lunes, 11 de julio de 2011

Hablemos claro del Abuso Sexual Infantil

Poco se habla del abuso sexual infantil y mucho menos de forma clara y directa, existe confusión respecto a lo que se considera un abuso, en muchos de los casos las víctimas o familiares le restan importancia al considerar no ocurrió un abuso por lo que es necesario concientizarnos y hablar claro de este delito que cada día carcome y desestabiliza las estructuras principales de nuestra sociedad: “Los niños”.

Lo que se considera abuso sexual infantil.

El abuso sexual es toda acción sexual que una persona adulta, hombre o mujer, impone, sea con engaños, chantajes o fuerza a un niño que no tiene la madurez para saber de lo que se trata.

El abuso sexual va desde miradas, palabras, mostrar imágenes, videos etc., tocar o pedir ser tocado, caricias en el cuerpo o en los genitales hasta la penetración.

De ahí la tendencia a confundir abuso sexual con violación. En realidad la violación y el incesto son formas extremas de abuso sexual.

El abuso sexual incestuoso es cualquier interacción sexual entre un niño o niña y un adulto con el que se tiene una relación familiar.

En este punto presento el testimonio de dos mujeres en edades distintas, que fueron víctimas de abuso y que por desconocimiento, el crimen no fue considerado abuso sexual y mucho menos fue denunciado y castigado.

Mabel X 30 años casada: “Tengo la imagen es como un sueño, yo era muy pequeña 5 años creo, mi primo mayor, haciendo que yo le tocara los genitales e hiciera cosas” Aquí en este punto se tuerce las manos y dice, “eres la segunda persona a quien le confieso esto, hay muchas cosas que no recuerdo, y me da miedo”.

Mabel tuvo que confesar este episodio a su esposo, ya que había ciertos momentos durante su vida en los que a presentado distintos síntomas y problemas.

Vic X 13 años: solo fue que me manoseó y enseñó pornografía infantil, gracias a Dios no hubo violación... 

Para ambas mujeres no está claro que lo que sufrieron fue Abuso Sexual Infantil, y que son “victimas” de dicho delito, que en ambos casos el pederasta no cometió la violación. Pero que las dos forman parte de las estadísticas de niños abusados, y que el abuso les cobrara la factura en algún momento de sus vidas a través de secuelas que no podrán reconocer como provenientes del abuso sexual.

Y tú ¿que tan claro hablas del Abuso Sexual Infantil?

Elizabeth Suarez

Periodista y Psicóloga

Florida International University

domingo, 10 de julio de 2011

Asesinato del alma


PERU
Por Jorge Bruce
Fui invitado por la Asociación Solidaridad Países Emergentes (ASPEm) a comentar una investigación, realizada por Gina Arnillas, sobre “Factores de riesgo frente a la ocurrencia de abuso sexual a niños y niñas en barrios tugurizados de Lima Metropolitana”. Algunos datos duros. Se llama “colecho” a situaciones en las cuales adultos o adolescentes comparten la cama en la que duermen, con niños o niñas. En los cuatro AAHH en los que se realizó el trabajo –Virgen del Carmen, Bello Horizonte, Santa Isabel y Amauta 1– el promedio de quienes viven en colecho es del 70%.
Si a estas condiciones de hacinamiento crítico se añaden factores culturales e individuales, como el hábito de la violencia doméstica y el maltrato infantil, por un lado, así como personalidades impulsivas y poco integradas, por el otro, tenemos montado el escenario para la proliferación del abuso. Esto no ocurre solo en los estratos socioeconómicos más desfavorecidos. Los psicoterapeutas escuchamos historias de abuso sexual infantil en mujeres de diversos niveles sociales. Pero es obvio que en circunstancias como las mencionadas, fabricadas por la pobreza, la frecuencia y naturalización de este “asesinato del alma”, como lo llamó hoy mi colega brasileño Leopold Nosek, en un coloquio sobre Psicoanálisis y Libertad, son pavorosas.
Todo esto lo sabemos pero no lo pensamos. La razón es la inmensa angustia que estos hechos producen. Entonces los negamos, los desmentimos. Pretendemos que ocurre lejos, que no nos concierne. Pero es falso. La lejanía puede atenuar la angustia, en la medida que nos sentimos menos involucrados con esos actos de agresión y daño a una infancia desprotegida. No por eso es menos intolerable y vergonzosa. Además esto ocurre, en lo que a los limeños se refiere, en el corazón de Lima Metropolitana: los cerros de El Agustino. Sin embargo, muchos lo sentimos como si sucediera en una montaña tan distante que ni la divisamos.
Cuando te confrontas con los factores que están facilitando, mientras ustedes leen esta nota, que se abuse de niñas y niños en nuestras narices, no puedes evitar hacerte preguntas. ¿A qué se refiere el presidente García con ese alardeo incesante de la dramática disminución de la pobreza? Si esto es así, ¿por qué la mayoría de viviendas, en el medio de la ciudad, carecen de servicios elementales como un baño propio?, ¿por qué la privacidad es un lujo inaccesible para la mayoría de estos conciudadanos?
Esta situación escandalosa arroja una luz siniestra sobre la “gestión” de Alexis Humala en Rusia. Hemos elegido a su hermano para combatir el abandono de los más débiles. El daño que le hace al proyecto de Gana Perú, cuyo eje es la inclusión de gentes irónicamente llamadas urbano-marginales, dado que, en este caso, moran en el núcleo de la ciudad, es tremendo. La prueba es que a Alan García le parece bien. ¡Claro que no ve nada de malo! Más bien celebra que el futuro gobierno siga sus pasos, negando lo evidente, nepotismo incluido.
La investigación identifica 30 factores de riesgo y da recomendaciones viables. Por ejemplo, los abusadores suelen pertenecer al entorno familiar. Qué coincidencia: los corruptos también.

MI POR QUÉ O TU POR QUÉ...


Todos tienen derecho, grita el mundo...
Mientras a mi se me ha privado...
Cuando miras dentro, niegas que estoy ahi,
escondida,no me quieres ver y aún así sabes que estoy...
Mientras luchas por resistirte a mí,
me preguntas por qué no me quedé ahí,
por qué quiero seguir...
Por qué a pesar de no haber tenido juegos normales,
por qué a pesar de vivir en silencio y a pesar de perder mis sueños,
quería encontrar mi lugar,quería una oportunidad...
Por qué insisto a pesar de no borrar los recuerdos,
por qué subsisto sin haber tenido apenas buenos momentos...
Por qué lucho si no quieres, sino ver la oscuridad del inhumano...
Aún vivo porque busco el cariño que se me ha negado,
porque busco la voz que nunca he escuchado...
Sigo aquí porque quiero nuevos sueños,
porque quiero sentir y vivir lo que me fue robado...
Permanezco porque sólo he crecido,soy más grande y más fuerte,
y ahora solo quiero preguntarte yo...
Por qué no me das una oportunidad,por qué niegas respirar,
por qué te resistes a sentir,a salir y ver el sol transpirar...
por qué cargas tu nada más el peso, cuando puedes liberar,
por qué no me perdonas y me dejas de culpar...

NERY

viernes, 8 de julio de 2011

ESTADISTICAS DE ABUSO SEXUAL EN HISPANOAMERICA

MEXICO

México ocupa el primer lugar en el mundo con más homicidios infantiles y violencia como abuso físico y sexual a menores de 14 años edad según datos de la Organización para la Cooperación y Desarrollo Económico (OCDE).



La Secretaria General de la mesa directiva de Senado de la República, Martha Sosa Govea, expuso que uno de cada cinco niños en el mundo sufre de violencia sexual, así mismo, dijo que según datos del 2010 del Inegi, existían más de 39 millones de niños, niñas y adolescentes en el país de cero a 17 años de edad en esta situación, lo que equivale al 37% de la población mexicana.



En México hay 39 millones de personas menores de edad y la necesidad de protegerlos motivó la realización del Foro Regional “Detener la Violencia Sexual Contra Niños, Niñas y Adolescentes”.

En el mundo uno de cada cinco niños es víctima de abuso y explotación sexual infantil, por lo menos una vez en su vida, expuso Martha Leticia Sosa, secretaria de la Mesa Directiva del Senado de la República y contacto con la Asamblea Parlamentaria del Consejo de Europa, que vertió estas cifras.

Hermosillo fue sede del evento en el que se reunieron autoridades de los tres niveles de Gobierno, de los estados de Sonora, Chihuahua, Durango, Baja California, Baja California Sur, Sinaloa y Nayarit.

El objetivo del evento fue sensibilizar respecto a la violencia sexual a la que son expuestos los niños y adolescentes para elaborar leyes que los protejan.

Los ejes rectores del foro fueron: Explotación sexual infantil, abuso sexual infantil, prostitución infantil, pornografía infantil y grooming, nuevo término para definir las pro posiciones con fines sexuales a los
menores a través de Internet.

John Swanson Moreno, director general del Sistema DIF Sonora, señaló que todos los niños y niñas merecen la protección del Estado.

“Tenemos un responsabilidad social e histórica en esta parte que nos corresponde como sociedad”, manifestó el funcionario estatal.

Aumenta en Sonora cifra de violaciones

Durante el último año se produjo un incremento de 300% en el número de violaciones y en los Ceresos del Estado hay recluidos más violadores que asesinos, señaló Zonia Sotomayor Peterson.

En el Cereso número 1 de esta ciudad, mencionó la catedrática de la Universidad de Sonora, hay cerca de 800 violadores confesos; ella y su equipo requieren hablar con ellos para analizar sus comportamientos.

De octubre de 2009 a junio de 2010, expuso, 312 personas salieron en libertad de los Ceresos de todo el Estado, tras purgar condenas por violación en sus distintas modalidades.


COLOMBIA


Cada 14 minutos es abusado un niño o niña en Colombia y solo entre el 5 y el 10 por ciento de los casos es denunciado.

Este dato revelador, del que da cuenta el Instituto de Medicina Legal, refleja la gravedad del maltrato intrafamiliar y el abuso sexual cometido contra los menores de edad.

Una problemática que, de acuerdo con la Fundación para la Atención a la Niñez (FAN), viene en aumento tanto en el país como en la ciudad.

"El año pasado detectamos alrededor de 200 casos de abuso sexual y solo desde marzo hasta junio de 2011 ya se han reportado 35", comentó Mabel Patiño, líder del programa de atención psicosocial de la Fundación.

La mujer señaló con preocupación que ante el incremento de las denuncias continua siendo poco el acompañamiento ofrecido a nivel institucional tanto a los menores como a sus familias. Lo mismo pasa con los procesos de judicialización que, según dijo, son muy lentos.

Y fue precisamente teniendo en cuenta esta situación que la entidad se dio a la tarea de adelantar, dentro de su oferta de servicios, programas de atención especializada como Jugar para Sanar.

A través de este centro de apoyo, que se ocupa de menores entre los 18 meses hasta los cinco años y sus familias, se busca que los pequeños superen sus traumas mediante la expresión artística y el juego.

En 2010, 102 niños fueron atendidos con el proyecto y en lo que va de 2011 son 96 los que hacen parte del proceso.

Otra de las estrategias impulsadas por FAN es la campaña De Golpe, que busca hacer visibles las violencias en la primera infancia.

La estrategia, que se promociona desde cinco líneas relacionadas con el impacto que tiene un golpe, una mirada, un silencio y un grito, busca generar una reflexión frente al abuso y la importancia de denunciarlo.

Solo así se evitará que los más de 600 casos que han sido reportados este año en Antioquia queden en la impunidad.



Através de la línea 106 alrededor de 52.400 niños han solicitado ayuda por casos de abuso sexual, maltrato infantil, violencia intrafamiliar y conducta suicida.

La coordinadora de la Línea 106, Carolina Torres, señaló que se han atendido casos de niños y adolescentes “que nos llaman a decirnos, miren mi tío, mi papá, el señor x me está mirando de una forma rara, me está insinuando cosas, nosotros hacemos una acción de prevención inmediata para que eso que ya es una violencia no se vuelva más complicada de manejar y más compleja".

Explicó que el equipo de profesionales de la línea, como primera acción en casos como el ejemplo anterior, visibiliza con el menor que algo anda mal, que las insinuaciones y otro tipo de conductas son ya una violencia y se indaga con quién vive el menor y si se han repetido ese tipo de situaciones.

En segundo lugar se fortalece la autoprotección, es decir que el niño o adolescente no esté solo, ni se sienta solo, que le cuente a alguien. Tercero se busca con ellos una red de apoyo y se visibiliza. "Desafortunadamente a veces no está dentro de la familia porque ya le ha dicho a la mamá y no le cree, igual al papá, es decir ya ha quemado esa etapa de buscar en su familia el apoyo y no lo encuentra. En efecto buscamos esa red de apoyo fuera de la familia, como a la escuela, un tío, la abuela, para que el menor no se sienta solo con la misión", expresó la coordinadora.

Posteriormente se hace una remisión a las instituciones que apoyan el equipo de la línea 106, es el caso de los hospitales de la red pública de Bogotá para que a través de los de primer nivel se haga un seguimiento especializado a estos casos. También a través del ámbito escolar, los psicólogos hacen un acompañamiento directo con el niño o adolescente, pues según la coordinadora, en su mayoría la casa no es el lugar protector para ellos.

“Después se hace toda la movilización social de redes para que los menores no se sientan solos y puedan tener el soporte de una institución y de la red personal que se pone a disposición de ellos. Generalmente como sector salud hacemos notificación a hospitales de primer nivel pero paralelamente activamos el sector protección, que es el Instituto Colombiano de Bienestar Familiar (ICBF) para el caso específico de maltratos y violencias y a la Unidad de Delitos Sexuales para los casos de abuso sexual", agregó.

Los niños y adolescentes tienen tres formas de acceso a la ayuda de la línea 106, por teléfono, chat, a través de la página web www.infanciabogota.gov.co y el buzón 106, que se dio frente a una necesidad que estaban en sectores rurales de las localidades de Sumapaz y Usme.

"En el caso del buzón los menores nos escriben cartas contándonos situaciones positivas o problemáticas, luego el referente de Sumapaz, que es el hospital Nazareth los lleva al nivel central, el equipo de psicólogos las responden y si hay identificación de casos de violencias hacen la movilización igual que por teléfono y se hace una devolución personalizada a cada niño. Esa estrategia funcionó también en Usme, y va a funcionar en el ICBF, en el hospital de Bosa y en algunos colegios", señaló Torres.

Actualmente la línea 106 cuenta con 14 profesionales de psicología con experiencia en promoción de salud mental, prevención y atención de eventos prioritarios de la infancia y la adolescencia y cuenta con atención de domingo a domingo, 15 horas al día en horario continuo de 7 a.m. a 10 p.m.

En 2009 se realizaron 9.227 intervenciones a favor de los menores, en 2010, 30.898 y en lo que va del 2011, 12.276.



GUATEMALA

Con el tema “Pedofilia, Paidofilia y Abuso Sexual Contra Niños, Niñas y Adolescentes”, la catedrática intervino en el panel “Explotación y Abuso Sexual en la Prostitución Infantil”.

“El fenómeno de la sociedad es sumamente grave; ha penetrado todas las esferas de la sociedad”, dijo.
Sotomayor Peterson y señaló que la violación tiene como base las relaciones de poder, la lujuria y, posiblemente, la enfermedad.

“Son encantadores, son gentiles, nos tratan bien porque estamos dentro de las instalaciones trabajando, nos acompañan a la puerta, nos cuidan, nos protegen; pensar que un violador es una especie de monstruo, es estar fuera de la realidad”, consideró.

Kotouk instaló una clínica dental en la aldea San Gabriel, en la cual ofrecía la consulta por una suma simbólica de tres centavos de dólar como "ayuda comunitaria", a la vez que comenzaba a mostrar su inclinación sexual por los niños, a quienes atraía a su casa con juegos de video, películas y excursiones a otros municipios.

Pero los pobladores de la etnia maya Achí, en realidad, desconocían las verdaderas intenciones de Kotouk, hasta que un día la policía allanó su casa y encontró más de 2.000 fotografías con niños de la comunidad en ropa interior. Era la punta de un iceberg perverso.

El profesional estadounidense, entonces de 33 años, intentó suicidarse pero no pudo. El año pasado fue condenado a seis años de prisión tras ser encontrado culpable de abusar de cuatro niños de entre 10 y 11 años, aunque se sospecha que hay más víctimas. En Guatemala, el abuso de menores ha alcanzado dimensiones exorbitantes.

Solo el año pasado, 11.356 niños fueron víctimas de abuso sexual, 7.002 de maltrato físico y 1.152 sufrieron lesiones por negligencia de los adultos, informó la no gubernamental Comisión Nacional Contra el Maltrato y Abuso Sexual Infantil, tras haber investigado los casos atendidos en todos los hospitales públicos y centros de salud del país.

"Revisamos las boletas de los hospitales nacionales y esta información nos permitió que el país dimensionara la magnitud del problema del maltrato infantil", dijo a IPS Miguel Ángel López, de la citada comisión. Quemaduras, lesiones, fracturas, infecciones de transmisión sexual son parte de la larga lista de vejámenes que sufren los niños y niñas, cuyos victimarios se encuentran, principalmente, en su propio entorno social, según el experto.

"En nueve de cada 10 casos, los agresores son familiares, y en ocho de cada 10, el abuso se cometió en la casa del menor", precisó.

Los casos registrados por este estudio en Guatemala apenas representan la realidad de la situación. "A nivel internacional, donde se han hecho muchos estudios se ha evidenciado que por cada caso registrado hay al menos nueve que no lo están", explicó López.

Es que estos delitos pocas veces se denuncian. "En los hospitales, por ejemplo, cuando se presenta un caso, los médicos tratan de salir de él cuanto antes para no verse involucrados en conflictos legales", comentó.

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), aproximadamente 20 por ciento de las mujeres y cinco a 10 por ciento de los hombres manifiestan haber sufrido abusos sexuales en su etapa de niñez, mientras que 25 a 50 por ciento de los niños de ambos sexos refieren maltratos físicos.

Nora Montoya, de la no gubernamental Fundación Sobrevivientes, la cual ofrece atención social, psicológica y legal a mujeres y niños abusados en Guatemala, indicó a IPS que atienden entre 25 y 40 casos diarios de violencia intrafamiliar, donde a menudo hay menores afectados.

De hecho en Salamá, donde permanecía Kotouk, la Fundación Sobrevivientes abrió una clínica de atención psicológica para atender a 32 niños, quienes presuntamente sufrieron abusos de parte del médico estadounidense.

"Hemos reparado que no son solo cuatro niños, sino 32 menores quienes fueron abusados sexualmente", afirmó Montoya.

Pero la gran cantidad de casos de abuso infantil no reflejan, precisamente, un aumento en la incidencia.

Marco Antonio Garavito, de la no gubernamental Liga Guatemalteca de Higiene Mental, señaló a IPS que más bien se debe a que "las denuncias y la visibilización del problema han aumentado gracias al trabajo de movimiento sociales".

Este experto explicó que la violencia ha crecido mucho en la sociedad, "lo cual ha generado un proceso de deshumanización y pérdida del valor de los otros, una situación que trae consigo fenómenos de agresividad y violencia, la cual es descargada en los más indefensos".

En el caso de los abusos sexuales, Garavito dijo que la situación evidencia la falta de educación formal sobre sexualidad y la existencia de muchos tabúes sobre el tema, razón que hace "muy importante" la discusión de este asunto en el hogar y además, "porque muchos niños ni siquiera han llegado a la escuela y ya son víctimas de sus familiares".

El reglamento de la Ley de Planificación Familiar de Guatemala que llevará la educación sexual a las aulas de educación primaria entró en vigencia en 2009. Sin embargo, a la fecha no ha arrancado aunque grupos sociales creen que será muy importante para contrarrestar el abuso infantil, y los embarazos de menores y adolescentes.

En respuesta a la alta incidencia de abuso infantil en el país, la Asociación Pediátrica Guatemalteca firmó un acuerdo para implementar un protocolo de atención de estas víctimas en los hospitales.

"El protocolo incluye lineamientos para identificar los casos, atenderlos y referirlos dada la gran cantidad de pacientes que llegan a los centros asistenciales", explicó a IPS Jorge Luis Ortiz, de la Asociación.

La reglamentación también mandata la atención en su idioma de las víctimas de abuso infantil, un aspecto que en Guatemala es más que importante si se considera que en el país se habla, además del español, el garífuna y 22 idiomas mayas.

Arma de poder.

por Joaquín Rocha
Psicólogo especialista en Educación para la Comunicación


Si alguna vez fue un problema latente, hoy, el abuso sexual es un problema manifiesto, instalado en nuestra sociedad. No sabe de clases sociales, ni de sexos, ni de edades.

El incremento de denuncias crece día a día y es proporcional al número de casos que se evita que salgan a la luz.

La falta de una buena educación sexual, la vergüenza, la culpa, los tabúes sociales, la cultura y el sistema judicial, que persigue más a la víctima que al victimario, hacen que se encubra al abusador, y el acto se convierta en un secreto.

Lo que más llama la atención y demanda una aterradora toma de conciencia es el crecimiento, de manera significativa, del abuso infantil. Así como las denuncias por maltrato físico se redujeron a un 35 por ciento, el abuso sexual trepó al 54 por ciento de los casos. Ocho de cada diez abusadores son padres o allegados.

Se considera abuso a todo acto sexual hecho en contra de la voluntad de una persona, que abarca desde caricias hasta la violación, incluida la penetración.

Siempre es un individuo que ejerce un poder que paraliza a otro a tal punto, que queda indefenso para defenderse. Esta clase de individuos se caracteriza por una resaltada inmadurez emocional, incapacidad comunicacional, baja autoestima, sentimientos de inutilidad donde lo que prima es la búsqueda de afecto en aquel que se termina agrediendo. Este comportamiento resulta paradojal.

De todos modos y según lo que se explicita en Psicología Forense: “cualquier persona, bajo ciertas condiciones, puede emitir una conducta de abuso sexual, por lo tanto, se debe desechar la idea de que un abusador sexual es una persona perversa y enferma que se encuentra escondida en un rincón oscuro, esperando el momento adecuado para atacar a su víctima, esto no es así, por lo tanto, cuando un psicólogo forense, que evalúa a un individuo acusado de abuso sexual, encuentra en él a una persona totalmente adaptada, sin patología evidente y sin trastorno psicológico alguno, esto no quiere decir que él no cometió la conducta que se le imputa, pero tampoco existen los elementos para negar dicha acusación. Por esto, la labor del psicólogo forense, en este tipo de asuntos, es muy delicada, pues se corre el riesgo de catalogar como abusador sexual a un inocente o, por el contrario, dejar sin castigo a una persona que ha abusado sexualmente de alguien”.

El abuso sexual imprime, en la víctima, secuelas para toda la vida. En el caso del abuso infantil, puede convertir al abusado en un futuro abusador. Los traumas o problemas se presentan, en un período no determinado, después de ocurrido el hecho. Los síntomas adquieren diferentes manifestaciones, pudiendo llegar a originar un cuadro de estrés postraumático, incluso con ideas suicidas.

Las víctimas experimentan cambios en sus comportamientos, temores frente a extraños, a estar solas, alteraciones ante las expresiones de afecto, como las caricias. En algunos casos, ya en edad madura, surge el impedimento de mantener relaciones sexuales con la pareja deseada, ya que subyace la fantasía de ser los responsables de lo que les ha sucedido.

El abuso sexual es un acto de intimidación que hace que la persona abusada asuma una mirada diferente hacia la vida. Aparece la autoincriminación, la culpa, por lo acontecido, privándose de vivir normalmente, autoinhibiéndose todo aquello que le pueda proporcionar placer, y no nos referimos a lo meramente sexual. Por eso, se dice que las víctimas de abuso sexual poseen una personalidad más solitaria y de desconfianza hacia los demás.

Este accionar siempre constituye una forma de violencia, a través de la cual, una persona, por confianza o fuerza física, ejerce una superioridad frente a otra.


Es un abuso de poder, dado que el ofensor quiere sentir poder dirigiéndolo a lo sexual, tratando de humillar al otro, por medio del sometimiento (en el caso de los niños, debido a su inmadurez psicosexual, no están en condiciones de dar consentimiento o negarse libremente).

Esto debería desterrar el mito de que, para producirse un abuso sexual, el elemento determinante es la atracción sexual. Se trata, en realidad, de un accionar de dominación y poder, ejercido por un individuo de baja autoestima y poca o nada autovaloración.

Si nuestra sociedad pusiera más el acento en el poder y la dominación que en lo sexual, seguramente, a las víctimas abusadas les resultaría más fácil denunciar y pedir ayuda, teniendo siempre en cuenta, sin importar el género, que la culpa no es de quien lo padece.

Otro aspecto digno de mencionar es cuando el ataque o abuso está dirigido de un hombre contra otro hombre. Muy común en lugares de encierro o en comunidades masculinas.

Según Dez Wilwood, autor de Sexual abuse of men and boys: “El ataque sexual es una experiencia traumática y devastadora para las víctimas o los/as sobrevivientes, indiferentemente de su sexo. Se requiere un gran coraje para hacer frente a lo que ocurrió e iniciar el camino hacia la sanación. Para los hombres sobrevivientes, existen muchas presiones sociales y patrones de acondicionamiento masculino que dificultan el reconocimiento de haber sido abusados, hablar de ello y buscar ayuda adecuada para superar el trauma. Cuando un hombre sobreviviente nos revela que sufrió abuso sexual, es esencial que le creamos, lo tomemos en serio y nos abstengamos de juzgarlo o culpabilizarlo. No es probable que esté mintiendo, ya que usualmente no se gana nada con inventar una historia de abuso. Por encima de todo, los hombres sobrevivientes de abuso sexual necesitan ser escuchados y aceptados”.

Esta última afirmación la debemos aplicar a todas las víctimas de abuso sexual: Todos necesitan ser escuchados, aceptados y recibir la ayuda profesional para superar este desgarrador hecho.

El ataque sexual de hombres contra hombres apoya y refuerza la naturaleza patriarcal de nuestra sociedad; construye y fortalece jerarquías de poder masculino, y es una extensión de la dominación de los hombres sobre las mujeres. Tal como afirman Ann Game y Rosemary Pringle, en su libro Género en acción (Gender at work), "El patriarcado es una estructura que da a algunos hombres poder sobre otros hombres, y a todos los hombres poder sobre las mujeres".

jueves, 7 de julio de 2011

Todos conocemos a una víctima de abuso sexual infantil


Cuando un niño es víctima de abuso sexual tiene que recibir ayuda y terapia psicológica especializada en este delito. Lamentablemente en más del 95% de los casos no se denuncia ni se recibe ayuda profesional.

Un trauma de estas dimensiones no se cura solo, por más que se trate de olvidarlo y de no recordarlo, un hecho de esta magnitud causa muchas dificultades al tratar de sobrellevarlo sin ayuda profesional. No es un delito que se deba minimizar ni guardar en el silencio, no es ropa sucia que se lave en casa. El mejor momento para recibir terapia psicológica es cuando la agresión es reciente, para eliminar los traumas futuros y desencadenantes en la vida adulta.


Todos conocemos a una víctima de abuso sexual infantil porque tres de cada diez serán abusados en su infancia. Muchas y muchos permanecen en el anonimato, y como consecuencia  el menor pasa a su vida adolescente e inclusive a su vida adulta arrastrando un trauma que lo marcara de por vida y que no le permitirá ser feliz ni desarrollarme en la vida productiva, así de crudo e injusto resulta ser el desenlace de un niño abusado. Y nueve de cada diez adultos no hacemos nada para evitarlo.

En su mayoría los familiares y las victimas no saben qué hacer y no tienen la voluntad para tratar de buscar ayuda por sus propios medios. Por otro lado la información y la ayuda es muy limitada, la víctima y sus familiares se topan con la realidad de que tendrán que arreglárselas como puedan.

RELFEXIONEMOS.

En la actualidad cuando  se descubren enfermedades que ponen en peligro la estabilidad y salud del ser humano, los laboratorios destinan millones de dólares en investigación para encontrar su cura, puesto que tratan a toda costa de ayudar a las personas a recuperarse y curarse.

Los gobiernos crean y desarrollan políticas públicas y campañas de sanidad con grandes presupuestos para combatirlas, Si se trata de menores, no existe ser humano que no  le conmueva ver a un infante sufrir. Pero ¿Qué pasa con el abuso sexual infantil?

El abuso sexual infantil es el mayor delito cometido en la infancia, son miles los sobrevivientes, lamentablemente es poco lo que los gobiernos están haciendo por evitarlo, prevenirlo, combatirlo y sobre todo en recuperar a las víctimas.
Por lo general no se destinan generosos recursos para su recuperación psicológica, ni se legislan leyes que traten de no re victimar a los que ya fueron victimados.

Es la niñez el mayor grupo vulnerable de nuestra sociedad, los niños no puede defenderse y cuidarse solos. La mayor parte de las agresiones sexuales se da en el ámbito familiar, es por esa razón que la incidencia de la denuncia es nula, máxime cuando no se tienen las condiciones idóneas para iniciar la averiguación previa.

El abuso sexual infantil es muy frecuente en nuestra sociedad, sobre todo entre personas familiares o cercanas al ámbito doméstico; la mayoría de estos delitos los cometen sujetos aparentemente normales, pero que no poseen valores sociales; que están presentes en todas las clases sociales y ambientes y las víctimas no necesariamente se encuentran en situaciones de hacinamiento o en un clima de violencia familiar.

El abuso sexual puede ocurrirle a cualquiera ocurre sin distinción de edad del niño y sexo; las niñas y niños difícilmente mienten cuando dicen haber sufrido abusos sexuales, el agresor utiliza como arma para lograr su cometido la persuasión y el engaño, y siempre negará lo sucedido ante una acusación de delito.

¿Que se puede hacer para evitarlo?

Dentro de las acciones que contribuyen a disminuir o eliminar el abuso sexual a menores y sus posibles secuelas físicas o psíquicas, está educar a la población en general y específicamente a los individuos en riesgo, en este caso los niños. Se deben de crear programas de intervención para el diagnóstico oportuno de factores de riesgo, el contribuir a su control o erradicación puede minimizar la incidencia de este tipo de acontecimientos; que para garantizarle a la niñez y la juventud una vida libre de abusos sexuales se requieren nuevas estrategias para reconocer, diagnosticar, tratar y recuperar a las y los menores abusados.

En la mayoría de los países hispanoparlantes no existe un modelo de evaluación eficaz en la investigación y el seguimiento de este tipo de delitos, no existen estudios serios ni estadísticos al respecto; se sigue sin reconocer que el abuso sexual infantil es uno de los problemas de mayor importancia en la sociedad actual por su frecuencia y por sus graves consecuencias físicas y psíquicas que matan la infancia de las víctimas para siempre.

El sector salud así como en la procuración y administración de justicia no se dispone de personal preparado para recoger indicios biológicos iniciales importantes para las pruebas periciales y diagnosticarlos con el objetivo, entre otros, de evitar victimar nuevamente a quienes ya fueron victimados. En la mayoría de las instancias que les corresponde por responsabilidad directa velar por la procuración e impartición de justicia, como los Funcionarios del Ministerio Público y los Fiscales, se observa indiferencia , FALTA DE CAPACITACIÓN, falta de compromiso a la hora de denunciar la sospecha de estos delitos.

Falta Infraestructura básica para la operación de las oficinas ministeriales y es deficiente la tecnología con que cuentan las procuradurías para la investigación del delito. Existe una sobrecarga estructural, aunado a la falta de legislación.

En la mayoría de nuestros países cuando una víctima rinde su declaración, no cuenta con el apoyo de personal especializado en la atención psicológica y emocional de menores, y las diligencias en materia de exploración médica, psiquiátrica o ginecológica no son practicadas por personal especializado en el tratamiento de menores de edad. No se utilizan medios audiovisuales para registrar la declaración principal del menor, así como en las diligencias, inspecciones y careos que se practican.

Las audiencias de desahogo de pruebas no se llevan a cabo a puerta cerrada y en un lugar apto para los menores, Los juicios suelen durar años en perjuicio del menor y su integridad personal.

NUESTRA TAREA

Por último, no quisiera sonar catastrofista, quisiera resaltar que en la mayor parte de los países hispanoamericanos se puede encontrar gente e instituciones dispuestas a ayudar. No queda de otra tienen que ser las personas, la sociedad civil la que eduque y prevenga, entre mas adultos conscientes habrá más niños informados.

Esta realidad tiene que cambiar, ¡tiene que ser ahora! En lo individual y en lo colectivo ya son muchas las voces y voluntades que se han sumado en este esfuerzo para erradicar el abuso sexual infantil, de modo que no desaprovechemos esta oportunidad única que se nos presenta ahora en nuestro tiempo, y hagamos algo a favor de los derechos más básicos y elementales de los niños: el derecho a ser protegidos en la etapa más hermosa del desarrollo del ser humano, la infancia.
 
MIGUEL ADAME VAZQUEZ.
 
FUNDADOR DE ABUSO SEXUAL INFANTIL NUNCA MAS.
COLABORADOR DE LA RED HISPANOAMERICANA CONTRA EL ABUSO SEXUAL INFANTIL.
PRESIDENTE DEL CENTRO DE INVESTIGACION, DIFUSIÓN Y ESTUDIOS SOBRE LA TRATA DE PERSONAS Y EXPLOTACION COMERCIAL.

SENTIMIENTOS...

Qué sientes,que procesas en tu caminar incierto,

miras atrás tratando de ver el reflejo del desconcierto...

Es miedo lo que te para o impotencia de no ser distinto,

es le pavor del instinto que te mantiene a la defensiva

es la lucha contigo misma por encontrar alternativa...

Mirar y ver que aún queda por avanzar sin rendirse,

reconocer que ya no se arregla con evadirse...

Impotencia en cada pensar y sentir y en cada golpe

porque no siempre recibes apoyo ni quién comprenda,

aún así se da el paso al frente sintiéndose valiente

aunque el miedo corroe por dentro y hace que tiembles...

Da igual los que bajo la ignorancia no consuelen

porque precisamente eso no se busca sino que alienten,

Mirar dentro y buscar esa niña o niño que se fue

o creías muerto o en verdad era miedo de hacerle despertar

por escucharlo y darle una oportunidad de continuar...

Confusión por no aceptar lo que es verdad o negar

bajo la excusa de mala pasada imaginativa...

Anhelo por lo no vivido,por lo no sentido que para,

o miedo a enfrentar y seguir la vida que solo uno labra,

Vivir siempre en guardia,en alerta,desconfiar,temer,

olvidandose de sentir,de disfrutar la vida que queda

de los momentos que aún quedan por experimentar,simplemente sentir,hablar y oirse...

No más miedo,no más impotencia que impidan superar y crecer dejando ese niño o niña en paz...

NERY

"La tempestad"

Caminando temerosa bajo la tormenta no tuve un lugar en que guarecerme, la lluvia era cada vez más intensa, el aire se sentía en mi rostro como pequeñas espinas que se clavaban, mis piernas estaban ya muy cansadas, el agua y el viento se aliaban de tal manera que juntos me desplomaban y estaba ahí mi cuerpo agotado luchando por levantarse, intentándolo de nuevo una y otra vez incesantemente, apenas me incorporaba por escasos segundos y mi cuerpo entero se revolvía furiosamente entre el lodo. Luchando ferozmente por levantarse. Mi corazón súbitamente cambiaba de ritmo, latía fuertemente y de un segundo a otro temía que cesara de palpitar. Recorrí un inmenso trayecto del camino, creo que fueron más de 20 años en los que estuve viviendo en una tormenta densa y oscura, en un bosque apartado de toda civilización, lleno de pantanos, de árboles que elevaban sus ramas casi hasta cubrir la mayor parte visible del cielo, de animales rastreros, ponzoñosos, un aire fétido que lo único que puede evocar es al mismo infierno! Estuve en ese lugar por largo tiempo. De esa larga etapa no tengo muchos recuerdos, solo la "sensación" de haber "sobrevivido" a un brutal y atroz DAÑO! Ese daño hoy lo equiparo con una tormenta... una violenta y despiadada tempestad.


No sé en que momento mi cuerpo, mi ser completo despertó en una orilla desértica... Después de tanta lluvia de tanto viento, del lodo, la humedad, el frió, los truenos. Desperté en una territorio desértico, seco, solitario. Ahí me atacaron los escorpiones, mis pies se hundían en la arena sin dejarme avanzar. Estaba llena de dolor, de caídas, de dolor de un cuerpo lleno de golpes, de manchas, de cicatrices infectadas.



¿Cómo era posible? DESPUÉS DE HABER PASADO POR ESA TORMENTA!! Ahora estar sola en ese desierto!!!?? Sola!! SOLA de nuevo en ese desierto!! Llegaron entonces las tormentas de arena propias del desierto, de las cuales tampoco sabia como "protegerme"...


El tiempo me hacia malas jugadas una y otra vez...

"Después de la tormenta llega la calma" Recitaba en mis delirios con los latidos de mi corazón casi apagándose! "Después de la tormenta llega la calma" Rezaba!! Rezaba!! Y quería acordarme de la existencia de Dios!! Pero en esos lugares tan horrorosos no lo encontraba!! (Dios para mi era vida, era bondad, era el mejor amigo que te escuchaba y te daba la mano cuando más le necesitabas, para mi Dios era un prado verde lleno de flores, con un sol cálido espurriéndose entre nubes rosas) Y quería acordarme de la existencia del amor! Pero no lo encontraba en esos lugares, nada de ellos me hacia ver que cerca de mi había "amor" (Para mi el amor era todo, era ternura, era compasión, era preocupación, un abrazo, una mirada, una palabra, un poema) Por donde estuve, no hubo nadie quien me hiciera ver que EL AMOR en el que había creído e inventado en mis delirios al filo de la muerte... que ese "amor" existía! La familia estaba lejos, tal vez haciendo sus propios "que-hacerse"... Cumpliendo sus horarios y "deberes". El hombre que creía sería mi compañía, ocupaba su "existencia" en otras cosas. YO ESTABA DESGARRADA, ROTA, RAJADA, QUEBRADA, HERIDA, INFECTADA! Pidiendo un poco de "ayuda" ¿A quien? NO LO SE!! Aun no lo se!! Tal vez a quien escuchara! Pero en todos los lugares me descubría SOLA! "fea" "maltratada" a oscuras!! A mis labios se les había olvidado besar, a mi cuerpo se le había olvidado lo que era una "caricia", a mis oídos lo que era una voz de aliento, a mis manos nadie las había querido sostener! (tal vez estaban muy sucias, maltratadas, de tanto luchar). La tormenta no quería terminar, estando tantos años luchando en silencio contra ella, en mi alma se había venido a "INCRUSTAR"!! Me había poseído!! Sin que yo me diera cuenta! Una tempestad tras otra, mi alma ya no podía más... El cuerpo fue fuerte en su momento, pero el alma dolía con tantas secuelas que NADIE PODRÍA ADIVINAR-IMAGINAR! Mi voz entrecortada por las madrugadas recitaba sin sentido: "Después de la tormenta llegará la calma". Pero la calma me parece dudosa e inpuntual!! No ha querido llegar!! Y ESTOY DUDANDO QUE SEA REAL!

A.B


Valentina estiro su mano y arrojo las piedras que la ataban.

Valentina estiro su mano y arrojo las piedras que la ataban.
Y así la sombra del diablo perdió su poder cuando los gritos sin voz fueron escuchados.

Valentina no estaba sola, necesito de la luz para ser guiada.

Quiero agradecer a Circee y su grupo de actores profesionales por el amor al presentar cien veces esta obra a flor de piso.

Con la gente en las escuelas plazas y comunidades de Guadalajara y Zapopan en el estado de Jalisco Mexico.

Ellos se han convertido en esa luz de Valentina.

Se que vendrán decenas de presentaciones mas.

Valentina y la sombra del diablo es una obra literaria que tiene que ser vista por todos los niños de Hispanoamérica.

De una u otra manera lo lograremos.Valentina estiro su mano y arrojo las piedras que la ataban.Y así la sombra del diablo perdió su poder cuando los gritos sin voz fueron escuchados.

Valentina no estaba sola, necesito de la luz para ser guiada.
Quiero agradecer a circee y su grupo de actores profesionales por el amor al presentar cien veces esta obra a  flor de piso.

Con la gente en las escuelas plazas y comunidades de Guadalajara y zapopan en el estado de Jalisco Mexico.

Ellos se han convertido en esa luz de Valentina.Se que vendrán decenas de presentaciones mas.

Valentina y la sombra del diablo es una obra literaria que tiene que ser vista por todos los niños de Hispanoamérica.

De una u otra manera lo lograremos.
Porque la prevención y la educación son la única esperanza para evitar el abuso sexual de niños.


Pero no podemos solos.
Necesitamos mas granitos de arena para llenar las veredas de la esperanza.
Compromete a tu ser en prevenir a tus hijos y a tres niños mas de tu entorno familiar.
Informa y formemos una estadística de los logros.
Publica en tu muro: yo ta previne a mis hijos y a tres niños mas.

No permitamos que tres de cada diez niños sean abusados.

No permitamos que Nueve de cada diez adultos no hagan nada por prevenir este delito.

MIGUEL ADAME VAZQUEZ.

miércoles, 29 de junio de 2011

La mirada apagada, el abuso escondido.

http://gritosescondidos.blogspot.com/2011/06/la-mirada-apagada-el-abuso-escondido.html

Esta colaboración es muy valiosa para nosotros, por que es la primera voz que nos dice "yo quiero hablar del tema" "yo tengo algo que contar" Ojala sea el ejemplo que nos traiga muchas otras voces y todos juntos hagamos tanto ruido que ya nunca mas se pueda esconder el abuso sexual infantil.


Muchas gracias por la confianza.


Llegaba a casa de mis abuelitos. Como de costumbre, encontraba ahí a mi tío, siempre tierno, pero taciturno. Con su mirada triste, pero sus palabras alentadoras, incansable, persistente, pero alcoholizado muchas ocasiones, tal como lo vi esa vez. A pesar de, cuando miraba a mis abuelos y a él, mi mundo se llenaba, eran como mi casa, mi refugio. Sólo que ese refugio tenía sus cuarteaduras, unas muy profundas.

Esa ocasión, al terminar de saludarlos, mi abuelita me dijo: platica con tu tío, dile que deje de tomar, él te quiere mucho y puede hacerte caso. Pensé: ¿qué le puedo decir yo, escuincla de 17 años? Me dirigí al cuarto donde estaba. Lo saludé y lo abracé. -¿Qué tienes tío?, pregunté. Comenzó a llorar, y yo junto con él. Le dije que no me gustaba verlo así, que él era un hombre muy inteligente, que sabía hacer muchísimas cosas y que era como mi papá, por eso me dolía aún más verlo entre botellas de cerveza, tequila, etcétera. Le pedí que por favor dejara de tomar, le cuestioné que por qué y para qué lo hacía si después de beber hasta el cansancio siempre se sentía peor y algo más grave le podía pasar.

De pronto me interrumpió. Hoy que recuerdo sus palabras, vuelvo a llorar. ¿Cómo me pides que deje de tomar con lo que me pasó? Hija, lo que yo quisiera es morirme porque lo que tengo es una herida tan grande que no se puede curar. Nadie lo sabe, nadie sabe lo que me hizo ese maldito, ese infeliz que ahora está muerto pero que me jodió la vida. -¿De quién hablas, tío?, le pregunté. De un cabrón que era hijo sólo de tu abuelo, pero que vivió con nosotros mucho tiempo. Gracias a Dios tú no lo conociste. Continuó hablando, sin parar de llorar, callaba por algunos segundos y retomaba su historia.

Yo tenía como ocho años. Éramos muchos en la familia, por eso era fácil que tus abuelos nos dejaran encargados con los hijos más grandes. Pero uno de los mayores era “ese perro”. Él y yo nos íbamos con tu abuelo al negocio y cuando él salía, ese maldito comenzaba a abusar de mí. Me acuerdo de todo, hija. Lo hizo muchas veces y por más que me defendía, no podía hacer nada, me ganaba de tamaño y de fuerza. Y me amenazaba una y otra vez, haciéndome sentir culpable. Me gritaba que tu abuelo y tu abuela nunca me iban a creer porque él era el hijo consentido de mi papá. Ojalá ahora esté en el infierno, yo sé que así es, pero ¿yo cómo le hago con todo esto? ¿Cuántos años han pasado con este dolor? ¿Yo qué hago con esto?

El impacto que me causó su relato no me hizo desfallecer, sino llenarme de coraje y le di todas las palabras de alivio que encontré, le pregunté por qué no había dicho nada. Aún así, nadie espera encontrarse con un caso así de cercano. Un@ siempre piensa que lo malo está fuera, no en su familia. Y no es así. Le pedí que fuéramos a alguna terapia, que lo platicara con alguien más que pudiera ayudarlo mejor, pero todos sus años de macho protector nunca lo dejaron asimilar lo sucedido, menos pedir auxilio. Traté de ayudarlo como yo podía, como yo entendía: queriéndolo más, haciéndole saber que yo estaba ahí, que podía confiar en mí y que si él quería que yo no contara nada, no lo haría. Días después dejó de tomar, aunque no definitivamente. Acaso dos veces más accedió a platicar del tema, sin lograr convencerlo de hacer algo más.

Después de que mis abuelitos fallecieron, me atreví a platicar esto con mi madre y con una de mis tías, quienes reconocieron que esa bestia que vivió con ell@s había intentado hacer algo parecido con una de ellas. La cultura de la familia: el silencio, la ignorancia, la falta de comunicación, la sumisión que antes era tan común y tal vez también la falta de amor, de atención, les impidieron levantar la voz y confrontar el tema, aún con los años que ya habían transcurrido.

Hoy mi tío ya no está con nosotros. En uno de sus arranques de alcoholismo y depresión, decidió dejarnos. ¿Cómo saber si prefirió irse que seguir atormentándose con lo mismo? Me pregunto ahora: ¿con esa grieta tan profunda, con esa forma tan obstinada de ser y con ese terrible vicio, cómo darle más ánimos, cómo juzgarlo por haberse quitado la vida si había tanto sufrimiento en él? Sé que la voluntad de hacer o dejar de hacer algo por sí mismo era suya, aunque sigo preguntándome si pude haber hecho algo más, y sé que sí, por eso es que me obsesiona el tema del abuso infantil, por eso es que nunca lo olvido, por eso es que quiero que tod@s recordemos siempre lo importante que es cuidar y comunicarse con l@s niñ@s… sé bien que nadie espera encontrarlo en su familia, pero estoy segura de que much@s tenemos una historia que contar.





@Mamelowsky

lunes, 27 de junio de 2011

UN FAMILIAR IMPROPIO

Asomado a la puerta entreabierta, a oscuras, él esperaba ansioso aquella noche, igual que otras muchas. Yo adormilada muy pegada a la pared, dentro de la cama, en el dormitorio compartido con mis hermanas, me deslicé entre las sábanas ocultándome completa, con el corazón palpitante casi a ras de la garganta. Tan pronto alcancé el olor, ese olor recuerdo de otras miles de noches que salía de su cuerpo, a la altura de su sexo se me nubló la vista y surgieron en mi cabeza laberintos de negros y grises que anulaban mi pensar y sentir. Mi cuerpo se mantenía de nuevo inmóvil, encogido de terror y miedo.



Se acercó a mi cama, esa noche me tocaba a mí y no a mis hermanas, que comenzaban su primer sueño en la literade al lado. Me alcanzó su brazo, su mano. Buscaba mi mano izquierda. Antes su boca me rozo los labios, los míos prietos, los suyos mojados, demasiado húmedos. No había escapatoria. Había llegado la hora y tenía que reprimir mi lucha por la huida, por la invisibilidad, por un gritar “¡¡¡Trágame Tierra por favor, por favor, por favor. Socorro, ayuda, ayuda por favor!!!!”. Permanecía muda, no era posible decir palabra, me tenía atrapada en su vida de telaraña, a sus órdenes. Si hablaba podía ser peor, eso me decía un día sí, otro no. Yo callaba, sabiendo que hablar de nada serviría porque ya mi tía, cuando le conté todo hacía ya dos años, a mis once años, me había silenciado para siempre con sus palabras “Jamás lo cuentes a papá y a mamá, aquí no está pasando nada, ¿entiendes?”. Ese día perdí mi sentimiento de confianza hacia el entorno protector que hasta entonces significaba mi familia. Una familia que pudo llegar a ser hermosa y auténtica en mi vida. Pero desde aquello, desde aquel silencio impuesto, desde entonces deambulo sola por el mundo. Rodeada de mundo pero sola. Con un hueco que relleno, cuando puedo, de mil fantasías, o de millones de autoengaños, negaciones, disociaciones, sueños que me ayudan a sobrevivir.



Yo tenía once años y él contemplaba cada tramo de piel desvelado como quien palpa una reliquia. Lo vertebral de codicia al saberse único dueño de riquezas descubiertas e intocadas. ¡Cabrón!.Me seguía buscando. Sin violencia y debajo de la sábana, encontró mi mano; mi mano izquierda sería hoy la víctima de su incontinencia. Buscaba incesante, silencioso, sibilinamente mi pequeña mano, mis pequeños dedos, mis once años.

Me alcanzó sin remedio. Se arremolinaron mis recuerdos de cada lugar donde me violentaba pero el laberinto de colores en mi cabeza me salvaba de la locura, me adormecía y me convertía en muñeca rota insensibilizada, muñeca de trapo para él. Me convertía en su objeto una y otra y otra vez, una y otra vez. Se aceleraron mis latidos, me martilleaba todo el cuerpo. Mi cuerpo milagrosamente dejaba de sentir, quedaba adormecido y olvidaba de inmediato.



Me sentí muerta aquella noche, como las otras tantas. Esos dieciocho años de vejaciones se clavaron en mí como arma de fuego y herida punzante. Heridas, de las que sin entender cómo, emanarían al transcurrir de los años, mezcladas con aguas limpias y ríos de colores que me adormecían entre canciones de cuna traspasando el dolor con miles de recuerdos de mis ratos de sol, de playa, de juegos, de estudios, de lecturas inocentes, de excursiones con mis amigas, de meriendas de pan con chocolate, de paseos por el parque. Recuerdos a los que recurro cada vez que quiero apaciguar mi sed de calma y curarme de las heridas que me infligió mi abuelo.



Ahora, ya adulta, en lucha con el pasado, me alumbro con velas de aromas y colores diferentes e inciensos con fragancia de sándalos y rosas, toda mi casa, mi hogar es un altar preparado para un ritual pagano. Mis manos arrugadas, marcadas y suaves, de largos dedos experimentados en oscuras caricias, me han ido desnudando de sangres, y la sangre va secando, cerrando heridas muertas. Mis recuerdos me mataron profundamente pero, a veces, sin saber cómo ni por qué me permiten volver a la vida.



Tengo un amigo, un amor oculto. Estoy, soy feliz a ratos, como tantas otras supervivientes, pero feliz. Voy logrando a mis 45 años, poquito a poco, siendo igual a muchas mujeres que vivieron infancias dignas e inocentes. Este remanso es un regalo que la vida me tenía preparada: ratos de sosiego, de respiración tranquila. El, mi gran amor platónico, un gran compañero en el camino, tiene paciencia, mucha. Me quiere. Soy su amiga, su amante, su confidente. Con la paciencia ancestral de un limpio y sano amor, en los ratos de intimidad que tardé en aceptar, él dulcemente va reconociendo partes de un cuerpo de mujer que ya creía olvidado, tanteando cada ladera, cada cumbre, cada hueco, cada colina.

Sintiendo su amor, su olor, su presencia cercana, unge con aceite de nardos mis cabellos. Y siguiendo como un peregrino el sagrado trayecto de mi cuello, con la misma caricia limpia, continua sin detenerse la ruta de mi espalda. Mi piel se estremece al contacto con la tibieza de su dulce mano. Me mira. Siento. Veo en sus ojos la admiración complacida que le juguetea en la mirada. Vuelve a mi lado para continuar su amorosa entrega y con un sosegado andar de ungimiento va de mis pechos a mi vientre hasta alcanzar mis muslos y mis piernas, así logra dar un brillo aromático y enamorado que ya clama amor y la inevitable entrega.



Al despertar, el sol entra por la ventana atravesando el tisú blanco y trasparente de la cortina. Mis geranios rojos en el zócalo rezuman vivo color de madrugada, de primaveras. Voy despertando. En un respingo sobresaltado pienso: “¡Qué sueño tan aterrador pero que dulce final!”. Sé que soy una vencedora libre de batallas. Miro al techo… imagino ríos de colores, de campos de flores, de olores a mar, de verdores, de caricias amigas, de niña y mujer querida.

Me tranquilizo con estas imágenes y pensamientos pero a partir de este sueño, nunca, nunca jamás puedo dejar de pensar en los millones de muñecas rotas, de muñecas de trapo que viviendo rodeadas de los suyos, sin embargo, su vida y sus cálidos hogares se convirtieron en desgraciados infiernos y calvarios que pesaron y pesan como una cruz. Nunca, nunca jamás puedo dejar de luchar contra la idea de que ojalá me hubiera tocado a mí, sólo a mí, y no a ellas, a tantas de ellas. Y a mí sola, y no también a mis hermanas.

El impacto de este sueño es mi despertar. Y es mi vida. Ojala todo hubiera sido un sueño, un estremecedor sueño pero no, es mi vida, es mi huella, es mi marca para siempre. Y, sigo teniendo que callar, ocultar, disimular. Hoy día lo acepto sin remedio.

Muñeca de silencios y rotos, con deseos de gritar, olvidar y renacer de nuevo!!!!.

¡LO LOGRAREMOS, LO LOGRARÉ!...SEGUIMOS CAMINANDO.

OS QUIERO…

Dafne, 23 de febrero de 2011 (Cualquier lugar del mundo)

Una de cada cuatro españolas. Este es el escalofriante porcentaje de las víctimas de abusos y agresiones sexuales en la infancia. Un 23% por ciento de las que fueron niñas, y hoy son ya “las mujeres del futuro” de nuestro país, sufrieron en sus carnes la violencia sexual desde los primeros años de su infancia.

Miles de niñas llegan así a su edad madura con graves cicatrices emocionales. Esto incide de una manera transversal en su personalidad, en su autoestima, en sus posibilidades de situarse en el lugar social que les corresponde, en su capacidad de participar activamente en la sociedad. Aunque este problema afecta en mayor medida a las niñas, un 15% de los hombres españoles también lo ha sufrido.

QUE HICE...

Que hice mal, que no aprendía ,qué culpa tuve yo...

No pedí la vida , no pedí estar, no pedí amar...

Cumplí mis obligaciones, amé, obedecí y respeté.

No recibí lo mismo, no sentí amor, ni respeto, sólo acepté...

Más aún así todo era poco, nada valía, nada veía,

Y en los años elementales siempre me preguntaba si algún día sería algo lo suficiente aceptable para hacer notar que estaba ahí...

Todo lo que emprendí culminé, todo lo establecido acepté,

Para todos servía como el lacayo más fiel y no encontré...

No llenó mi pequeño corazón ni me dio alguna emoción  que contuviera mis ansias por mostrar que estaba en frente...

En la desolación de la ignorancia y de la carente buena gente, distinguí ser algo de ser alguien, eso no lo podía arrebatar ni con mil años de olvido y abandono.

Ante lo que se procesa en el desamparo nace la lucha constante por sobrevivir y conocer de otro modo, entender que no hay respuestas para tantos por qué ardientes que se implantan para quemar por dentro.

No se obliga a amar, no se obliga a callar , no se obliga a odiar, no se obliga a no sentir...

Un niño es el don de la vida , la esperanza del mañana no se mide con una vara ni se olvida que existe.

En el desarraigo del robo y del dolor crecerá la devoción por vivir, por conocer lo que no tuvo de frente,  sin encontrar respuestas ya que ninguna enmienda el daño ni borra lo que sus ojos apartaron.

Dejando a un lado la infancia y enfrentando la vida, permitiéndose sentir, liberando lo que no capturaron...
 
NERY