jueves, 8 de septiembre de 2011

Pornografía y explotación sexual de niños


Los organismos federales y estatales encargados de aplicar la ley, los fiscales, los proveedores de servicios de Internet, las compañías de tarjetas de crédito, los bancos y organizaciones sin fines de lucro trabajan juntos para frenar la explotación sexual de niños en Internet. Son dignos de elogio por ello.

En su mayor parte, sin embargo, estas mismas entidades gubernamentales y privadas han hecho la vista gorda a la explosión de pornografía dura para adultos en Internet y en otros lugares. Esta no muestra a niños reales, pero muestra escenas de sexo con personas que se parecen a niños y con "adolescentes". La pornografía dura para adultos también incluye representaciones de sexo con animales, con otros miembros de la familia, con parejas múltiples ("sexo grupal"), y con prostitutas. También describe actividades de excreción y violencia sexual contra mujeres, incluida la violación y la tortura.

Un agente especial del FBI ya jubilado, Roger Young, señala:
Fue mi propia experiencia luego de trabajar en casos de obscenidad como agente especial del FBI (1975 - 2001), así como mi entender al haber hablado con otros agentes que investigaron estos casos, que no existe algo así como un caso único de obscenidad. Los delitos relacionados con los delitos de obscenidad incluyen incendios intencionales, soborno, conspiración, terrorismo doméstico, drogas, extorsión, servidumbre involuntaria, manipulación del jurado, secuestro, fraude postal, lavado de dinero, asesinato, obstrucción de la justicia, prostitución, corrupción pública, asociación ilícita, violación, robo, asalto sexual, explotación sexual de niños, evasión fiscal e intimidación de testigos.

La explosión de pornografía dura para adultos a través de Internet y en otros lugares está contribuyendo a la explotación sexual de los niños en una variedad de maneras, incluyendo las siguientes:

• Los criminales utilizan pornografía adulta para preparar a sus víctimas.
• Para muchos criminales no hay una progresión desde ver pornografía adulta a ver pornografía infantil.
• Lo que ven en pornografía adulta intentan realizarlo con niñas prostitutas y los proxenetas usan pornografía adulta para instruir a las niñas prostitutas.
• Los niños imitan los comportamientos pornográficos de adultos con otros niños.
• Los criminales utilizan pornografía adulta para excitarse sexualmente.
• La adicción a la pornografía adulta destruye matrimonios, y los niños criados en hogares monoparentales tienen más probabilidades de ser explotados sexualmente.


Por otra parte, mientras que la protección de niños contra la explotación sexual (abuso) debería ser la máxima prioridad, sin embargo, no solamente debemos preocuparnos por ello. En el caso de Paris Adult Theater I versus Slaton, la Corte Suprema reconoció que hay varios "intereses estatales legítimos en juego en la contención de la marea de obscenidad". Estos incluyen:

• Proteger a los niños de la exposición a la pornografía
• La protección de la calidad de vida y el medio ambiente de toda la comunidad
• La protección de la seguridad pública
• El mantenimiento de una sociedad decente
• La protección de los intereses sociales de orden y la moral
• La protección de la vida familiar


La exhibición de pornografía es también un componente frecuente en los casos de acoso laboral sexual en ambientes laborales, y el tiempo perdido viendo pornografía en Internet reduce la productividad de los trabajadores.

Pero, dirán algunos, el negocio de la pornografía es un negocio floreciente, que es un indicio de que o bien "todos" están viendo pornografía, o bien el estadounidense promedio ya no considera la pornografía inaceptable.

Los defensores de la pornografía pasan por alto al menos tres factores. En primer lugar, el mayor consumo de pornografía dura por parte de adultos lo realiza un porcentaje relativamente pequeño de individuos que son adictos a ella. En segundo lugar, sólo porque una persona experimenta pornografía adulta por un periodo de tiempo o ocasionalmente sucumbe a la tentación de ver pornografía, no significa que la apruebe, sobre todo cuando los que distribuyen pornografía para adultos promocionan sus productos agresivamente y con frecuencia en forma engañosa . En tercer lugar, muchos visitants de "sitios web para adultos" son menores de edad.

En los últimos años, Morality in Media ha encargado a Harris Interactive para que realice preguntas sobre pornografía en tres encuestas diferentes de opinión a nivel nacional. Los resultados de las encuestas fueron los siguientes:
• En 2005, más de tres de cada cuatro (77%) adultos estadounidenses dijeron que apoyaban el nuevo esfuerzo del Departamento de Justicia para hacer cumplir las leyes federales de obscenidad.
• En 2006, casi tres de cada cuatro (73%) adultos estadounidenses dijeron que no consideran moralmente aceptable ver páginas web pornográficas y videos.
• En 2008, tres de cada cuatro (75%) adultos estadounidenses dijeron que apoyarían al próximo presidente si hiciera todo lo posible para aplicar el poder constitucional de velar para que las leyes federales de obscenidad se aplicaran con vigor.


Los depredadores sexuales utilizan con frecuencia la pornografía como una herramienta que los ayuda en el proceso de ablande. Durante el proceso de “ablande” los abusadores de menores comienzan a construir la confianza con el niño para la transición de una relación no sexual a una relación sexual de manera que parezca natural y sin amenazas. En última instancia, la relación aparentemente sana es sólo una farsa que es utilizada para aprovecharse de un niño vulnerable.

Los abusadores de niños utilizan tanto la pornografía adulta como la pornografía infantil en el proceso de ablande, aunque con fines diferentes. La exposición repetida tanto de pornografía de adultos como de niños tiene por objetivo disminuir las inhibiciones del niño y dar la impresión de que el sexo entre adultos y niños es normal, aceptable y agradable.
En su monografía " Efectos de la pornografía en adultos y niños" (Morality in Media, 2001, disponible en www.obscenitycrimes.org) el Dr. Victor B. Cline dice que como psicólogo clínico, ha tratado aproximadamente 350 adictos al sexo, delincuentes sexuales, y otras personas (96% hombres) con enfermedades sexuales. Estos casos incluyen sexo compulsivo, abuso sexual infantil, exhibicionismo, voyeurismo, sadomasoquismo, fetichismo, y violación. Con algunas excepciones, la pornografía ha sido un mayor o menor contribuyente o facilitador en la adquisición de su desviación o adicción sexual.

El Dr. Cline describe las cuatro etapas de la adicción a la pornografía de la siguiente manera:

Primera etapa: adicción

El primer cambio que ocurrió fue un efecto de adicción. Los consumidores de porno quedan enganchados. Una vez que se habían involucrado con material pornográfico, volvían una y otra vez por más. El material parecía proporcionar un estimulante sexual muy potente o efecto afrodisíaco, seguido por la liberación sexual, la mayoría de las veces a través de la masturbación.

Segunda etapa: escalada
La segunda fase fue una escalada de efectos. Con el paso del tiempo, la persona adicta requiere material sexual más duro, más explícito, más desviado, y "pervertido" para “encenderse” y poder aumentar cada vez más alto su excitación. Esto recuerda a las personas afectadas por adicciones a las drogas. Con el tiempo casi siempre hay una necesidad creciente de más estimulante para conseguir el mismo efecto inicial.
Tercera etapa: desensibilización
La tercera fase fue la desensibilización. El material que fue percibido inicialmente como impactante, ilegal, repugnante o inmoral, con el tiempo llegó a ser considerado como aceptable y común. La actividad sexual que se muestra en la pornografía (no importa lo antisocial o desviada que fuera) pasó a verse legitimada. Hubo una creciente sensación de que "todos lo hacen", y esto les dio permiso para hacerlo también, a pesar de que la actividad fuera, posiblemente, ilegal y contraria a sus creencias morales anteriores y sus normas personales.

Cuarta etapa: exteriorizar sexualmente
La cuarta fase fue una creciente tendencia a exteriorizar sexualmente los comportamientos vistos en la pornografía, incluida la promiscuidad compulsiva, exhibicionismo, sexo en grupo, el voyeurismo, frecuentar salones de masaje, tener sexo con niños menores, violación y producir dolor a ellos o su pareja durante la actividad sexual. Este comportamiento a menudo se convirtió en una adicción sexual en la que se encontraban encerrados y eran incapaces de cambiar o revertir, sin importar las consecuencias negativas que tuvieran en su vida.

lunes, 5 de septiembre de 2011

Aquellos que hablan por los que no tenemos voz.


Soy una mujer  superviviente del abuso sexual, el cual viví de forma repetitiva  y prolongada desde que tengo memoria hasta los 21 años. 
Esta semana escuche con preocupación, que la ley que propone cadena perpetua para los abusadores, estaba tambaleando; que las personas que no apoyaban esta ley, decían que era anticonstitucional, que los abusadores, que los violadores, merecían una nueva oportunidad de resocializarse. 
Yo me preguntaba, si las personas que no apoyan esta ley, si los honorables padres de la patria, conocen de cerca el daño, el horror  al que se enfrenta  un niño y en mi caso, una mujer superviviente de este crimen.  Yo quisiera que los honorables padres de la patria, me pudieran mirar a mí a los ojos, a mí, y a todos los supervivientes, a todos los niños y niñas y nos dijeran,  que también vamos a tener una oportunidad, que nos van a devolver todos los años perdidos por el horror de esta violencia, que van a sacar de nuestros cuerpos, de nuestras mentes, el dolor, el daño causado; que a todas las víctimas, nos van a garantizar en su totalidad, los tratamientos que requerimos para recuperarnos, teniendo en cuenta la extensión del daño que sufrimos, teniendo en cuenta, que muchas víctimas, sufren como consecuencia de esta pesadilla, alcoholismo, drogadicción, trastornos alimenticios;  y quisiera saber, los honorables padres de la patria, como van a mirar a los ojos a las familias de las víctimas, ya que muchas de estas, han cometido suicidio, por todo el dolor que llevan en sus almas, y que les dijeran, como estas víctimas van a tener una nueva oportunidad.
Alguien me decía, que el estado debe garantizar que estos crímenes no ocurran, y cuando esto no es posible, garantizar que las personas que cometen estos crímenes, reciban el castigo justo, y entonces, que podemos decir las víctimas de este crimen, cuando no se da ninguna de las dos cosas?
He escuchado, de expertos, que los pedófilos, que los violadores en serie, no se recuperan, y a su vez escucho, hablando a los padres de la patria, a grandes juristas, decir, que estas personas merecen una nueva oportunidad de rehacer  su proyecto de vida, y entonces, no entiendo que se pretende.
Quiero agradecer de todo corazón a aquellas personas que miran el abuso sexual a niños y niñas, mas allá de una ley escrita en un papel, que consideran y tienen  en cuenta  que hay unas victimas que en muchas ocasiones, luchan desesperad-amente por sus vidas, gracias porque esto hace que no nos sintamos tan solos…
Una última cosas, padres de la patria, no dejen solos  a sus hijos…
Del corazón, un abrazo muy grande a aquellos que hablan por los que no tenemos voz.

DESDE COLOMBIA
ADRIANA O.

TIEMPOS DIFÍCILES


Una parte de mi vida

Recuerdo cuando tenía 12 años, lo único que me estimulaba era estar en la Iglesia, concretamente participar en grupos de oración, guiados por mujeres ancianas, grupos pequeños donde me sentía libre de tensión.
Fuera de la Iglesia no encontraba paz, porque no me aceptaban en mi familia, al menos así me sentía, mis padres estaban enfocados en sus cosas y sus problemas, no había tiempo para preguntarse si yo estaba bien.
Yo me acerqué a una persona, no había una intención en mí, solo me atraían los juegos de Atari (nintendo-juegos de niños), en aquel tiempo. Esa persona me lastimó, me hizo sentirme sucio, culpable de algo que él había hecho manipulándome. Me acerqué más a la Iglesia, ya no quería hacer otra cosa, dejé de dibujar, que tanto me gustaba, pero no deje de hacer ejercicio, salía a correr, eso me ayudó.
El deseo de estar en la Iglesia, cerca de Dios, al menos así en ese tiempo lo entendía, era intenso, tanto, que terminé por entrar a un seminario para prepararme para sacerdote. Todo era perfecto, por llamarlo de alguna forma, entré al seminario con una sola y gigante carencia, problemas con el amor. No me amaba a mí mismo, no me sentía amado por mis padres, no confiaba realmente en nadie, pero cuestionaba todo en mi mente, era imposible tener un poco de paz interior, eran cansados y agotadores mis días, todo me daba miedo.
En el seminario, en la búsqueda de aliviar mi dolor, mi culpa, los sentimientos mezquinos que me consumían al sentirme sucio, me hizo acercarme a un formador, sacerdote que me condujo a una psicóloga. La ayuda fue grande, fue el inicio de mi caminar hacia mí mismo, hacia mi encuentro. Un alto precio tuve que pagar por abrirme a ese sacerdote, precio que terminé por desechar cuando me salí del seminario.
El sacerdote-formador, como se les llama oficialmente, por encaminar a los seminaristas en el proceso y educación eclesiástica, me hizo más daño que nadie, jugaba emocionalmente conmigo, me observaba y me decía frecuentemente que ya casi era normal.
Al término de cada año, antes de pasar al siguiente curso, me evaluaba, me recordaba lo mal que estaba, no encontraba nada de positivo en mi, cuestionaba de manera agresiva y sin tolerancia mi persona.
Terminé por abandonar el seminario un año antes de ordenarme sacerdote, de cualquier forma si no lo hubiera hecho yo, lo hubiera hecho él, me quería fuera del seminario, me decía que no era digno para el sacerdocio, pero me permitió caminar casi hasta el final, casi 10 años torturándome con sus críticas.
Haber estado casi una década en el seminario, en un estilo de vida, marcó mi vida, los primos años que estuve fuera del seminario, era un dolor, no me podía adaptar a nada, una mezcla de sentimientos me consumían, confusión, coraje, indignación, hasta lo aprendido en mis terapias lo había olvidado
Después de muchos años de caminar, sintiéndome solo y cometiendo grandes tropiezos que me alejaban de mí mismo, una persona llegó a mi vida, conocí el amor, lo aprendido en las terapias fluyó y lo pude poner en práctica.
Me amo, me tengo paciencia, tengo mis propios y sagrados espacios para escucharme, todo lo sucedido atrás es historia, es un terrible cuento que aún aparece en mis sueños, es difícil de definir o explicar, porque es muy confuso, es asqueroso haber confiado en personas que sistemáticamente y de manera suave, me fueron alejando de mí mismo, destruyéndome.
No soy perfecto, pero soy feliz, vivo conmigo mismo, nunca más permitiré que otros tengan las llaves de mi vida, el amor es bello, pero no sabe ni se disfruta cuando uno no empieza por amarse a uno mismo.
Existe algo que nunca deje de hacer desde que era muy pequeño, escribir, ahora acabo de publicar mi primera novela, en ella hablo del abuso sexual dentro de la Iglesia católica, que se da mucho, en ella hablo del silencio anticristiano y de la inmunidad de la que gozan muchos sacerdotes y altos jerarcas, hombres disfrazados de siervos de Dios.
Muchos de mis personajes están marcados por mis sentimientos, pero no todos, he tenido mucho que leer sobre testimonios desgarradores, situaciones que todos conocemos. Aprovecho este medio que Miguel Adame me permite, para expresar, escribir y compartir, ahora la vida es mucho más sencilla para mi, no permito que otros me definan e intenten alejarme de quien soy.
Los invito a visitar mi página web, en ella podrán tener una idea de lo que hablo, no pretendo hablar solo de mi historia, hablo de una realidad que nos ha pasado a muchos, pero no todos se atreven a gritarlo.
Ese sacerdote del seminario, no solo me lastimó a mi, lastimó a muchos amigos y compañeros, era un abusador emocional no sexual, pero de igual forma se valió de una supuesta autoridad que la Iglesia le daba para formar a los futuros sacerdotes. Muchas palabras usaba para justificarse, pero el mal que nos hizo a muchos, es claro. Yo me quejé con el obispo, pero al igual, buscando el supuesto bien de la Iglesia, me dio la espalda.
Gracias a la vida, gracias a Dios, gracias al amor, gracias a mis amigos, gracias a mi mismo, estoy fuera de ese mundo religioso, fuera de la confusión. No temo gritar mi testimonio, no me avergüenza decir quién soy, nunca más me avergonzaré de mí mismo, pero no tolero el silencio ante el abuso, mucho menos cuando es manipulado usando el nombre de Dios. 

Escrito por Juan M. Castro
Autor de la novela, "Abandonados En La Oscuridad"
http://www.abandonadosenlaoscuridad.com/

viernes, 2 de septiembre de 2011

Sitios especializados de apoyo como una manera de romper el silencio

A falta de los servicios cara a cara, los hombres sobrevivientes de abuso sexual infantil son cada vez más a sitios especializados de apoyo como una manera de romper el silencio con seguridad y comenzar el proceso de curación.


Esta es la conclusión de la investigación por Duncan Craig, Fundador y Director de Servicio para los sobrevivientes del Manchester, que fue presentado el sábado 7 de mayo, en la 17 ª Conferencia Anual de Investigación BACP. El evento, que fue co-organizado bythe Sociedad para la Investigación en Psicoterapia (SPR) del Reino Unido, tuvo lugar en el Liverpool Marriott Hotel City Centre, Liverpool, el 6-7 de mayo de 2011.




El estudio reveló tres razones primordiales por los recursos en línea se están utilizando. Estos fueron: el uso del anonimato en línea para discutir temas, a menudo envueltos en la vergüenza, que los participantes encuentran difícil hablar cara a cara en un entorno en línea, la importancia de ser capaz de conectar con otras personas que han tenido experiencias similares a la propia que permiten que uno se sienta menos aislada, aún manteniendo un nivel de anonimato, y lo más interesante, y en contradicción con la necesidad de mantener el anonimato, el hecho de que hay poco o nada de cara a cara-o fuera de línea alternativa a la ayuda en línea como un hombre sobreviviente de abuso sexual en la infancia.




La investigación encontró que el 73% de los participantes afirmaron que todavía utilizan el sitio que originalmente se encuentran citando a compartir quita la soledad, siento que aprender de las experiencias de otros, Yo estaría muerto sin el apoyo que recibo. Mientras que el 87% de las personas que se encuentran que los sitios especializados ayudado – . Lo que me permite hablar en línea con las cosas supervivientes que no podía hablar con mis amigos y familiares acerca de Me puso en contacto con otras personas para empezar a romper el aislamiento, y




Craig Duncan dijo:. Abuso sexual infantil (CSA) es uno de los delitos en todo el mundo más subestimado, sobre todo si la víctima es un hombre no se puede hablar, muchos niños llevan este secreto en la edad adulta, permaneciendo en silencio a través del uso de mecanismos de afrontamiento desadaptativas.




Este estudio ha encontrado que, aunque algunos hombres sobrevivientes deseo de cara a apoyar la cara en su curación en algún momento, los sitios de Internet especializados y están proporcionando un importante paso en el viaje de sanación. Proporcionar que los sitios web son funcionales, incluido informativo, y fácil de navegar, los hombres sobrevivientes de la CSA están comenzando su viaje de sanación uso de Internet y recursos en línea. adicional a la investigación en las áreas de ayuda para los sobrevivientes masculinos y el uso de la tecnología en la salud de los hombres tiene que ser explorado .

Fuente:


Asociación Británica para la Consejería y Psicoterapia



en este blog tratamos de dar apoyo a los sobrevivientes de abuso sexual infantil, te invito a colaborar y participar.

El país de las luces rojas.


Fue en 1994 y era invierno. Lo recuerdo bien porque llegué a la casa de Ernesto Sabato con las manos ateridas, y él las sostuvo largamente entre las suyas para reconfortarme.
En esa ocasión, yo lo visitaba por un motivo especial: una conferencia latinoamericana sobre la vida de los niños de nuestro continente. Los organizadores aspirábamos a que fuese uno de los oradores magistrales, cosa que aceptó, aunque a última hora no pudo asistir.
"Si vamos a hablar con la verdad, Silvia, se le va a helar también el corazón y ya no podré ayudarla", me dijo.
Así fue: el corazón se me iba helando a medida que Sabato me refería, con su voz peculiar, el creciente ejercicio de la prostitución infantil en el norte argentino.
Han pasado 17 años, y hoy recupero instantes de nuestro diálogo, parecidos a relámpagos que descargan en mi memoria una luz que, si bien lacerante, me ayuda a reconocer el camino entre las brumas de nuestra actual desorientación.
Sabato me miró fijamente cuando dijo: "Es tan cruel que hasta duele ponerlo en palabras".
Es que hablábamos de niños, y de lo que nos dolía en la carne: los niños de nuestro país. Nuestros niños. Me paralizó un sentimiento de impotencia. "¿Cómo hemos llegado a esto?", pregunté torpemente.
"No se equivoque -repuso-, no hemos llegado todavía. Es sólo el comienzo de algo que crecerá, porque a nadie le importa. Llegaremos a ser destino de turismo de sexo infantil. El Noroeste y la Mesopotamia son ruta de tráfico y proveeduría de niñas."
"¿Qué podemos hacer nosotros?", pregunté.

El autor de Sobre héroes y tumbas reflexionó con hondura y, con gesto atormentado, respondió: "Un escritor, un periodista, un intelectual, sólo puede escribir, alertar, hablar. Pero es necesario que del otro lado esté el que lea, escuche y se haga eco. Se precisa del interlocutor sensible, y es lo que falta. El Estado está ausente y la sociedad, cada vez más entregada a la estupidez. Los políticos se ocupan de lo inmediato y redituable, y los niños no votan".
La prostitución infantil cuenta con dos aliados de hierro: la pobreza y la indiferencia. Y, por supuesto, con lo que la mantiene vigente y próspera: los clientes. Hoy ha ganado un nuevo aliado, acaso mucho más perverso, por más sutil: la imperante y progresiva permisividad social con las iniquidades. Es así como, últimamente, nos tuteamos con la prostitución, y hasta casi simpatizamos con ella. Sonreímos ante sus picardías, nos divertimos con sus transgresiones. La elevamos a categoría de labor acreditada. Confundimos el que haya existido milenariamente con que valga intrínsecamente como práctica y modo de vida. Cometemos la falacia de equiparar su legalización con su redención.
Sorprende que, en plena era de los derechos humanos, la prostitución sea vista como una manifestación de su ejercicio y no como su violación. A tal punto nos hemos extraviado en la falta de valores. Y no hablamos aquí de la prostituta. Hablamos de la prostitución. Parafraseando el famoso adagio según el cual Dios aborrece del pecado pero ama al pecador, justo es decir que la prostituta o el prostituto mayor de edad tiene el derecho de vivir de acuerdo con lo que elija, en tanto y en cuanto no dañe a indefensos u ofenda la libertad de otros. Le cabe el derecho a ejercer la prostitución, pero no de fomentarla y publicitarla atentando contra la salud de la sociedad. Porque urge decir en voz bien alta que, por encima del derecho de quien elija ejercerla, la prostitución sigue siendo abominable.

Aquel día, Sabato comentó que el trabajador sexual debe vérsela generalmente con esa zona oscura de la sexualidad entre lo instintivo de la bestia y el bello erotismo amoroso; ese oscuro abismo desde donde acechan los deseos más depravados. Aquí es donde la prostitución alcanza a los niños. No debemos olvidar que muchas de las prostitutas adultas de hoy fueron las niñas corrompidas de ayer, ni pasar por alto el hecho de que muchas de las meretrices que abogan por sus derechos bien pueden estar reclutando niñas que satisfagan a clientes con exigencias de muslos tersos y virginidad.

No sabemos lo que encierran los burdeles que ahora se propagan como hongos por los barrios de Buenos Aires y a lo largo de las rutas del país. Días pasados, una amiga que viaja con frecuencia por el interior, me dijo estremecida que las veras de los caminos están cada vez más infestadas de lucecitas rojas. Luces rojas: la convención internacional que señala el lugar del comercio de sexo. También el color universal del peligro. ¿Cuántas niñas son torturadas en esas fosas de las satisfacciones más infames? ¿Qué dolor alojan esos infiernos?

La prostitución no ha sido jamás un ámbito de virtudes. Negocia con el crimen organizado, con la trata de personas, con el tráfico de drogas. Practica con naturalidad la esclavitud, ilegal por cierto, pero pilar básico de su actividad legalizada. Y hay un término que, por principio, no aparece en sus transacciones: amor.
Aquella fría tarde de invierno, Sabato me confesó su desesperanza. La prostitución infantil en la Argentina, lejos de encontrar su nunca más, corría el riesgo de consolidarse, porque el niño no vota y el Estado está ausente, porque la sociedad se despreocupa y se divierte con el mismo mal que la genera. Y porque el ser humano es un pozo de turbias pasiones que hoy se exhiben y se festejan con descarada liviandad. 

La autora, escritora, es directora del Capítulo Argentino del Club de Roma  

jueves, 1 de septiembre de 2011

"La operatividad para proteger a los niños es cada vez peor"


ESTADÍSTICAS DE ARGENTINA

“De los 11 subtipos de maltrato infantil, el abuso sexual es el que genera más situaciones traumáticas. Si tenemos en cuenta el contexto latinoamericano, Argentina está en una buena posición en cuanto a capacitación y concientización del problema, pero bastante mal en lo que tiene que ver con la lentitud de los procesos judiciales y las deficiencia de las investigaciones”, dijo Juan Pablo Viar, abogado especialista en violencia familiar e integrante de la Asociación Argentina de Prevención del Maltrato Infantojuvenil (Asapmi).
Coincide con eso Patricia Visir, psicóloga, especialista en abuso infantil y miembro de Asapmi. “Un niño que cuenta que es abusado es alguien que sufrió un trauma enorme y hay que cuidarlo. En nuestro país hay cada vez más visibilización del problema, pero la operatividad para proteger a estos chicos es cada vez peor”, dijo.
Además, agregó: “Cada vez que inicia un proceso judicial se hacen múltiples pruebas periciales y psicológicas y, como esto lleva meses y hasta años, los chicos son evaluados una y otra vez. Así, se los convierte en otro tipo de víctima y esto afecta su fortaleza para llevar a cabo el proceso”.
Estos fueron algunos de los conceptos de Viar y Visir en las Jornadas “Detección y abordaje del abuso sexual infantil”, que organizó el Consejo Provincial de la Mujer durante el 29 y 30 de julio pasados.
Allí también se mencionaron las últimas estadísticas del Programa de Atención Interdisciplinaria para Víctimas de Delitos contra la Integridad Sexual, que corresponden al segundo semestre de 2010. Entre otros datos, indican que en el 74 por ciento de los abusos sexuales, las víctimas son menores de edad (ver Datos que asustan ).
Si bien la gran parte de estas situaciones se vive el ámbito intrafamiliar, en número reducido ocurren fuera de las familias (colegios, centros deportivos) o por parte de alguien cercano al entorno de la víctima.
Bajo nivel de condenas. Viar contó que el porcentaje de condenas está entre el 5 y el 10 por ciento de todos los casos. “Por un lado, la justicia penal está estructurada en base a los derechos y garantías de una persona acusada de un delito, y un juez necesita certezas para condenar. Por otro lado, el abuso sexual infantil tiene dificultades probatorias significativas. Ambas razones hacen que el porcentaje de condenas en estos casos sea muy bajo”, apuntó.
En este sentido, mencionó el término backlash , que refiere a un contramovimiento al proceso de visibilización de la violencia familiar y el maltrato infantil. “Existen sectores que cuestionan todos los procesos de validación, diagnóstico y periciales. Es decir: hay quienes, privilegian la unidad familiar por sobre la integridad o dignidad de las personas” explicó.
Sobre en qué sentido se debe trabajar para modificar esto, tanto Viar y Visir consideraron que “es necesario generar y formar especialistas”. “En Capital Federal se constituyeron unidades judiciales especializadas, integradas por fiscales, policías y psicólogos formados en maltrato infantil y están trabajando muy bien. Hay que reforzar esto”, dijo Visir.
Datos que asustan
Mujeres. Según las estadísticas, el 79 por ciento de las víctimas del abuso sexual infantil son mujeres y en el 66 por ciento de los casos el victimario tenía un vínculo familiar con la víctima.
Chicos. El 18 por ciento de los abusos sexuales a niños ocurre en la franja de 0 a 5 años, 26 por ciento entre los 6 a 10 años, y 29 por ciento entre los 11 y los 17. Cuando los hechos ocurren en ámbito familiar, los abusadores son generalmente hombres y las víctimas son las niñas.

Sólo uno. Si bien no hay estadísticas certeras en cuanto a la cantidad de denuncias, se cree que cada diez niños abusados sexualmente, sólo uno habla.

Relegan ataques contra niños


Se calcula que en México cada hora un menor es víctima de abuso sexual y que, según estadísticas mundiales, en más del 80% de los casos las víctimas se niegan o son reacias a revelarlo, indica un reportaje especial que presenta el sitio web yoinfluyo.


En México, como en muchos países, el tema se ha relegado, como si ni siquiera existiera.



Se conoce como Abuso Sexual Infantil (ASI) o pederastia toda conducta en la que un menor es utilizado como objeto sexual por parte de otra persona con la que mantiene una relación de desigualdad, ya sea en cuanto a la edad, la madurez o el poder.



El abuso sexual contra un menor supone una interferencia en su desarrollo evolutivo y puede dejar unas secuelas que no siempre remiten con el paso del tiempo, como evidencia este texto:



"Hola, de pequeña sufrí abusos sexuales desde los 5-9. Él hizo como si no hubiese ocurrido nada y me ha estado tratando luego como una hermana.



"Era el mejor amigo de mi hermano hasta hace varios años. Ahora tengo 20 y no lo he superado todavía. Fui a psicóloga y caí mas bajo en el pozo de lo que ya estaba. Si mi familia se entera esa persona se puede dar por muerta y enterrada a 50 m bajo tierra. Por favor necesito hablar con alguien que lo haya superado. O que crean que me pueden ayudar".



Este mensaje fue dejado en el blog migueladame.blogspot.com, un sitio mexicano creado hace cinco años, con miles de colaboradores, testimonios y canales de ayuda para las personas víctimas de abusos.



El ASI es un problema mundial. Para constatarlo, sólo falta ver las estadísticas:



Tres de cada 10 personas son objeto de abuso sexual infantil; una de cada 4 niñas es abusada sexualmente antes de cumplir 18 años; uno de cada 6 niños es abusado sexualmente antes de cumplir 18 años, uno de cada 5 niños es abordado sexualmente a través de internet.



Casi el 70% de todos los asaltos sexuales (incluyendo los asaltos a adultos) ocurren a niños de menos de 17 años.



Más del 70% de los pederastas tiene entre 1 y 9 víctimas; al menos un 20% tiene entre 10 y 40 víctimas.



Entre 30 y 40% de las víctimas son abusadas por un miembro de la familia.De los niños menores de 12 años que reportaron abuso sexual, 13.2% refirió como agresor al padre y 9.6%, al padrastro.En el caso de los adolescentes (12 a 17 años) 9.6% señaló al padre y 7.7% al padrastro.Otro 50% son víctimas de abuso por alguien fuera de la familia, pero a quien conocen y en quien confían. Aproximadamente 40% sufre abuso por algún niño mayor conocido. Sólo 10% es atacado por un extraño.


La media del abuso sexual está en los nueve años, sin embargo más de 20% de las víctimas, son menores de 8 años y un 50% es mayor de 12.Pero lo que resulta alarmante es que la gran mayoría de las personas víctimas de abuso sexual no revelan el hecho. Se estima que un 30% de las personas jamás se lo dirá a alguien y más del 80% de las víctimas se niegan o son reacias a revelar el abuso.De las que sí lo revelan, aproximadamente el 75% lo hace accidentalmente. De aquellas que sí lo hace intencionalmente, más de 20% eventualmente se retracta aunque el abuso efectivamente haya ocurrido.Las falsas acusaciones constituyen sólo entre 1 y 4% de las denuncias. De éstas, el 75% son realizadas por adultos y 25% por niños. Los niños sólo realizan falsas acusaciones un 0.5% de las veces.

En México, a pesar de que está tipificado el Abuso Sexual Infantil en casi todas las legislaciones, en el Código Penal Federal, se estipula en el artículo 261: "Al que sin el propósito de llegar a la cópula, ejecute un acto sexual en una persona menor de 12 años de edad o persona que no tenga la capacidad de comprender el significado del hecho, o que por cualquier causa no pueda resistirlo o la obligue a ejecutarlo, se le aplicará una pena de dos a cinco años de prisión".Al que abuse de una persona mayor de 12 años, y que no tenga cópula, se le impondrá una pena de seis meses a cuatro años de prisión.Asimismo, en el artículo 262, se estipula que al que tenga cópula con una persona mayor de 12 años y menor de 18, obteniendo su consentimiento por medio de engaño, se le aplicará de tres meses a cuatro años de prisión.

En cuanto al abuso sexual a menores de 12 años, al que sin violencia realice cópula se le impondrá una pena de ocho a 14 años de prisión.Si algún familiar es el que tuvo contacto, las penas previstas para el abuso sexual y la violación se aumentará hasta en una mitad en su mínimo y máximo.Sin embargo, a decir de muchos familiares de víctimas y ellas mismas, cuando se denuncia los procedimientos legales y médicos son como un segundo abuso, ya que a los menores los tienen que revisar en sus partes íntimas. Además de que tienen que carearse con los agresores, lo que supone un peso más que cargar. Psicólogos, inclusive recomiendan no denunciar, ya que puede ser más traumático el acudir con las autoridades que el mismo abuso sexual.
En 25 estados de la República, si hay abuso sexual infantil y la víctima queda embarazada, no hay repercusiones para el agresor si este se casa con la menor.


http://www.yucatan.com.mx/20110829/nota-13/167154-relegan-ataques-contra-ninos.htm

http://www.yoinfluyo.com/index.php?option=com_content&view=article&id=31850:ninos-abusados-victimas-que-callan-y-agresores-impunes&catid=1:reportajes&Itemid=222

miércoles, 31 de agosto de 2011

QUEDA MUCHO POR HACER



Mi alma se entristece a diario al ver mas y mas casos de abuso sexual.


 El sistema no esta funcionando, queda aún mucho por hacer, se requieren personas valientes, que no le teman a luchar por la verdad.

Profesionales con una alta motivación y que sean capaces de cumplir con la ética profesional que los vio formarse y dejar atrás prejuicios y temores que nuestra propia sociedad a impuesto. la negación de una sociedad que no desea reconocer una realidad que a diario se alimenta de la inocencia y sonrisas de muchos niños que están muertos en vida.
El sistema no esta funcionando, queda aún mucho por hacer ¿ Que mas debemos esperar para enfrentar el tema con fuerza y valentía?.

Se debe caminar juntos en el conocimiento en este tema, conocer todas sus aristas y buscar soluciones rápidas, eficientes donde prevalezca la incodicionalidad hacia esos pequeños, prevalesca el respeto hacia las victimas y asegurarles una reparación real. Esto solo se logra con trabajo y es mi deseo que así sea, con apoyo de todos los sectores de nuestra sociedad, madres, padres, comunidad educativa, empresas privadas, políticos, gobierno, toda la sociedad en su conjunto.
Si logramos sensibilizar y enseñar a la población de las consecuancias de un abuso, le enseñamos a prevenir  identificar y dar pautas claras del hacer frente a estos hechos lograremos en cierta medida frenar las cifras que diariamente se incrementan.
Dejaremos al descubierto las redes  de pedofilia que viven en la impunidad y que se alimentan del dolor de nuestros niños, jovenes y adultos dejándolos a la deriva con todas las secuelas que ello conlleva.
¿ Solución? trabajar unidos, creativamente y ACOGER CON AMOR a los sobrevivientes, darles una pequeña esperanza en su duro caminar.
Ellos al reponerse serán personas brillantes con grandes potenciales que entregar a esta sociedad que en algunos sectores esta enferma y  que  esta en deuda con ellos.

Yamile Caba.

martes, 30 de agosto de 2011

Muchas Gracias.


En días pasados tomamos la decisión de participar en el “Premio Nacional de Acción Voluntaria y Solidaria 2011”, creemos firmemente que es una excelente oportunidad para posicionar el tema ante la opinión pública y sobre todo antes las organizaciones responsables de generar políticas públicas para atender y prevenir este delito , también creemos que es una oportunidad legitima para conseguir recursos materiales y seguir influenciando positivamente en esta problemática tan particular y extensa  como lo es el abuso sexual infantil.

Quiero compartir una de las veinticuatro cartas testimoniales de apoyo a dicha candidatura que expresamente se me solicito publicar en el blog a pesar de mi conocida renuencia de publicar comentarios hacia un servidor. 
Quiero hacerlo como un homenaje a todos aquellos que activamente se ocupan en combatir este flagelo. Quiero hacerlo como agradecimiento a todos aquellos estupendos seres humanos que les solicite dicha carta y que amablemente y sin pensarlo me la proporcionaron sin recato alguno. A todos ellos muchas, muchas gracias.

Los héroes son ellos, los sobrevivientes que día con día luchan por ser mejores y a los cuales les debo todo mi respeto y admiración.
Por ellos trato de aportar día con día mi granito de arena,  por muy minúsculo que parezca , hasta que los gritos sin voz sean escuchados.


Aquí la carta:
 “Honor a Quien Honor Merece”

“Debo confesar que soy una muy mala escritora, A pesar de que me encanta compartir mis conocimientos y experiencias. No lo digo porque tenga mala ortografía, ni porque mis escrituras no tengan la suficiente elocuencia, lo digo porque muy pocas veces me dan ganas de escribir, puedo hablarlo, pero escribirlo aun me parece algo realmente tedioso. 
Pero hoy… Hoy, pensé y supe que mis pensamientos debían ser escritos. Hoy pensé en brindarle Honor a quien Honor Merece.

Esta no es más que una carta, una carta de agradecimiento a esas personas que nos ayudan en nuestra lucha, a esos… esos que nos hacen sentir que no estamos solos en el mundo, y que la vida es mucho más bella cuando sales del hoyo donde estas metido. Si, Es hora de BRINDARLE un APLAUSO a esas personas como MIGUEL ADAME que luchan y luchan incansablemente contra causas muchísimo más grandes que ellos, y que aun así, logran vencer. 



Es increíble la labor de nuestro Adame, y Discúlpenme el atrevimiento, pero me atrevo a llamarlo nuestro, porque muchísimas de las personas que leemos este blog y que estamos muy pendientes de las nuevas publicaciones, sentimos a Adame como el padre que siempre quisimos tener y que hoy la vida nos regala, aunque no lo hayamos visto nunca, aunque no lo conozcamos, aunque no entablemos grandes conversaciones con el, aunque el tenga su vida y nosotros la nuestra, el es padre que muchos quisimos tener, ese padre que lucha contra TODO para poner a salvo NO SOLO A SU HIJA de sangre, si no a miles y miles de personas en el mundo. 



Una persona que tiene su vida, que tiene su trabajo, que tiene su esposa, tiene su familia, y QUE NO HA SIDO ABUSADO SEXUALMENTE (Gracias a Dios) y que lucha incansablemente contra el abuso sexual infantil y SIN NINGUNA REMUNERACION MONETARIA, Es una persona DIGNA de un aplauso y de HONORES.

El sabe, porque él sabe, lo agradecidos que estamos todas las personas que leemos su blog por tan excelente trabajo. Pero HOY me quise tomar el atrevimiento de escribírselo, de decirle públicamente ¡GRACIAS! 

Nuestro camino tiene menos obstáculos desde que conocimos tu blog, leímos las historias de los demás, la tuya y vemos tu trabajo. Sé que hablo por muchos en esta carta, Y sé que todos queremos decirte solo GRACIAS. Miles de bendiciones y  a ti a tu familia querido ¡Adame! No solo cambiaste tu vida al emprender este camino, haz cambiado la vida de muchos. ¡Dios te bendiga! “

R.M

lunes, 29 de agosto de 2011

Una Infancia Sin Opciones


Tengo 45 años, ha sido mucho tiempo de sufrimiento, de entrar y salir de problemas que son originados por lo mismo, la ausencia de amor y la soledad en mi infancia. Quiero compartir, ser uno más que cuenta su historia, quizás alguien se identifique y le pueda ayudar en algo.
Mi padre casi nunca estaba en casa, por su trabajo, éramos 4 hijos, yo el tercero y único hombre, mi madre se dedicaba al hogar. La economía era buena, pero no éramos ricos. Los familiares de mi mamá siempre abusaban de ella, se acercaban constantemente a pedirle dinero y favores. Quería ella que fuéramos un ejemplo de rectitud y educación frente a mis primos y tíos. Creo que ella se sentía satisfecha que aparentáramos estar y vivir mejor de lo que a ella le tocó vivir en su infancia. A mi padre realmente nunca le importó nada a excepción de sus amigos.
Realmente no existía, mi madre creía que con darnos de comer y cobijo, bastaba, siempre cuando me acercaba a ella buscando su protección, porque tenía miedo, alguna duda que no entendía, recibía de ella su reprobación, nunca me entendió, siempre me decía cómo debía de comportarme, cómo debía ser, pero nunca se interesó en lo que tenía, en lo que sentía. Mi padre estaba peor, ni tan siquiera me preguntaba cómo estaba.
A ellas mis hermanas siempre las quise mucho, creo que mi hermana mayor siempre intentó apoyarme, pero tristemente estaba tan contaminada y confundida por las críticas constantes de mi mamá, que vivía en el juego de la apariencia, aunque yo conocía su esencia, por eso puedo decir que no era feliz, no vivía de acorde a lo que era, si no a lo que esperaban de ella. Mis otras hermanas vivían en sus mundos.
Tenía 9 años, fue mi primo mayor, no fue algo aislado que sucedió, abusó sistemáticamente de mí, me manipuló tanto que llegué al punto que yo mismo se lo pedía, él tenía 19 años. Fue algo que inició y que no pudo parar por muchos años, el me inició y me marcó, al menos me sentía así, marcado por él, como si le perteneciera. Tiempo después todo continuó por mi cuenta, me sentía responsable de lo que me había pasado en la niñez, me sentía sucio y que no era digno de tener a mi familia, que tanto aparentemente sentía que me amaban. Este remolino sin control que se desarrolló en mi interior, afectó mi vida, mis relaciones, mi trabajo, pero sobre todo me alejaba más de mí mismo, cada día que pasaba eran 24 horas que me alejaba más de mí mismo. Todo lo que un ser humano pueda hacer en la angustia de la culpabilidad y en la erotización que florecía cada vez más en mí, al asociar atención y amor con sexo, lo hice, sucedió, alejándome más de mí mismo y de los que verdaderamente me querían ayudar.
Siempre he sido muy crítico, pero las circunstancias en las que vivía no me  permitieron hacerlo, era algo inconsciente, pero sí lo hacía con los demás. En una ocasión, en una café observé como una mujer le hablaba a su hijo pequeño, me entró un ataque de pánico, era exactamente como me hablaba mi mamá. Fue extraño, ese tipo de situaciones la había mirado a menudo, pero sin saber el motivo,  llegó el momento y me impactó. Sentí que mi mente se abrió, por un momento dejé de sentirme culpable e  hice responsable a mis padres, por no haberme guiado, por no haberme brindado amor y seguridad para afianzar mi personalidad. Me acerqué a un amigo a quien quiero mucho, el me escuchó, me abrazó, lloró conmigo. Mi amigo me recomendó con una terapeuta que trabajaba con personas que habían sufrido abuso sexual, fue el inicio de mi encuentro conmigo mismo.
Sí, si tengo una relación, pero no tengo altas expectativas, creo que ellos morirán con esa manera de ser, no puedo permitirme perder más tiempo de mi vida en ayudarlos, al menos en este momento no estoy enfocado en eso. Tengo poco tiempo que estoy en mi proceso y este tiempo es para mí, más adelante quizás, no lo sé.
Estoy recibiendo terapia, pero todas mis relaciones han sido desastrosas, soy homosexual, no he logrado estar con una persona que me valore, porque yo no me he valorado a mi mismo, por el momento estoy solo y creo que es mejor estar así, necesito conocerme y estar más conmigo mismo.
Dejé de sentirme culpable de algo que no lo fui, debí ser amado, guiado y respetado por mis padres, pero no lo hicieron. Debí ser respetado por mi primo, pero no lo hizo, me tocó, me manipuló. Yo fui desprovisto del amor desde pequeño y por muchos años creí que era mi culpa. Ya no más, es muy difícil aceptarlo, pero estoy aprendiendo a no tener expectativas de aquellos que por ignorancia o maldad, me dañaron y por lo cual perdí tantos años de mi vida hundido en el dolor y la desesperación.
TESTIMONIO ANONIMO.
Este es u  testiminio fue proporcionado  amablemenbte por
Juan M. Castro
Autor de la novela, «Abandonados En La Oscuridad».