lunes, 12 de septiembre de 2011

Cero a la tolerancia y al secretismo en el abuso sexual.

Karla María Nicaragua

Asier de 30 años. “Tenía cuatro la primera vez que me pasó. La gente que abusó de mí me dijo que era un juego. Pero yo me ponía a llorar, les pedía que me dejaran en paz. Ellos se reían y cuanto más lloraba, más se burlaban. No podía hacer nada, me sentía muy mal y no lo entendía. A lo largo de los años eso se convirtió en tristeza, frustración, ira, vergüenza que cada vez se hacen más grandes...Ahora pienso que la vida no me lo ha puesto fácil, pero que estoy saliendo adelante. Porque no nos podemos avergonzar, cuando somos las víctimas”. Tengo que afrontar mis nervios y los traumas”. “Somos supervivientes”, constata Asier. Ésa es la principal conclusión que ha sacado este joven a sus 30 años. Tras sufrir abuso sexual de los cuatro y los nueve años en manos de “gente cercana”, no sabía hasta hace poco lo que era “ser feliz”.

Fue un amigo psicólogo el que le ayudó a encontrar el cambio. “Empecé a recordar cosas, me empezaron a venir imágenes a la mente. Estrés y ganas de llorar”. A pesar de todo, logró terminar la carrera de Derecho y ahora trabaja. No ha sido fácil, pero está saliendo adelante. Acudir a las terapias le ayudó a desatar sus nudos interiores y a responder a sus preguntas. “Muchas veces la negación se convierte en una forma de tirar adelante y borrar la realidad que hemos sufrido.”

En esos casos el silencio de los niños es ensordecedor y hay que dedicarles tiempo para romper esas ataduras emocionales. Máxime cuando demasiada gente alrededor pasa de largo o, como les pasa a muchas madres, se resisten a creerle, porque denunciar al abusador sexual cuando es un familiar les da miedo, pero el miedo a veces no deviene de la víctima misma que solo necesita un poco de ayuda para salir del abuso, sino el miedo que tiene la familia es al qué dirán, de la desaprobación social, nunca se piensa en la víctima, es por ello que tratan de darle una salida aduciendo el perdón, o en peor de los casos teniendo lástima del abusador porque es” un enfermo”, “que no sabe lo que hace”.

Estas formas de justificar el abuso sexual y al abusador han logrado que éste sea quien reciba todo el apoyo y ayuda porque está mal de la cabeza y hay que llevarlo a un psiquiatra. Decisiones que son muy tristes para la víctima.

Estoy segura de que muchos lectores aún creen en la enfermedad del abusador y por ello no se han atrevido a denunciar, permítanme decir lo siguiente: Es falso que el abusador sea una persona con desviaciones sexuales, o que esté poseído, que lleve encima una cadena de maldición, que se trastornó y por eso abusó, no cerremos nuestros ojos, el abusador es un varón o mujer aparentemente normal, bien relacionado e integrado en la sociedad, sin problemas en su vida sexual y que a los ojos ajenos podría aparentar ser padre o madre cariñoso/a.
Es también falsa la asociación entre el abuso sexual y la pobreza o la baja cultura; todos los datos confirman que se da en todas las clases sociales y en nuestro entorno más cercano. La realidad es que el 86% de los casos ocurre en la propia familia o el círculo más cercano de amistades.

Por ello es necesario continuar hablando del tema, informando sobre el abuso sexual, dejando claro que existe porque es común encontrar familias que por el temor al que “dirán” permiten que sus hija(os) continúen presos de ese grave y aterrador hecho que deja unas huellas imborrables.

Reconociendo el abuso sexual podemos darles una nueva oportunidad a las niñas y niños para que inicien un proceso de recuperación, y disminuir las secuelas. En caso contrario podemos empujar a las personas a buscar refugios en el alcoholismo, la drogadicción, el suicidio o condenarla/o por el resto de su vida a seguir siendo víctima de sus miedos y negarles el derecho de visualizarse como una sobreviviente del abuso sexual.

En el campo en que me desempeño conozco de historias desgarradoras de víctimas de abuso sexual, y por ello, he tomado un poco de mi tiempo para escribir estas líneas para aportar mi granito de arena en la lucha contra la tolerancia, el secretismo con el que se trata esta grave violación de derechos humanos como es el irrespeto  de la integridad sexual de niños/as y adolescentes y que sólo protege a los abusadores sexuales para que no los alcance la mano de la justicia. Hoy comienzo esta lucha dedicada al rechazo total de la violencia sexual que sufre la niñez y adolescencia, una realidad actual que muchos desconocen, ya es hora de encarar el problema, por crudo que sea. Debemos luchar a diario para remover conciencias. Y quien ha sufrido abuso sexual se dé cuenta de ello, para que ellos también salgan adelante no importa el tiempo que haya pasado.
*Asesora Legal de AQB
karlanicaragua@yahoo.com
Movimiento contra el Abuso Sexual
hablemosde.abusosexual@gmail.com
yotecreo@gmail.com


domingo, 11 de septiembre de 2011

Todo está en nuestra mente.



Una de las primeras verdades que aprendemos cuando nos conectamos con una filosofía de vida, es que no debemos preocuparnos por lo que no ha ocurrido y que, generalmente, imaginamos sucederá de la peor manera.

Si echamos una miradita a lo que sentimos en los últimos cinco años, seguramente descubriremos que pasamos gran parte de ese tiempo con preocupación, temor, ansiedad y pesimismo, siempre afectados por los cambios que afrontamos, los rumores, las noticias negativas y las experiencias difíciles que tuvimos. Pero lo cierto es que los vivimos y, de alguna manera, logramos afrontarlos y superarlos, con excepción de aquellas personas que todavía están atrapadas en la negación o en el sufrimiento que les causó lo que experimentaron.

Pero si en lugar de angustiarnos nos hubiésemos enfrentado a todas esas mismas experiencias con serenidad, valor, optimismo, confianza en nosotros y en la vida, con la disposición de buscar los recursos y las herramientas necesarias para afrontarlas y resolverlas, habríamos vivido durante ese tiempo sin tanto desgaste mental, emocional y físico.

He llegado a la conclusión de que debemos incorporar muchas de las verdades liberadoras que sabemos y que les recitamos a otros cuando creemos que necesitan de nuestros consejos, de manera que comencemos a tener una vida más satisfactoria, aun a pesar de los cambios, las dificultades y las situaciones inesperadas que puedan presentarse.

Todo está en nuestra mente, y con esto no quiero decir que imaginamos lo que nos sucede sino que somos nosotros quienes calificamos de difícil, terrible o imposible de resolver cada situación que experimentamos. Y esta calificación que le otorgamos es la que nos dificultad aceptarla, superarla y aprender de ellas, sin quedarnos resentidos y afectados.

Regrabemos el disco duro mental que tenemos, comencemos a volvernos más optimistas y positivos; reforcemos la confianza en nosotros y en la divinidad; seamos valientes, enfrentemos los temores que sentimos y convirtámoslos en aliados de nuestro crecimiento. Vivamos el presente, haciendo cuanto sea necesario para extender los buenos momentos, para relativizar los que no lo son y para superar las experiencias difíciles sin que nos marquen profundamente. Vinimos a aprender el amor en lugar del miedo.

Para tener presente:

•Muchas veces, somos nosotros quienes agravamos la situación al imaginar que las cosas sucederán de la peor manera. Debemos ser más realistas.

•Es importante ponernos en acción y buscar las herramientas, la información, los datos o las personas que puedan ayudarnos a solucionar la situación.

•Debemos tomar decisiones y convertirlas en una acción concreta.

•Dios siempre está allí para ayudarnos


MAYTE.

Ninguno de nosotros debería saber que tres de cada diez niños será abusado y quedarse inerte.


"Elementos de la Policía de Investigación detuvieron a dos maestros de una escuela primaria particular en Iztacalco, quienes están acusados de haber abusado sexualmente durante casi un año de una alumna.
La Procuraduría General de Justicia del DF informó que los acusados son Alfredo Corona Tobán, de 51 años, y Ulises Cortez Alegría, de 35, profesores de computación y educación física, respectivamente.
El caso se descubrió el pasado 7 de septiembre, cuando la menor le contó a su padre que ya no quería ir a la escuela, pues había sido víctima de diversas violaciones por dichos maestros.
En su declaración ante el Ministerio Público, la víctima señaló que casi todo el tercer año fue atacada por los profesores, principalmente en el área de los sanitarios.
Luego de que los exámenes médicos y psicológicos confirmaron las violaciones, elementos de la Policía de Investigación acudieron a la escuela, ubicada en Iztacalco, y detuvieron a los profesores."
Con esta nota ejemplifico algo que e venido sosteniendo e insistiendo periódicamente.Se necesita mucho trabajo de prevención en las escuelas y Comunidades.Estoy plenamente convencido que estas desgracias disminuirían drásticamente si a los menores de edad se les dotara de herramientas de prevención. Que su cuerpo es suyo y que nadie tiene derecho a tocar.





Ninguno de nosotros debería saber que tres de cada diez niños  será abusado y quedarse inerte. Esta en nosotros.




Miguel Adame Vázquez.

Nadie de nosotros en su sano juicio dejaría que un niño anduviera por las calles solo y sin compañía, caminando a la deriva. ¿No es cierto?.

De modo que esta en nosotros la sociedad civil, la familia, los padres y abuelos. Podemos empezar con nuestros hijos, sobrinos y vecinos. En las escuelas de nuestros hijos poniendo un cartelón, distribuyendo trípticos. En el blog existe material para ello, imprimir y compartir.

Los abusadores sexuales se desistirían de sus ataques. Es cierto que les toca a los gobiernos realizar políticas publicas al respecto. Y pero la realidad es que no lo hacen. 
Y miles de niños indefensos son atacados y solo un puñado de ellos tiene la posibilidad real de recibir terapia y recuperarse.

jueves, 8 de septiembre de 2011

GRAVES SECUELAS PSICOLÓGICAS MEXICO


México registra altos índices de abuso sexual infantil, en donde las víctimas son en su mayoría niñas y el promedio de edad de los afectados es de 5.7 años, reveló Ruth González Serratos, especialista de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).

Al participar en el Simposio Repercusiones Clínicas y Psicológicas del Abuso Sexual, en el tercer día de actividades del VII Congreso Latinoamericano y II Iberoamericano “Sobre la Violencia contra Niñas, Niños y Adolescentes”, la especialista sostuvo que la sexualidad es utilizada como un instrumento que marca la imposición del poder y la ira sobre otro ser.
En su ponencia Síndrome Postraumático Inmediato y Mediato en Menores y Sobrevivientes de Violencia Sexual en la Infancia, la catedrática de la Facultad de Psicología de la UNAM, refirió que de junio de 1994 a mayo de 2002 la institución atendió 894 casos, de los que el 48.9 por ciento son sobrevivientes de abuso sexual en la infancia que no recibieron ningún tipo de ayuda y el 21.8 por ciento tuvo acceso a apoyo.

La edad promedio de la víctimas es de 5.7 años y el 77 por ciento son mujeres, mientras que en todos los casos la víctima conocía al agresor: el hermano en 19 por ciento; el padrastro en el 18 por ciento; el tío en un 16 por ciento y el padre en un 15 por ciento.

González Serratos manifestó que los menores abusados sexualmente presentan un síndrome de estrés postraumático que se manifiesta en alteraciones en los hábitos escolares en el 40 por ciento de los casos; en hábitos del sueño 10 por ciento y presentan además miedo a salir en un 70 por ciento; miedo a algún hombre en específico, a adultos en general, a que la madre sea agredida y a salir a jugar en un 60 por ciento.

GRAVES SECUELAS PSICOLÓGICAS

La especialista dijo que en el síndrome de estrés postraumático en sobrevivientes de abuso sexual en la infancia, es decir las personas que fueron abusadas cuando eran menores y no recibieron ningún tipo de tratamiento, encontramos que el 85.3 por ciento hay una sensación de fealdad, sensación de no ser uno mismo 74 por ciento; usar ropa que esconda el cuerpo un 70 por ciento.

Respecto a su sexualidad, añadió, el 73 por ciento experimenta dificultad para integrar la sexualidad con las emociones y se sienten sucias sexualmente.

Hay auto devaluación en un 90 por ciento, sensación de ser diferentes 88 por ciento, enojo constante en un 91.3 por ciento, necesidad de controlar a otros 86.7 por ciento, incapacidad de decir “no” 86.7 por ciento, sentimiento de culpa en un 90 por ciento.
Por otra parte el doctor Jorge R. Pérez Espinosa, del Centro de Atención Psicoterapéutico para Mamás (CAPSIM) de la Facultad de Psicología de la UNAM, expuso que el 90 por ciento de las madres violentas fueron abusadas en su infancia y fueron además maltratadas por su madre o padre.

Expuso que estas madres tienen problemas para establecer el vínculo afectivo entre ellas y sus hijas e hijos, lo cual es resultado de la falta de atención que sufrieron cuando niñas.
Su autoestima, añadió, es muy baja y se autodefinen con “demonios”, “mala mujer”, “chantajistas” y “perversas”, ya que asumen conductas de intolerancia con sus hijos e hijas y porque muchas veces no han perdonado a sus padres y madres y a quienes abusaron de ellas.

Sostuvo que es importante la perseverancia de estos programas ya que el problema de la madre que maltrata a sus hijos no es sólo un asunto relacionado con la condición económica o nivel educativo, sino que se presenta en todos los estratos sociales y académicos.
En el mismo simposio, el maestro en Salud Pública, José Rubén Ramírez, indicó que la violencia hacia los niños, niñas y adolescentes es una obstrucción para el desarrollo de una sociedad con equidad.

EL SUICIDIO COMO SALIDA AL DOLOR

Expuso que es común encontrar que las niñas y los niños abusados sexualmente tengan repercusiones negativas como la muerte prematura por suicidio, homicidio o infecciones de transmisión sexual.
Así como problemas de salud física como lesiones, discapacidad, baja autoestima, comportamiento sexuales de riesgos para su salud, embarazos no deseados, abortos en situaciones de riesgo, lo que incrementa la mortalidad infantil y adolescente.
En este sentido, el especialista universitario consideró necesario crear modelos de atención multi-disciplinarios que deben ser obligatorios para los hospitales que atiendan a niñas, niños y adolescentes

Pornografía y explotación sexual de niños


Los organismos federales y estatales encargados de aplicar la ley, los fiscales, los proveedores de servicios de Internet, las compañías de tarjetas de crédito, los bancos y organizaciones sin fines de lucro trabajan juntos para frenar la explotación sexual de niños en Internet. Son dignos de elogio por ello.

En su mayor parte, sin embargo, estas mismas entidades gubernamentales y privadas han hecho la vista gorda a la explosión de pornografía dura para adultos en Internet y en otros lugares. Esta no muestra a niños reales, pero muestra escenas de sexo con personas que se parecen a niños y con "adolescentes". La pornografía dura para adultos también incluye representaciones de sexo con animales, con otros miembros de la familia, con parejas múltiples ("sexo grupal"), y con prostitutas. También describe actividades de excreción y violencia sexual contra mujeres, incluida la violación y la tortura.

Un agente especial del FBI ya jubilado, Roger Young, señala:
Fue mi propia experiencia luego de trabajar en casos de obscenidad como agente especial del FBI (1975 - 2001), así como mi entender al haber hablado con otros agentes que investigaron estos casos, que no existe algo así como un caso único de obscenidad. Los delitos relacionados con los delitos de obscenidad incluyen incendios intencionales, soborno, conspiración, terrorismo doméstico, drogas, extorsión, servidumbre involuntaria, manipulación del jurado, secuestro, fraude postal, lavado de dinero, asesinato, obstrucción de la justicia, prostitución, corrupción pública, asociación ilícita, violación, robo, asalto sexual, explotación sexual de niños, evasión fiscal e intimidación de testigos.

La explosión de pornografía dura para adultos a través de Internet y en otros lugares está contribuyendo a la explotación sexual de los niños en una variedad de maneras, incluyendo las siguientes:

• Los criminales utilizan pornografía adulta para preparar a sus víctimas.
• Para muchos criminales no hay una progresión desde ver pornografía adulta a ver pornografía infantil.
• Lo que ven en pornografía adulta intentan realizarlo con niñas prostitutas y los proxenetas usan pornografía adulta para instruir a las niñas prostitutas.
• Los niños imitan los comportamientos pornográficos de adultos con otros niños.
• Los criminales utilizan pornografía adulta para excitarse sexualmente.
• La adicción a la pornografía adulta destruye matrimonios, y los niños criados en hogares monoparentales tienen más probabilidades de ser explotados sexualmente.


Por otra parte, mientras que la protección de niños contra la explotación sexual (abuso) debería ser la máxima prioridad, sin embargo, no solamente debemos preocuparnos por ello. En el caso de Paris Adult Theater I versus Slaton, la Corte Suprema reconoció que hay varios "intereses estatales legítimos en juego en la contención de la marea de obscenidad". Estos incluyen:

• Proteger a los niños de la exposición a la pornografía
• La protección de la calidad de vida y el medio ambiente de toda la comunidad
• La protección de la seguridad pública
• El mantenimiento de una sociedad decente
• La protección de los intereses sociales de orden y la moral
• La protección de la vida familiar


La exhibición de pornografía es también un componente frecuente en los casos de acoso laboral sexual en ambientes laborales, y el tiempo perdido viendo pornografía en Internet reduce la productividad de los trabajadores.

Pero, dirán algunos, el negocio de la pornografía es un negocio floreciente, que es un indicio de que o bien "todos" están viendo pornografía, o bien el estadounidense promedio ya no considera la pornografía inaceptable.

Los defensores de la pornografía pasan por alto al menos tres factores. En primer lugar, el mayor consumo de pornografía dura por parte de adultos lo realiza un porcentaje relativamente pequeño de individuos que son adictos a ella. En segundo lugar, sólo porque una persona experimenta pornografía adulta por un periodo de tiempo o ocasionalmente sucumbe a la tentación de ver pornografía, no significa que la apruebe, sobre todo cuando los que distribuyen pornografía para adultos promocionan sus productos agresivamente y con frecuencia en forma engañosa . En tercer lugar, muchos visitants de "sitios web para adultos" son menores de edad.

En los últimos años, Morality in Media ha encargado a Harris Interactive para que realice preguntas sobre pornografía en tres encuestas diferentes de opinión a nivel nacional. Los resultados de las encuestas fueron los siguientes:
• En 2005, más de tres de cada cuatro (77%) adultos estadounidenses dijeron que apoyaban el nuevo esfuerzo del Departamento de Justicia para hacer cumplir las leyes federales de obscenidad.
• En 2006, casi tres de cada cuatro (73%) adultos estadounidenses dijeron que no consideran moralmente aceptable ver páginas web pornográficas y videos.
• En 2008, tres de cada cuatro (75%) adultos estadounidenses dijeron que apoyarían al próximo presidente si hiciera todo lo posible para aplicar el poder constitucional de velar para que las leyes federales de obscenidad se aplicaran con vigor.


Los depredadores sexuales utilizan con frecuencia la pornografía como una herramienta que los ayuda en el proceso de ablande. Durante el proceso de “ablande” los abusadores de menores comienzan a construir la confianza con el niño para la transición de una relación no sexual a una relación sexual de manera que parezca natural y sin amenazas. En última instancia, la relación aparentemente sana es sólo una farsa que es utilizada para aprovecharse de un niño vulnerable.

Los abusadores de niños utilizan tanto la pornografía adulta como la pornografía infantil en el proceso de ablande, aunque con fines diferentes. La exposición repetida tanto de pornografía de adultos como de niños tiene por objetivo disminuir las inhibiciones del niño y dar la impresión de que el sexo entre adultos y niños es normal, aceptable y agradable.
En su monografía " Efectos de la pornografía en adultos y niños" (Morality in Media, 2001, disponible en www.obscenitycrimes.org) el Dr. Victor B. Cline dice que como psicólogo clínico, ha tratado aproximadamente 350 adictos al sexo, delincuentes sexuales, y otras personas (96% hombres) con enfermedades sexuales. Estos casos incluyen sexo compulsivo, abuso sexual infantil, exhibicionismo, voyeurismo, sadomasoquismo, fetichismo, y violación. Con algunas excepciones, la pornografía ha sido un mayor o menor contribuyente o facilitador en la adquisición de su desviación o adicción sexual.

El Dr. Cline describe las cuatro etapas de la adicción a la pornografía de la siguiente manera:

Primera etapa: adicción

El primer cambio que ocurrió fue un efecto de adicción. Los consumidores de porno quedan enganchados. Una vez que se habían involucrado con material pornográfico, volvían una y otra vez por más. El material parecía proporcionar un estimulante sexual muy potente o efecto afrodisíaco, seguido por la liberación sexual, la mayoría de las veces a través de la masturbación.

Segunda etapa: escalada
La segunda fase fue una escalada de efectos. Con el paso del tiempo, la persona adicta requiere material sexual más duro, más explícito, más desviado, y "pervertido" para “encenderse” y poder aumentar cada vez más alto su excitación. Esto recuerda a las personas afectadas por adicciones a las drogas. Con el tiempo casi siempre hay una necesidad creciente de más estimulante para conseguir el mismo efecto inicial.
Tercera etapa: desensibilización
La tercera fase fue la desensibilización. El material que fue percibido inicialmente como impactante, ilegal, repugnante o inmoral, con el tiempo llegó a ser considerado como aceptable y común. La actividad sexual que se muestra en la pornografía (no importa lo antisocial o desviada que fuera) pasó a verse legitimada. Hubo una creciente sensación de que "todos lo hacen", y esto les dio permiso para hacerlo también, a pesar de que la actividad fuera, posiblemente, ilegal y contraria a sus creencias morales anteriores y sus normas personales.

Cuarta etapa: exteriorizar sexualmente
La cuarta fase fue una creciente tendencia a exteriorizar sexualmente los comportamientos vistos en la pornografía, incluida la promiscuidad compulsiva, exhibicionismo, sexo en grupo, el voyeurismo, frecuentar salones de masaje, tener sexo con niños menores, violación y producir dolor a ellos o su pareja durante la actividad sexual. Este comportamiento a menudo se convirtió en una adicción sexual en la que se encontraban encerrados y eran incapaces de cambiar o revertir, sin importar las consecuencias negativas que tuvieran en su vida.

lunes, 5 de septiembre de 2011

Aquellos que hablan por los que no tenemos voz.


Soy una mujer  superviviente del abuso sexual, el cual viví de forma repetitiva  y prolongada desde que tengo memoria hasta los 21 años. 
Esta semana escuche con preocupación, que la ley que propone cadena perpetua para los abusadores, estaba tambaleando; que las personas que no apoyaban esta ley, decían que era anticonstitucional, que los abusadores, que los violadores, merecían una nueva oportunidad de resocializarse. 
Yo me preguntaba, si las personas que no apoyan esta ley, si los honorables padres de la patria, conocen de cerca el daño, el horror  al que se enfrenta  un niño y en mi caso, una mujer superviviente de este crimen.  Yo quisiera que los honorables padres de la patria, me pudieran mirar a mí a los ojos, a mí, y a todos los supervivientes, a todos los niños y niñas y nos dijeran,  que también vamos a tener una oportunidad, que nos van a devolver todos los años perdidos por el horror de esta violencia, que van a sacar de nuestros cuerpos, de nuestras mentes, el dolor, el daño causado; que a todas las víctimas, nos van a garantizar en su totalidad, los tratamientos que requerimos para recuperarnos, teniendo en cuenta la extensión del daño que sufrimos, teniendo en cuenta, que muchas víctimas, sufren como consecuencia de esta pesadilla, alcoholismo, drogadicción, trastornos alimenticios;  y quisiera saber, los honorables padres de la patria, como van a mirar a los ojos a las familias de las víctimas, ya que muchas de estas, han cometido suicidio, por todo el dolor que llevan en sus almas, y que les dijeran, como estas víctimas van a tener una nueva oportunidad.
Alguien me decía, que el estado debe garantizar que estos crímenes no ocurran, y cuando esto no es posible, garantizar que las personas que cometen estos crímenes, reciban el castigo justo, y entonces, que podemos decir las víctimas de este crimen, cuando no se da ninguna de las dos cosas?
He escuchado, de expertos, que los pedófilos, que los violadores en serie, no se recuperan, y a su vez escucho, hablando a los padres de la patria, a grandes juristas, decir, que estas personas merecen una nueva oportunidad de rehacer  su proyecto de vida, y entonces, no entiendo que se pretende.
Quiero agradecer de todo corazón a aquellas personas que miran el abuso sexual a niños y niñas, mas allá de una ley escrita en un papel, que consideran y tienen  en cuenta  que hay unas victimas que en muchas ocasiones, luchan desesperad-amente por sus vidas, gracias porque esto hace que no nos sintamos tan solos…
Una última cosas, padres de la patria, no dejen solos  a sus hijos…
Del corazón, un abrazo muy grande a aquellos que hablan por los que no tenemos voz.

DESDE COLOMBIA
ADRIANA O.

TIEMPOS DIFÍCILES


Una parte de mi vida

Recuerdo cuando tenía 12 años, lo único que me estimulaba era estar en la Iglesia, concretamente participar en grupos de oración, guiados por mujeres ancianas, grupos pequeños donde me sentía libre de tensión.
Fuera de la Iglesia no encontraba paz, porque no me aceptaban en mi familia, al menos así me sentía, mis padres estaban enfocados en sus cosas y sus problemas, no había tiempo para preguntarse si yo estaba bien.
Yo me acerqué a una persona, no había una intención en mí, solo me atraían los juegos de Atari (nintendo-juegos de niños), en aquel tiempo. Esa persona me lastimó, me hizo sentirme sucio, culpable de algo que él había hecho manipulándome. Me acerqué más a la Iglesia, ya no quería hacer otra cosa, dejé de dibujar, que tanto me gustaba, pero no deje de hacer ejercicio, salía a correr, eso me ayudó.
El deseo de estar en la Iglesia, cerca de Dios, al menos así en ese tiempo lo entendía, era intenso, tanto, que terminé por entrar a un seminario para prepararme para sacerdote. Todo era perfecto, por llamarlo de alguna forma, entré al seminario con una sola y gigante carencia, problemas con el amor. No me amaba a mí mismo, no me sentía amado por mis padres, no confiaba realmente en nadie, pero cuestionaba todo en mi mente, era imposible tener un poco de paz interior, eran cansados y agotadores mis días, todo me daba miedo.
En el seminario, en la búsqueda de aliviar mi dolor, mi culpa, los sentimientos mezquinos que me consumían al sentirme sucio, me hizo acercarme a un formador, sacerdote que me condujo a una psicóloga. La ayuda fue grande, fue el inicio de mi caminar hacia mí mismo, hacia mi encuentro. Un alto precio tuve que pagar por abrirme a ese sacerdote, precio que terminé por desechar cuando me salí del seminario.
El sacerdote-formador, como se les llama oficialmente, por encaminar a los seminaristas en el proceso y educación eclesiástica, me hizo más daño que nadie, jugaba emocionalmente conmigo, me observaba y me decía frecuentemente que ya casi era normal.
Al término de cada año, antes de pasar al siguiente curso, me evaluaba, me recordaba lo mal que estaba, no encontraba nada de positivo en mi, cuestionaba de manera agresiva y sin tolerancia mi persona.
Terminé por abandonar el seminario un año antes de ordenarme sacerdote, de cualquier forma si no lo hubiera hecho yo, lo hubiera hecho él, me quería fuera del seminario, me decía que no era digno para el sacerdocio, pero me permitió caminar casi hasta el final, casi 10 años torturándome con sus críticas.
Haber estado casi una década en el seminario, en un estilo de vida, marcó mi vida, los primos años que estuve fuera del seminario, era un dolor, no me podía adaptar a nada, una mezcla de sentimientos me consumían, confusión, coraje, indignación, hasta lo aprendido en mis terapias lo había olvidado
Después de muchos años de caminar, sintiéndome solo y cometiendo grandes tropiezos que me alejaban de mí mismo, una persona llegó a mi vida, conocí el amor, lo aprendido en las terapias fluyó y lo pude poner en práctica.
Me amo, me tengo paciencia, tengo mis propios y sagrados espacios para escucharme, todo lo sucedido atrás es historia, es un terrible cuento que aún aparece en mis sueños, es difícil de definir o explicar, porque es muy confuso, es asqueroso haber confiado en personas que sistemáticamente y de manera suave, me fueron alejando de mí mismo, destruyéndome.
No soy perfecto, pero soy feliz, vivo conmigo mismo, nunca más permitiré que otros tengan las llaves de mi vida, el amor es bello, pero no sabe ni se disfruta cuando uno no empieza por amarse a uno mismo.
Existe algo que nunca deje de hacer desde que era muy pequeño, escribir, ahora acabo de publicar mi primera novela, en ella hablo del abuso sexual dentro de la Iglesia católica, que se da mucho, en ella hablo del silencio anticristiano y de la inmunidad de la que gozan muchos sacerdotes y altos jerarcas, hombres disfrazados de siervos de Dios.
Muchos de mis personajes están marcados por mis sentimientos, pero no todos, he tenido mucho que leer sobre testimonios desgarradores, situaciones que todos conocemos. Aprovecho este medio que Miguel Adame me permite, para expresar, escribir y compartir, ahora la vida es mucho más sencilla para mi, no permito que otros me definan e intenten alejarme de quien soy.
Los invito a visitar mi página web, en ella podrán tener una idea de lo que hablo, no pretendo hablar solo de mi historia, hablo de una realidad que nos ha pasado a muchos, pero no todos se atreven a gritarlo.
Ese sacerdote del seminario, no solo me lastimó a mi, lastimó a muchos amigos y compañeros, era un abusador emocional no sexual, pero de igual forma se valió de una supuesta autoridad que la Iglesia le daba para formar a los futuros sacerdotes. Muchas palabras usaba para justificarse, pero el mal que nos hizo a muchos, es claro. Yo me quejé con el obispo, pero al igual, buscando el supuesto bien de la Iglesia, me dio la espalda.
Gracias a la vida, gracias a Dios, gracias al amor, gracias a mis amigos, gracias a mi mismo, estoy fuera de ese mundo religioso, fuera de la confusión. No temo gritar mi testimonio, no me avergüenza decir quién soy, nunca más me avergonzaré de mí mismo, pero no tolero el silencio ante el abuso, mucho menos cuando es manipulado usando el nombre de Dios. 

Escrito por Juan M. Castro
Autor de la novela, "Abandonados En La Oscuridad"
http://www.abandonadosenlaoscuridad.com/

viernes, 2 de septiembre de 2011

Sitios especializados de apoyo como una manera de romper el silencio

A falta de los servicios cara a cara, los hombres sobrevivientes de abuso sexual infantil son cada vez más a sitios especializados de apoyo como una manera de romper el silencio con seguridad y comenzar el proceso de curación.


Esta es la conclusión de la investigación por Duncan Craig, Fundador y Director de Servicio para los sobrevivientes del Manchester, que fue presentado el sábado 7 de mayo, en la 17 ª Conferencia Anual de Investigación BACP. El evento, que fue co-organizado bythe Sociedad para la Investigación en Psicoterapia (SPR) del Reino Unido, tuvo lugar en el Liverpool Marriott Hotel City Centre, Liverpool, el 6-7 de mayo de 2011.




El estudio reveló tres razones primordiales por los recursos en línea se están utilizando. Estos fueron: el uso del anonimato en línea para discutir temas, a menudo envueltos en la vergüenza, que los participantes encuentran difícil hablar cara a cara en un entorno en línea, la importancia de ser capaz de conectar con otras personas que han tenido experiencias similares a la propia que permiten que uno se sienta menos aislada, aún manteniendo un nivel de anonimato, y lo más interesante, y en contradicción con la necesidad de mantener el anonimato, el hecho de que hay poco o nada de cara a cara-o fuera de línea alternativa a la ayuda en línea como un hombre sobreviviente de abuso sexual en la infancia.




La investigación encontró que el 73% de los participantes afirmaron que todavía utilizan el sitio que originalmente se encuentran citando a compartir quita la soledad, siento que aprender de las experiencias de otros, Yo estaría muerto sin el apoyo que recibo. Mientras que el 87% de las personas que se encuentran que los sitios especializados ayudado – . Lo que me permite hablar en línea con las cosas supervivientes que no podía hablar con mis amigos y familiares acerca de Me puso en contacto con otras personas para empezar a romper el aislamiento, y




Craig Duncan dijo:. Abuso sexual infantil (CSA) es uno de los delitos en todo el mundo más subestimado, sobre todo si la víctima es un hombre no se puede hablar, muchos niños llevan este secreto en la edad adulta, permaneciendo en silencio a través del uso de mecanismos de afrontamiento desadaptativas.




Este estudio ha encontrado que, aunque algunos hombres sobrevivientes deseo de cara a apoyar la cara en su curación en algún momento, los sitios de Internet especializados y están proporcionando un importante paso en el viaje de sanación. Proporcionar que los sitios web son funcionales, incluido informativo, y fácil de navegar, los hombres sobrevivientes de la CSA están comenzando su viaje de sanación uso de Internet y recursos en línea. adicional a la investigación en las áreas de ayuda para los sobrevivientes masculinos y el uso de la tecnología en la salud de los hombres tiene que ser explorado .

Fuente:


Asociación Británica para la Consejería y Psicoterapia



en este blog tratamos de dar apoyo a los sobrevivientes de abuso sexual infantil, te invito a colaborar y participar.

El país de las luces rojas.


Fue en 1994 y era invierno. Lo recuerdo bien porque llegué a la casa de Ernesto Sabato con las manos ateridas, y él las sostuvo largamente entre las suyas para reconfortarme.
En esa ocasión, yo lo visitaba por un motivo especial: una conferencia latinoamericana sobre la vida de los niños de nuestro continente. Los organizadores aspirábamos a que fuese uno de los oradores magistrales, cosa que aceptó, aunque a última hora no pudo asistir.
"Si vamos a hablar con la verdad, Silvia, se le va a helar también el corazón y ya no podré ayudarla", me dijo.
Así fue: el corazón se me iba helando a medida que Sabato me refería, con su voz peculiar, el creciente ejercicio de la prostitución infantil en el norte argentino.
Han pasado 17 años, y hoy recupero instantes de nuestro diálogo, parecidos a relámpagos que descargan en mi memoria una luz que, si bien lacerante, me ayuda a reconocer el camino entre las brumas de nuestra actual desorientación.
Sabato me miró fijamente cuando dijo: "Es tan cruel que hasta duele ponerlo en palabras".
Es que hablábamos de niños, y de lo que nos dolía en la carne: los niños de nuestro país. Nuestros niños. Me paralizó un sentimiento de impotencia. "¿Cómo hemos llegado a esto?", pregunté torpemente.
"No se equivoque -repuso-, no hemos llegado todavía. Es sólo el comienzo de algo que crecerá, porque a nadie le importa. Llegaremos a ser destino de turismo de sexo infantil. El Noroeste y la Mesopotamia son ruta de tráfico y proveeduría de niñas."
"¿Qué podemos hacer nosotros?", pregunté.

El autor de Sobre héroes y tumbas reflexionó con hondura y, con gesto atormentado, respondió: "Un escritor, un periodista, un intelectual, sólo puede escribir, alertar, hablar. Pero es necesario que del otro lado esté el que lea, escuche y se haga eco. Se precisa del interlocutor sensible, y es lo que falta. El Estado está ausente y la sociedad, cada vez más entregada a la estupidez. Los políticos se ocupan de lo inmediato y redituable, y los niños no votan".
La prostitución infantil cuenta con dos aliados de hierro: la pobreza y la indiferencia. Y, por supuesto, con lo que la mantiene vigente y próspera: los clientes. Hoy ha ganado un nuevo aliado, acaso mucho más perverso, por más sutil: la imperante y progresiva permisividad social con las iniquidades. Es así como, últimamente, nos tuteamos con la prostitución, y hasta casi simpatizamos con ella. Sonreímos ante sus picardías, nos divertimos con sus transgresiones. La elevamos a categoría de labor acreditada. Confundimos el que haya existido milenariamente con que valga intrínsecamente como práctica y modo de vida. Cometemos la falacia de equiparar su legalización con su redención.
Sorprende que, en plena era de los derechos humanos, la prostitución sea vista como una manifestación de su ejercicio y no como su violación. A tal punto nos hemos extraviado en la falta de valores. Y no hablamos aquí de la prostituta. Hablamos de la prostitución. Parafraseando el famoso adagio según el cual Dios aborrece del pecado pero ama al pecador, justo es decir que la prostituta o el prostituto mayor de edad tiene el derecho de vivir de acuerdo con lo que elija, en tanto y en cuanto no dañe a indefensos u ofenda la libertad de otros. Le cabe el derecho a ejercer la prostitución, pero no de fomentarla y publicitarla atentando contra la salud de la sociedad. Porque urge decir en voz bien alta que, por encima del derecho de quien elija ejercerla, la prostitución sigue siendo abominable.

Aquel día, Sabato comentó que el trabajador sexual debe vérsela generalmente con esa zona oscura de la sexualidad entre lo instintivo de la bestia y el bello erotismo amoroso; ese oscuro abismo desde donde acechan los deseos más depravados. Aquí es donde la prostitución alcanza a los niños. No debemos olvidar que muchas de las prostitutas adultas de hoy fueron las niñas corrompidas de ayer, ni pasar por alto el hecho de que muchas de las meretrices que abogan por sus derechos bien pueden estar reclutando niñas que satisfagan a clientes con exigencias de muslos tersos y virginidad.

No sabemos lo que encierran los burdeles que ahora se propagan como hongos por los barrios de Buenos Aires y a lo largo de las rutas del país. Días pasados, una amiga que viaja con frecuencia por el interior, me dijo estremecida que las veras de los caminos están cada vez más infestadas de lucecitas rojas. Luces rojas: la convención internacional que señala el lugar del comercio de sexo. También el color universal del peligro. ¿Cuántas niñas son torturadas en esas fosas de las satisfacciones más infames? ¿Qué dolor alojan esos infiernos?

La prostitución no ha sido jamás un ámbito de virtudes. Negocia con el crimen organizado, con la trata de personas, con el tráfico de drogas. Practica con naturalidad la esclavitud, ilegal por cierto, pero pilar básico de su actividad legalizada. Y hay un término que, por principio, no aparece en sus transacciones: amor.
Aquella fría tarde de invierno, Sabato me confesó su desesperanza. La prostitución infantil en la Argentina, lejos de encontrar su nunca más, corría el riesgo de consolidarse, porque el niño no vota y el Estado está ausente, porque la sociedad se despreocupa y se divierte con el mismo mal que la genera. Y porque el ser humano es un pozo de turbias pasiones que hoy se exhiben y se festejan con descarada liviandad. 

La autora, escritora, es directora del Capítulo Argentino del Club de Roma  

jueves, 1 de septiembre de 2011

"La operatividad para proteger a los niños es cada vez peor"


ESTADÍSTICAS DE ARGENTINA

“De los 11 subtipos de maltrato infantil, el abuso sexual es el que genera más situaciones traumáticas. Si tenemos en cuenta el contexto latinoamericano, Argentina está en una buena posición en cuanto a capacitación y concientización del problema, pero bastante mal en lo que tiene que ver con la lentitud de los procesos judiciales y las deficiencia de las investigaciones”, dijo Juan Pablo Viar, abogado especialista en violencia familiar e integrante de la Asociación Argentina de Prevención del Maltrato Infantojuvenil (Asapmi).
Coincide con eso Patricia Visir, psicóloga, especialista en abuso infantil y miembro de Asapmi. “Un niño que cuenta que es abusado es alguien que sufrió un trauma enorme y hay que cuidarlo. En nuestro país hay cada vez más visibilización del problema, pero la operatividad para proteger a estos chicos es cada vez peor”, dijo.
Además, agregó: “Cada vez que inicia un proceso judicial se hacen múltiples pruebas periciales y psicológicas y, como esto lleva meses y hasta años, los chicos son evaluados una y otra vez. Así, se los convierte en otro tipo de víctima y esto afecta su fortaleza para llevar a cabo el proceso”.
Estos fueron algunos de los conceptos de Viar y Visir en las Jornadas “Detección y abordaje del abuso sexual infantil”, que organizó el Consejo Provincial de la Mujer durante el 29 y 30 de julio pasados.
Allí también se mencionaron las últimas estadísticas del Programa de Atención Interdisciplinaria para Víctimas de Delitos contra la Integridad Sexual, que corresponden al segundo semestre de 2010. Entre otros datos, indican que en el 74 por ciento de los abusos sexuales, las víctimas son menores de edad (ver Datos que asustan ).
Si bien la gran parte de estas situaciones se vive el ámbito intrafamiliar, en número reducido ocurren fuera de las familias (colegios, centros deportivos) o por parte de alguien cercano al entorno de la víctima.
Bajo nivel de condenas. Viar contó que el porcentaje de condenas está entre el 5 y el 10 por ciento de todos los casos. “Por un lado, la justicia penal está estructurada en base a los derechos y garantías de una persona acusada de un delito, y un juez necesita certezas para condenar. Por otro lado, el abuso sexual infantil tiene dificultades probatorias significativas. Ambas razones hacen que el porcentaje de condenas en estos casos sea muy bajo”, apuntó.
En este sentido, mencionó el término backlash , que refiere a un contramovimiento al proceso de visibilización de la violencia familiar y el maltrato infantil. “Existen sectores que cuestionan todos los procesos de validación, diagnóstico y periciales. Es decir: hay quienes, privilegian la unidad familiar por sobre la integridad o dignidad de las personas” explicó.
Sobre en qué sentido se debe trabajar para modificar esto, tanto Viar y Visir consideraron que “es necesario generar y formar especialistas”. “En Capital Federal se constituyeron unidades judiciales especializadas, integradas por fiscales, policías y psicólogos formados en maltrato infantil y están trabajando muy bien. Hay que reforzar esto”, dijo Visir.
Datos que asustan
Mujeres. Según las estadísticas, el 79 por ciento de las víctimas del abuso sexual infantil son mujeres y en el 66 por ciento de los casos el victimario tenía un vínculo familiar con la víctima.
Chicos. El 18 por ciento de los abusos sexuales a niños ocurre en la franja de 0 a 5 años, 26 por ciento entre los 6 a 10 años, y 29 por ciento entre los 11 y los 17. Cuando los hechos ocurren en ámbito familiar, los abusadores son generalmente hombres y las víctimas son las niñas.

Sólo uno. Si bien no hay estadísticas certeras en cuanto a la cantidad de denuncias, se cree que cada diez niños abusados sexualmente, sólo uno habla.

Relegan ataques contra niños


Se calcula que en México cada hora un menor es víctima de abuso sexual y que, según estadísticas mundiales, en más del 80% de los casos las víctimas se niegan o son reacias a revelarlo, indica un reportaje especial que presenta el sitio web yoinfluyo.


En México, como en muchos países, el tema se ha relegado, como si ni siquiera existiera.



Se conoce como Abuso Sexual Infantil (ASI) o pederastia toda conducta en la que un menor es utilizado como objeto sexual por parte de otra persona con la que mantiene una relación de desigualdad, ya sea en cuanto a la edad, la madurez o el poder.



El abuso sexual contra un menor supone una interferencia en su desarrollo evolutivo y puede dejar unas secuelas que no siempre remiten con el paso del tiempo, como evidencia este texto:



"Hola, de pequeña sufrí abusos sexuales desde los 5-9. Él hizo como si no hubiese ocurrido nada y me ha estado tratando luego como una hermana.



"Era el mejor amigo de mi hermano hasta hace varios años. Ahora tengo 20 y no lo he superado todavía. Fui a psicóloga y caí mas bajo en el pozo de lo que ya estaba. Si mi familia se entera esa persona se puede dar por muerta y enterrada a 50 m bajo tierra. Por favor necesito hablar con alguien que lo haya superado. O que crean que me pueden ayudar".



Este mensaje fue dejado en el blog migueladame.blogspot.com, un sitio mexicano creado hace cinco años, con miles de colaboradores, testimonios y canales de ayuda para las personas víctimas de abusos.



El ASI es un problema mundial. Para constatarlo, sólo falta ver las estadísticas:



Tres de cada 10 personas son objeto de abuso sexual infantil; una de cada 4 niñas es abusada sexualmente antes de cumplir 18 años; uno de cada 6 niños es abusado sexualmente antes de cumplir 18 años, uno de cada 5 niños es abordado sexualmente a través de internet.



Casi el 70% de todos los asaltos sexuales (incluyendo los asaltos a adultos) ocurren a niños de menos de 17 años.



Más del 70% de los pederastas tiene entre 1 y 9 víctimas; al menos un 20% tiene entre 10 y 40 víctimas.



Entre 30 y 40% de las víctimas son abusadas por un miembro de la familia.De los niños menores de 12 años que reportaron abuso sexual, 13.2% refirió como agresor al padre y 9.6%, al padrastro.En el caso de los adolescentes (12 a 17 años) 9.6% señaló al padre y 7.7% al padrastro.Otro 50% son víctimas de abuso por alguien fuera de la familia, pero a quien conocen y en quien confían. Aproximadamente 40% sufre abuso por algún niño mayor conocido. Sólo 10% es atacado por un extraño.


La media del abuso sexual está en los nueve años, sin embargo más de 20% de las víctimas, son menores de 8 años y un 50% es mayor de 12.Pero lo que resulta alarmante es que la gran mayoría de las personas víctimas de abuso sexual no revelan el hecho. Se estima que un 30% de las personas jamás se lo dirá a alguien y más del 80% de las víctimas se niegan o son reacias a revelar el abuso.De las que sí lo revelan, aproximadamente el 75% lo hace accidentalmente. De aquellas que sí lo hace intencionalmente, más de 20% eventualmente se retracta aunque el abuso efectivamente haya ocurrido.Las falsas acusaciones constituyen sólo entre 1 y 4% de las denuncias. De éstas, el 75% son realizadas por adultos y 25% por niños. Los niños sólo realizan falsas acusaciones un 0.5% de las veces.

En México, a pesar de que está tipificado el Abuso Sexual Infantil en casi todas las legislaciones, en el Código Penal Federal, se estipula en el artículo 261: "Al que sin el propósito de llegar a la cópula, ejecute un acto sexual en una persona menor de 12 años de edad o persona que no tenga la capacidad de comprender el significado del hecho, o que por cualquier causa no pueda resistirlo o la obligue a ejecutarlo, se le aplicará una pena de dos a cinco años de prisión".Al que abuse de una persona mayor de 12 años, y que no tenga cópula, se le impondrá una pena de seis meses a cuatro años de prisión.Asimismo, en el artículo 262, se estipula que al que tenga cópula con una persona mayor de 12 años y menor de 18, obteniendo su consentimiento por medio de engaño, se le aplicará de tres meses a cuatro años de prisión.

En cuanto al abuso sexual a menores de 12 años, al que sin violencia realice cópula se le impondrá una pena de ocho a 14 años de prisión.Si algún familiar es el que tuvo contacto, las penas previstas para el abuso sexual y la violación se aumentará hasta en una mitad en su mínimo y máximo.Sin embargo, a decir de muchos familiares de víctimas y ellas mismas, cuando se denuncia los procedimientos legales y médicos son como un segundo abuso, ya que a los menores los tienen que revisar en sus partes íntimas. Además de que tienen que carearse con los agresores, lo que supone un peso más que cargar. Psicólogos, inclusive recomiendan no denunciar, ya que puede ser más traumático el acudir con las autoridades que el mismo abuso sexual.
En 25 estados de la República, si hay abuso sexual infantil y la víctima queda embarazada, no hay repercusiones para el agresor si este se casa con la menor.


http://www.yucatan.com.mx/20110829/nota-13/167154-relegan-ataques-contra-ninos.htm

http://www.yoinfluyo.com/index.php?option=com_content&view=article&id=31850:ninos-abusados-victimas-que-callan-y-agresores-impunes&catid=1:reportajes&Itemid=222