa vieja. (El yeso estará escurriendo todo el tiempo encima de ti). Quítate aretes o cualquier joyería. Si usas lentes de contacto, retíralos. Recógete el cabello para que no esté sobre tu cara. Podrías querer usar una gorra de baño o una valerina. El yeso jala el cabello, así que es importante que tu cabello esté totalmente escondido. (Los hombres con barba o bigote deberían hacer máscaras cortas que no cubran el vello facial). Siéntate en la silla, coloca una toalla en tu regazo para secar las gotas que vayan escurriendo por tu cara o por tu cuello. Ten listo tu papel y pluma cerca de ti para que puedas alcanzarlo fácilmente. Luego coloca una capa delgada de vaselina por todo tu rostro. Pon especial atención a tus pestañas y cejas; asegúrate de que están bien cubiertas. (Haz esto con los ojos cerrados). Asegúrate de que tu nariz esté despejada y que puedes respirar bien mientras tu boca está cerrada. (Si tu nariz está congestionada, haz esto otro día). 

Qué tiene que hacer tu pareja: preparar un tazón con agua tibia cerca de la silla. Cortar el rollo de gaza enyesada en tiras de no más de media pulgada de ancho. La mayoría de ellas deberán ser iguales al ancho de tu cara, de oreja a oreja. Dejar espacio para el ancho de la nariz y la redondez de las mejillas. Tú también querrás que algunas tiras sean más delgadas (un cuarto de pulgada de ancho) y más cortas para las áreas más finas de tu cara. Mantén las tijeras disponibles para cortar tiras adicionales que se puedan necesitar.

Haz que tu pareja moje cada tira, que las exprima ligeramente y las coloque a través de tu cara, empezando con tu frente y trabajando hacia abajo, hacia la barbilla. Debe empezar con un área en particular y trabajar ahí hasta que tenga un espesor de 4 o 5 tiras. Debe solaparlas ligeramente mientras las coloca. Las tiras pueden ir horizontal o verticalmente, siguiendo el contorno de tu rostro. Las tiras deben presionarse cerca de los huesos y huecos de tu cara, particularmente alrededor de las cejas, nariz, mejillas y boca. Puedes ayudar periódicamente usando las yemas de tus dedos para presionar el yeso firmemente alrededor de la cuenca de tus ojos y tu nariz. Esto añade definición a la máscara y es generalmente más cómodo que tú misma(o) presiones alrededor de tus ojos, en lugar de que lo haga tu compañero. Cuando tu pareja llegue a tu nariz, debe dejar las fosas nasales libres para respirar. Debe continuar añadiendo tiras, una capa a la vez, hasta que alcance la base de la barbilla (no debe cubrir el área por debajo de la barbilla). Este proceso usualmente toma de treinta a cuarenta y cinco minutos.
Una vez que el proceso inicial se ha completado, te puedes mover si quieres estar más cómoda(o) (recostarte en un sofá o el piso, o reclinar-te de alguna manera). No podrás hablar o ver mientras la máscara se está endureciendo. Tu compañero deberá permanecer contigo, leyendo para ti, tomando tu mano, o entreteniéndote de alguna manera y manteniendo tu atención en otra cosa que no sea la máscara. En tanto la máscara endurece, se apretará y sentirás comezón y querrás mover tus músculos faciales. Al principio trata de no hacerlo. Eventualmente, mover tu cara dentro de la máscara aflojará de tu piel el yeso endurecido. Esto te dirá que la máscara está lo suficientemente dura para retirarla (esto usualmente toma media hora). Por fuera, podría sonar dura cuando la golpees con el dedo. Recuerda que no todo fue colocado al mismo tiempo, de modo que el yeso en tu frente o alrededor de tu nariz podría estar listo antes que el área alrededor de la barbilla. Cuando la máscara ya no se siente mojada al tacto (todavía se sentirá pegajosa) y cuando puedas jalar las orillas sin abollar-la, es momento de retirar la máscara. Tú puedes hacerlo sola(o), o tu compañero puede hacerlo por ti. Jala en cada lado para soltar la máscara de tu rostro. Hazlo lentamente para ver si hay lugares donde está pegada. Si está pegada, despegarla puede doler –igual que jalar tela adhesiva o una bandita–. Una vez que la máscara fue retirada, lava tu cara y ojos inmediatamente con agua tibia y una toallita facial para retirar la vaselina y cualquier remanente del yeso. Coloca la máscara en un lugar seguro y déjala secar toda la noche. Cuando esté seca, píntala. La puedes decorar con listones, plumas, conchas o cabello. Se creativa(o). Expresa tu propio espíritu guerrero.

Tomado de EL CORAJE DE SANAR libro de ejercicios de Laura Davis