jueves, 16 de septiembre de 2010

LOS PADRES

La utilización de un niño/a como objeto sexual por un adulto o adolescente de confianza , que en su mayoría pertenece al grupo familiar o es cercano a él, no es un hecho de improbable ocurrencia , ni está limitado a grupos humanos marginales.

Este tipo de aprovechamiento del niño/a y de vulneración de su integridad está mucho más extendido de lo que los adultos están preparados a reconocer. Sucede en las “mejores familias”. También puede ocurrir en la nuestra.

Estar preparados mentalmente para prevenir estas situaciones de riesgo es también una de las tareas educativas y de supervisión de los padres.

Así cómo les enseñamos a cruzar la calle, tener comportamientos de seguridad personal cuando andan solos, a reconocer peligros eventuales o potenciales , también debemos preparar el alerta para sensibilizarlos frente a la conducta sexual, seductora y secreta de alguna persona de confianza que pueda querer pasar de la estrecha confianza y afecto , a la utilización de ese vínculo especial en detrimento de la seguridad infantil.

Tener presente que las conductas de agresión sexual en la vida de las personas previas a los 18 años son de alta probabilidad de ocurrencia , nos alerta para no negar los hechos en caso de que descubramos en nuestro núcleo íntimo de relaciones (amigos, familia ) algún niño o niña que devele situaciones de esta índole.

Tener una actitud abierta para escuchar sin rechazar y sin descreer como primera reacción frente a un relato de abuso sexual, es la puerta que el niño/a necesita para poder desenterrar secretos muy bien guardados y custodiados por la vergüenza, el miedo, la culpa .

La opinión tranquilizadora pero falsa, de que la fantasía de los niños es la responsable de la construcción de historias de este tipo , es el mejor aliado para que el abuso se perpetúe años en la vida de los niños/as y les sea cada vez más difícil encontrar a esa persona que los escuche e inicie acciones de protección de inmediato.

El niño sometido a este tipo de malos tratos, teme hablar y casi siempre calla . Acusar a un mayor o a otro niño o joven muy próximo al círculo familiar implica una erupción de conflictos de credibilidad en todo el entorno familiar . Si ese adulto o joven que abusa es el padre, el hermano, un tío , abuelo o amigo íntimo, con seguridad la familia se dividirá en dos bandos : los que creen en el abuso darán pasos para comprobarlo y remediarlo, y los que darán crédito a la negación del adulto y descrédito al relato infantil . El niño/a intuye que va a ser castigado, no creído , que va a ocasionar un problema familiar muy severo . Todos estos son factores que constituyen un freno a la confidencia que podría ahorrarle al niño , eventuales desastrosas consecuencias en su crecimiento afectivo , en su capacidad posterior de amar y de ser amado de forma gratificante, sana y alegre.

Muchas veces, el abuso de una persona adulta hacia un niño/a se instala de forma frecuente durante mucho tiempo. Esto tiene consecuencias en el comportamiento . Puede ser que el niño/a objeto de abuso no sea un “niño/a bueno” , puede ser que con el paso del tiempo y sin ayuda, se haya convertido en un “niño /a malo”: desobediente, callejero, rebelde, desordenado, mal estudiante. Todos esos atributos se le echarán en cara para no creerle, en el momento en que decida contar lo que está pasando.

Debemos estar muy alertas para no permitir que lo que es una consecuencia de un sufrimiento tolerado y al cuál se adapta , sea el estigma por el cual no creemos en que le pueda haber ocurrido lo que se animó a contar.
Debemos tener en cuenta que cuando se descubre un abuso sexual , casi siempre es un descubrimiento tardío . En general ya hace tiempo que está instalado.

Lo que el niño/a cuenta suele ser sólo una porción de lo que está ocurriendo. Quizás sea lo último que aconteció y lo angustió más que de costumbre . Pero nunca es sólo eso que cuenta . Siempre hay un proceso, una evolución entre el comienzo de la sexualización del vínculo por parte del adulto o adolescente y el momento del develamiento .

Detener este comportamiento no depende de la confrontación que se haga con la persona supuestamente responsable de la conducta. Por lo tanto , es muy importante cuidar al niño/a de confrontaciones con el adulto o de interrogarlo de manera tan insistente que provoque una rápida tendencia a retactarse de lo que dijo. El mínimo signo percibido por el niño/a de que lo que cuenta provoca enojo, resquemor, descreimiento o paralización en los adultos confiables , es suficiente para provocar una huída en el silencio y la negación .

Frente a una situación que plantee una sospecha razonable ( ya sea porque algún adulto observe conductas que le parezcan indicativas de situaciones abusivas o porque cuente con un relato infantil del suceso ) , lo primero que hay que tener en cuenta es que es un asunto muy delicado para cargarlo solo.

Se necesita de la orientación y evaluación de personas capacitadas específicamente en el tema , para poder dilucidar la sospecha y realizar un diagnóstico apropiado , además de orientar en los pasos a seguir en la interrupción y protección del niño/a .

Una actitud abierta , de rápida reacción en el resguardo , pero no de inflexible conclusión antes de consultar a los especialistas , es lo aconsejable .

Muchas veces, hay situaciones que están en el límite de las conductas apropiadas en la crianza (bañarse con el niño; juegos de manos y excesivo pegoteo físico , conductas de excesivo control y cuidado ) pero que no constituyen de por sí un abuso sexual .

La sobredimensión de estas conductas , conjuntamente con una errónea apreciación de los síntomas que el niño manifiesta lleva a una tergiversación de algunos dichos infantiles, que luego se cristalizan en la creencia férrea de que un abuso ha sido cometido .

La prematura denuncia de hechos sopechados pero no validados, no favorece la resolución del conflicto planteado y distorsiona el verdadero problema. Tanto la denuncia sin fundamento como la falta de reacción y protección legal y social son escollos que entorpecen el esclarecimiento y superación de la problemática.

Los organismos oficiales , las líneas de ayuda telefónica de violencia familiar , suelen ser los primeros recursos de orientación frente a la confusión , impotencia y desconocimiento que surge cuando se descubre una situación de este tipo . Saber que la solución escapa a los recursos intrafamiliares y que es necesario consultar con el afuera para poder llevar la situación a buen término es prioritario para salir de la situación de impotencia y dar los primeros pasos hacia la recuperación del niño/a y de la familia .

Resiliencia

La resiliencia es un concepto relativamente nuevo que poco va abriéndose camino en el campo de la psicología.

Podríamos decir que la resiliencia consiste en la capacidad que posee todo individuo para hacer frente a las situaciones y adversidades que se encuentra a lo largo de su vida. Se trata, entonces, de un concepto que tiene mucho que ver con quienes padecimos abusos sexuales en nuestra infancia. Pocas cosas son tan difíciles de superar como un abuso sexual. Sin embargo, la capacidad del ser humano es mucho mayor de lo que solemos creer.

El problema, muchas veces, tiene que ver con las secuelas asociadas al abuso sexual infantil, empezando por la baja autoestima, un aspecto que incide particularmente en nuestra autovaloración y, por ende, en la creencia de que dicho problema puede superarse.

La autonegación -no querer reconocer lo que sucedió- es otro factor que impide afrontar, ya desde la base, el abuso sexual.

Sin embargo, no hay más camino que el abordaje del pasado y confiar en nuestra capacidad y, en definitiva, en nuestra resiliencia.

Artículo relacionado:http://saludmental.suite101.net/article.cfm/la-resiliencia

miércoles, 8 de septiembre de 2010

“Se ignora que el abuso sexual infantil intrafamiliar supone el 85% de los casos”

Vicki Bernadet sufrió abusos sexuales desde los 9 a los 17 años. Tardó 20 años en decirlo en voz alta y, cuando lo hizo, comprobó que no había atención especializada y que los adultos eran invisibles, “nadie comprendía lo que yo estaba buscando, lo que estaba sufriendo por dentro”. Por eso creó en 1997 la Fundación Fada, para atender a las víctimas y, por eso, en 2006 amplió el horizonte de la Fundación más allá de Cataluña y pasó a llamarse Fundación Vicki Berdanet (Tef 93 318 97 69). Vicki tiene ahora 56 años y cree que queda mucho trabajo por hacer para erradicar los abusos sexuales a menores, sobre todo porque no somos conscientes de que el 85% de los casos se producen en el entorno familiar. La verdad asusta.



Es un reflejo de la situación a nivel social. A veces puede parecer que este tema está a la orden del día porque salen noticias sobre detección de abusos en internet, redes de pornografía infantil… pero, en realidad, solo está a la orden del día el abuso familiar “extrafamiliar”, pero el “intrafamiliar”, que representa el 85% de los casos, se ignora, no se quiere hablar de eso, se quiere hacer como que no pasa.

Tiene que ver con que la gente lo ve como algo posible externo a su familia. “Esto sucede porque hay personas psicópatas, enfermas, porque hay personas depravadas…” estas son las frases que más escucho. En cambio, el hecho de que un padre abuse de una hija o un abuelo de su nieto, eso ya es otra historia. A la familia le cuesta mucho admitir que pueda suceder.



No se puede porque nadie puede borrar nada que le haya pasado, no solamente el abuso, nuestras vivencias e historias determinan cómo somos. Eso sí, una persona que sufre una experiencia traumática puede tardar más o menos en su recuperación, pero sí es posible recuperarse si buscas ayuda a tiempo, si la ayuda es buena, si las personas que te atienden están bien preparadas… Sí es posible tener, entre comillas, una vida normal.

La mayoría la necesita, aunque hay personas que tienen una resilencia innata y que después de un proceso de duelo, de recuperación, pueden haber hecho un salto para conseguir una vida normalizada antes que otras personas. Hay personas que necesitan muchos años de terapia y otras que no lo habrán necesitado, aunque sí algo de ayuda. Imagínate (aunque sea casi una utopía) que una persona cuando lo habla recibe el apoyo y ayuda de toda la familia. Esa persona tienen muchas posibilidades de que no necesite ir a una terapia.



Si hiciéramos un estudio como el del 94, creo que las personas mayores de edad, desde el anonimato, se sentirían más libres que en los 90 para reconocer que han sufrido abuso. También ha habido un cambio en las personas que se dedican a la asistencia, a la salud, servicios sociales… ahora quieren saber más, quieren hacer las cosas mejor. A nivel social, hace falta muchísimo, cuando vas a una conferencia, las preguntas son las mismas que hace 5 o 10 años, la gente te pregunta lo mismo, eso es lo que más me asusta, hay un trabajo más lento de lo que uno cree.


Creo en la lucha de las personas que nos dedicamos a este tema para presionar. Espontáneamente es difícil que destapen una problemática de este tipo. El que haya una redada y detengan a una red de pornografía infantil da medallas, pero que en los colegios se haga prevención de abusos, eso no lo van a hacer. Si presionamos, al final surge. En Cataluña nos ha costado mucho, pero hemos firmado un acuerdo con la Dirección General de Atención a la Infancia y Adolescencia para trabajar en ello, con profesionales especializados.

domingo, 5 de septiembre de 2010

PIDE AYUDA.

En los ejercicios anteriores conseguiste las habilidades para crear un sistema de apoyo. Sin embargo, los sistemas de apoyo sólo son efectivos cuando los usas. Debemos aprender a pedir ayuda cuando la necesitamos y a aceptarla cuando se nos ofrece. Esto es más difícil de lo que parece. Aquellos de nosotros que crecimos en familias abusivas frecuentemente creímos que teníamos que hacer todo por nosotros mismos. Se esperaba que muchos de nosotros (particularmente las niñas) nos sacrificáramos y nos hiciéramos cargo de todos los demás. Otros (en su mayoría niños) fueron educados para ser autosuficientes, para no necesitar la ayuda de nadie. Como resultado, puedes sentir que no mereces ayuda ni apoyo, o que no puedes pedir ayuda a menos que te encuentres en una emergencia fatal. O podría ser que temas pedir ayuda porque eso significa entregar el control, depender de alguien más, admitir “debilidad” o arriesgarse a ser rechazado.

Completa las siguientes frases:
• Cuando considero pedir ayuda, yo siento…
• Si pido ayuda, estoy segura que…
• La única situación en la que consideraría pedir ayuda sería…

Una cosa que te puede impedir solicitar ayuda es la naturaleza de la herida que estás experimentando. Es muy duro pedir ayuda para heridas emocionales, particularmente las que provienen de viejas heridas. Tú podrías ser capaz de imaginarte pidiendo ayuda si fueras víctima de un desastre natural (como una inundación o un terremoto), ser avasallada por una enfermedad física (necesitas cirugía de emergencia), o en un accidente (tu mano se quedó prensada por una maquinaria). Es mucho más difícil imaginar pedir ayuda cuando estás luchando contra los efectos de haber sido violada a los 6 años.

Si no puedes imaginarte pidiendo ayuda, pregúntate si estarías dispuesta a proveer ayuda práctica a un amigo en tu situación. ¿Cuánto apoyo crees que podrías ofrecerle? Ahora, evalúa de nuevo si tú podrías pedir a alguien que haga lo mismo por ti.

Ahora regresa a tu lista de responsabilidades del ejercicio anterior. Coloca una estrella al lado de las cosas que alguien más podría hacer por ti. Junto a estrella, escribe el nombre de la persona que a la que le pedirías que te ayude con esto.

Una vez que identifiques las formas cómo otras personas te podrían ayudar, tienes que dar el gran paso y realmente solicitarles ayuda. Sin embargo, habrá ocasiones en las que tu solicitud será rechazada, la ayuda también podrá llegar de lugares inesperados. Con frecuencia, las personas en nuestras vidas están confundidas acerca de lo que estamos atravesando. Ellos perciben nuestro dolor. Ven nuestro sufrimiento. Se sienten impotentes y desearían que hubiera algo que ellos pudieran hacer para ayudar. Al pedir ayuda, no sólo nos ayudamos a nosotros mismos, sino también les damos la oportunidad a las personas que se preocupan por nosotros de poder hacer algo concreto.

Escribe 3 situaciones en las cuáles podrías pedir ayuda. Especifica a quién le vas a pedir ayuda y para qué y para cada una de ellas completa las siguientes frases:

• Le voy a pedir a… que haga… por mí.
• Si recibo la ayuda que pedí, yo…
• Si mi solicitud de ayuda es rechazada…

Una vez que hayas pedido ayuda, observa las reacciones. Podrás ser rechazada. Puedes conseguir el ofrecimiento de la ayuda que necesitas. Tu solicitud podrá ser tratada respetuosamente o podrá ser criticada. Sin juzgar, toma nota de las respuestas. Si consistentemente recibes respuestas negativas, posiblemente estés pidiéndole ayuda a la persona equivocada (a alguien a quien no le importa o no está interesado en ayudarte) o pidiendo de la manera incorrecta (no estás siendo directa y clara, no estás siendo suficientemente específica, estás pidiendo demasiado de una sola vez). Considera pedir retroalimentación de la persona a la que le estás pidiendo ayuda; esto te podría ayudar a mejor la forma cómo pides ayuda las siguientes veces.

Tómate unos minutos para escribir qué pasó cada vez que pediste ayuda.

• Cuando pedí ayuda…
• La siguiente vez que pida ayuda, yo…

Para reflexionar:
• ¿Mi experiencia de pedir ayuda cambio de la primera vez que lo intenté a la tercera? Si es así ¿cómo?
• Si mi requerimiento fue honrado, ¿cómo me afecta eso? Si fue rechazado ¿cómo me afecta eso?

Espera el siguiente ejercicio acerca de CREAR UNA LUZ AL FINAL DEL TUNEL.

LA ETAPA DE EMERGENCIA

Cuando recuerdas por primera vez el abuso o empiezas a ahondar en los sentimientos conectados con el abuso, a menudo experimentas un periodo de crisis. A este periodo lo llamamos Etapa de Emergencia. Estás obsesionada con el abuso sexual y te resulta imposible hablar o pensar en otra cosa. Sensaciones y emociones desconocidas te bombardean y te preguntas si realmente vale la pena vivir.

La etapa de emergencia es un momento crítico en el proceso de curación. A pesar de que con frecuencia es el momento más abrumador del proceso de curación, también puede ser fructífero, aunque muchos de los sobrevivientes no se dan cuenta de los logros que hemos hecho hasta mucho más tarde: te ves obligada a buscar ayuda. Tienes que reconocer que fuiste abusada sexualmente. Los recuerdos se liberan. Haces el compromiso de ver más allá del proceso de curación.

La etapa de emergencia aterradora y abrumadora, pero no dura por siempre. Con apoyo profesional, es posible avanzar a través de la crisis de la etapa de emergencia hasta un lugar más estable. Adicionalmente de las estrategias que tú desarrolles, necesitarás herramientas adicionales para lidiar con una crisis que dure por un largo periodo. Los siguientes ejercicios te enseñarán a modificar tus expectativas de ti misma, buscar a otras personas en busca de ayuda y encontrar inspiración y alivio para ayudarte a seguir adelante.

Ejercicio 4. SIMPLIFICA TU VIDA

Cuando entras a la etapa de emergencia, pierdes la habilidad de mantener tu vida como sabías hacerlo anteriormente. Tu vida en el día a día queda inmersa en la crisis. Te puedes encontrar a ti misma emocional y físicamente exhausta, consumida por pesadillas y recuerdos. Preocupada con la terapia y otras actividades curativas, tu atención es distraída de las tareas diarias. Como resultado, puedes sentirte incapaz de trabajar, hacerte cargo de las obligaciones familiares o funcionar de cualquier manera.

Si te encuentras en la etapa de emergencia, es importante reconocer que tu vida está temporalmente cambiada. Tú ya no eres tan competente o capaz como lo eras antes de empezar la recuperación. No esperes ser capaz de ocuparte de las cosas. No esperes continuar con tu agenda normal, tener la misma energía o ser tan productiva. No esperes poner la misma atención a tus relaciones íntimas. Cuando estás en la etapa de emergencia, estás corriendo en el vacío y, hasta que lo aceptes, estarás luchando contra ti misma.

Esto puede resultar particularmente difícil para los hombres, porque se espera que ellos sean fuertes, que sean una roca, que procuren a su familia. Para un hombre, fallar como proveedor o necesitar tiempo lejos del papel del proveedor puede ser devastante para su autoestima. Sin embargo, la expectativa de que los hombres siempre funcionen, sin importar qué, es injusta y opresiva. Si tú estás sanando de abuso sexual en la infancia necesitas y mereces, si es posible, compartir o renunciar a algunas tus responsabilidades. Mereces el espacio y el tiempo para sanar, no importa cuáles sean tus obligaciones.

Haz una lista de las cosas de las que eres responsable en tu vida. Incluye todo lo que puedas pensar, desglosa cada tema lo más posible. Si eres padre o madre, enlista todas las cosas de las que eres responsable como hacer el desayuno, llevar a los niños al colegio, cortar el cabello de Paco, contarle un cuento antes de dormir, ayudar a Paty con la terea de matemáticas. Si estás en una relación, enlista las cosas que necesitas hacer para mantener viva la relación: hablar con mi pareja, iniciar la comunicación. Si tienes que ganar dinero, ¿cuánto tienes que ganar?, ¿cuáles son tus responsabilidades en el trabajo?

Las cosas de las que soy responsable:
• Financieras:
• Trabajo:
• Administración del hogar:
• Paternidad / maternidad:
• Relaciones íntimas / pareja:
• Yo:
. Obligaciones familiares:
• Amigos:
• Comunidad:

Muchos niños abusados tienen un exagerado sentido de la responsabilidad, creen que ellos tienen que resolverlo todo o el mundo se desmoronará. Tomar responsabilidad de todo es una forma de ganar un sentido del control. Estar en control fue un forma importante de enfrentar la realidad cuando estabas creciendo, pero te puede mantener aislada hoy.

Revisa tu lista de responsabilidades y completa las siguientes oraciones:
• Si no cumplo todos mis compromisos…
• Si no hiciera todo lo que se supone que debo hacer…
• Mi sentido de responsabilidad se vincula a mi experiencia infantil de las siguientes formas:

Ahora regresa a tu lista de responsabilidades. Revísala cuidadosamente y responde las siguientes preguntas: ¿qué cosas son absolutamente esenciales? ¿Qué puede ser relegado por el momento? ¿Hay algo que puedas dejar a un lado definitivamente? Califica las responsabilidades de tu lista con una escala del 1 al 3. Coloca 1 a las cosas absolutamente necesarias. 2 a las cosas que quisieras continuar haciendo pero que no son esenciales. Y 3 a las responsabilidades que puedes abandonar más fácilmente.
Para reflexionar:
• ¿Las cosas en mi lista son en su mayoría esenciales o no esenciales? ¿Qué me dice eso acerca de mi sentido de la responsabilidad? ¿Acerca de mi sistema de apoyo?
• ¿Qué clase de juicios o críticas enfrentaré si dejo de hacer las cosas que marqué con 2 y con 3 en mi lista? ¿Cómo me juzgaría yo misma?

Espera el siguiente ejercicio sobre PEDIR AYUDA.

LIDIANDO CON SENTIMIENTOS SUICIDAS.

La mayoría de los sobrevivientes tienen sentimientos suicidas en algún momento del proceso de sanar, generalmente en las etapas de emergencia. Si no sintieron impulsos suicidas antes de que comenzaran el proceso de curación (algunos sobrevivientes experimentan impulsos suicidas toda su vida), la intensidad del proceso de curación puede provocar que consideren el suicidio por primera vez.

HAY UNA SOLA COSA QUE DECIR ACERCA DEL SUICIDIO: NO LO HAGAS.

Busca apoyo. Busca ayuda. Sobreponte al impulso de matarte. Es normal tener impulsos suicidas cuando enfrentas sentimientos infantiles de dolor y terror. Cuando experimentas la profundidad de tu vergüenza, es común que pienses en matarte. Pero tener estos sentimientos es muy distinto de hacerlo. Reconoce los sentimientos suicidas pero NO TE MATES. El agresor ya te ha robado demasiado, no permitas que te quite todo.

Revisa la lista que hiciste en el ejercicio anterior. Si empiezas a sentir impulsos suicidas, esta lista te puede ayudar. También te puede ayudar hacer un pacto de no suicidio con tu terapeuta, tu pareja o un amigo. En un pacto no suicida, tú te comprometes a NO MATARTE en un periodo determinado (una semana, una noche, hasta la siguiente sesión con tu terapeuta) y te comprometes a llamar a la persona que te apoya la siguiente ocasión que sientas la urgencia de matarte. Si estás pensando en matarte y quieres salir en tu auto, o si quieres quemarte, cortarte, o tomar una sobredosis de algún medicamento o droga, si empiezas a sentir que no puedes confiar en ti, te comprometes a llamar a tu terapeuta, al líder del grupo de autoayuda, a tu pareja o a otra persona de tu sistema de apoyo inmediatamente, antes de hacer algo que ponga en riesgo tu vida (incluso las de otras personas como cuando manejas de manera peligrosa).

En un pacto no suicida puedes incluir las razones por las que deberías vivir. Escríbelas. Si no puedes pensar en ninguna, pide a las personas de tu sistema de apoyo que escriban algunas para ti (No eres mala. Mereces vivir. No hiciste nada malo. Te amo).

Si te preocupa que no puedas controlar tus sentimientos suicidas, tómate el tiempo para crear un plan para mantenerte viva. Asegúrate que haya personas en tu sistema de apoyo que sepan que tan desesperada te estás sintiendo. Si estás en un grupo, di a los miembros de tu grupo que estás pensando en el suicidio. Si estás haciendo los preparativos para suicidarte (comprar una pistola, conseguir una dosis letal de píldoras) díselo a tu terapeuta o a alguien más entrenado para trabajar con sentimientos suicidas, de modo que ellos puedan ayudarte. Si no hay nadie en tu sistema de apoyo que tenga experiencia en trabajar con el suicidio, llama a los teléfonos de emergencia de tu comunidad y pide los números de emergencia para evitar el suicidio y llama. La gente que responda tu llamada ha sido entrenada para escuchar, entender y ayudarte a encontrar otras maneras de enfrentar la angustia extrema. Una llamada puede salvar tu vida.

Si estás pensando en el suicidio ahora mismo toma tu tiempo para escribir un plan para mantener viva.

MI PLAN DE PREVENCIÓN DEL SUICIDIO
 Cuando sienta impulsos suicidas, yo haré…
• No haré…
• Llamaré a… (escribe el nombre y el número)
• Si no puedo encontrar a mi primer opción en el teléfono, llamaré a…
• El número de prevención del suicidio en mi localidad es…
• Yo deseo vivir porque (escribe las razones por las que quieres vivir y si no encuentras ninguna pide a las personas de tu sistema de apoyo que te escriban algunas)…

Reflexiones:
• ¿Cuál es mi historia con el suicidio y los intentos de suicidio?
• ¿Alguien sabe de mis sentimientos suicidas? Si no, ¿Con quién puedo hablar?
• ¿Qué recursos tengo ahora para evitar matarme? ¿Qué recursos necesito todavía? ¿Cómo puedo obtener esos recursos que me hacen falta?
• ¿Estoy dispuesta a hacer un pacto no suicida? Si no, ¿Por qué?

Espera el siguiente ejercicio sobre LA ETAPA DE EMERGENCIA.

EJERCICIO 2. CUANDO ENTRO EN PÁNICO.

Muchas sobrevivientes luchan con ataques de ansiedad y pánico. La ansiedad es lo que experimentas cuando estás abrumada por tus emociones, tus recuerdos, o cuando algo en tu entorno te recuerda los viejos sentimientos de terror o de estar atrapada. Durante un ataque de ansiedad, podrías estar realmente reviviendo experiencias de la infancia. O tal vez estás tratando con todas tus fuerzas de alejar sentimientos y recuerdos.

Cuando estás en pánico, tú quieres calmarte pero no puedes y al no poder, el pánico comienza a escalar. Durante un ataque de pánico tu visión puede hacerse borrosa, tu corazón puede latir con fuerza o tener taquicardia, puedes sudar o tener escalofríos. Con frecuencia te sientes totalmente fuera de control y piensas que tendrás un paro cardiaco o morirás.

Si aprendes a reconocer las señales de pánico inminente, puedes a veces evitar totalmente el ataque. La siguiente ocasión que empieces a sentirte ansiosa, nota las cosas que haces. ¿Corres alrededor, desesperada tratando de terminar lo más que puedas? ¿Te escondes detrás del trabajo? ¿Te lavas las manos una y otra vez? ¿Riñes? ¿Le gritas a extraños cuando manejas? ¿Limpias compulsivamente? ¿Consumes mucha azúcar? ¿Te olvidas de comer? ¿Te pones violenta? Comprender estas señales de alarma te da la oportunidad de cuidarte antes de que ocurra.

• Cuando me siento ansiosa, normalmente yo…
• Justo antes de tener un ataque de ansiedad, yo…

Una vez que estás en medio de un ataque de ansiedad, necesitas tener un plan de acción para hacer frente a la ola de terror. ¿Qué cosas sencillas y concretas puedes hacer? ¿Qué no harás? NO TE LASTIMES NI TE MATES. No lastimes a nadie más. No hagas cosas precipitadas, espera a que tus sentimientos se calmen. Y cuando el ataque de pánico ha terminado, toma tu tiempo para explorar que lo causo en primer lugar.
Al hacer estos ejercicios pueden aflorar sentimientos fuertes. Si no estás acostumbrada a notar tus sentimientos y si no tienes un efectivo sistema de apoyo (y a veces, incluso si lo tienes), te puedes sentir abrumada y entrar en pánico. Tal vez así es como te sientes ahora mismo. Este ejercicio está diseñado para que hagas tu propio plan personal para lidiar con emociones que te asustan y te hacer perder el control.

Haz una lista de cosas que puedes hacer para confortarte a ti misma. ¿Qué te ayuda a tranquilizarte? Si lo has intentado desde hace tiempo ¿qué cosas te han funcionado en el pasado para tranquilizarte? Si nunca has tenido éxito al intentar calmarte, platica con otras personas. Pregúntales qué hacen ellos para tranquilizarse cuando están extremadamente perturbados.

Incluye en tu lista, cosas sencillas que satisfagan tantas sensaciones como sea posible. (Escucho música clásica. Escucho un CD relajante. Me hago un té caliente de manzanilla. Me pongo una bolsa con hielo en la cabeza. Tomo un baño caliente. Me envuelvo en una manta suave y caliente. Abrazo mi oso de peluche. Le pido a un amigo que me abrace. Hago algo mundano como lavar los trastes, contar desde 10 hasta 1 cuantas veces sea necesario). Llamar a alguien, respirar, tomar aire lenta y profundamente son algunas de las cosas efectivas para tranquilizarte.

Cosa que debes evitar en tu lista son el alcohol, medicamentos no prescritos por un médico y conducir. Todas esas cosas son peligrosas en combinación con estrés excesivo. Las drogas y el alcohol pueden calmarte momentáneamente, pero también pueden empeorar tus sentimientos. Si estás tomando medicamentos por prescripción médica asegúrate de seguir las instrucciones del médico al pie de la letra.

Haz tu lista de las COSAS QUE PUEDO HACER CUADNO ESTOY ABRUMADA

La siguiente vez que empieces a sentirte abrumada, revisa este ejercicio y empieza a hacer lo que escribiste aquí. Sigue respirando. Pide ayuda. Respira más. Los sentimientos pasarán.

1.
2.
3.
Reflexiones:
• ¿Volveré a revisar mi lista y haré las cosas que anoté en ella? ¿Por qué sí o por qué no?
• ¿Qué me ayudaría a utilizar mejor mi lista la siguiente ocasión que me sienta abrumada o en pánico?
• ¿Qué me haría sentir más confiada al lidiar con sentimientos que parecen abrumarme?
Espera el siguiente ejercicio LIDIANDO CON SENTIMIENTOS SUICIDAS.

REFLEXIONES FINALES SOBRE CONSTRUIR UN SISTEMA DE APOYO

Desarrollar un sistema de apoyo sólido es clave en el proceso de recuperación. Tu sistema de apoyo está constituido por individuos que creen en ti y es reforzado por tus propias creencias, fortalezas y acciones. Si estás aislado(a) y solo(a) y has sufrido muchas traiciones, es difícil confiar en alguien. Comienza por acercarte a una persona a la vez. Cuando corras el riesgo y pidas ayuda, encontrarás gente que te apoya y te cuida en tu proceso de curación.

Un terapeuta bien preparado puede darte una clase de apoyo especial mientras sanas. Los terapeutas pueden ofrecerte consistencia, educación, cuidado y guía. Al elegir terapeuta es importante elegir a alguien que experimentado y que te respeta como persona. Si ya estás en terapia, es recomendable que periódicamente evalúes cómo es tu relación con el terapeuta y asegurarte que estás trabajando los puntos esenciales en tu curación.

Aquí hay algunas preguntas que te ayudarán a evaluar tus sentimientos presentes, metas y necesidades en torno a crear tu sistema de apoyo:

• ¿Qué sentimientos experimenté al trabajar los ejercicios acerca de crear un sistema de apoyo?

• ¿Cómo me estoy sintiendo justo ahora?

• ¿De qué edad me sentí mientras trabajaba estos ejercicios? ¿De qué edad me siento ahora?

• ¿Qué me resultó más difícil en estos ejercicios del sistema de apoyo? ¿Qué me resultó confuso? ¿Qué no comprendí?

• ¿Qué aprendí? ¿Qué compromisos hice conmigo misma(o)? ¿Qué pasos tengo que dar?

• ¿Qué hice de lo que me sienta orgullosa(o)?

• ¿Qué me intranquiliza todavía? Si lo hubiera ¿qué ejercicios tengo que trabajar otra vez o seguir trabajando en ellos?

• ¿Qué tengo que hacer inmediatamente para cuidar de mí?


Tomado de Laura Davis, EL CORAJE DE SANAR Libro de ejercicios.
Espera los ejercicios sobre lidiar con las crisis.

¿ERES PAREJA DE UNA SOBREVIVIENTE?

“Si podemos seguir juntos y sanar esto, mi vida se enriquecerá de modo incomparable” esposo de una superviviente.

Esta información está dirigida a todas las parejas casadas, no casadas, heterosexuales, homosexuales.

Ser la pareja de una mujer que está curando activamente de abusos sexuales sufridos en la infancia presenta sus problemas y sus gratificaciones, aunque con frecuencia, los problemas son más visibles que las gratificaciones.

Por lo general, las sobrevivientes tienen problemas con la confianza, la intimidad y la actividad sexual, lo que afecta directamente a la relación. Muchas veces, y al menos durante un tiempo, los problemas y la curación dominan todos los momentos que pasa junto a la pareja.

Es posible que la pareja no comprenda lo que pasa. Tal vez se siente incapaz por no saber arreglar las cosas, o culpable, si no la apoya al cien por cien. Tal vez se sienta solo sin tener a nadie con quién hablar.

Si los dos miembros de la pareja son sobrevivientes su relación puede verse afectada de maneras muy complejas. Pueden ayudarse mutuamente, brindarse apoyo y seguridad; o pueden intensificarse las dificultades, desencadenarse recuerdos de antiguos comportamientos y verse atrapados en una dinámica dolorosa.

Los beneficios

En la relación íntima con una persona que está en una terapia de abusos sexuales sufridos en la infancia hay poderosos elementos positivos, pero a veces cuesta verlos. Puede parecer estúpido buscar lo positivo para uno en una situación que produce a los dos tanto sufrimiento y estrés. Pero hay aspectos valiosos en ser la pareja de una sobreviviente.

Estar comprometido activamente con una persona en su proceso de curación significa estar en una relación en crecimiento, no estancada.

No te ofendas, no es contra ti

La intimidad es algo paradójico en la relación con una superviviente, sobre todo si estaba muy unida a la persona que abusó de ella. Su amor y su confianza fueron traicionados. Ahora, CUANTO MÁS ÍNTIMA SE HACE UNA RELACIÓN, CUANTO MÁS “FAMILIAR” LE PARECE, MÁS MIEDO SIENTE. Si no sabes nada de esta dinámica, todo puede parecerte cosa de locos.

Algunas supervivientes han tenido relaciones más superficiales en el pasado y las han llevado relativamente bien. Antes de comenzar a sanar del abuso activamente, mantenían los mecanismos de supervivencia intactos y aunque se sacrificara una cierta profundidad, las cosas funcionaban.

Si realmente se aman pero la relación es de todas maneras difícil, eso no quiere decir que algo vaya mal. ES MÁS PROBABLE QUE ALGO VAYA MUY BIEN, TAN BIEN QUE ELLA SE SIENTE AMENAZADA. Si los dos saben que a ella le asusta la intimidad, y tiene buenos motivos para ello, entonces es menos probable que tú te desvíes a pensar en el rechazo, las peleas o la ruptura.

Si la superviviente se aleja, se enfada, está triste, necesita un tiempo para estar sola, no desea hacer el amor, todo esto afecta personalmente. Y no obstante, es verdad que su comportamiento no refleja necesariamente sus sentimientos por ti o por la relación. En realidad, o está repitiendo comportamientos de antes de que la conocieras, o está haciendo lo que necesita hacer para curar. Muchas veces tiene que ver muy poco contigo.

Conservar el equilibrio entre participar sinceramente en el proceso de curación y mantener al mismo tiempo la independencia y la separación es uno de los retos que presenta el apoyar a una mujer que se está curando activamente del abuso sexual sufrido en la infancia.

Fragmentos tomados de EL CORAJE DE SANAR de Laura Davis y Ellen Bass.

GRACIAS A USTEDES. http://migueladame.blogspot.com/

GRACIAS A USTEDES DE MAYO A SEPTIEMBRE ESTAS SON LAS ESTADISTICAS DE VISITAS AL BLOG.
SE QUE PUEDE SER REITERATIVO Y MOLESTO TANTOS MENSAJES UNA DISCULPA ANTICIPADA....




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Muchas gracias....


MIGUEL ADAME VAZQUEZ
A.S.I NUNCA MAS.

miércoles, 1 de septiembre de 2010

Necesitamos hablar para sanar

Elizeth J. Laguna Noguera*

En el libro “El Coraje de Sanar”, encontramos este párrafo: “por muy grande que sea el compromiso de sanar, es muy difícil curar sola de abuso sexual sufrido en la infancia. Gran parte del daño es consecuencia de la ocultación y el silencio que rodeó el abuso. Tratar de curar, a la vez que se perpetúa ese silencio en soledad, es prácticamente imposible.”

Cuando tenemos una herida física profunda debemos limpiarla para evitar infecciones y que cicatrice bien. Si la herida es emocional y han pasado muchos años - como es el caso de mujeres que han vivido abuso sexual en su niñez - cuando intentamos curarla, nos damos cuenta de que está infectada: se ha regado por muchos lugares y las raíces son muy profundas. Para dejar esta herida limpia y sana ten por seguro que va a doler.

Toda persona sobreviviente que desee sanar conscientemente para vivir bien, tiene que tener en cuenta que el proceso es un camino muy difícil y doloroso. Te lo digo con toda sinceridad: las crisis que se nos presentan nos hacen sufrir mucho, nos duele todo y quedamos exhaustas, pero vivas.

Para mí las primeras crisis que tuve hace más de cuatro años y que me permití sentir causaron un giro de 180º en mi mundo “ordenado”, todo por lo que luché por construir en veinte años se cayó, porque ese edificio (mi vida) estaba construido en un hoyo negro que lo absorbió todo y me dejó en medio de un vacío completo.

Todo ese dolor que sentimos es el eco vivo de aquel que nos negamos a sentir cuando se cometió el abuso sexual en nuestra infancia, agrandado por todos esos años de silencio. Por eso en el proceso de sanación se necesita tener métodos, estrategias y una red de apoyo para sobrellevar ese dolor y no callar. Se trata de romper el silencio y no de seguir sufriendo a escondidas.

Nuestra red de apoyo son aquellas personas de confianza que nos escuchan atentamente, que aunque no nos comprendan del todo se preocupan por nosotras y están dispuestas a acompañarnos en los momentos difíciles. Puede ser una amiga o amigo, tu terapeuta, tu familia, los miembros de tu iglesia, tu maestra, tu pareja. Nosotras decidimos en quién queremos confiar y que sea nuestro testigo empático.

Después de reconocerme sobreviviente por varios meses mi red de apoyo se redujo a mi terapeuta, lo cual me alejó mucho de las demás personas: no hablaba ni miraba a nadie, solo esperaba los lunes para poder hablar con alguien que sabía por lo que estaba pasando.

Luego se lo dije a mi mejor amiga. Me escuchó, aconsejó y al final me dijo lo mismo que he escuchado en otras ocasiones “ya pasó, seguí adelante, eso está perdiendo a la Eli que yo conocí”. Nunca volví a ser esa Eli, ahora siento que soy una Elizeth mucho mejor, aunque estoy consciente de que me falta mucho por andar. Mi terapeuta y mi amiga me ayudaron mucho y les estoy muy agradecida por todo lo que hicieron para que yo no estuviera completamente sola.

Algunos meses después llegué a Aguas Bravas, ahí todo cambio, por fin había personas que me comprendían y que sentían lo mismo que yo, no estaba sola. No eran mi terapeuta con sus tareas y ejercicios psicológicos, no era mi amiga que me insistía en que tenía que estar mejor y rápido. Son mujeres que han vivido lo mismo que yo, que han sentido el dolor que implica ser sobreviviente y que están en sus respectivos procesos de sanación.

En esos momentos de mi vida no sabía cómo aprovechar a estas mujeres tan maravillosas que aun después de varios años me siguen acompañando, aunque me salí del primer grupo en el que estuve.

Antes de empezar a echar desinfectante en la herida para limpiarla y que cicatrice, debemos buscar apoyo en otras personas. No te escondás más de lo que pasó, ni te avergoncés, una niña o niño nunca es culpable de que un adulto abuse de ella, vos merecés sanar. Si sentís que no podés compartir con alguien de tu familia, o con alguien de tu círculo de amistades, en Aguas Bravas están las puertas abiertas para vos.

No dudés de que saldrás de este camino siendo una persona completa y mejorada. Vos sos una persona fuerte, inteligente, con gran voluntad, motivación y ganas de vivir. Aunque estés pasando por una crisis o te sientas débil, no has llegado hasta donde estás sin tu propia gran fortaleza interior. Si sentís que no has hecho nada, pensá en el tiempo que vive la mariposa como oruga: está quieta y sin cambios aparentes para luego salir fuerte, victoriosa y con todas sus energías, dispuesta a volar y conseguir lo que quiera sin cargas extras.

*Soy Sobreviviente  elizjoan85@hotmail.es

jueves, 19 de agosto de 2010

A.S.I NUNCA MÁS. INICIATIVA PUBLICADA

 Dedicada a los familiares que abusan sexualmente de niños, niñas o adolescentes, a los sacerdotes o todo aquel quien se aproveche de la confianza, subordinación o superioridad que tiene sobre un menor de dieciocho años, así lo refiere entre otras cosas el nuevo decreto publicado en el Diario Oficial mismo que entra en vigor este viernes 20 de agosto del 2010.

Después de varios años de lucha, la Red de Sobrevivientes de Abuso Sexual por Sacerdotes, logró se incluyera la iniciativa de Ley tipificando el delito de pederastia en un crimen federal, esto quedó debidamente sustentado este jueves 19 de agosto del 2010, luego de que el Ejecutivo Federal publicó en el Diario Oficial, en su primera sección, el decreto en referencia.

“DECRETO por el que se reforman y adicionan diversas disposiciones del Código Penal Federal; del Código Federal de Procedimientos Penales; de la Ley para la Protección de los Derechos de Niñas, Niños y Adolescentes; de la Ley General de Educación; de la Ley de Asociaciones Religiosas y Culto Público; de la Ley Federal de Protección al Consumidor y de la Ley Reglamentaria del Artículo 5 Constitucional relativo al ejercicio de las profesiones en el Distrito Federal”.

“El decreto convierte a la Pederastia en un crimen federal, por lo que el poder ejecutivo esta respetando su compromiso de proteger a las niñas, niños y adolescentes de México”,

“Las penas, multas y acciones tomadas contra las personas, instituciones, organizaciones y otros que encubren y no reportan los delitos será finalmente, una medida de suma importancia contra aquellos que por mucho tiempo se han lavado las manos y han quedado impunes por las acciones de sus empleados y/o voluntarios”, .

Una de las motivaciones principales de esta iniciativa, lo que fue y sigue siendo el encubrimiento e indiferencia de la jerarquía Católica de este País en los casos de abuso sexual infantil por parte de sus clérigos y organizaciones que por décadas se han mantenido al margen y en silencio, no obstante las múltiples denuncias públicas.

En el nuevo decreto se hace patente ya el concepto Pederastia, dentro del Código Penal Federal, se da a conocer la penalidad corporal a quien cometa este tipo de ilícitos que va de nueve a 18 años de prisión y de 750 a 2 mil 250 días multa.

¿CUÁLES LEYES SE REFORMAN Y ADICIONAN CON EL DECRETO EN PRO DE LOS NIÑOS Y ADOLESCENTES?

Las leyes, códigos y reglamentos modificatorios son:

El Código Penal Federal
El Código Federal de Procedimientos Penales
La Ley Para la Protección de los Derechos de Niñas, Niños y Adolescentes
La Ley General de Educación
La Ley de Asociaciones Religiosas y Culto Público
La Ley Federal de Protección al Consumidor
La Ley Reglamentaria del Artículo 5º Constitucional, Relativo al Ejercicio de las Profesiones en el Distrito Federal.
AL CÓDIGO PENAL FEDERAL SE LE INCLUYÓ EL CAPÍTULO VIII “PEDERASTIA”:
Artículo 209 Bis.- Se aplicará de nueve a dieciocho años de prisión y de setecientos cincuenta a dos mil doscientos cincuenta días multa, a quien se aproveche de la confianza, subordinación o superioridad que tiene sobre un menor de dieciocho años, derivada de su parentesco en cualquier grado, tutela, curatela, guarda o custodia, relación docente, religiosa, laboral, médica, cultural, doméstica o de cualquier índole y ejecute, obligue, induzca o convenza a ejecutar cualquier acto sexual, con o sin su consentimiento.

La misma pena se aplicará a quien cometa la conducta descrita del párrafo anterior, en contra de la persona que no tenga la capacidad de comprender el significado del hecho o para resistirlo.

Si el agente hace uso de violencia física, las penas se aumentarán en una mitad más.

El autor del delito podrá ser sujeto a tratamiento médico integral el tiempo que se requiera, mismo que no podrá exceder el tiempo que dure la pena de prisión impuesta.

Además de las anteriores penas, el autor del delito perderá, en su caso, la patria potestad, la tutela, la curatela, la adopción, el derecho de alimentos y el derecho que pudiera tener respecto de los bienes de la víctima, en términos de la legislación civil.

Cuando el delito fuere cometido por un servidor público o un profesionista en ejercicio de sus funciones o con motivo de ellas, además de la pena de prisión antes señalada, será inhabilitado, destituido o suspendido, de su empleo público o profesión por un término igual a la pena impuesta.

Artículo 209 Ter.- Para efecto de determinar el daño ocasionado al libre desarrollo de la personalidad de la víctima, se deberán solicitar los dictámenes necesarios para conocer su afectación. En caso de incumplimiento a la presente disposición por parte del Ministerio Público, éste será sancionado en los términos del presente Código y de la legislación aplicable.

En los casos en que el sentenciado se niegue o no pueda garantizar la atención médica, psicológica o de la especialidad que requiera, el Estado deberá proporcionar esos servicios a la víctima.

Cabe destacar que al resto de las Leyes, Códigos y Reglamentos mencionados en párrafos arriba también tuvieron modificaciones.

medidas preventivas contra el abuso infantil.

Prevenir el abuso sexual infantil es una tarea difícil para los padres, y demás adultos cercanos al niño, es importante que antes de considerar medidas preventivas más directas, los padres deben primero promocionar el buen trato a los niños. Es decir, reconocer al niño como persona y sus derechos, respetar el desarrollo evolutivo del niño, establecer empatía y comunicación efectiva con él, crear un vínculo afectivo e interactivo, y resolver sus problemas de una forma positiva y no violenta.

medidas preventivas contra el abuso infantil.

1. Evite que sus hijos o hijas salgan solos/as a la calle y si van a algún lugar acompáñelos y no los pierda de vista.
2. Aconséjelos de tener cuidado con personas extrañas que quieran llevarlos a algún lugar.
3. A conocer normas de seguridad, tan importantes como a de decir NO a una invitación de extraños y a solicitar auxilio mediante gritos cuando sea necesario.
4. No deje solos a los niños en la casa si va a trabajar, desconfié en lo posible hasta del familiar y si deja a alguna persona mayor en la casa con sus hijos, realice visitas sorpresivas a su domicilio para verificar como se encuentran los mismos.
5. Converse con su hijo, muéstrese interesado sobre sus actividades, de manera a que le comente lo que hizo durante el día.
6. Enseñe a los niños que "si alguien trata de tocarlos, o lo hagan sentir incomodo”, Que se lo cuente enseguida.
7. Enseñe a los niños que el respeto a los mayores no quiere decir que tengan que obedecer ciegamente a los adultos y a las figuras de autoridad. Por ejemplo, no les diga "siempre tienes que hacer todo lo que la maestra o el que te cuida te mande a hacer."
8. Es necesario hablar claro con su niño o niña, sin tabúes ni prejuicios sobre los temas de la sexualidad.
9. Eduque a su hijo sobre la sexualidad desde la edad escolar, en la educación formal y no formal.
10. Explíquele la diferencia entre una expresión de cariño y una caricia sexual.
11. Escuche sus dudas y responda a sus preguntas con sencillez y serenidad.
12. Demuéstrele confianza para que exista una mejor y mayor comunicación.
13. Deposite confianza en el niño si le comunica que está en riesgo de ser abusado sexualmente.

A.S.I NUNCA MAS.

Valentina es una niña que vive llena de temores

Valentina es una niña que vive llena de temores. Aunque ella quiere ser feliz, por las paredes de su casa se desliza una sombra que siembra el miedo y el silencio.

En medio de su tristeza, su abuelo acudirá para ayudarla. Esta es la historia que cuenta el montaje que la compañía Teatro Cardinal, bajo la dirección de Paulino Toledo, lleva a escena en el Foro Víctor Hugo Rascón Banda de la Casa del Teatro de Coyoacán.

Con el objetivo de contribuir a que las voces de nuestros niños y niñas se alcen en caso de abuso, la compañía fundada en 2002, en la ciudad de Querétaro, aborda este tema desde la escena, bajo la convicción de que “el teatro debe estar en contacto con las problemáticas sociales, es un medio para hablar sobre los dolores y las pequeñas o grandes heridas de la gente que está a nuestro alrededor, la misma con la que nos rozamos día a día en la calle, el mercado, el transporte, los edificios”, afirma Paulino Toledo, director de la puesta en escena.

Valentina y la sombra del diablo, obra escrita por Verónica Maldonado, se presenta los sábados y domingos, a las 12:00 horas, en el Foro Víctor Hugo Rascón Banda de la Casa del Teatro, ubicada en Vallarta 31, Coyoacán, frente a la Plaza de la Conchita.

Valentina y la sombra del diablo es un proyecto independiente, “que trata la temática del abuso sexual en infantes, su interés se centra en promover la comunicación al interior de la familia, para poder prevenir éste y otros problemas que acechan a los niños”, explica el director de escena.

Toledo señala: “El montaje plantea una estética que refiere un tanto a la plástica del muralismo mexicano, con el uso alegórico de imágenes que a la vez desmitifican el concepto del mal, para tratarlo de manera humana y por lo tanto factible de ser enfrentado y vencible”.

“Habla de la revaloración de lo mexicano, a través de su plástica y también de la revaloración de figuras perentales como el abuelo, esos viejos que hoy viven un tanto relegados de la familia y que tienen un papel tan importante en ésta. Es una obra con muchas aristas y recursos expresivos”.

El elenco lo integran Xochiquetzal Rodríguez -protagonista de la película Eréndira Ikikunari de Juan Mora Catlett-, Sergio González, Ben-Hadad Gómez y Luz María Camarena.

“Hemos tomado este proyecto con la intención de participar e impulsar una campaña que hable de frente de este problema que sigue siendo un lastimoso secreto en muchos hogares, por ello hemos buscado el apoyo de instituciones y fundaciones, cuya razón de ser corresponde a esta problemática.

Valentina es una voz que se oye triste y sofocada, en muchos rincones de nuestras ciudades, tanto en humildes casas, como en lujosos edificios. Para nuestro teatro representa la oportunidad de decir que es posible enfrentar este problema y buscar soluciones entre todos”, concluye Paulino Toledo.

Teatro Cardinal, dirección Paulino Toledo

Valentina y la sombra del diablo

de Verónica Maldonado

Sábados y domingos / 12:00 horas

Foro Víctor Hugo Rascón Banda Casa del Teatro

Vallarta 31, Coyoacán, frente a la Plaza de la Conchita.

Adultos $ 60 Niños $ 40

Edad mínima 5 años

martes, 10 de agosto de 2010

El coraje de sanar

El coraje de sanar
Elizeth J. Laguna Noguera*

Me abre una ventana y mi mente viaja a través del tiempo y el espacio, puedo ver una isla del tesoro, o escapar sobre un dragón. Abro los ojos, paso la página y la historia continúa hasta que el libro acaba.

Es por esto que soy adicta a los libros por el viaje que me permite escapar un rato de la realidad. En lo peor de mis crisis llegué a leer de 3 a 4 libros por semana. Aún hoy no puedo estar sin un libro cerca, aunque no lo lea.

Puedo leer cualquier libro, sobre cualquier tema. Pero hubo uno que desde la primera palabra me dio dolor de cabeza: “El Coraje de Sanar”, de Ellen Bass y Laura Davis.

La primera vez que lo intenté leer fue en junio de 2007, lo dejé porque mi terapeuta estaba usándolo para acompañarme en mi proceso y yo creía que si lo leía iba a interferir en las sesiones. Ahora entiendo que ésta ha sido la explicación equivocada que me he dado para negarme a aguantar tanto dolor.

En mi diario de ese tiempo hay una frase que dice: “Vivir bien significa disfrutar de una sensación de salud e integridad, satisfacción en la vida y el trabajo, verdadero amor y confianza en las relaciones, placer en el cuerpo”. Y escribí: ¿Qué demonios es toda esa palabrería?

Odié cada palabra, las consideré una afrenta personal, no entendía porque tenía que vivir, no confiaba en nada ni nadie, estaba aislada de todos mis conocidos (familia, amigas, compañeras), estaba enferma y no sentía nada más que desolación.

Cuando recordé el abuso y comprendí el nivel de daño que éste causo a mí vida, entre en una crisis tan fuerte que durante más de un año no vi un día gris, todos eran negros.

Por más que las personas me dijeran: todo va a mejorar, las crisis son parte natural del proceso de curación y algún día acabaran, por muy difícil y doloroso que sea el periodo es mejor vivirlo porque es una crisis menos en el camino. Yo en lo único que pensaba era que ellas no tenían ni idea de lo sucia, vacía y ultrajada que me sentía, del dolor tan grande que me desgarraba por dentro y que me negaba a dejarlo salir por miedo a sentirlo, de que me había quedado sin nada y muy sola, estaba desorientada y ya no sabía quién era yo, mi vida se reducía a una sola cosa: traición.

La segunda vez que hojee el libro, leí algunos temas y sólo los testimonios de las sobrevivientes. Esto me ayudo a saber que no estaba sola, que no me estaba volviendo loca, existían otras mujeres en el mundo que pasaron, pasaban y pasaran por lo mismo que yo. Porque mientras la sociedad no se limpie del abuso sexual a menores siempre habrá sobrevivientes.

Pero después dejé la terapia, sentía que ya no podía más y que era mejor dejar mi vida como estaba. Me equivoqué mucho al negarme el derecho de sanar ya que mi vida en ese tiempo fue peor que antes.

La tercera vez lo leí completo, esta vez me dio el empuje que necesitaba, entendí que yo también podía sanar, que “la curación en profundidad no se produce si no se escoge conscientemente”. Estaba cansada de sobrevivir sin motivación ni sentido, por fin encontré lo que buscaba y tenía en el fondo de mí ser las ganas de “vivir bien” y las fuerzas para lograrlo.

Nuevamente busqué ayuda consciente de que era la decisión más importante de mi vida, cambiaria por completo mis pensamientos y sentimientos, dolería más que cualquier dolor físico que pudiera provocarme. Hoy siento que esa decisión valió la pena, aun hay días negros pero en su mayoría hoy los días son maravillosos, porque respiro, siento y vivo.

Este libro tan especial lo podés encontrar en las organizaciones de mujeres y en Aguas Bravas, para mí se ha hecho indispensable en el proceso de sanación.

Sé que hay muchas personas que por razones económicas o por no tener el hábito de la lectura no tienen acceso a este fantástico libro que es tan importante para el proceso de cualquier sobreviviente. Estoy leyendo por cuarta vez el Coraje de Sanar, no quiero hacerlo sola, trataré de escribir un artículo por tema, desde mi percepción y experiencia y con el permiso de las autoras. Te invito a acompañarme y dejarte acompañar de mí. Así no estaremos solas en el camino hacia VIVIR BIEN.

elizjoan85@hotmail.es  mailto:aguasbravas_nicaragua@yahoo.com%20hablemosde.abusosexual@gmail.com

La palabra progreso no tiene ningún sentido mientras haya niños infelices.

Dar ejemplo no es la principal manera de influir sobre los demás; es la ÚNICA.

Albert Einstein

sábado, 7 de agosto de 2010

El Trastorno por Estrés Postraumático

El Trastorno por Estrés Postraumático (TEPT), aunque descrito en 1980 en el DSM III, ya lo había sido en la Grecia clásica (Marty C. y Carvajal, C., 2005, Maltrato infantil como factor de riesgo de Trastorno por Estrés Postraumático en la adultez). En el siglo XIX psiquiatras y neurólogos lo entendieron como neurosis histérica o de conversión, y en 1920 Freud definió el concepto de "trauma psíquico" como una "ruptura de la barrera de los estímulos".

Un acontecimiento traumático es vivido como aterrador, con un miedo intenso, horror y sensación de impotencia (Muñoz, 2005. Bloque temático: abuso y maltrato. 8. Trastorno de estrés postraumático). El maltrato infantil se define como todo comportamiento o discurso adulto que transgreda los Derechos del Niño. Dentro de los tipos de maltrato se encuentran: abuso sexual, maltrato físico, maltrato emocional, abandono o negligencia por parte de los cuidadores (Marty y Carvajal, 2005, ibidem). La respuesta del niño al estresor se relaciona con la respuesta de los padres a éste. Hay una relación de sintomatología entre padres e hijos.

Está bien establecido que el trauma vivido en la etapa preverbal impacta en el desarrollo del niño y su organización física y parece que el TEPT emana de un fracaso en la memoria declarativa y viene a organizarse a un nivel sensorial y somático, mientras rastros inconscientes pueden re-evocar la experimentación física del evento sin memoria del mismo. Esto representa una somatización de la disociación.
Las personas con TEPT experimentan el evento repetidas veces en por lo menos una de varias formas: sueños angustiantes repetitivos, recuerdos recurrentes del evento, alucinaciones mentales (Munar, 2010) y/o angustia intensa.


Los efectos a largo plazo son: TEPT crónico, trastorno de personalidad limítrofe, antisocial-narcisista, trastorno de personalidad múltiple, automutilaciones e intentos de suicidio, abuso de sustancias y alcoholismo, y alteraciones de la salud física (Carvajal, 2002, Trastorno por estrés postraumático: aspectos clínicos.

El abuso del menor puede desembocar en un Trastorno de Estrés Postraumático

El abuso infantil es una pandemia que obliga a padres e instituciones de bien público a informarse mejor y actuar más para proteger la integridad psicofísica de los niños.

El abuso del menor puede desembocar en un Trastorno de Estrés Postraumático con secuelas neurológicas, físicas y psicológicas en la adultez.

Toda criatura vejada exhibe síntomas y cambios inequívocos de conducta que deben alertar a los padres. Si la globalización de la información es el medio de mensajes de depravación, los padres encuentran en ella abundante material para orientarse mejor para velar por la integridad psicofísica de sus hijos. No están desamparados frente a la depravación individual o colectiva, individual o corporativa.

Diversos factores han contribuido a esta expansión de la perversión. Los medios de comunicación masiva son utilizados para propagar estímulos sexuales primarios y establecer contactos con individuos y grupos que practican esta perversión, que en nuestro país victimiza a uno de cada cinco niños, según estadísticas que no siempre reflejan la realidad. Porque el pudor, la protección de la intimidad y la recuperación psicosomática de la criatura vejada suelen inducir a los padres a mantenerla alejada de requisitorias policiales y judiciales. De ese modo, el acto de maldad puede quedar impune.
Un aspecto repudiable de este problema lo constituye el hecho de que un alto porcentaje de los atentados contra el pudor infantil son perpetrados por familiares directos de las víctimas o por amistades vinculadas con sus familias.

La crisis de la institución familiar ha contribuido a ello y, aunque la víctima pertenezca a un hogar estable, las condiciones económicas obligan a los padres a permanecer durante gran parte del día fuera de sus domicilios y a confiar la custodia de sus hijos a individuos cuya perturbación moral parece dotarlos de la mayor astucia para disimular sus pulsiones depravadas.

Súmese a ello el desarrollo de una verdadera cultura de la solidaridad (complicidad) corporativa, que protege a sus miembros de la acción de la Justicia